Floyd Britton (1936-1969): Contra los verdugos de ayer y los asesinos de hoy

El 29 de noviembre se cumple un aniversario más  del cruel asesinato del luchador social y revolucionario panameño Floyd Wendell Britton Morrison a manos del régimen dictatorial que se instauró en el país el 11 de octubre de 1968.  Floyd Britton fue una de las víctimas de los capítulos de sangre que el régimen autoritario encabezado por los militares Omar Torrijos Herrera y Boris Martínez instauró para cancelar  los caminos de una lucha legal por la democracia.  Torturas, asesinatos, desapariciones y persecuciones  en contra de opositores, guerrilleros y disidentes  formaron partes de los crímenes de Estado cometidos a lo largo y ancho de 21 años de dictadura militar.

Aprehendido por los militares a pocas horas de haberse perpetrado el golpe militar,  Britton fue mantenido preso en la cárcel “Modelo” de la capital  y posteriormente trasladado a la isla penal Coiba, donde a base de atropellos, torturas y golpes fue asesinado. Y para que su figura no se convirtiera en un emblema de lucha revolucionaria del pueblo, el régimen dictatorial desapareció su cuerpo.

Hoy, al conmemorase un año más del asesinato de Floyd Britton se le recuerda con profundo respeto y admiración por haber organizado a finales de la década de 1950 la Federación de Estudiantes de Panamá; por haber combatido en la Universidad de Panamá a los grupos reaccionarios y reformistas; por haber participado activamente en las jornadas para recobrar la soberanía de Panamá sobre la Zona del Canal; por haber revelado ante el mundo el anteproyecto de los Tratados Robles-Johnson el cual pretendía legalizar la presencia de bases militares norteamericanas en territorio panameño; por haber sido herido en las playas de Santa Clara cuando intentó participar en 1959 en un intento por derrocar al régimen opresor de Ernesto de la Guardia Jr; por haber fundado el Movimiento de Unidad Revolucionaria (M.U.R.), organización Marxista-Leninista cuyo propósito era derrocar al régimen burgués imperante e instaurar un sistema socialista.

Su grito de lucha y esperanza ha traspasado la barrera del tiempo y las nuevas generaciones desposeídas  rescatan su ideario  para usarlas como estandarte de las nuevas jornadas de lucha orientadas a derrotar a las fuerzas dominantes e instaurar una sociedad más justa.

Dirigente Estudiantil Honesto y Valiente

Como dirigente estudiantil, Floyd  contribuyó  enormemente a  la  reorganización de La Federación de Estudiantes  de Panamá (FEP)  años  después  de que ésta había sido desbandada por el régimen opresor del Presidente José Antonio Remón Cantera (1953-1955).  Tomando  los  riesgos  que implicaba esta labor, participó en primera fila en la reorganización de la Asociación Federada del Instituto Nacional (AFIN) y convocó a un congreso nacional a la mayoría de las asociaciones estudiantiles  del país, haciendo que la FEP resurgiera con un impulso de lucha más beligerante.  Su participación en los sangrientos sucesos de mayo de 1958, donde el gobierno oligárquico de Ernesto de la Guardia Jr. masacró en la capital a obreros y estudiantes que exigían mejoras en el sector educativo, lo condujo a que la masa estudiantil lo considerara un dirigente valiente, honesto y consecuente.

Como dirigente estudiantil nunca aceptó prebendas burocráticas de los regímenes en turno, ni sucumbió a las amenazas o dejarse acobardar por los sacrificios que le imponía su condición de luchador social. Fue implacable en su crítica contra las posiciones reaccionarias y reformistas que asumieron algunos dirigentes dentro de la Federación de Estudiantes de Panamá.

Cofundador del Movimiento de Acción Revolucionaria MAR

Después de  graduarse  en  1959 de bachiller en el Instituto Nacional, ingresó  a  la Universidad  de Panamá y junto a destacados dirigentes estudiantiles como Polidoro Pinzón, y otros, fundó la organización Revolucionaria Movimiento de Acción Revolucionaria (M.A.R.), cuyo objetivo fue el de generar un movimiento político que lograra desplazar  por las armas al gobierno y proceder a fincar las bases de una nueva República.

La participación de Floyd  en el movimiento cívico que produjo la renuncia de varios concejales corruptos integrantes del Cabildo de la capital lo impulso a participar en la aceleración de los preparativos  un movimiento armado que pudiera  desplazar del poder a la oligarquía gobernante e instaurar un régimen justo y al servicio del pueblo.

La masacre de estudiantes y de otros sectores populares el 19 y 22 de mayo de 1958 había llevado a los dirigentes populares y estudiantiles a plantearse la búsqueda de otros métodos para reclamar las reivindicaciones sociales del pueblo. Si ya las vías cívicas y pacíficas no eran permitidas por el gobierno en turno, había que ensayar la vía armada.. Por eso y por mucho más, el Movimiento de Acción Revolucionaria (M.A.R.) inició los preparativos para alzarse en armas y Floyd Britton asumió con responsabilidad las tareas que la organización le asignó.

Del seno del Movimiento de Acción Revolucionaria (M.A.R.) surgirían en poco tiempo los jóvenes rebeldes que se alzarían en armas el 3 de abril de 1959 en el Cerro Tute de la  provincia de Veraguas y que ofrendarían sus vidas los jóvenes Eduardo Santos Blanco, Rogelio Girón, Domingo Patrocinio García y Rodrigo Pinzón.

Influencia de la Revolución cubana

La toma del poder político por el pueblo cubano en enero de 1959 había inyectado en toda América Latina los vientos de libertad. Britton  se identificó plenamente con los métodos de guerra utilizados por los revolucionarios cubanos comandados por Fidel Castro Ruz y Ernesto Che Guevara. La Revolución Cubana se le mostró a Floyd como un espejo en el que deberían de inspirarse los revolucionarios de los otros pueblos que estaban sometidos al poder de la oligarquía y el militarismo. El movimiento cubano había demostrado que a la oligarquía sí se le podía derrotar en el campo militar, aún con todo el apoyo que recibía de  parte de los Estados Unidos, siempre y cuando se lograra la participación del pueblo. 

Además, esta revolución había demostrado que resultaba inútil el aspirar a que el pueblo tomara el poder por el camino electoral. La aplicación del método de guerrilla y la incorporación de la mayoría de la población al movimiento armado habían sido la clave del éxito de los rebeldes cubanos. Floyd compartía esta noción militar y estaba convencido que en Panamá había que iniciar la instauración de focos guerrilleros en regiones montañosas del país.

Validez de la Insurrección Armada

Después de la masacre que perpetuó el gobierno de Ernesto de la Guardia Jr. contra los estudiantes los días 19 y 22 de mayo de 1958,  no quedaba ninguna duda de que la oligarquía gobernante se negaba a entablar cualquier tipo de diálogo con el pueblo.  Pretender que se podía desplazar del poder a la oligarquía gobernante mediante presiones cívicas o en torneos electorales parecían opciones muy lejanas. Por eso, Floyd  compartió junto con Polidoro Pinzón y otros la idea de que la opción de la lucha  armada era válida para  desplazar del poder político a las clases dominantes.  

Cuando el 3 de abril de 1959 se inició en el Cerro Tute la insurrección armada comandada por líderes populares y estudiantiles como Polidoro Pinzón C., Rodrigo Pinzón C., Samuel Gutiérrez y otros,  Floyd no pudo concurrir a esta cita porque no se le avisó a tiempo sobre el día y la hora en que se iniciaría la insurrección.   Sin embargo, semanas después de haber fracaso el movimiento insurreccional de Cerro Tute, en el que ofrendaron sus vidas los jóvenes Rodrigo Pinzón, Domingo Patrocinio García, Eduardo Santos Blanco y Rogelio Girón, concurre a la playa de Santa Clara  para desembarcar un embarque de armas destinadas a armar a los grupos que estaban dispuestos a enfrentar al instituto armado sostén del gobierno opresor.

Durante el desembarco de las armas Floyd resulta herido de bala por parte de la Guardia Nacional y es auxiliado por varias personas que lo ayudan a escapar y a buscar refugio en las instalaciones de la Universidad de Panamá.  Después de ser asistido médicamente logra obtener asilo en la embajada de Guatemala.

Combatió a los grupos reaccionarios de la UP

Después que Floyd retornó del exilio en Guatemala continuó sus estudios en la Universidad de Panamá.  En dicho centro de estudios se incorporó a los grupos de izquierda que mantenían una lucha contra los grupos reaccionarios que eran auspiciados por las autoridades universitarias y las del gobierno nacional.  En las asambleas generales que se realizaban para debatir problemas educativos y de carácter nacional, Floyd se destacaba por su contundente y directa crítica contra los argumentos de los grupos gobiernistas y proimperialistas. En dichos foros llegó a denunciar los aprendizajes insuficientes y de baja calidad, la poca pertinencia de los contenidos educativos, prácticas pedagógicas inadecuadas y desigualdad en la distribución de los logros de la enseñanza.

Algunas de estas reuniones culminaron en trifulcas entre los bandos izquierdistas y los derechistas.  Cabe destacar que en uno de estos incidentes un representante de la derecha fue herido en una trifulca en la que participó  Floyd Britton.  El incidente sirvió de pretexto a las autoridades universitarias para emprender en 1961 una persecución contra Floyd Britton, quien tuvo que esconderse por varios meses para evitar ser apresado por las autoridades castrenses del régimen. La rosca universitaria lo suspendió por espacio de un año.

En las luchas libradas a favor de la autonomía universitaria, Floyd  experimentó la violencia ejercida por la Guardia Nacional contra los universitarios.  En varias ocasiones fue arrestado por participar en manifestaciones en defensa de la autonomía universitaria y sometido a torturas físicas y psicológicas.

Defensor de la soberanía de la patria

Para nadie era un secreto que algunas de las movilizaciones en las calles  contra la política exterior norteamericana y en defensa de la soberanía nacional fueron estimuladas por Floyd Britton.  En las calles, en las plazas, en los recintos escolares y través de la prensa escrita, Floyd arengaba a los manifestantes y denunciaba la política entreguista de la clase gobernante de otorgar concesiones especiales a los norteamericanos para que vulneraran la soberanía del país.

El 9 de Enero de 1964, cuando los Zoneitas agredieron a los estudiantes y en general al pueblo panameño por el simple hecho de  intentar reafirmar con siembra de banderas la soberanía de Panamá sobre el territorio de la Zona del Canal, cuando el pueblo panameño se enfrentó a la policía y al ejército norteamericano, con el saldo de más veinte muertos y varios centenares de heridos, la presencia de Floyd se hizo sentir en las movilizaciones, organizando y dirigiendo brigadas de protesta e informando a la población mediante volantes las consecuencias de la infame agresión. Posteriormente, participó activamente en los  2 Congresos de Soberanía que se realizaron en la Universidad de Panamá. 

Su distanciamiento de la izquierda revisionista 

La tragedia del 9 de enero de 1964 había proyectado la lucha nacionalista del pueblo panameño a nivel mundial  y  elevado el nivel de conciencia de estudiantes, docentes, obreros y otros sectores populares.    Las condiciones sociales y políticas favorecían  la preparación de una vanguardia revolucionaria capaz de conducir al  pueblo en una lucha frontal contra la burguesía con miras a la toma del poder político del pueblo.  

En ese entorno,  Floyd resiente el papel oportunista y reformista de un sector de la izquierda revolucionaria, el Partido del Pueblo, que niegan la opción de la lucha armada, y libra una batalla ideológico-política contra  el reformismo y el oportunismo en el seno de la izquierda panameña. Mientras la izquierda oportunista sigue el programa revisionista de coexistencia pacífica dictado por los líderes  del Partido Comunista de la U.R.S.S, Floyd  orienta sus energías a la tarea de estructurar y fortalecer los cuadros directivos del Movimiento de Unidad Revolucionaria (M.U.R.).

A diferencia de la estrategia reformista del Partido del Pueblo, Floyd  cuestiona el papel revolucionario de una fracción de la burguesía y se opone a participar en los torneos electorales organizados y controlados por la burguesía.

Fue un revolucionario internacionalista

Floyd concebía la lucha contra el imperialismo norteamericano como enfrentamientos a nivel continental entre las fuerzas revolucionarias de América Latina y los Estados Unidos y sus lacayos. Consideraba que el proceso de liberación nacional podía acelerarse si se establecía una coordinación  revolucionaria que permitiera, frente a la unidad estratégica y táctica del imperialismo y la oligarquía entreguista , trazar una estrategia y las debidas tácticas que condujeran a las fuerzas populares y patrióticas a la toma del poder y la expulsión del imperialismo yanqui del territorio latinoamericano.

Eran aquellos tiempos en que el gobierno norteamericano hacía agresivos intentos por revertir el avance y desarrollo de la revolución en América Latina. Y Para ello, requería de gobiernos dóciles que permitieran el uso de su territorio para agredir en otros países a las organizaciones revolucionarias que  le disputaban con las armas el poder político a la burguesía gobernante. 

El entrenamiento de militares golpistas en la Escuela de Las Américas en las instalaciones ubicadas dentro de la Zona del Canal y el uso de las bases militares en territorio panameño para agredir a otros pueblos del continente americano contaban con la complicidad y anuencia de la burguesía gobernante.  Por ello, Floyd propugnaba por estrechar los lazos con las organizaciones revolucionarias de otros países e intercambiar experiencias en el combate contra el enemigo común.

Bajo estas premisas, Floyd formó parte de la delegación panameña que en 1967 participó en la primera conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (O.L.A.S.), realizada en la Habana, Cuba.  En dicho encuentro Floyd dejó claramente establecido que la unidad revolucionaria continental no consistía en una subordinación de nadie a un mando continental, sino una coordinación revolucionaria que en cada pueblo hallará el camino que le dictaran sus circunstancias y la actitud militante de sus vanguardias.

Reveló tratados secretos sobre el Canal

Uno de los más significativos aportes que hizo Floyd Britton al pueblo panameño fue el haber divulgado los borradores de los anteproyectos de tratados Robles –Johnson, los cuales el gobierno del presidente Marco A. Robles había mantenido en secreto.

En un encuentro de líderes revolucionarios de América Latina, realizado  en la Habana, Cuba, dentro de la Conferencia  de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (O.L.A.S), dio a conocer al mundo el contenido de los anteproyectos 3 en 1, Robles-Johnson, los cuales  contemplaban la legalización de las bases militares que operaban ilegalmente dentro de la Zona del Canal y la instauración de nuevas instalaciones a lo largo y ancho del país.  Dicho anteproyecto también contemplaba la construcción de un nuevo canal y facultades a favor de  los Estados Unidos para poder efectuar  intervención armada en Panamá cada vez que dicho país o considerara conveniente.

Los tratados 3 en 1 no eliminaba el status colonial de la Zona del Canal en tanto permitía que ésta continuara operando como en Estado dentro de otro con diversos tipos de actividades económicas, políticas y culturales bajo el control efectivo de los Estados Unidos.

La revelación en agosto de 1967 de los temas contenidos en los Tratados 3 en 1 provocó una gran movilización de diversos sectores del pueblo que culminó con su rechazo por parte de la Asamblea Nacional.

Estuvo siempre en la mira del imperialismo yanqui

El rechazo de los anteproyectos de tratados 3 en 1  había echado por tierra algunos de los planes del imperialismo yanqui y se señalaba como uno de las causas la revelación que de dicho documento había hecho Floyd Britton.  Esto implicaba que para cualquier futura negociación de un tratado Canalero, la influencia de Floyd Britton en los gremios y organizaciones revolucionarias podía hacer imposible la imposición de unos tratados que lesionaran la soberanía de Panamá.  Por esta y otras razones, los norteamericanos requerían de la existencia de un régimen dictatorial que pudiera mantener al margen a los líderes opositores a los tratados entreguistas, capaz de asumir el compromiso de hacer callar por medio de la violencia a los defensores de los derechos humanos y libertades, así como a los principales líderes de los sectores obreros, campesinos, profesionales y estudiantiles. En otro sentido sólo a través de un gobierno dictatorial se podía garantizar el negar toda posibilidad de debate nacional y asegurar la firma de  un tratado favorable a los Estados Unidos.

Para los Estados Unidos, la gran crisis política por la que atravesaba la burguesía panameña, que se reflejaba en una pugna por el poder que se había polarizado en dos bandos, había creado condiciones favorables para que pudieran surgir en el país alzamientos armados con ciertas probabilidades de éxito.  Las organizaciones políticas de izquierda  Movimiento de Unidad Revolucionaria (M.U.R.) y Vanguardia de Acción Nacional (V.A.N.) fueron  contemplados por los norteamericanos como las probables organizaciones políticas que podían obstaculizar la toma del poder por parte de los militares.

Y como Floyd Britton tenía la talla política e ideológica  para dirigir a la población en caso de confrontaciones militares, representaba una amenaza para los planes dictatoriales de los alumnos golpistas, había que provocar su encarcelamiento para intimidar a sus seguidores. Por ello, para la historia real no resulta extraño que en la lista de personas señaladas para ser arrestadas y torturadas al iniciarse el golpe militar del 11 de octubre de 1968 aparezca su nombre en  los primeros  lugares. 

Los aparatos de inteligencia norteamericanos y los castrenses del gobierno panameño, procedieron a mantener una estrecha vigilancia sobre la ubicación y actividades de Floyd.

Cuando el 11 de octubre de 1968  el Mayor Boris Martínez y el Teniente Coronel Omar Torrijos Herrera concretaron el golpe militar que destronó de la silla presidencial al  Dr. Arnulfo Arias Madrid, ya tenían perfectamente bien identificados a los líderes de los gremios profesionales y de las organizaciones de izquierda  sobre los que se ejercería una implacable represión.   Adoctrinados en la Escuela de las Américas, imitando las acciones de los gorilas de Brasil y Argentina y cumpliendo con las sugerencias de la Central de Inteligencia Americana (CIA), procedieron a perseguir, apresar y a torturar  a los dirigentes que podían oponerse al nuevo régimen militar.

Sin que aún se hubiera dictado un decreto que  suspendiera los derechos y garantías individuales, Floyd fue arrestado en su hogar por la Policía Secreta en las primeras horas del 12 de octubre  y fue trasladado  a los calabozos de la Cárcel Modelo. En los meses posteriores a su arresto, Floyd contempló cómo diariamente ingresaban a dicha cárcel partidarios del Dr. Arnulfo Arias, del Partido del Pueblo, militantes y simpatizantes del M.U.R. y del V.A.N, así como también intelectuales de izquierda y dirigentes laborales.

SOPORTÓ CRUELES TORTURAS

Durante su período de detención en la cárcel Modelo  fue sometido a  agresiones psicológicas y físicas para quebrarlo en sus ideales y hacer que colaborara con el nuevo régimen.  Los intentos por doblegarlo fueron infructuosos.  Hasta su celda llegaban en forma clandestina información sobre la situación política del país en los que se narraba que la implacable persecución de los que se oponían al régimen había conducido a varios grupos de perseguidos a optar por defenderse mediante la resistencia armada.

Después de permanecer  un año en la Cárcel Modelo, fue enviado a la isla penal de Coiba,  campo en el que los militares podían mantener más ocultos  las sesiones  de torturas extremas contra los detenidos políticos.  La bienvenida que  le dieron a Britton a su llegada a la isla fue una “lluvia de palos” y  permanecer descalzo sobre planchas de hierro caliente.

Posteriormente, como se resistía a trabajar en los campos agrícolas lo amarraron a una lancha y lo arrastraron por varios minutos..  También fue arrastrado por un caballo por diferentes puntos del campamento central. Los efectos fueron tan graves que prácticamente sangraba por todas las uñas de los pies y de las manos, así como por diversas otras partes del cuerpo

A Floyd  lo sacaban de su celda a medianoche y en la madrugada  en la espesura del monte  lo golpeaban con garrotillos.  Cuando lo regresaban a su celda, lo mantenían despierto insultándolo mientras le tiraban cubos de agua fría cada determinado tiempo.  Estos maltratos físicos son sólo algunas de las múltiples martirios que experimentó Floyd Britton antes de ir al encuentro con la muerte.

Se transformó en  otra hoguera de la Revolución

El 29 de noviembre de 1969  Floyd muere en Coiba después de ser sometido a una sesión de tortura.  El prestigio internacional y nacional de este revolucionario hace imposible al régimen el poder ocultar la noticia de su muerte.  Sin embargo, rechazan la petición de la entrega del cuerpo por parte de sus familiares y sepultan  el cadáver en un lugar  secreto.

Después del asesinato de Floyd, la organización que había fundado, el Movimiento de Unidad Revolucionaria MUR, cambia su nombre al de Movimiento de Liberación Nacional 29 de Noviembre (MLN-29). Por su parte, la organización estudiantil Frente Estudiantil Revolucionario (FER) también recogió el legado de su ideario de lucha y bautizó a su organización con el nombre de (FER-29) como un homenaje a uno de los más puros revolucionarios  que han emergido de las luchas estudiantiles.

Similar a Victoriano Lorenzo y a Polidoro Pinzón, su muerte encendió otra hoguera que va señalando a los nuevos revolucionarios la dirección hacia donde apunta la lucha de los desposeídos por acabar con tanta miseria, hambre e injusticia.  La bandera de la Nueva Aurora  que Floyd  recogió al caer Polidoro Pinzón continúa hoy teniendo vigencia y es portada con orgullo en este siglo XXI  por los integrantes de la vanguardia que va guiando al pueblo hacia la conquista del poder.

EL DERECHO A LA VERDAD

Al conmemorarse un año más del asesinato y desaparición del compañero Floyd Britton a mano de la dictadura militar y sus aliados civiles,  hacemos como propio el grito de reclamo que formuló la Comisión de la Verdad al rendir su informe:

“INDEPENDIENTEMENTE DE TODA ACCION EN JUSTICIA, LAS FAMILIAS DE LAS VICTIMAS TIENEN EL DERECHO DE CONOCER LA VERDAD EN LO QUE CONCIERNE LA SUERTE QUE FUE RESERVADA A SUS PARIENTES”. (Michael Joinet, Organización de las Naciones Unidas, La cuestión de la impunidad de los autores de violaciones de los derechos humanos, 1977).

  1. Principio, expuesto en un documento de Naciones Unidas, no limita “el derecho de saber” a los familiares de las víctimas sino, que, además, lo hace extensivo a la sociedad: “No se trata del derecho individual que toda víctima,  o sus parientes o amigos, tiene a saber qué pasó en tanto derecho a ala verdad.  El derecho de saber es también un derecho colectivo que tienen su origen en la historia para evitar que en el futuro las violaciones se reproduzcan… Cada pueblo tiene el derecho  inalienable de conocer la verdad sobre los acontecimientos pasados, así como sobre las circunstancias y las razones que llevaron, por violación masiva y sistemática de los derechos humanos a la perpetración de crímenes aberrantes.  El ejercicio pleno y efectivo del derecho a la verdad es esencial para evitar en el futuro que tales actos no se repitan”.

En el contexto de nuestro país podemos afirmar que la Nación tiene una deuda pendiente, frente al recuerdo de las víctimas y el dolor de sus familias. Está pendiente también, un resarcimiento de la memoria nacional del pueblo panameño, con pleno derecho a conocer su pasado.

Las familias de las víctimas tienen el derecho de conocer lo acontecido a sus parientes. En caso de desaparición forzosa, su derecho no se limita a reivindicar la suerte del panameño desaparecido y la certeza  de los hechos sino que, comprobada su suerte, existe la obligación del Estado panameño de encontrar los restos de las víctimas y el derecho de los familiares de darle correcta  sepultura y poder terminar así, un capítulo de su doloroso pasado.”

«En esta lucha no hay camino de regreso, solo queda marchar hacia adelante, HASTA EL TRIUNFO FINAL» Floyd Brriton

Frente Estudiantil Revolucionario 29 de Noviembre
FER-29 PANAMÁ 

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