Fidel: La Historia le juzgará

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Fidel Castro pasará a una historia que él determinó como lo único capaz de juzgarle, de someterle al juicio mundial por haber intentado ser la parte antagónica más inteligente de los Estados Unidos y la resistencia más influyente del siglo xx.

La revolución cubana, como la bolivariana en Venezuela, ha obligado a los analistas internacionales a resaltar la profundidad del sufrimiento de los ciudadanos en otros países del mundo, la reflexión sobre la quimera del socialismo y la cruda realidad del capitalismo.

Con Fidel en vida la historia escrita fue cuestionada y con la muerte del padre revolucionario de Cuba, se volverá a escribir otra historia.

Criticó la opulencia sin que esta fuera una realidad, supo  que pocos hombres, mujeres y niños en el mundo la disfrutaban y, sin embargo el capitalismo ha logrado que todos nos sintamos parte de ella. Apoyó la educación y la convirtió en excelente

Pero esa historia no será escrita sólo por los cubanos, la creación del ALBA (2004 Cuba / Venezuela) como contraparte del Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA) promovida por los Estados Unido, el bloqueo económico impuesto por Kennedy y las consecuentes operaciones secretas de propaganda, guerra económica, sabotajes, intentos de magnicidio, la creación y apoyo de grupos clandestinos, todo ello conocido con el criptónimo de Operación Mangosta (noviembre 1962), se harán necesarios valorar para juzgarle; también la salida de la OEA (1962) y su posterior aceptación de ingreso y el rechazo cubano en 2009 en San Pedro Sula (47 años después) y, la invasión de Playa Girón (1961), todo esto y más hizo de Fidel un hombre de la historia.

Hoy en 2016 todo continúa como lo dejó Obama, una revolución algo descafeinada y a la espera de Trump y sus valoraciones de si Raúl Castro representa o no los valores  norteamericanos y el terrorismo internacional al lado de Irán, Irak, Siria, Libia, Corea del Norte, Sudán y Venezuela.

La muerte de Fidel no tiene que suponer menos influencia del espíritu socialista cubano, el padre de la revolución cubana ocupó un lugar destacado en el teatro mundial donde era escuchado por el mundo entero, no obstante quizá fue más la resistencia de la revolución que los éxitos de ella lo que le convirtió en un hombre trascendente, en el latinoamericano más importante del siglo xx, junto al Papa Francisco.

La historia le deberá juzgar también por la carta de racionamiento y los privilegios a los burócratas y militares que recibían bonos en dólares para hacer sus compras en tiendas con precios especiales, por la fuga de más de 2 millones de cubanos y por la represión a los asistentes al funeral del cubano opositor Orlando Zapata.

Fidel lideró una revolución nacionalista, las heladerías, las peluquerías y las zapaterías fueron expropiadas porque eran expresiones del capitalismo más profundo, hasta ahí no llegó Chávez, los errores no se repiten.

Bajo esa política de nacionalizaciones, Fidel creó incertidumbre, miedo y dejó un país empobrecido, sin clase media e industrias, todo por el lema ¡Hasta la Victoria! ¡Siempre!.

En todos los lugares de la tierra se ha reconocido ese empobrecimiento económico cubano, pero nadie ha volteado la mirada al precio pagado por los cubanos por mantener la revolución digna durante 57 años, saliendo perdedores aquellos que apoyaron el bloqueo por miedo a ser multados.

En todos esos lugares recónditos nunca se ha creído que Norteamérica tuvo éxito en Irak, ni que llegara ahí para establecer la libertad. Esa parte de la historia, a miles de kilómetros de Cuba, también formará parte fundamental para juzgar a Fidel.

Cuba con 109.884Km2  y 11.2 millones de habitantes obligó a un país con 9.8 millones de kilómetros cuadrados y 320 millones de habitantes, a crear el Plan de Escudo aéreo de protección contra ella misma y Venezuela.

Ese plan no quería que la influencia ideológica de Fidel continuase expandiéndose  y con ello lograr una futura Cuba mejor avenida a un desarrollo gracias, según la  comentarista político haitiana Marguerite Laurent, a tener posibles reservas de petróleo de 941 millones de barriles junto con Haití, República Dominicana y Puerto Rico.

El hombre que llegó al poder por las armas en 1959, en agosto de 2010 le decía a la periodista venezolana Vanessa Davies, que la única manera de lograr el poder era divulgar la verdad, la realidad y la comunicación.

El hombre de la armas había cambiado y consideraba que la comunicación, antes exclusiva del imperio, ahora estaba en manos del mundo y, que era el mundo quien tenía el poder. Esa parte de su historia la hizo pensando en que el sometimiento con las armas del capital es efímero.

Esa nueva actitud ante el mundo fue el producto de una globalización económica y cultural, hoy pocos lo discuten, incluso el recién aparecido Trump sabe que es así y por ello irá contra lo que queda en Cuba de revolucionario.

Fidel fue un estratega ideológico que no disfrutó de la riqueza económica venezolana, en su lugar se impuso y lo logró solidarizar las fuerzas sociales cubanas y mundiales, consiguió el equilibrio entre el respeto a Cuba y el miedo a EEUU.

Abogó hasta el cansancio en la necesidad de una mejor distribución de las riquezas y las tecnologías disponibles y por la independencia en los estilos de vida y el consumo.

participa@latinpress.es

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