Festival de Cine y Derechos Humanos de Barcelona otorga el premio honorífico Derechos Humanos al activista catalán Enric Duran

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Gracias, Fina, por todo el apoyo que me has dado siempre y para recoger el premio en persona, algo que  no puedo hacer hoy, porque hace cerca de cuatroaños que tengo una orden de búsqueda y detención en España que aún sigue vigente. Sin embargo, en los próximos días, reactivaremos la campaña #Retornoenlibertad, para que el próximo año, el 2017, podamos convertir su lema en una realidad.
Gracias también al Festival por la valentía y determinación mostradas al otorgar el premio a una causa que no cuenta con el apoyo de los poderes estatales, corporativos y mediáticos.
Más allá de mi situación personal, creo que es un gran acierto relacionar la denuncia del actual sistema bancario con los derechos humanos, ya que el privilegio bancario de la creación de dinerosupone una absoluta penalización para los derechos sociales, económicos y ecológicos. Y esto no es un  problema nuevo, ya que, por generaciones, este sistema financiero, que crea dinero de la nada y lo hace pagar con intereses, ha sido responsable de la transferencia de una inimaginable cantidad de recursos para hacer a los pobres más pobres y a los ricos más ricos; hecho que se comprobó ya totalmente con todo lo que vino después con la crisis bancaria y la crisis económica,que tanto han afectado a la mayor parte de la población.
Han pasado muchas cosas en los últimos ocho años de la llamada crisis; pero muy pocas,realmente, para solucionar el problema desde la raíz. La reforma del sistema de creación de dinero ha llegado al debate público sólo en algunos países. En concreto, básicamente: Gran Bretaña, Suizae Islandia. En el Parlamento de Londres se debatió en 2014. Pero allí quedó, en el debate. Aunqueno es poco, ya que fue la primera vez que se debatía en 170 años. Islandia creó, el año pasado, una comisión de trabajo del Parlamento para valorar la reforma del sistema de creación dineraria. Y, en Suiza, hay un referéndum pendiente sobre si los bancos privados deberían seguir creando dinero o no.
Pero sólo eso y, desgraciadamente, ninguno de estos países pertenece a  la Zona Euro, a pesar de que  varios Estados del Euro, especialmente los del sur de Europa, están pagando en intereses de deuda un  porcentaje importante de su presupuesto,  reduciendo así su capacidad para dedicarse al bienestar de las personas. Aunque, sobre el papel, son los Estados los que han definido los poderes del Banco Central Europeo, que ahora los hace pagar tan duramente por dinero creado de la nada.
Mientras, muchas de las entidades bancarias existentes tienen un exceso de liquidez en los mercados especulativos, al mismo tiempo que falta en la economía real, porque en ésta no les es suficientemente lucrativa. Ni siquiera las políticas expansivas del BCE, con los tipos de interés al0%, han funcionado para alimentar la rueda de la economía real.
Con todo esto, se ve que no hay un cuestionamiento fundamental en las instituciones políticas del papel del sistema bancario. Entre otras razones, porque se han encargado de hacerlo tan complejo, precisamente, para evitar que la mayor parte de los políticos y de la población en general lo entiendan.
En resumen, aunque ha sido demostrado que el sistema financiero actual perjudica el desarrollo de la economía real y de la mejora de los derechos sociales y económicos, no podemos esperar que sea el mismo sistema financiero que nos ha llevado donde estamos el que nos saque las castañas del fuego; sino que tenemos el reto y la responsabilidad de construir un nuevo sistema financiero que ponga en el centro de su actividad a los seres humanos y al planeta.
Sin esperar a que el sistema financiero oficial se reforme a sí mismo, varios colectivos llevamos años trabajando para construir un nuevo sistema bancario en el que la financiación esté centradaen apoyar las actividades importantes de la economía productiva para cubrir las necesidades de la gente; en el que el cooperativismo sea una actividad central de la actividad financiera; y donde las buenas prácticas ecológicas sean una condición básica. Un nuevo sistema bancario en el que la creación de dinero se convierta en un bien común, un derecho básico, del que nadie pueda abusar por intereses lucrativos o políticos, sino que cada actividad económica de utilidad social y ecológica pueda tener acceso al mismo para llevarse a cabo . Una nueva forma de hacer banca que demuestre al Banco Central Europeo y a todos quienes lo avalan que hay otra manera de hacer y que, aunque no lo hagan ellos, lo haremos nosotros. Un nuevo sistema bancario que no es sólo un sueño, sino que con FairCoop y diversas redes y colectivos, vamos camino de convertirlo en una realidad incipiente en este próximo año 2017. Así que os pido que estéis pendientes.
Dos hitos para el 2017.  #Retornoenlibertad y construir un nuevo sistema bancario para la gente.
La gente, es decir, un pueblo rebelde, autoorganizado y libre es todo con lo que contamos.
Necesitaremos todo vuestro apoyo, vuestra confianza y vuestra participación, para poder conseguirlo.
!Gracias hoy a todas por estar ahí!

 

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