FAO alerta de precios que dificultan atender a 600 millones de hambrientos

Agencias

  «Erradicar el hambre se ha vuelto más complejo y un reto mayor en esta región», ha dicho el también subdirector general de la FAO en la zona,  en la apertura de la conferencia bianual regional de la organización, que se celebra en Hanoi, con la presencia de más de 300 delegados, representantes y observadores de 38 países.

   El aumento y la volatilidad de los precios de alimentos, los impactos del cambio climático, los frecuentes desastres naturales, las políticas comerciales, el incremento de los costes del crudo y el creciente uso de cultivos para biocombustibles son factores que complican la lucha contra el hambre, ha indicado Konuma, de acuerdo con un comunicado de la FAO.

   Por su parte, el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural de Vietnam, Cao Duc Phat, ha resaltado que «la seguridad alimentaria y la reducción de la pobreza son temas relevantes y urgentes», y ha agregado que el 65 por ciento de las personas que padecen hambre y pobreza en el mundo está en la región de Asia Pacífico.

   En esta zona viven 578 millones de las 925 millones de personas de todo el planeta que están desnutridas. Esta cifra prácticamente no ha variado en 20 años, a pesar del rápido crecimiento económico experimentado en la mayoría de los países, señala el comunicado. Del número global, el 91 por ciento está en sólo seis países: India, China, Pakistán, Bangladesh, Indonesia y Filipinas, mientras que se estima que el hambre y la desnutrición son los responsables de la muerte anual de unos 3,3 millones de niños menores de cinco años.

   Según la FAO, con el fin de alimentar a la población mundial estimada para el año 2050, la producción sostenible de alimentos deberá aumentar en un 60 por ciento a nivel mundial, y en un 77 por ciento en los países en desarrollo. Esto exige «grandes inversiones en el sector agrícola», ha indicado Konuma, a través de fondos dedicados a la investigación y al desarrollo de infraestructura, la extensión agrícola, la formación, la reducción de pérdidas después de la cosecha y a una eficaz y sostenible gestión de los recursos naturales.

   También ha resaltado la importancia del cambio de paradigma en la producción de alimentos que promueve la FAO, lo que incluye la diversificación agrícola, la conservación de los recursos naturales y el trabajo armónico con los ecosistemas.

   Además, la organización subraya el valor de las políticas de impulso a la agricultura en las zonas pobres y al desarrollo rural, el fortalecimiento de las cooperativas y organizaciones de agricultores, especialmente para mujeres, y el incentivo a la solidaridad, dentro y entre los países.

   La reunión de Hanoi es la primera conferencia regional a la que asiste José Graziano da Silva, desde su elección como director general de FAO.

   Entre los participantes figuran representantes de siete organizaciones de Naciones Unidas, seis agencias intergubernamentales, 28 grupos de la sociedad civil y observadores especiales de Singapur, Brunei y la Santa Sede.

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