Euskal Herria. El Grito de Aitzol – Carta de l@s pres@s polític@s vasc@s de la cárcel de Huelva

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A principios de agosto Aitzol Gogortza inició una huelga de hambre en la prisión de Basauri para reivindicar la libertad de los presos que como él se encuentran gravemente enfermos. Inició esta lucha mediante la huelga de hambre sabiendo que su vida está unida a ello.

En su momento realizó una elección en favor de la liberad de Euskal Herria, siguiendo el camino de la lucha. Hace tres meses ha realizado una elección en favor de su vida, utilizando nuevamente el mismo camino, recordándonos de esa forma que en nuestro pueblo todos los logros se han arrancado al enemigo mediante una dura lucha; y así será también ahora.

Cuando el eco de esa lucha nos llegó hasta la prisión de Huelva, comprendimos que la huelga de hambre de Aitzol era un grito. Así, mientras la situación de los presos gravemente enfermos se va agravando año tras año, vemos que en la calle se va reduciendo y debilitando la lucha destinada a hacer cambiar de postura al enemigo.

Nosotros hicimos nuestro su grito e iniciamos una huelga de hambre por turnos semanales. Somos conscientes de que nuestra iniciativa tiene poca eficacia para conseguir la liberación de los presos gravemente enfermos, y sabemos que para dar la vuelta a esta situación se necesita un impulso más fuerte.

En nuestra pequeña escala hemos llevado adelante la iniciativa, en algunos momentos con mayor difusión, y en algunos sitios de forma más visible; pero, en general, a la situación no se le ha dado la importancia que tiene, como sucede también con el grito de Aitzol. Es suficiente con no dar eco a lo que se hace en la cárcel para que el desarrollo de la iniciativa no conduzca a un cambio de la grave situación.

Para los presos gravemente enfermos, el tiempo en la cárcel va contra la garantía de la vida y conduce a un deterioro de la calidad de vida. El enemigo no los va a liberar por propia iniciativa, así que nosotros tenemos que sacarles de esa deteriorada calidad de vida que puede conducir a un fatal desenlace.

Mientras que Aitzol y todos los demás presos políticos gravemente enfermos sean cautivos del enemigo, no nos queda otra salida que liberarlos por la fuerza. Todas las demás esperanzas bienintencionadas son inútiles.

Nuestros compañeros gravemente enfermos han dado lo mejor de su vida por Euskal Herria durante largos años, y a nosotros nos toca demostrar que no les vamos a dejar tirados en el camino. A nosotros nos toca mostrar que la situación de Aitzol, Txus, Ibon… y otros presos gravemente enfermos no es una lucha personal de ellos, sino que además de ofrecer solidaridad y apoyo debemos demostrar que su vida es también la nuestra.

La huelga de hambre por turnos que iniciamos los Presos Políticos Vascos de Huelva pasó después a otra cárcel, extendiendo la reivindicación de los presos gravemente enfermos, pero el enemigo continúa demasiado cómodo como para sentir la necesidad de liberarlos.

Sebas Lasa Mendiaratz y el resto de Presos Políticos Vascos de la cárcel de Huelva.

 

 

www.resumenlatinoamericano.org/2016/11/17/euskal-herria-el-grito-de-aitzol-carta-de-ls-press-politics-vascs-de-la-carcel-de-huelva/

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