Europa podrá prohibir a los homosexuales realizar donaciones de sangre

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Los países miembros de la Unión Europea podrán prohibir a gays donar sangre si existe riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual y no hay otra alternativa para prevenirlo, según dictó hoy en Luxemburgo el Tribunal de Justicia del bloque.  Reino Unido retiró la prohibición de donar sangre para los homosexuales en 2011 y Estados Unidos hizo lo propio en 2014, siempre y cuando los donantes se abstengan de tener relaciones sexuales durante un año.  A poco de haberse conocido la noticia, la defensora de los derechos humanos Cristina «demócrata» Cifuentes no ha perdido la oportunidad de pronunciarse. Este era el titular de La Vanguardia est tarde: «Cifuentes califica de incomprensible la exclusión homosexual de donar sangre».

Semejante restricción responde a un modelo retrasado de país. Tanto más si se trata como en este caso, de la Unión Europea, lo que multiplicaría ese modelos discriminatorio por la cantidad de países que lo adopten.

Lo importante -fundamental- es asegurar que la sangre sea sana, que se garanticen los controles sobre la donación y que no se discrimine de antemano.  Sin embargo, para algunos especialistas, no se trata de estigmatizar sino de aceptar que ciertos grupos son, efectivamente, “grupos de riesgo” frente a infecciones transmisibles por vía sanguínea como Hepatitis B y C o VIH/sida. Si ya partimos de la estigmatización que supone el concepto de «grupos de riesgo» entramos en un riesgo mucho más alto, no solo de violar los derechos humanos de las personas, sino de entrar en una falsa confianza al permitir donar a las personas que no pertenezcan a esos grupos y que sí puedan estar infectadas y su sangre no servir para ser transfundida.

El caso en Francia

El caso hace referencia a la querella interpuesta por un ciudadano contra la normativa francesa que prohíbe de manera permanente donar sangre a hombres que hayan mantenido relaciones sexuales con otros hombres.

Según el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), esa prohibición, que supone una discriminación del colectivo gay, puede estar justificada siempre que sirva para preservar el interés general o proteger los derechos y libertades de otros.

No obstante, matizaron que hace falta investigar alternativas, por ejemplo métodos de análisis eficaces para la donación de sangre o un interrogatorio detallado al potencial donante para detectar un eventual comportamiento sexual de riesgo.

Los jueces del tribunal de Luxemburgo examinaron los datos franceses que revelan que, entre 2003 y 2008, casi todas las infecciones del virus del sida fueron originadas por transmisión sexual y la mitad de esos contagios los protagonizaban hombres que habían mantenido relaciones con otros hombres.

Así, el TJUE instó a la corte francesa que tramita la querella a ratificar si esos datos siguen siendo relevantes a día de hoy y a las autoridades de Francia a buscar alternativas a prohibir donar a los gays.

La decisión definitiva la deberá tomar ahora el Tribunal Administrativo de Estrasburgo, que tramita la querella, teniendo en cuenta el dictamen del TJUE.

La Abogacía General francesa había calificado la ley gala de demasiado restrictiva, pues introduce una discriminación indirecta al excluir «esencialmente a toda la población gay y bisexual» de donar sangre.

La justicia europea dictaminó este miércoles que el hecho de excluir a los homosexuales de las donaciones de sangre en Francia «puede estar justificado», pero sólo si se demuestra que es la mejor forma de evitar riesgos de salud.

«Debe establecerse si esas personas presentan altos riesgos de contraer enfermedades infecciosas severas como el sida, y que no existen métodos efectivos o menos restrictivos para asegurar un alto nivel de protección sanitaria», declaró la corte europea.

Si se hallaran nuevas formas para garantizar que la sangre donada no está contaminada, quizá ya no sería necesario prohibirle las donaciones a los homosexuales, indicó el TJUE.

Francia prohibió las donaciones a los homosexuales en 1983, poco después de que se descubriera el virus del sida, que ha causado la muerte de cerca de 39 millones de personas desde entonces.

En 2009, un médico del centro de donaciones de sangre de Metz le negó a un hombre la posibilidad de donar su sangre. Este último llevó su caso ante el tribunal administrativo de Estrasburgo (este), que preguntó a la corte europea si la exclusión permanente de los homosexuales era compatible con el derecho comunitario.

Reino Unido retiró la prohibición de donar sangre para los homosexuales en 2011 y Estados Unidos hizo lo propio en 2014, siempre y cuando los donantes se abstengan de tener relaciones sexuales durante un año.

La nítida campaña electoral de Cifuentes

A poco de haberse conocido la noticia, la defensora de los derechos humanos Cristina «demócrata» Cifuentes se pronunciaba. Así lo titulaba La Vanguardia:  «Cifuentes califica de incomprensible la exclusión homosexual de donar sangre».

Siguiendo en su estrategia de alejarse de las posturas antediluvianas y clericales del Partido Popular, mostrando una pálida cara progresistoide, la candidata no ha perdido oportunidad de levantar la voz ante esta noticia.

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