Etxerat: Balance del primer semestre de 2014

En la una aparición pública realizada por Etxerat a principios de año, realizamos el balance del año 2013 y constatamos que la situación en las cárceles había empeorado. Trascurridos seis meses, desgraciadamente, no podemos decir que la situación haya cambiado. La situación de nuestros allegados, presos políticos vascos, sigue empeorando, y también la nuestra.

 

En el caso de los presos políticos vascos, en el día a día se siente un endurecimiento de las condiciones de vida carcelarias. No solo eso, mientras la reducción del numero de presos es una buena noticia, la mala noticia a resaltar es que los presos están cada vez más lejos. A todo esto hay que sumar la muerte del preso político vasco Arkaitz Bellon. Dispersado a Andalucía, a 1000 kilómetros de casa y cuando a penas le quedaban unos meses para ser excarcelado. Terrible ejemplo de la crueldad que padecen nuestros allegados.

 

En cuanto a nosotros, familiares y amigos, la dispersión sigue vigente y, seguimos encontrándonos con múltiples obstáculos en las visitas. Es decir, el empeoramiento de las condiciones es evidente. Y tenemos datos que confirman esta afirmación.

 

La mejor noticia de este semestre es el avance del paso firme dado por los refugiados. Tras años huyendo, han dado continuación a la declaración realizada en junio del año pasado, puesto que han empezado a volver a casa.

 

La dispersión es la expresión, el indicador más cruel de nuetra situación. Desde que en 1987 se empezará a aplicar la política de dispersión al colectivo de presos políticos vascos, nuestros familiares y amigos han sido trasladados, tanto en el Estado español como en el Estado francés a cárceles cada vez más alejadas de su entorno familiar, cultural y social. Aislándoles también entre ellos y ellas, dejándoles solos y solas, sin compañeros o compañeras. Hoy, el colectivo de presos está formado por 472 personas, dispersadas en 76 cárceles. En estos primeros seis meses del años ningún preso o presa política ha sido trasladada a Euskal Herria, y en este momento únicamente 5 de los 472 se encuentran en las cárceles vascas. 5 presos de 472.

 

Los familiares llevamos más de 25 años en las carreteras, jugandonos, fin de semana tras fin de semana, la vida para llegar a las visitas. Y en estos años, 16 familiares y amigos la han perdido, han fallecido, de camino a la cárcel. Este año, la dispersión ha provocado 8 accidentes. Es decir, un accidente cada 25 días. Una media escalofriante.

 

La dispersión es sinonimo de aislamiento, de soledad, de largos viajes y de accidentes. De sufrimiento. Pero la dispersión supone también un continuo traslado de presos. En loq ue llevamos de año se han producido 64 traslados. De todos esos traslados, ni uno sólo ha sido para traerlos a alguna de las cárceles de Euskal Herria. 64 traslados, cero acercamientos a Euskal Herria. No sólo eso. A día de hoy 13 presos políticos están completamente aislados. Del total de los 472, además, 35 llevan presos más de 20 años; el límite que los organismos internacioanles estiman como límite para la destrucción psíquica de la persona.

 

No sólo eso, además de tener que hacer frente al gasto económico y al desgaste moral y físico que produce la dispersión, los familiares, tenemos que hacer frente también a espisodios de acoso. Acoso por parte de las Fuerzas de Seguridad que nos controlan, nos siguen y nos amenzan por.. ser familiares. Ese es su único motivo. Así , el más evidente en estos meses ha sido el control que la Guardia Civil colocó ex-profeso para los familiares que tenían que desplazarse hasta Andalucia el 23 de mayo. Tenían por delante un viaje de 1000 kilómetros pero no contaban con que, además, la Guardia Civil los sacaría de la carretera, los identificaría e interrogaría aun jóven. ¿Hasta cuándo se van a alargar estas situaciones?

 

Nuestros Derechos Humanos y los de nuestros familiares se vulneran diariamente. Pero especialmente sangrantes son las vulneraciones al Derecho a la Salud. Si enero comenzó marcado por las detenciones y las prohibiciones, febrero se tiñó de negro con el fallecimiento del preso político vasco Arkaitz Bellón, encontrado sin vida en su celda cuando faltaban pocas semanas para su liberación. Una muerte consecuencia de una política penitenciaria que está basada en la vulneración de derechos; una política penitenciaria que sigue generando mucho sufrimiento.

 

Se percibe cómo el el Derecho a la Salud es continuamente vulnerado con los presos grávemente enfermos. Dada la gravedad de la situación, Etxerat, decidió, en mayo, encender la alarma roja y denunció públicamente la decisión política para generar dolor y sufrimiento haciendo un llamamiento a la responsabilidad.

 

Hablamos de decisión política para generar dolor y sufrimiento refiriéndonos exclusivamente a los datos. Entre los años 2008 y 2011 fueron 12 los presos que obtuvieron la libertad atenuada. Prisión atenuada porque, por su estado de salud así lo requería; estaban enfermos y tenían derecho a estar en libertad. La ley se aplicó, con muchas trabas, con muchos problemas pero existía la posibilidad de que un preso enfermo pudiera tener una convivencia digna con su enfermedad. Es después de 2011, una vez iniciado el proceso de paz y declarado el alto el fuego de ETA cuando el acceso a la prisión atenuada o a cualquier otra medida de excarcelación por enfermedad grave e incurable queda definitivamente cerrado. Desde entonces, se han tramitado 14 peticiones de libertad y sólo en un caso se ha aplicado la libertad condicional por enfermedad en estadio terminal.

 

Vulneración de derechos humanos y… ataques físicos. Los insultos, provocaciones y agresiones físicas, tanto de los funcionarios en las cárceles, como de la Guardia Civil y policía en los traslados, constituyen para las y los presos vascos una situación que no vamos a calificar de generalizada y sistemática, pero sí de práctica habitual respaldada además por la impunidad que rodea estas actuaciones . 4 preso han sido agredidos. Dos de ellos, en el Palacio de Justicia de Paris. A uno de ellos, a Raul Aduna, lo golpearon hasta dejarle sin conocimiento y, es incapaz de recordar por completo la agresión. Estas agresiones provocan que los presos emprendqan protestas. En nuestro balance citamos cuatro pero, cárcel a cárcel, son muchas más.

 

La realidad es que la situación en las cárceles empeora. A veces con cosas tan sencillas cómo en las de Granada y Logroño dónde no se permite ahora, a los familiares, meter nada a los vis a vis. Ni comida, ni juguetes ni absolutamente nada. Otros casos más gráves son los de laitz Aramendi e Izaskun Lesaka han sido calificadas DPS (presas de especial seguimiento) quienes fueron sometidas a controles nocturnos cada dos horas, siendo observadas desde las ventanillas de las puertas de sus celdas, encendiendoles las luces , haciendo ruido… Teniendo en cuenta las consecuencias tanto físicas como psicológicas que pueden acarrear la falta de sueño y la acumulación del cansancio.

 

El derecho a estudiar también está en juego. Las personas que están en las cárceles de España no pueden estudiar en la UPV desde el 2003. En estos largos diez años, los presos vascos han visto negado su derecho a estudiar en la UPV, y a esta última su derecho a enseñar. El gobierno de la CAV ha negado las becas a los estudiantes presos en las cárceles de Francia y España. Aunque a afirmado en repetidas ocasiones que las daría, la realidad ha dejado en evidencia lo contrario.

 

La buena noticia es que en marzo del presente año, los exiliados hicieron público que iban a a comenzar a poner en marcha su hoja de ruta. Esos pasos mostraban su compromiso con el proceso así cómo con las ansias del pueblo vasco por una resolución justa que lo lleve a ganar en libertad y derechos. es decir, más libertad y más derechos.

 

Desde entonces, han sido decenas los exiliados, exiliados, deportados y deportadas que han vuelto a sus pueblos. El paso ha sido muy positivo, no sólo para los refugiados y sus familiares y seres queridos sino que, además, también ha sido muy bien recibido por los diferentes agentes políticos y sociales. La decisión ha terminado con el largo exilio de algunos refugiados. En cualquier caso resulta imprescindible y urgente abordar esta realidad y tomar algunas medidas básicas, tanto en el plano sanitario cómo en el legal. Nuestros familiares son cada vez más más con los problemas de salud que ello supone. La edad está multiplicando estos problemas y es la hora, el momento, de humanizar este aspecto. El paso de los refugiados es una aportación en positivo a la resolución y a la paz.

 

Esta es la foto de la realidad penitenciaria dl primer semestre de 2014. Esta nuestra cruda realidad. La foto que muestra cómo los estados no tienen ningún reparo en vulnerar y volver a vulnerar los derechos más básicos de las personas.

 

¡Los queremos vivos y en casa!

 

Etxerat elkartea

 

Fuente: http://www.etxerat.info/albisteak.php?id_saila=9&id_edukia=2666&lang=es

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