ESTO ES LO QUE NOS ESPERA CON EL TIJERETAZO DE MATO Y LASQUETTY

Resulta reconfortante leer esto. reconforta que Ana Mato, ministra de Sanidad, y el consejero del ramo en la Comunidad de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty, impulsen el amor con nuestros familiares y decidan que quien mejor para cuidarlos cuando están ingresados en un Hospital.

Pues algo así ya ha comenzado a suceder en el Hospital La Paz (Madrid), y con ello estamos a un paso de tener que ir con las sabanas y el almuadon, y quien sabe si acostumbrarnos a tener que llevar un tapper, versión moderna de la tartera, con la comida para el familiar ingresado.

Y es que con los recortes que el PP esta impulsando, a este paso no se sabe ya que pensar, si hasta para morirse, nos vamos a tener que comprar ya la caja o las bombonas de gas (si nos incineran), y con ello abaratar nuestro último biaje.

Pero hoy he leido esto:



LAS CARAS QUE HAY DETRÁS DE LOS AJUSTES (I): EL SECTOR SANITARIO

Los funcionarios, ante La Paz: “Los familiares tendrán que aprender a levantar a sus enfermos”

 

 

Ana I. Gracia – Sígueme en  Twitter  17/07/2012   (06:00h)

A las seis en punto de la tarde de ayer, los profesionales sanitarios y el resto del personal del Hospital La Paz de Madrid abandonaron durante unos minutos sus puestos de trabajo para protestar por los recortes anunciados la semana pasada por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. El malestar entre los funcionarios del sector sanitario crece día a día. Se quejan de la «prepotencia» del Ejecutivo de Esperanza Aguirre y denuncian que han perdido el 25% de su poder adquisitivo en los últimos cuatro años. A las puertas del hospital madrileño salieron decenas de médicos, celadores, cocineras, enfermeras… se fueron turnando para que la protesta no repercutiese en los pacientes. «El Ejecutivo está arruinando la Sanidad pública española de la que tanto ha presumido siempre. Si siguen quitando personal, al final serán los familiares los que tengan que levantar a sus enfermos de las camas”, advierte Pilar, una celadora del citado hospital a las puertas del mismo.

Los funcionarios del sector sanitario denuncian que a los recortes que sufrieron con José Luis Rodríguez Zapatero, secundados por las comunidades autónomas, se sume ahora la iniciativa de los populares de suprimirles la paga extra de Navidad y rebajarles el salario. “No es solo un recorte salarial, también afecta al volumen de empleo. Lo que está en juego es la atención a los pacientes. Si un enfermo necesita bajar urgentemente a UCI y ahora hay un celador cada dos plantas, ¿qué pasará el día en el que el trabajador no llegue a tiempo?”, se queja otro trabajador.

Hartos de «pagar siempre las consecuencias de una crisis que no hemos provocado”, los funcionarios recuerdan que empleado público es también el médico de familia que tiene tres minutos para pasar consulta; el cirujano que anoche despertaron a las dos de la madrugada para que volviera al hospital y realizase un trasplante de hígado; el celador que en Nochebuena vigila una planta de un hospital aunque le quiten la paga extra. Ellos, aseguran, están dispuestos a hacer un «sacrificio” para sacar a España de la crisis, «pero dentro de un plan sensato», de un paquete de medidas globales y reales «en el que todos arrimen el hombro». “Que se deshagan de sueldos vitalicios; que eliminen las subvenciones a partidos políticos, que eviten cargos que se dupliquen en la Administración central y en la autonómica. ¿De verdad no han echado cuentas de cuánto se ahorrarían por ahí?”, ironiza Juan, un auxiliar administrativo.

Comisiones Obreras cifra los recortes en materia de Sanidad en una pérdida de 63.000 puestos de trabajo. En Madrid, el delegado de UGT en el Hospital La Paz, Benito Huerto, recordó que la Comunidad de Esperanza Aguirre va a despedir al personal “interino eventual” que se traduce en 500 trabajadores en este centro hospitalario. «Me como anticipado el polvorón porque en Navidad no tendré ni para el turrón» era el cartel que sujetaba una cocinera del hospital, condenada a ser despedida a finales de año tras «la privatización» de su departamento. 

Los empleados, sean del departamento que sean, quieren enterrar la idea que la sociedad tiene sobre los funcionarios: nadie gana 3.000 euros al mes ni se tira la mañana en la cafetería. El sueldo de un enfermero ronda los 1.800 euros mensuales, con festivos y domingos incluidos. Pero el 80% del total asegura que no llega a cobrar mil euros. Los médicos ganan unos 2.500 euros mensuales: un 40% menos que a sus compañeros europeos. «Desde enero, los médicos cobramos 200 euros menos de media al mes, sin mencionar la paga de diciembre que nos acaban de quitar», se queja un doctor que secunda las protestas. 

Alberto, un médico residente (MIR) de 26 años, recuerda la década que él dedicó a estudiar mientras otros amigos suyos se pusieron a trabajar en elladrillo, donde ganaban 2.000 euros mensuales “sin haber terminado la Educación Secundaria Obligatoria”. Ahora, en su centro cumplen un horario de 8 de la mañana a cinco de la tarde, combinándolo con 6 ó 7 guardias de 24 horas al mes que pueden coincidir con quirófano a la mañana siguiente. “Muchas veces no estamos en condiciones físicas ni psíquicas de atender a un paciente, pero los residentes no podemos librar en guardias”.

«Somos mileuristas que trabajan 365 días al año»

Durante la espontánea protesta, José, un celador, reconocía que en el sector público, “como en el privado”, hay buenos y malos profesionales; los ricos y los pobres; los competentes y los vagos; los eficientes y los parásitos. “Pero hay una realidad que no se puede negar: en Sanidad, donde trabajamos 24 horas 365 días al año, apenas dos de cada diez trabajadores gana más de 1.500 euros mensuales. Y ahora nos quitan a todos la paga de Navidad”.

Según sus cálculos, en el sector faltan funcionarios, lo que falla es la distribución entre las administraciones. Sin los funcionarios públicos, reduciéndoles el salario, advierte de que los servicios sanitarios irremediablemente se deteriorarán. Los sindicatos han convocado más parones durante toda la semana, y creen que esto es un anticipo de una futura huelga general. Mientras tanto, los servicios públicos siguen trabajando bajo mínimos. “Hasta que pase una desgracia. Y encima la culpa será de nosotros, no de los políticos que gestionan los servicios públicos”, sentencia. 

http://www.elconfidencial.com/espana/2012/07/17/los-funcionarios-ante-la-paz-los-familiares-tendran-que-aprender-a-levantar-a-sus-enfermos-102071/



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