Estado democrático-burgués, Ejército, CIA y ciencia monstruosa (II)

Publicidad

El verdadero rostro del Estado democrático-burgués se muestra una vez más con la experimentación con soldados y civiles de los efectos de la radiactividad, y los de control mental del siniestro programa MK Ultra de la CIA, y otros que tal vez se conozcan en el futuro.

La primera parte de este artículo se publicó, con el mismo título, el viernes 3 de junio, y al final aporto el enlace. Lo dediqué a las verdaderas “razones” por las que se arrojaron las bombas atómicas sobre Japón, y lo que esto nos enseña sobre la naturaleza de esta sociedad, del Estado democrático y del papel de la ciencia.

Esta segunda parte surge tras ver el sábado 28 de mayo, a última hora de la noche (ya iniciado el domingo 29), en el programa de TVE2 “La Noche Temática” el doble programa documental titulado “El ejército invencible”, compuesto de “Los yonkis de Hitler”, sobre el uso de drogas por las tropas nazis que inicialmente les ayudaban a rendir más en el combate, pero con grave adicción y efectos secundarios, y “Las cobayas de la CIA”, sobre los experimentos de esa agencia.

Este segundo documental lo presentaba TVE2 con estas palabras: “Financiados por la CIA, médicos y científicos acosaron a negros, a indígenas y a desvalidos. Los encerraban en prisiones, en hospitales, en barracones e incluso en orfanatos. Y, contra su voluntad, con el pretexto de estudiar el cerebro humano, convertiría a decenas de millares de personas en auténticas ratas de laboratorio.”

Como ya no está disponible en TVE2, probad porque seguro que lo cuelgan en http://www.documaniatv.com/ (tienen muchos de La Noche Temática). Y puede que esté también en Youtube, y en ese caso, en Mas tendréis la opción de la transcripción de las voces, que podéis copiar y será un complemento perfecto para este artículo (poned en marcha el video, pausa, definir, copiar y pegar en un archivo de texto).

Dadas las ramificaciones del programa MK ULTRA hasta en Vietnam, incluso un Anexo dedicado al Programa Fénix.

[COPIA este artículo para leerlo con la calma que se merece e ir accediendo a los textos y enlaces recomendados. En las opciones de herramientas del navegador, Guardar página como, Pagina web: Solo html] [PASA este ARTÍCULO para fomentar el imprescindible debate] [IMAGEN: para apreciar bien el detalle, doble clic sobre ella, o ratón derecho y la mejor opción]

I.- NO LES BASTÓ con JAPÓN. MÁS EXPERIMENTOS con la RADIACIÓN sobre soldados y civiles

En 1946 y durante siete años, decenas de niños enfermos mentales son alimentados con cereales radioactivos en una escuela de Massachusetts (información del documental “Las cobayas de la CIA”).

en hospitales de nuestro país, se inyectaba plutonio y otros elementos radiactivos a los pacientes.” Dice Allen Hornblum, autor de libros sobre los experimentos de EEUU, en el mencionado documental.

En la prisión Holmesburg (Pensilvania), además de ser objeto de otro tipo de experimentos, los presos ignoraban que les estaban inyectando isótopos radioactivos para los experimentos de la empresa química Dell. Desde 1963 hasta comienzos de los años 70 el Ejército experimento con un gran número de armas para la guerra química.

Todavía en 1972, en el departamento de medicina de la Universidad de Cincinnati se irradiaba masivamente todo el cuerpo a pacientes que llegaban con tumores benignos. Se trataba de programa financiado por el Ejército. El 60% de las 90 personas irradiadas eran negras, en una época en la que sólo el 30% de la población de la ciudad lo era. Los afroamericanos no tenían ningún otro sitio al que ir. En los años 60, la mayor parte de los hospitales los rechazaban. Al menos 90 hombres y mujeres fueron hospitalizados en el sótano del centro médico de la universidad de Cincinnati entre 1960 y 1972. Veintiuno de ellos murieron en el plazo de tres o cuatro semanas. Dirigía el departamento el reputado radiólogo, doctor Eugene Saenger. Se trata de hechos probados, porque la Universidad de Cincinnaty fue condenada por la ley a indemnizar a las familias con cinco millones de dólares.

El Ejército de los EEUU lleva las riendas, y desde 1946 realiza pruebas a gran escala, sobre todo en el atolón de Bikini (en el Pacífico). Para constatar los efectos de la radiactividad utiliza soldados. Se explosionan bombas y luego se les ordena que vayan a “limpiar” los daños (terminar de hundir buques, etc.) o a apagar los incendios. Entre 250.000 y 500.000 fueron los soldados irradiados en esas pruebas nucleares. Lincoln Grahlfs (director de la asociación de veteranos de la bomba atómica) fue uno de ellos. Entonces tenía 22 años y cuenta su experiencia. Cómo iban a la zona de la explosión sin protección alguna, con su mono de trabajo ordinario; cogían agua de mar (radiactiva) y con las mangueras la rociaban sobre los buques destruidos para apagar los fuegos de la explosión; y de vuelta, se llevaban la radiactividad en su ropa, sin que tampoco se le diese ningún tratamiento especial, y ¡continuó llevando el mismo mono hasta que le licenciaron de la Marina!. Para asegurarse la impunidad, obligaban a los soldados a tener la boca cerrada, pues antes de entrar en servicio debían firmar un contrato por el que se comprometían a no contar a nadie aquello de lo que fuesen testigos durante la misión. Tras su experiencia en el atolón de Bikini, Lincoln fue hospitalizado en varias ocasiones, su salud empeoró y la radiación afectó gravemente a toda su descendencia.

En la revista “Ecologista” nº 50, invierno 2006/2007, en el artículo “Proliferación nuclear: última ratio regis” de Francisco Castejón leo, lo siguiente: “Un estudio encargado por el Congreso norteamericano en 1998 muestra el precio humano que los propios americanos han tenido que pagar por las pruebas nucleares. Se trata de 33.000 casos de cáncer, 11.000 de ellos mortales que, según el Center for Disease Control and Prevention (CDC), se produjeron en EEUU como consecuencia de 11 años de pruebas nucleares, entre 1951 y 1962. 19 de las pruebas nucleares americanas lanzaron cada una de ellas a la atmósfera niveles de radiación de una escala comparable al accidente registrado en 1986 en la central nuclear ucraniana de Chernóbil”. En una nota se advierte que las pruebas continuaron más allá de 1962.

EEUU, en las pruebas con explosiones atómicas llevadas a cabo en el desierto de Nevada, en la década de los 50 (en particular 1956, 1957), también utilizó a los soldados como cobayas, incluso con mayor perversión que en las del Pacífico.

Consistían en lo siguiente: se trataba de comprobar el comportamiento (estrés, decisión, obediencia…) de la tropa en una situación de combate con ataque nuclear. Los soldados, simplemente con su uniforme, casco y fusil, ni siquiera con una máscara antigás ni gafas de protección, usando colillas de cigarros para proteger los oídos, se metían en una trinchera de escasa profundidad para salir fácilmente, por lo que debían agacharse. Mucho antes de la línea del horizonte, estallaba la bomba atómica que, dado el objeto del experimento, podía ser de relativa escasa intensidad (no como otras ensayadas para avanzar en el armamento). El viento de la explosión pasaba sobre la trinchera y se introducía en ella parcialmente, aunque no siempre estaban los soldados lo bastante agachados y mirando en dirección contraria, sino de pie, sobresaliendo de la trinchera, en dirección a la explosión y expuestos a la potente onda de viento y polvo. Cuando cesaba el viento, los soldados se incorporaban e iniciaban la marcha hacia la zona cero de la explosión (donde se había producido) mientras ante ellos se elevaba imponente el hongo atómico. Las imágenes en color son sobrecogedoras. Se supone que si se registraba un nivel de radiación considerado superior al tolerable, se les advertiría y haría volver a zona más segura, pero no está claro que eso se hiciese siempre, cuando además no era fácil controlar la situación por la variación en el movimiento del aire sobre todo con el desbarajuste atmosférico causado por una explosión atómica, por lo que incluso el campamento de la tropa, supuestamente en zona segura, podía verse afectado tras la explosión. Antes de la prueba se les “explicaba” y tranquilizaba sobre los riesgos. Después de la prueba, supuestamente para evitarles peligros, todavía vestidos ¡otro soldado barría el uniforme del compañero con una escoba o un cepillo!, supuestamente para librarle así de polvo con material radiactivo, y a continuación se duchaban, pero sin advertir del peligro por inhalar partículas radiactivas al respirar. Antes y después se les hacía una encuesta para conocer sus conocimientos y opiniones sobre el particular y la guerra atómica en general.

Al menos el 21 de julio de 1956 los soldados fueron dejados en una zona, como quien dice, a tiro de piedra del punto de la explosión (una torre a unos metros del suelo). Los soldados buscaron las trincheras pero como no las encontraban y estaban evidentemente más cerca que nunca de la torre, supusieron que había un error, pero les confirmaron por radio la corrección de sus coordenadas y sólo tuvieron tiempo para echarse al suelo hasta ser violentamente arrastrados por el viento de la explosión.

Hubo casos en los que los soldados pudieron ver ¡sus huesos! a través de los uniformes, por una fracción de segundo, debido a la emisión de rayos X por la explosión atómica.

Muchos soldados de estas pruebas enfermarían con el tiempo a causa de la radiación.

Esto lo vi hace ya unos cuantos años en un documental por televisión pero no puedo precisar en cuál. Las notas las iba tomando según lo iba viendo con calma gracias a una grabación en video.

Como prueba de que mis apuntes y memoria no me fallan, y por si os cuesta creerlo, aquí tenéis unas fotografías que lo demuestran y con casos todavía peores, y testimonios de testigos, https://aquellasarmasdeguerra.wordpress.com/2014/11/12/las-primeras-bombas-atomicas/ Bastante avanzada la página, cuando lleguéis a una fotografía en blanco y negro con un hongo nuclear cerca de la línea del horizonte (aparente) y con un montón de soldados sentados en el suelo, o directamente, en las opciones de vuestro navegador “Buscar: Operación Buster”

Y aquí un video del Ejército de los EEUU que pone los pelos de punta https://www.youtube.com/watch?v=ZWSMoE3A5DI

Más de 6.500 soldados estadounidenses fueron utilizados como conejillos de indias durante la pruebas atómicas de Nevada, fue el primer ejercicio de campo de los Estados Unidos que se llevó a cabo en tierra; las tropas fueron colocadas a 6 millas [9 kilómetros con 656 metros] del punto de explosión”

Para colmo, los soldados debían mantener en secreto lo que habían vivido; así el Ejército se aseguraba su impunidad.

También recuerdo haber visto alguna fotografía impresionante de estos experimentos en un número de la excelente y muy seria revista de información y divulgación científica (para gente con cierto nivel cultural, no como Muy Interesante y otras) “Mundo científico. La Recherche”, desaparecida hace unos años, pues por lo visto en España somos tan ignorantes y desinteresados de la ciencia que no había mercado para dos: la edición española de la francesa La Recherche y la de la americana Scientific American -Investigación y Ciencia-, algo menos divulgativa y políticamente más “aséptica” y “americana”.

En la película “Avance hacia la zona cero” 1990, director Peter Markle, interpretada por Martin Sheen, sobre la experiencia de un joven encuestador (doctor), en nota final nos informa que entre 1945 y 1962, más de 235.000 miembros (hombres y mujeres) del ejército americano fueron expuestos -a mayor o menor distancia- a las explosiones atómicas en superficie.

Que viendo los responsables las explosiones de las bombas atómicas, sobre todo las de hidrógeno (parecen fenómenos de otro mundo capaces de consumir el nuestro), y conociendo los efectos de las bombas sobre Japón y en las simulaciones de las pruebas (edificios, maniquíes, animales cobayas…), no se les revelase como algo evidente que ningún grupo humano, y menos toda la especie, puede ser sometido a la posibilidad de semejante destrucción, demuestra la fascinación ejercida por las bombas en los militares sobre todo, el grado de irracionalidad de la ciencia bajo el mando del Estado capitalista, y el embrutecimiento emocional y moral alcanzado en este sistema social.

Por medio de las películas, sobre todo de hace tiempo, nos acostumbramos al personaje del “científico loco, malvado”. Pero en realidad es el capitalismo mismo y su Estado el que desarrolla la ciencia monstruosa.

II.- La DEMOCRACIA de EEUU HEREDA la “CIENCIA” NAZI y JAPONESA

Con el final de la Segunda Guerra Mundial, salió a la luz la verdadera dimensión de los horrores perpetrados en los campos de concentración nazis, donde se habían realizado experimentos con millares de prisioneros, inoculándoles virus, irradiando, torturando y desmembrándolos vivos.

Durante los procesos de Núremberg contra los criminales nazis, a finales de 1947 tuvo lugar el juicio contra veinte médicos y tres oficiales nazis. Cinco fueron absueltos, siete condenados a muerte, y el resto, a penas de prisión. Durante el proceso, EEUU creó el Código de Núremberg en el que se define el Código ético que debe prevalecer en la experimentación médica con seres humanos. Pero al mismo tiempo, los estadounidenses codiciaban a los médicos y científicos alemanes, y conseguían llevarlos a los EEUU.

Collin Ross, psiquiatra experto en manipulación mental dice: “Justo después de la guerra había unos científicos alemanes expertos en bombardeos, en energía, en misiles, en cine, en medicina, y los franceses, los ingleses, los rusos y los americanos querían llevarlos a sus países para que trabajaran a su servicio. El problema era que muchos de ellos estaban considerados criminales de guerra. El Departamento de Estado no quería concederles visados, de forma que no podían entrar en EEUU. Entonces se iniciaron una serie de programas. El más famoso fue la Operación Paperclip. Gracias a ellos, muchos científicos alemanes fueron expatriados eludiendo la exigencia de un visado del Departamento de Estado.”. (Documental Las cobayas de la CIA). Sobre la Operación Paperclip (sujeta papeles) hay bastante información en la web.

La autoridad máxima de las fuerzas de ocupación en Japón, el general MacArhur, amnistió a los científicos y técnicos japoneses que habían participado en la guerra biológica para que EEUU aprovechase sus conocimientos y experiencia. Y los británicos se hicieron con un laboratorio japonés en Singapur, totalmente operativo.

III.- EXPERIMENTOS de GUERRA BACTERIOLÓGICA, con la POBLACIÓN

Por su parte, la CIA no permanecía de brazos cruzados. Con la excusa de la guerra fría ataco ciudades enteras. En 1950 un barco de guerra propagó una enfermedad infecciosa fumigando sobre la bahía de San Francisco. Once personas fueron hospitalizadas y una murió de neumonía. Y no se trata de ficción. Todos esos experimentos han sido revelados por documentos desclasificados recientemente.”

La CIA y el ejército estaban tan cegados por su objetivo, que llegaron a diseminar bacterias mediante bombillas eléctricas en el metro de Nueva York en 1956. Querían calcular la propagación en caso de guerra biológica. Tampoco esto es ficción. Los documentos sobre estos experimentos también han sido desclasificados.”

La CIA y el Ejército competían en sus demenciales prácticas. El Ejército también realizaba experimentos a gran escala, sobre todo en el Arsenal de Edgewood, donde se probaban armas químicas con la inestimable ayuda de algunos científicos del Tercer Reich” (mismo documental)

IV.- El Programa MKULTRA, o la ultraperversidad científica al servicio de los crímenes de Estado

Este programa, malvado donde los haya, tuvo sus prolegómenos y sus extensiones, acabando por llegar a Vietnam y mezclarse con otro programa de asesinatos llamado Programa Phoenix, al que le decido el Anexo. Tened en cuenta que aquí sólo trataré lo fundamental. Tanto en libros, como en documentales y artículos que también se pueden encontrar en internet, podréis profundizar todo lo que queráis. Vayamos por pasos.

El Programa MK ULTRA, de la CIA (1951-1963) parte de la Operación Bluebird y Artichoke, de la CIA (1950-1). Inicialmente empezó con el nombre de Bluebird (1950) y en 1951 paso a llamarse Arichoke. MK Ultra desarrolla todo esto y con muchos más medios.

Tenía como objetivo conseguir métodos para la manipular la mente humana y aplicarlos en interrogatorios, también aplicando la tortura. Se recurría a la privación del sueño, la desorientación horaria, la privación de ir al baño, el aislamiento sensorial, los electrochoques (30-40 veces la dosis de electricidad que entonces se recomendaba), la cirugía cerebral, la aplicación de electrodos en el cerebro, la hipnosis, el uso de drogas como el LSD… Su mayor ambición era al parecer conseguir que una persona actuase siguiendo órdenes, sin conciencia, como un robot y que una vez llevado a cabo el cometido para el que se le había programado, no recordase nada (el conocido como “candidato manchú”). Los experimentos se realizaron en locales y laboratorios de la CIA, en hospitales psiquiátricos y en prisiones, mediante la dirección, contrato, financiación de la CIA.

Sin el consentimiento de las víctimas, se experimentó con miles de soldados, clientes de prostitutas (prostíbulos montados por la propia CIA), prostitutas, personas (incluso niños) recluidas coactivamente en hospitales psiquiátricos, y bajo engaños con los presos en las cárceles (como, por ejemplo, la de Holmesburg, en Pensilvania), e incluso con algún agente de la CIA.

Como el director general de la CIA (Richard Helms), ordenó en 1973 destruir los archivos de todo lo referente a las actividades de MKULTRA, y sólo se salvaron algunos documentos (sobre todo relativos a la financiación), conocemos sólo una pequeñísima parte de lo ocurrido, y ello gracias a las denuncias de algunas personas, las consiguientes investigaciones de comisiones parlamentarias y sentencias judiciales.

La Corte Suprema de Estados Unidos definiría el programa de esta forma:

Preocupado por “la investigación y desarrollo de armas químicas, biológicas, radiológicas y materiales capaces de emplearse en operaciones clandestinas para el control del comportamiento humano”, el programa consistió en 149 subproyectos que la agencia contrató a varias universidades, fundaciones dedicadas a la investigación e instituciones similares. Participaron al menos 80 instituciones y 185 investigadores privados. Debido a que la CIA financió MK Ultra indirectamente, muchas de las personas que participaban no sabían que se trataba de la agencia.” [de la Wikipedia]

Collin Ross: “En los documentos de la CIA aparecen experimentos dispuestos a crear superespías. Se trataba de crear una nueva personalidad en una cobaya, darle una misión, por ejemplo, matar a alguien, robar documentos o infiltrarse en una red de espionaje. Al terminar la misión se le reprogramaría y el sujeto no recordaría nada.” (documental mencionado).

Mientras el ejército reclutaba principalmente en las prisiones, la CIA merodeaba por los hospitales. Había prometido una recompensa para quien lograra transformar a un ser humano en un robot.

La CIA estaba interesada en el trabajo de un científico español, el doctor Delgado (bastante conocido, de vuelta ya en España, por su presencia en programas de tve durante los años 70, con la democracia), que realizó sus primeros experimentos con un toro (joven), implantándole unos electrodos en el cerebro y controlando así sus embestidas (deteniéndolo) mientras era toreado. Los documentos desclasificados demuestran que se utilizaron sistemas más sofisticados en el cerebro de seres humanos.

Los responsables directos más destacados del MKULTRA fueron el doctor Sidney Gottlieb (conocido como el “hechicero negro” o también “doctor Muerte”) y el doctor Ewen Cameron, presidente de la Asociación de Psiquiatría de América. Éste realizaba su tarea, bajo financiación de la CIA, en el hospital del Allan Memorial Institute, del departamento psiquiátrico de la Universidad McGill en Montreal (Canadá, en la frontera con EEUU) para que así las autoridades norteamericanas pudiesen alegar que no sabían nada porque no se realizaban en el país. Su prestigio le servía para atraer víctimas y parecer libre de cualquier sospecha de malas prácticas, no digamos criminales. Se lee en la Wikipedia: “no sólo la CIA había financiado los esfuerzos de Cameron, sino tal vez incluso más chocante, que el gobierno canadiense fue plenamente consciente de ello, y había prestado más tarde otros $ 500 000 en fondos para continuar los experimentos”.

El doctor Ewen Cameron, en el curso de sus experimentos, llegaba a inducir el estado de coma durante tiempo prolongado “durante semanas (hasta tres meses en un caso) mientras se reproducían sonidos repetidos o simples declaraciones repetitivas. Sus experimentos se llevaron a cabo normalmente sobre pacientes que habían entrado en el instituto para problemas menores, como los trastornos de ansiedad y la depresión posparto, muchos de los cuales sufrieron daño permanente a causa de sus acciones.” [de la Wikipedia]

Refiriéndose a él, dice Gina Blasbalg, una mujer que fue su víctima durante años: “Todos los pacientes le tenían miedo. Ninguno de nosotros queríamos tener contacto personal con él. Era un hombre extraño. Él representaba el sufrimiento.” (documental mencionado).

Gina Blasbalg y su marido, creen que hubo personas que murieron en aquel hospital del horror y que otras quedaron tan mal que, al salir, se suicidaron.

Aunque se desconoce su número exacto e identidad personal, fueron muchos los médicos y científicos los que, en muchas instituciones (universidades, hospitales, empresas farmacéuticas, prisiones…), colaboraron con este programa de experimentos. La CIA también creó organizaciones “tapadera” (como es habitual en otros muchos casos) para realizar actividades de su programa, con nombres tan inocentes como “Sociedad para la Investigación sobre la Ecología Humana”. La CIA contó con enormes recursos económicos (decenas de millones de dólares de entonces). Para eso se nota que no suele haber “recortes”. Por tanto, es absolutamente evidente que lo que se hizo con ese programa no fue iniciativa de alguien que iba “por libre” aprovechándose de su posición en la CIA, ni tampoco de una sección de la CIA que escapase al control (ferreo) del propio organismo, sino la CIA misma, desde su cabeza hasta el último ejecutor. Y la CIA no va más allá de lo que sabe está tolerado por el conjunto del Estado, empezando por su presidente, conozca o no sus detalles.

Hace falta mucho valor para denunciar haber sido víctima de unas instituciones importantes, de prestigio, como un hospital y con psiquiatras tan renombrados como Ewen Cameron. ¿Qué médico te iba a creer si le ibas explicando una historia de terror acusando a Cameron? “¿Viene usted del psiquiátrico? Sí, está claro que usted está loco ¡debería volver allí en lugar de calumniar a esa eminencia!”. Y más si se sospecha que detrás está el Estado, a través del Ejército o la CIA. Sobre todo si se trata de una persona pobre, enferma, que ni siquiera puede entender bien lo que le está pasando porque confiaba en los médicos que le estaban tratando porque en su profesión se jura no causar daño deliberadamente a los pacientes. Por eso, unido a la destrucción de la inmensa mayoría de las pruebas documentales, los victimarios se quedaron tranquilos porque las víctimas que no hubiesen muerto en los experimentos, no se hubiesen suicidado, o fallecido por el paso de los años, no se volverían contra ellos.

Una de las pocas víctimas oficialmente reconocidas fue Frank Olson, científico del Ejército para el que realizaba tareas siniestras (armas biológicas, aplicadas con aerosoles), y que colaboraba con Gottlieb (por tanto lo más alejado que quepa imaginar de un angelito), pero tal vez díscolo con su jefe y sus métodos por lo que hay sospechas de que no se le consideraba ya una persona segura pues se temía que pudiese irse de la lengua, y que por eso se pudo decidir matarlo. Gottlieb ordeno que, sin su conocimiento, se le administrase LSD cuando bebía unas copas con unos colegas. El resultado fue que se trastornó mentalmente tanto que a los pocos días se arrojó al vacío desde una gran altura en un edificio de Nueva York, muriendo por el impacto (19 noviembre 1953). Sin embargo, investigaciones posteriores indicaban que previamente había sido golpeado en la cabeza (zona superior del ojo junto a la sien) hasta quedar inconsciente, aunque no sea judicialmente concluyente. Para más detalles, sobre todo sobre la muerte de Olson, podéis ver este documental: “Secretos de la historia – Los experimentos secretos de la CIA”https://www.youtube.com/watch?v=qNqhEjJLPSg

Si fueron capaces de hacer esto con uno de los suyos, podemos imaginarnos los pocos escrúpulos que tendrían para hacer lo que fuese con gente corriente.

Claudia Mullen (una mujer joven) declaró ante el Comité encargado de evaluar los daños infligidos a las víctimas: “Me convertí en un peón en manos del gobierno. El objetivo era someterme y crear al espía ideal con la ayuda de productos químicos. Utilizaban irradiación, drogas, hipnosis, electrochoques, inmersiones en bañeras llenas de agua, privación del sueño, lavado de cerebro, y abusos mentales, físicos y sexuales. Fui explotada durante casi 30 años de mi vida y la única explicación que recibí fue que el fin justifica los medios, y que servía a mi patria en su valeroso esfuerzo por luchar contra el comunismo.” (documental mencionado)

Collin Ross dice: “Lo que me parece más indignante no es la actitud de la CIA o del Ejército, sino la de los propios psiquiatras. Porque ellos, junto con los científicos y los cirujanos, participaron en todo eso y la CIA no habría podido hacerlo sin su participación. Las más altas instancias de la psiquiatría hicieron todo lo posible para que no saliese a la luz. Y no se trataba de un par de psiquiatras desconocidos, sino de los principales nombres de la psiquiatría [como el doctor Ewen Cameron].”

Si bien parece que el programa MKULTRA fracasó en sus objetivos máximos (conseguir un robot humano), sirvió para sacar conclusiones útiles para la CIA, por ejemplo en materia de interrogatorios. La CIA se inspiró en el psiquiatra Ewen Cameron para redactar un manual de interrogatorios (de fecha julio 1963). El manual siguió vigente muchos años. Y las ilustraciones que vemos en él no dejan ninguna duda de que la CIA lo utilizó como libro de referencia en el campo carcelario de la base militar norteamericana de Guantánamo (en la isla de Cuba), y en la cárcel irakí de Abu Graib.

Aunque algunos investigadores dicen que el programa MK Ultra terminó en 1963, se sabe por documentos de la CIA que Sidney Gottlieb y algunos de sus colaboradores se fueron a Vietnam del Sur cooperando en el Programa Phoenix o Fénix, de la CIA (ved ANEXO). El equipo de Gottlieb se sirvió de algunos de los secuestrados víctimas de esa campaña de terror para realizar con ellos horribles experimentos para controlar sus mentes, de los que se dan detalles en el libro de Eric Frattini “CIA. Joyas de Familia”, datos al final de éste.

V.- ¿VIEJAS HISTORIAS IRREPETIBLES? O ¿DENTRO de UNOS AÑOS, NOS ENTERAREMOS de que DURANTE todo este TIEMPO, HAN ESTADO HACIENDO COSAS HORRIBLES?

Mientras se desarrollaron todas estas prácticas, se hizo con la mayor discreción y secreto posibles. Aunque perjudicaron a miles de personas y estuvieron implicadas centenares, sólo por algunas denuncias y consiguientes investigaciones se ha llegado a conocer al menos una parte de la verdad pero salvando obstáculos enormes puestos por el mismo Estado, cuando menos, de algunos de sus más poderosos organismos, pasándose por el arco del triunfo las obligaciones democráticas, alegando la “razón de estado” o “porque yo lo digo”. Si el caso Olson consiguió llegar a los tribunales, seguramente tuvo que ver con que no era un negro pobre enfermo, ni un ciudadano corriente, sino un científico militar de alta posición en investigaciones secretas. El director de la CIA ordenó la destrucción de la documentación relativa al programa MK ULTRA, por lo que perfectamente pudo haber destruido pruebas incriminatorias en actividades criminales ¿Fue juzgado y castigado por ello? NO. ¿Se castigó a alguien del programa MK ULTRA? NO. ¿Se declaró a la CIA organización criminal y se dispuso su disolución? NO. ¿Se castigó a los jefes militares responsables de los experimentos con soldados, y también con otros similares al MK ULTRA? NO. ¿Se….? NO. A lo sumo, en estos casos se modifica alguna legislación para que supuestamente esos sucesos no vuelvan a ocurrir aunque si sucedieron saltándose lo que ya eran principios establecidos desde los juicios de Núremberg, además de otras (cuando menos el juramento hipocrático -que no, hipócrita- de los médicos, y el más elemental código ético de cualquier profesión) ¿por qué no iban a saltarse lo que se siga legislando, cuando ya sabemos que hecha le ley, hecha la trampa, y más si, como el agente 007, se tiene “licencia para matar”?.

Imaginad que todo esto lo hubiese hecho el KGB de la Unión Soviética. ¡La que se habría armado! Menuda campaña hubiesen montando en los EEUU. Todavía estaría resonando en nuestros oídos. Pero tratándose de los EEUU, a lo máximo que parece que se llega es a cancelar un programa, compensar a alguna de las víctimas con dinero (¡poderoso cabañero…!), y que el Presidente de los EEUU pida públicas disculpas. Enternecedor. Ni siquiera algún funcionario paga el pato como chivo expiatorio.

¿Sigue siendo EEUU el mismo país capitalista? SI ¿Sigue siendo su aparato de Estado, su organigrama institucional, su sistema de representación “democrática”, sus policías, ejércitos, agencias secretas, etc., substancialmente e incluso en la mayoría de los detalles, los mismos? SI. Como se decía antes: “líquido, blanco y en botella ¿qué es?” (leche).

Las prácticas secretas funcionan en la mayoría de los casos y la mayor parte del tiempo. Si no fuese así sería una tontería tanto secretismo. Por eso sólo ocasionalmente, a veces “por accidente”, por algún arrepentido, filtración, nos acabamos enterando. Pero sigue habiendo organismos estatales o para-estatales en cuya naturaleza está tener asuntos secretos, así que sin duda los hay y muchos.

Ahora os pregunto ¿creéis que este tipo de prácticas, no necesariamente las mismas, pero también de grave perfil antidemocrático y criminal ya no se realizan y que más adelante tampoco se llevarán a cabo? Estos casos demuestran, contra el argumento de algunos, que es posible mantener un terrible secreto en el que participan muchas personas. Algunas cosas se han sabido, pero sólo en una medida muy pequeña. ¿No se ha conocido hace poco, por filtración de quien por ello se arriesga a ser castigado en extremo –incluso quizás asesinado- y tiene que vivir escondido (Edward Snowden), que la agencia norteamericana NSA lleva tiempo vigilando las comunicaciones telefónicas, por internet… de todo el mundo?. ¿Se ha puesto fin a todo esto? NO ¿Se ha castigado a los responsables? NO.

El Estado consigue mantener a salvo sus secretos para siempre, o cuando menos por muchos años (los suficientes para que el daño ya esté hecho, sea irreparable, y a poder ser, los directos responsables ya estén muertos y no deban pagar por ello), por medio de numerosos mecanismos y procesos:

Por el interés en que así sea de los implicados (les puede ir la vida en ello); la obligación legal de no hablar ¡incluso de las victimas! (lo hemos visto con los soldados de los experimentos nucleares); la disciplina, compartimentación y división de tareas en la cadena de mando, que a cada uno le permite conocer sólo la parte que le atañe directamente, eludir su responsabilidad remitiéndola al escalón superior (“cumplo órdenes”, “hago mi trabajo”, “soy un mandao”; leed sobre esto el caso extraordinario-ordinario analizado por mí en el artículo “Tu enemigo está en ti. Mírate en este espejo. Una clave de lo que nos pasa” con enlace al final); el miedo al castigo y represalias de todo tipo (tanto legales como ilegales, que según el caso pueden llegar a la muerte –como, supuestamente, Olson-); la conformidad con la autoridad, las personas de prestigio o la orientación tomada por la mayoría de un grupo social; el deseo de simplemente no complicarse la vida (“no te metas en líos”, “no es de tu incumbencia”…), y por ello mirar para otro lado; el poco interés por investigar lo que no le atañe a uno directamente o al menos (cree) no le perjudica; el peso de la ideología (“el interés de la patria”, “la defensa nacional”; y el consiguiente cierre de filas “no hacer el juego al enemigo”, “lavar la ropa sucia en casa”, etc.).

Los nazis consiguieron mantener prácticamente en secreto lo que estaban haciendo en los campos de concentración y exterminio, pese a que en toda la cadena del proceso “industrial” participaban miles de soldados, funcionarios y trabajadores, y muchos civiles (sobre todo los que vivían cerca de los campos) tenían razones para sospechar que algo muy malo estaba ocurriendo. Pero el caso es que casi logran su objetivo apoyándose en la complicidad criminal de unos, el miedo de otros, el desinterés del resto, y también la incredulidad de las propias víctimas que prestaban oídos sordos a los rumores e informaciones que corrían (“es absurdo; aunque sean injustos, los alemanes son ciudadanos de un país moderno, no pueden ser capaces de una barbarie semejante jamás conocida; necesitan mucha mano de obra, somos imprescindibles”). Así que no subestimemos la capacidad de mantener el secreto y la eficacia de las conspiraciones con participación de muchísima gente, si está implicado el Estado.

Pero vamos a ver. Si incluso en algo que no tiene nada de secreto ni de criminal, como la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera (LOEPSF), pese a la ayuda impagable que me presta Kaos en la red desde 2012, durante años se han mantenido un innegable “pacto de silencio” sobre esta super-ley austericida, muchísimo más importante y trascendental que el reformado artículo 135 de la Constitución, e incluso hoy es imposible que fuerzas sindicales y políticas asuman de verdad la cuestión y hagan la denuncia al menos de sus aspectos más escandalosos y pase el asunto al conocimiento de la mayoría de la gente para que su indignación se traduzca en movilización (no os perdáis mi último artículo, del 15 de junio, titulado “Unidos Podemos regala votos al PP-PSOE-C´s” con enlace al final).

No fiarse un pelo y sospechar que siguen haciendo de las suyas no es conspiranoia, sino aprender de la experiencia y comprender que las causas profundas de lo que ocurrió entonces siguen estando ahí, y se llaman capitalismo y Estado burgués.

Sois muy libres de creer lo que queráis, pero hay creencias que no nos ayudan a ser libres. Por eso es tan importante recordar estos asuntos del pasado, pues seguro que serán hermanos de otros del presente y del futuro que tal vez nunca descubramos, pero sí que habrá gente (de poca a muchísima) que los sufra.

Los miles de víctimas, muchas de ellas muertas por culpa de estas actividades criminales, merecen que no las rematemos olvidándolas, tampoco quitando importancia a lo que pasaron y no atendiendo a lo que seguro les gustaría decirnos: ¡son indignos de confianza, no os fiéis nunca, sospechad siempre, permaneced vigilantes!.

ANEXO.- El PROGRAMA FÉNIX, o terrorismo de Estado norteamericano en Vietnam

El Programa Fénix (o Phoenix) era una campaña paramilitar contra supuestos o reales simpatizantes o miembros del vietcong (nombre despectivo para llamar al Frente de Liberación Nacional de Vietnam del Sur –FLNVS-; también se le suele denominar Frente Nacional para la Liberación de VS o FNLVS; puede deberse a una cuestión de traducción del vietnamita, al francés o al inglés), se encontrase o no armas en su poder, tuviese o no relación con alguna actividad armada, con tal de que pudiese prestar apoyo político, ser parte de su estructura política, grupos de propaganda, etc. El programa estaba dirigido por los EEUU y en él participaron no sólo los survietnamitas, sino también mercenarios cubanos anticastristas. La escala de las actuaciones iba desde del encarcelamiento sin juicio, al secuestro con desaparición y asesinato, y el asesinato con francotirador.

La variante más sofisticada del programa consistía en el asesinato de la persona vigilada por medio de francotirador. Se recurrió a este método también en la infiltración para matar a objetivos seleccionados en Vietnam del Norte. Recurrir a este sistema tan sofisticado tiene sobre todo sentido en esas situaciones, no en Vietnam del Sur donde podían hacer prácticamente lo que les daba la gana. Aun así, se calcula que cerca de tres mil civiles fueron asesinados de esta forma en Vietnam del Sur.

La variante de tipo medio consistía en el asesinato directo, o su “arresto” para-legal (secuestro), con interrogatorios mediante torturas y violaciones sin plazo legal (si se podía, también de sus familiares, para presionarles a confesar), en centros clandestinos, y que en muchísimos casos solía terminar con su muerte sin juicio legal alguno, y por métodos perversos inventados por psicópatas, e incluso deshaciéndose del cadáver de los modos más siniestros. Por tanto, las víctimas ni siquiera tenían los derechos reconocidos a un prisionero de guerra (NOTA 1) o a un delincuente, ni por supuesto a un preso político. La misma necesidad de preservar al máximo el secreto de la localización de los centros de retención y tortura clandestinos, impulsaba a que generalmente no fuesen liberados quienes habían pasado por allí, y se les matase. Las víctimas no eran sólo cuadros militares del FLN, sino campesinos de las aldeas, sindicalistas, estudiantes, periodistas, etc., que tuviesen ideas o realizasen actividades que a ojos de los norteamericanos y sus esbirros vietnamitas los convirtiesen en posibles simpatizantes o colaboradores del FLN.

La variante más suave del programa llevó a retomar legislación represiva que permitía que el sospechoso de algo muy leve, legalmente, pero sin necesidad de juicio (fiscal, defensa, etc.), por la decisión de un “comité de seguridad provincial”, pudiese estar en prisión hasta dos años.

El marco legal que supuestamente debería poner límite a los desmanes era poco más que papel mojado, y en la práctica, una forma de amparar con la ley lo que realmente ocurría. Dado el sistema sumamente arbitrario de las “detenciones”, se producían muchísimas víctimas que nada tenían que ver con el FLN: bastaba la información de chivatos que buscaban una recompensa económica o denuncias motivadas por mera venganza personal, o funcionarios de Saigón que amenazaban a alguien con aplicarle el programa Fenix si no les daban dinero, etc. Lo que es peor: en cada territorio había que cumplir con una cuota de víctimas del programa, así que se llevaban por delante a gente por simplemente encontrarse en una zona de influencia y presencia del FLN, que por tanto podían ser “sospechosas” de albergar alguna simpatía; los menos afortunados eran asesinados, y los más, detenidos. Así ocurría que una persona que ya hubiese sido detenida y liberada por resultar evidente que era totalmente ajena al FLN, pero que se trasladase a otra localidad, podía volver a ser víctima del proceso porque allí también había que cubrir una cuota de detenciones.

Pero esto no son “accidentes” o meras “perversiones” del programa. Si el propósito de los EEUU era acabar con todo lo que fuese sospechoso de colaborar política o militarmente con el FLN, la búsqueda de eficacia no puede llevar al uso de métodos selectivos para un propósito que tampoco lo es; así que en vez de “pescar con anzuelo”, se utilizaban las “artes de arrastre”; y esto daba lugar también a que “a río revuelto, ganancia de pescadores”, por lo que muchos de los esbirros actuasen “por libre” en su mero beneficio personal.

De modo que todo el rollo eufemístico de la “pacificación” (como la paz de los cementerios) no era más que represión, crimen y aterrorizar a la población. Era una “guerra sucia” o terrorismo de Estado, lo más alejado de una labor “policial”. Porque si el objetivo es destruir la “infraestructura del vietcong” que incluye a sus miembros y red de apoyo, y resulta que el FLN, aunque recibía ayuda de Vietnam del Norte (lógico, el mismo país buscando su reunificación impedida por los EEUU, los terratenientes y militares del Sur, al hacer imposible las elecciones democráticas para decidirlo, vulnerando los acuerdos de la Conferencia de Ginebra), no era una “infiltración” de VN en VSur (como decía la propaganda yanqui), pues tenía su origen y raíces populares survietnamitas, el resultado no puede ser otro que la dinámica represiva empuje a que el objetivo sea también sembrar inseguridad y terror en la población para que no resurja ese sostén, aun a riesgo de ser contraproducente por cosechar el efecto contrario, o al menos el odio más intenso al gobierno de Saigón y a los imperialistas yanquis.

A consecuencia de ese programa, con total seguridad fueron asesinadas al menos más de veinte mil personas entre 1968 y 1971 (William Colby, jefe del programa y luego director de la CIA, en 1971 reconoció que llevaban ya 20.587). El Departamento de Defensa Survietnamita reconoció 26.369. En la Wikipedia, para un espacio de tiempo un poco más largo (1965-72) se calcula entre 26.000 y 41.000 asesinatos.

Porque esta estrategia, en lo fundamental, ya existía bajo otro nombre desde 1967, e independientemente, aunque sin la misma sofisticación, desde los años 50 años ya se procedía al asesinato individual o matanza colectiva de todas aquellas personas o grupos de aldeanos, estudiantes, etc., que no eran del gusto del régimen survietnamita “democrático” y corrupto a más no poder, apoyado y manejado por los EEUU. Se cree que el programa terminó oficialmente en 1971, pero que siguió hasta 1972, y en realidad tampoco ahí terminó porque con la retirada de las tropas norteamericanas, la CIA traspasó el programa a las fuerzas “títeres” survietnamitas, que siguieron aplicándolo hasta el final de la guerra en 1975, contando el régimen de Saigón con el apoyo de los EEUU hasta el último minuto. Así que ni se sabe la cifra real de las víctimas. El programa fue organizado y dirigido desde la embajada de los EEUU en Saigón, por William Colby, alto cargo de la CIA, que en 1973 pasaría a ser su director por nombramiento del presiente Nixon. ¿Alguien fue castigado por todo esto? NO. Al contrario, se le promociona. Así funciona la democracia capitalista.

Quienes de alguna manera quieren defender este programa, dicen que lo malo de su aplicación fueron excesos, trasgresiones del espíritu del programa y de la ley de Vietnam del Sur, su aplicación por corruptos funcionarios y militares survietnamitas, etc., y que las intenciones y los métodos de los EEUU en Vietnam siempre fueron buenos con el fin de liberarlos de la “agresión comunista”. No. Eso es lo mismo que pretender que para salvar la vida de alguien (tal como tú lo entiendes) estás dispuesto a matarlo si se resise a tu “ayuda”, o matar a una mujer porque se quiere quedar sola o con otro/a (“o mía, o muerta”). Los medios fueron coherentes con los fines verdaderos, no con los que alega la propaganda. Para cinismo, hipocresía, falta de ética, escrúpulos y humanidad, los dirigentes de todo esto, hasta la presidencia de los EEUU, y sus ejecutantes. Está en la naturaleza de las cosas que si tienes objetivos inmorales, recurres por tanto a medios inmorales y para ejecutarlos necesitas personal que no pude ser precisamente de elevada moralidad, es inevitable que finalmente se cause más dolor y se vierta más sangre incluso de la prevista inicialmente en tus pulcros documentos de planificación. Porque ya era criminal en sí, en su verdadero propósito; un programa represivo de un Estado extranjero imperialista apoyando a un Estado reaccionario, criminal y corrupto hasta la náusea, que de “demócrata” solo tenía una careta de quita y pon, nacido de la mano de los EEUU para hacer imposible la reunificación prevista de Vietnam mediante elecciones democráticas que se impidieron, fuese el resultado un régimen “comunista” o no, pero que los EEUU no querían porque sabían que no estaría bajo su control. Un régimen, el de Saigón, que sólo se sostenía por los dólares, armamento y apoyo militar de los EEUU, incluso tras la retirada de sus tropas, mediante los bombardeos masivos de VN. A partir de aquí, nada puede justificarse, porque es una injerencia invasiva total en los asuntos de otro pueblo y una guerra de agresión contra todo Vietnam (Sur y Norte) a una escala descomunal, plagada de crímenes de guerra y contra la Humanidad.

Lo que no debemos perder de vista es que todo esto se hizo de forma absolutamente legal, al amparo de la democracia capitalista de los EEUU, y que por eso no tuvo ninguna consecuencia negativa para sus promotores ni ejecutores. La responsabilidad de que así sea, no es sólo de la presidencia de los EEUU. Del Congreso tampoco surgió ninguna iniciativa en este sentido. Ni de su sistema judicial con sus altísimos tribunales togados y cargados de pompa. ¡Viva la impunidad “democrática”!

Lo que se hizo en Vietnam con el Programa Fénix, es algo muy parecido a lo que ya en otros países había ocurrido antes con la aplicación de los llamados “escuadrones de la muerte”, y a lo que ocurriría al poco tiempo en las dictaduras militares latinoamericanas, en particular en el llamado Cono Sur, con la Operación Cóndor durante los años 70 (“desaparecidos”, torturados durante meses o años, y de los que los militares argentinos se deshacían arrogándolos al mar –vivos, sedados- desde aviones, en los llamados “vuelos de la muerte”). Todo ello promovido y teledirigido por los EEUU. Y todo esto tiene su raíz en los métodos nazis. Quienes desconozcáis esto, convendría que investigaseis un poco por internet; se han publicado muchos buenos libros al respecto.

Después de leer esto, me doy cuenta de que, a pesar de mi intención, la inhumanidad se impone hasta en la mejor información. Porque aporto cifras de víctimas, pero las cifras nunca tienen nombre, edad, sexo, rostro, voz, gestualidad, personalidad, ni padres, ni hermanos, ni cónyuges, ni hijos, ni amigos, ni sueños ni esperanzas. Pero todas y cada una de esas víctimas eran tan reales como tú y yo, y las personas que queremos y apreciamos. Su vidas se truncaron pero los principales responsables de su sufrimiento (violaciones incluidas) y muertes, se jubilaron con una buena (o más que buena) pensión. En EEUU lloran por su casi 58.000 muertos, y no les falta razón. Pero sólo las víctimas del Programa Fénix, en las estimaciones más bajas, casi llegan a la mitad de los norteamericanos muertos en Vietnam. Y no digamos los entre 3,8 y 5,7 millones de vietnamitas muertos, civiles sobre todo, condenados para siempre a quedar como una cifra, cada vez más relegados. Si nos dominan tan fácil, es también porque en cuestiones de política, tenemos memoria de pez. Por eso, todo esto no podemos olvidarlo, por ellas y por nosotras y quienes nos sucedan, en la lucha contra el Capital y su Estado, convoquemos también a los muertos.

Sobre la guerra de Vietnam y el pretexto norteamericano para lanzarse a ella, no es perdáis mi documentadísimo artículo titulado “Obama, la guerra de Vietnam y el “incidente” del Golfo de Tonkín” (9-6-2016), con enlace al final de éste.

NOTA 1.- La primera superpotencia mundial, se inventa una excusa (el “incidente” del Golfo de Tonkín, 1964) para lanzarse de cabeza a la guerra contra Vietnam con la mayor potencia de fuego conocida en la historia. Invade el sur del país, bombardea el norte con la intención de llevarlo a la Edad de Piedra, arrasa el Sur con defoliantes, napalm, etc., mata a los campesinos o los traslada a “aldeas” más parecidas a campos de concentración, apoya a militares asesinos y gobiernos criminales que de demócratas sólo tienen el nombre, y para colmo, para reconocer al combatiente siquiera el derecho de acogerse al convenio de Ginebra, le exige que luche con sus reglas del juego, en las que tiene todas las de perder desde el minuto uno. Un poco más y podía haberle pedido que presentase batalla en campo abierto y en formación como los ejércitos de la época napoleónica, para practicar el tiro al blanco con ellos con toda comodidad. Es como si un violador y asesino le dijese a la mujer víctima: te reconozco el derecho a intentar golpearme según las reglas del boxeo, pero no a gritar, darme una patada en los huevos, meterme el dedo en el ojo, morder, golpearme la cabeza con una piedra, etc. Y el asesino luego lloriquea e insulta al cadáver de su víctima porque le ha dejada la cara con arañazos. ¡Que les den!.

FUENTES relevantes.

Un artículo muy interesante con muchísima información que no he incluido, en la Wikipedia https://es.wikipedia.org/wiki/Proyecto_MK_Ultra

Un libro que aporta numerosos datos y detalles que no he incluido, y sobre muchos más asuntos terribles, el de Eric Frattini “CIA. Joyas de familia” Ediciones Martínez Roca, 2008, 318 páginas.

Un libro que no he leído, de 500 páginas, “Las torturas mentales de la CIA” de Gordon Thomas, 2001, Suma de Letras, o Ediciones B, en versión económica de bolsillo. Transcribe un documento judicial canadiense, y fotocopia varios documentos originales en inglés. Ojeado muy por encima, parece que tiene una información muy detallada.

De varios autores, el libro titulado “La sociedad de la mentira. La guía definitiva para conocer todas las teorías de la conspiración” Zenith/ Planeta, 2008. Aunque en algunos temas hay que separar el trigo de la paja y desechar algunas falsedades y tonterías, es interesante porque es un catálogo de conspiraciones, crímenes de Estado, asuntos turbios, que nos ofrece un panorama bastante aproximado de lo que es el mundo real más allá de la normalidad diaria de la explotación del trabajo, la opresión del Estado y las guerras. Que el Estado conspira y no hay paranoia alguna en creerlo así, lo prueban los documentos secretos desclasificados, y las conclusiones incuestionables de organismos del mismo Estado (comisiones, tribunales…) en asuntos como los tratados en este artículo.

RECOMIENDO: Aunque es una obra de ficción, está inspirada en parte en hechos reales y sobre todo, en los propósitos de los experimentos de la CIA de conseguir un robot humano capaz de cometer un asesinato importante. La película “El mensajero del miedo” (The Manchurian Candidate; el candidato manchú) 2004, dirigida por Jonathan Demme y protagonizada por el acto negro Denzel Washington. En las cadenas de televisión la suelen emitir con una cierta frecuencia.

ÚLTIMOS de mis ARTÍCULOS en Kaos en la red.

Unidos Podemos regala votos al PP-PSOE-C´s” (15-6-2016) —- https://kaosenlared.net/unidos-podemos-regala-votos-al-pp-psoe-cs/

Nos jugamos más en Francia (contra la reforma laboral), que con el 26-J” (12-6-2016) –[dedicado a la convocatoria concentración ante Embajada de Francia del día 14] —- https://kaosenlared.net/nos-jugamos-mas-en-francia-contra-la-reforma-laboral-que-con-el-26-j/

Obama, la guerra de Vietnam y el “incidente” del Golfo de Tonkín” (9-6-2016) – comentario ampliando— https://kaosenlared.net/obama-la-guerra-de-vietnam-y-el-incidente-del-golfo-de-tonkin/

Estado democrático-burgués, Ejército, CIA y ciencia monstruosa (I)” (3-6-2016) — https://kaosenlared.net/estado-democratico-burgues-ejercito-cia-y-ciencia-monstruosa-i/

Carta de Rajoy a Juncker. Nadie comenta ¡lo principal!” (25-5-2016) — comentario — https://kaosenlared.net/carta-de-rajoy-a-juncker-nadie-comenta-lo-principal/

Francia: lucha contra la reforma laboral, odio y violencia” (20-5-2016) — https://kaosenlared.net/francia-lucha-contra-la-reforma-laboral-odio-y-violencia/

PODEMOS e IU ¿contra la austeridad?. Empezó mal y terminará peor” (17-5-2016) — comentarios — https://kaosenlared.net/podemos-e-iu-contra-la-austeridad-empezo-mal-y-terminara-peor/

El Mayo del 68 real, contado a la generación 15M y del precariado” (11-5-2016) — con versión PDF con imágenes, —- https://kaosenlared.net/el-mayo-del-68-real-contado-a-la-generacion-15m-y-del-precariado/ Enlace directo a la versión pdf https://kaosenlared.net/wp-content/uploads/2016/05/Mayo-68-para-15M-en-PDF-a.pdf Tiene la relación de todos los artículos desde el 1-12-2015, pero omití el de “Podemos sabe […] prueba del video” del 22-4-2016 que sí consta en “Para profundizar”.

Francia 28-A ¿malas noticias? ¿cómo nos afecta? ¿qué hacer?” (29-4-2016) —– https://kaosenlared.net/francia-28-a-malas-noticias-como-nos-afecta-que-hacer/

PODEMOS sabe pero, cómplice, calla. La prueba del video” (22-4-2016) —- https://kaosenlared.net/podemos-sabe-pero-complice-calla-la-prueba-del-video/

Los franceses luchan también por lo nuestro ¿Qué hacemos?” (13-4-2016) —– https://kaosenlared.net/los-franceses-luchan-tambien-por-lo-nuestro-que-hacemos/

PODEMOS es cómplice de la austericida super-ley LOEPSF” (9-4-2016) comentarios —– https://kaosenlared.net/podemos-es-complice-de-la-austericida-super-ley-loepsf/

Francia: los estudiantes ¡adelante contra la reforma laboral “a la española”! (6-4-2016) comentarios importantes —– https://kaosenlared.net/francia-los-estudiantes-adelante-contra-la-reforma-laboral-a-la-espanola/

PODEMOS ¿Qué estaría haciendo si tuviese lo que hay que tener?” (5-4-2016) — https://kaosenlared.net/podemos-que-estaria-haciendo-si-tuviese-lo-que-hay-que-tener/

HG 31-M Francia. NO a la reforma laboral “a la española”” (2-4-2016) —— https://kaosenlared.net/hg-31-m-francia-no-a-la-reforma-laboral-a-la-espanola/

Tu enemigo está en ti. Mírate en este espejo. Una clave de lo que nos pasa” (29-3-2016) con un análisis detallado del concurso-experimento “La zona extrema” del documental “El juego de la muerte”—— https://kaosenlared.net/tu-enemigo-esta-en-ti-mirate-en-este-espejo-una-clave-de-lo-que-nos-pasa/

Para acceder a mis artículos, informes y libros. Los artículos a partir de 2015, los podéis encontrar poniendo https://kaosenlared.net/author/aurora-despierta/ o escribiendo en Google: Aurora Despierta. Kaos en la red, y cogiendo la primera que aparece, o lo mismo poniendo “Aurora Despierta” site:kaosenlared.net . Te sugiero que la trates en tu navegador como Favorito o Marcador. Podrás acceder desde este artículo, si mi nombre está en azul, haciendo clic en él.

PARA NO TENER NINGUNA DUDA, disponer de la relación completa de mis documentos en Kaos en la red, hasta el 1/12/2015 con TODOS los ENLACES CORRECTOS, lo mejor, DESCÁRGATE la versión PDF del artículo “PODEMOS 20-D: del “Juego de tronos” al juego del trilero” (1-12-15) — https://kaosenlared.net/podemos-20-d-del-juego-de-tronos-al-juego-del-trilero/ Y directamente como archivo PDF https://kaosenlared.net/wp-content/uploads/2015/12/Podemos-trilero-para-PDF.pdf

Para los de fechas posteriores, hasta el 11-5-2016, “El Mayo del 68 real, contado a la generación 15M y del precariado” (11-5-2016) — con versión PDF con imágenes, y relación de todos los artículos desde el 1-12-2015 —- https://kaosenlared.net/el-mayo-del-68-real-contado-a-la-generacion-15m-y-del-precariado/ Enlace directo a la versión pdf https://kaosenlared.net/wp-content/uploads/2016/05/Mayo-68-para-15M-en-PDF-a.pdf

También podría gustarte

Los comentarios están cerrados.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More