España 2019 ¿Para cuándo un ERE en el Parlamento y en el Senado? Elecciones Placebo

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Por Nacho Ezquerro

Principio de renovación.
Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

Joseph Goebbels

Todo el Parlamento y el Senado debería renovarse, los diputados y senadores de la actual  y anterior legislatura,  no deberían repetir, por no hacer correctamente su trabajo.  En caso contrario, los ciudadanos no tenemos porqué acercarnos a votar. Además de incorporar una forma de penalizar el indiscutible desinterés de los políticos en cumplir con su responsabilidad, hacer política y negociar para no bloquear de forma directa e indirecta el país.

Si dispones a cuatro personas en una sala de reuniones, les dices que tienen 1.000.000 de Euros de fondos públicos para repartirse, y destinarlo en beneficio de los ciudadanos, y dos horas para decidirlo. Pueden pasar dos cosas. O bien sale uno y dice que el acuerdo está cerrado, o bien salen los cuatro y dicen que necesitan dos horas más. En el segundo caso, ninguno de los cuatro puede volver a participar en el juego. Llevamos dos legislaturas repitiendo ese juego, así como el consabido perjuicio al país, ninguno de ellos debe repetir porque no saben hacer su trabajo. Con un ciudadano, en un trabajo mal pagado, no hay tantos miramientos. Reforma laboral incluida.

Dar por hecho que la gente, el ciudadano, el españolito, el españolazo, el independentista, el  facho, el rojo, el alternativo,  el hipster, el parado, el católico, el comunista, el forofo, la vecina de enfrente,  el inmigrante, la divorciada, el separado, la amante, los chicos de Chueca, el profesor de la Uni, la niña de Rajoy, el bombero, el maestro de escuela, el piloto, el poli, cada uno y todos ellos se levantarán el  Domingo 28 de Abril, con alegría desesperada para  salir de casa  e ir a votar, es un error por parte de los políticos. Ni voto útil, ni hay que salir a votar, la gente está cansada de comprar humo, a cambio de una palmadita en la espalda, y que luego no cumplan con su trabajo. El objetivo, es evitar la verdad, se suple un problema –la inoperancia de un parlamento y un senado-, por un llamado a elecciones, un efecto placebo. En realidad, un engaño porque si los responsables de las últimas dos legislaturas, siguen siendo los mismos, porqué ha de cambiar la situación con unas nuevas elecciones. El problema ha de extenderse, como mínimo, la próxima legislatura. Los propios partidos deberían renovar las listas de la A hasta la Z, sino este desaguisado parlamentario seguirá igual. Engañar al por mayor, elecciones generales, les permite continuar en esta noria y a su vez, asegurarse sus bancas. Uno se siente estafado y manipulado. Toda la parafernalia que montan en sus encontronazos verbales, no es más que basura mediática. Fuego artificial para las masas.

La gente está desilusionada con los políticos, sus tópicos, sus recursos, sus besos a los niños, sus mentiras pre eleccionarias, sus grititos para aventar a las masas, sus caretos enojados para señalar enfado y convicción, sus guiños (previamente ensayados) para mostrar su humanidad, sus ropitas elegidas para congraciar con el tipo de público, según la zona del mitin, (corbatas aquí, camisas abiertas y desenfado para otros lugares) sus post-verdades, sus caritas previamente estudiadas con asesores de imagen, sus gastos por campaña financiados por empresas, que luego os pedirán pequeños favores utilizando recursos públicos.

En las últimas elecciones (2016) 12.241.000 personas no fueron a votar. Este año, sino cambian a los políticos, superaremos esa cifra. Vamos a por el record.  Si, dice doce millones de personas que no fueron a votar, lo que corresponde a un 33,4 % por ciento del electorado y sigue in-crescendo.

Claro que no es bueno, pero la verdad no tiene remedio.

Ya nos gustaría a los españoles, vivir ajenos a la cotidiana dureza de la calle,  y a las reformas laborales como lo hacen nuestros representantes. Es evidente que ellos se lo pueden permitir, ya no solo subirse el salario, y colaborar en empresas, sino también estarse, así,  a bote pronto, las dos últimas legislaturas sin dar un palo al agua. Y no hablamos de color ideológico, porque en ese aspecto, bien que se guardan de comportarse como una corporación. Viven, tan alejados de la realidad, que entienden como natural que el país vaya a rebufo de su vergonzosa incapacidad para hacer política;  llegar a acuerdos,  sacar los presupuestos, y dictar leyes para el buen funcionamiento de la sociedad. Pero, a nuestro pesar, están mas en mirar su culo en la banca, permanecer y creerse tontamente en que son guías cuando en realidad están haciendo el idiota. Gran parte de esta creencia, el que los políticos se crean Oráculos, la tienen los medios por embriagar a estos personajes de aureola e importancia, a cambio de que luego esa interesada atención se transforme en favores y reconocimientos.

También la culpa, la tenemos nosotros, como ciudadanos, en aceptar con sumisa condescendencia, las gansadas que hacen los políticos sin evidenciar la torpeza plena de la que hacen gala, al no avisarles o llamarles la atención o básico, invitarlos a que dejen la política. Aunque es evidente que muchos lo hacen, esa condescendencia,  para seguir al calor y las propinas del poder.

Sin embargo, un ciudadano, no se puede permitir estar dos años siendo ineficiente, porque lo despiden de su trabajo. Mientras que a un político, carente de responsabilidad, lo volvemos a votar.  Si nuestros políticos, no saben hacer su trabajo, que se dediquen a otra cosa, pero salgan ya del parlamento.

La sonrisa de Casado, -solo a modo de ejemplo-, al día siguiente  en su conferencia de prensa, amenazando a la gente entre elegir una opción u otra de cara a las próximas elecciones, demuestra el  desparpajo y la falta de responsabilidad cívica, frente a una ciudadanía que, perpleja, observa el deterioro de un lugar,- el Parlamento –  que debería ser el Sancta Sanctórum de la negociación,  el diálogo y el respeto institucional. Sin embargo, , se ha convertido, en una bolsa de gatos.

Lo de Casado, forma parte del anecdotario, porque tanto unos como otros son ineficientes en sus gestiones parlamentarias. Tenemos cuatro líderes que se detestan entre ellos, solo piensan en sí mismos y sus partidos, el ciudadano queda en el nivel más bajo.  ¿Por qué han de cambiar las cosas por unas nuevas elecciones? El líder A, no me representa, pero tampoco el B, el C o el D. El D, me representaba, pero ahora se lleva a matar con sus propios compañeros de partido. El C, cambia de idea de forma permanente. El B, prometió de todo, pero luego aduciendo que A, dejó las arcas vacías, no cumplió. Me siento estafado por parte de todos ellos. Y ahora pretenden que los votemos. (?)

El Parlamento no puede permitirse poner palos en sus propias ruedas, -y así no puede continuar-, de ahí la solicitud de que los actuales integrantes del Parlamento y el Senado,  deban todos dejar sus actas, y  dedicaros a otra cosa. Gracias, pero debéis permitir  cabida a nueva gente. Vosotros estáis quemados. Sois una decepción y no os votaremos si no dejáis lugar a gente nueva. Esta cinta de Möebius eleccionaria, no tiene sentido si no cambian los responsables. En dicho caso, de renovar al completo las listas y representantes, tiene sentido ir a votar, sino, están mareando la perdiz, digamos al votante.

El problema ya no es de quién tiene más o menos diputados, sino que el conjunto «Parlamento» no funciona con su actual personal en funciones y que han de repetir para las próximas, incluidos los líderes.

¿Qué hace Tarda? Seis legislaturas en la poltrona parlamentaria del represivo gobierno español.  Nos creemos que representa a alguien este señor que ya tiene su vida acomodada y además de acaudalar un capital importante, ahora quiere separarse de España.  ¡Seis legislaturas viviendo de salario made in Spain !

Rafael Hernando del PP, lleva ocho legislaturas, a cada uno de ellas más rabioso y pendenciero. Ya son cuarenta años en la política, alejados de la dura calle, no le afectan ni las reformas laborales, ni la corrupción del PP. Defendió la procastinación de Rajoy, como nadie. Siguen escondido en los pasillos del congreso, hasta el fin de los días. Es lo único que saben hacer. O bien, acomodarse, -puertas giratorias de por medio, en alguna empresa con la que haya tenido algún detalle en sus años de poltrona parlamentaria. También se supone que representa a alguien.

Hernando Vera, Antonio; el otro Hernando del PSOE, conocido por su capacidad de transformación, y saltar de No es No, rotundo, a él  Sí. Pues este señor, lleva cinco legislaturas,  también escondido en el Parlamento, y no ha tenido las santas narices de renunciar cuando volvió Sánchez.  Se percibe que el Parlamento es muy goloso, y la dignidad, o la honra, la dejamos para otra vida. Celia Villalobos, (Últimas Noticias)(«la jugadora») lleva diez legislaturas representando ¿a quién?  Esta gente, sea del color político que sea, por lógica no representan a nadie. Demasiado tiempo alejados de la realidad, mucho tiempo en coches oficiales, viviendo en la burbuja parlamentaria. Además, de que hoy día, ya ni siquiera el líder de Podemos Pablo Iglesias, así como Irene Montero, representan  a quién antes decían representar. Desde la sierra, es difícil entender el problema del parado, los atascos, la polución. Y siendo de la nueva nobleza parlamentaria, es fácil imaginar, cómo es el resto del personal.

Báñez García, María Fátima, lleva seis legislaturas. Iglesias y Bescansa llevan dos legislaturas y se llevan a matar. La nueva izquierda denunció el Bipartidismo y ahora hacen de bisagra y apoyo del Socialismo. Rivera, un tanto de lo mismo, denunció el Bipartidismo y ahora es  socio del PP.

Del Senado, mejor no hablar. Tan caduco como el Parlamento y más. Mucho dinero gastado en salarios para nada. El problema no son las instituciones, sino las personas que están dentro. Que ya no tienen valor político. Ellos, claro, dirán que no. Culparán al adversario y con ese entienden que es suficiente. Pero la ciudadanía está cansada de esos caretos que representan una España en blanco y negro.

Premiar la incompetencia o penalizar ¿?

¿Cómo se penaliza la incompetencia en política? Votando. Pero el problema es que votaremos a los mismos de siempre. Es inviable, incorrecto y desesperante observar que los diputados se asientan en sus poltronas parlamentarias, y de allí no hay quien los saque. Derechas, Izquierdas e Independentismos varios, cumplen la función social de crear un sistema en permanente crisis, para protagonizar y capitalizar sus vidas personales,  en detrimento  y la ausencia  de puro y duro trabajo parlamentario.  Sin embargo, el comportamiento «corporativo» a la hora de terminar con los aforamientos, denunciar la corrupción de partidos, denunciar el comportamiento imperante de sociedades mercantiles que practican los partidos, permanece en el oscurantismo. Somos testigos de una Monarquía, – además de la Borbónica-, pero llamada partidocracia, alimentada y que hace nido en el parlamento y en el senado. Si los que ejercen la política, están en ella hasta jubilarse, entonces para qué votamos, si no hay renovación efectiva en el Parlamento.

Hace nueve meses los partidos políticos consagraron a Pedro Sánchez para, en teoría limpiar la política de halo de putrefacción que la cubre, sin embargo  no lo hacían por decencia y civismo político, sino que era un chantaje a plazos, tanto sea por parte de unos como de otros. Te cambio mi poder en Cataluña por tu consagración como Primer Ministro Español. El independentismo y los nacionalismos, de uno u otro color, en una sociedad medianamente formada, -hablamos de “formada” en relación al acceso a estudios primarios y secundarios-,   demuestra   y eso lo deberíamos saber todos, una carga de clasismo y racismo, que debería espantar a muchos. Sin embargo, tiene bastante éxito. Con lo cual, se deduce, que como en la Alemania de Weimar, una sociedad puede ser formada,  civilizada, e igualmente acometer su autodestrucción, llevada por fanatismos, inconsciencia social, egoísmo, creencias erróneas, fakes culturales,  y cuatro listos que saben manipular a la gente.

Multi-bipartidismo (vaya palabro) y des focalizar la atención.

Mediocres discursos políticos, llenos de tópicos, lances emocionales, y llamados a los cordones sanitarios em ambos sentidos,  se vociferan en la manifestaciones de los portavoces  o líderes partidarios,  en realidad, lo que hacen es desviar la atención de la evidente inoperancia de esos mismos portavoces y sus partidos. Si hay un punto en común en todos los partidos políticos, es la carencia de carisma por parte de sus líderes. Sánchez, Casado, Rivera, Iglesias, resultan patéticos en comparación con el González  y hasta con el soso Aznar. Han desvirtuado la democracia y el valor del voto. Cuando Sánchez, una vez en la presidencia engañó a la gente diciendo que iba a extender la legislatura todo lo que pueda, faltó a su palabra al no preparar las elecciones. Cavó su propia tumba. Y ejemplos de esa magnitud, los hay para todos ellos. Y si no se cree en la política, tampoco se espera un alto índice de votantes. La credibilidad de los políticos es en absoluto nula.

Líderes de partidos, incapaces de negociar en el Parlamento, descargando en la ciudadanía, con otra elección forzada y a través de proclamas y diatribas, sus miserias y cobardías. Cuando se lanzan trastos entre unos y otros, no están haciendo política, están montando un culebrón. Nada más. Culebrón que ha de ser a su vez propagado hasta el hartazgo por los medios de control,  -ya no de comunicación-, de masas. A su vez, los tertulianos, se posicionarán de uno y otro lado, para defender y o atacar las ocurrencias de sus defendidos líderes políticos. Y ahí, se termina el círculo, hasta el próximo culebrón.

En realidad, es todo un  gran teatro, que ellos mismos se ocuparan de alimentar a través de futuras alianzas o amiguismos temporales. Hay tenemos la alianzas, PP-Ciudadanos, Ciudadanos-PSOE, PSOE-Podemos, CIU-Pdcat-Esquerra, y tantas otras que nos dejarán maravillados de la flexibilidad tan útil que tienen los partidos para cuando quieren,  y,  hay dinero y poder de por medio, para acercar ideas.

De todas formas, y blandiendo la continuidad democrática como un escudo, estacionados en su zona de confort, como diría el Sr. Errejón, se revolverán en sus asientos, harán alguna pantomima para que todo cambie y,   siga igual. Ni aforados, ni limpiar de corruptos el Parlamento, ni el Senado. A seguir pasando legislaturas, con su IPRF corporativo, y a vivir que son dos días. Por ello y en síntesis, lo correcto es que renuncien a sus actas, los  diputados y senadores, pero que tampoco integren las próximas listas de las elecciones del 28 de Abril. Qué sentido tiene votar a las mismas listas y la misma gente, cuando han demostrado,  con claridad supina, que su permanencia en el Parlamento no ha servido de nada. Si en estos seis últimos años,  no saben negociar, una nueva votación no resolverá el problema. “LO QUE NATURA NON DA, SALAMANCA NON PRESTA” .Es vuestro problema cómo lo haréis, pero así, no tiene sentido votar. Todos y cada uno de vosotros,  dejad lugar a gente distinta, porque en estas dos legislaturas se ha perdido mucho tiempo, mucho dinero y se ha agotado la  paciencia de la gente.  Paciencia que está en el límite como para aceptar, desde la indignación, que algún populista les venda un poco de justicia social mezclada con cambiar las caras, y unos gramos de venganza,  lo voten, incluso,  aunque les termine perjudicando. Eso de, «la palmo yo, pero me llevo a unos cuántos», es muy español.

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