Eso no lo tengo hablado con nadie

Eso de reciclar las basuras además de ser un trabajo doméstico no remunerado más, aleja el retorno de los envases o la reducción de basuras en general. Del mismo modo la renta general básica separa a los trabajadores, la estrategia de trabajar menos para trabajar todos los une. Un subsidio, necesariamente bajo en época de crisis favorece la división entre integrados y marginales. Se convierte en el salario de la marginalidad y la exclusión social. Acaba presionando los salarios a la baja facilitando los despidos masivos de trabajadores sin contrapartida. ¿No servirá, también, para conseguir que el desempleo y la marginación sean tolerables y aceptados como consecuencia, incluso como condición indispensable de la “racionalidad económica”? El subsidio es uniforme por definición: los sectores sociales más dotados de más recursos materiales y culturales recibirán en mismo subsidio que los más desposeídos. Eso aumenta las desigualdades, no favorece la unión.

  El “Estado” que odiamos los anarquistas, el Estado como opresor, de la democracia como cómplice del capitalismo, es sólo un manera de ver las cosas. Porque con el hundimiento del neoliberalismo, el rol del Estado una vez más vuelve a ser fundamental. El Estado ha sido el principal actor en responder a tres áreas claras de la crisis actual: rescatando al sistema financiero privado de su ruina, produciendo una reactivación directa de la economía real debido al colapso de la demanda privada y abanderando un régimen regulador global y nacional en el que el Estado, la política es todo lo que nos queda si pretendemos todavía algo de protagonismo en el mundo de los grandes números.

  También se puede ver el machismo desde el otro lado. Las almas de los hombres -su carácter ambicioso, belicoso, posesivo- deben ser desmanteladas para liberar a las mujeres de su dominación. El machismo -la polémica definición de la virilidad que en la psicología de los antiguos era la pasión central natural, es decir la pasión de la unión y la lealtad- era el villano, el origen de la diferencia entre los sexos… En efecto es posible ablandar a los hombres, pero hacerles «cuidar» es otra cosa, y el proyecto aboca no sólo en el varón, sino incluso en el padre y en la persona desfallecientes.

  También tiene dos lados la escuela. La escuela que no sólo convierte los pobres en tontos sino, antes incluso que a los huérfanos en solteros. Sino que enseña a los niños a usar las armas empleadas contra ellos. Parece que estamos adaptando nuestras escuelas a la pesadez de nuestras vidas. Forzando la atención de nuestros estudiantes a materias que no tienen interés para ellos, los condicionamos, de hecho, para tareas en las que no obtendrán ningún placer. Todo lo malo que se dice de la escuela nos oculta el número de niños que ha salvado de las taras, los prejuicios, la altivez, la ignorancia, la estupidez, la codicia, la inmovilidad o el fatalismo de las familias.

  La dificultad para ver las cosas desde el punto de vista de otro nos prepara para suspender la alerta, para buscar la seguridad, para no comprender. “Creer es muy aburrido; dudar, completamente obsesivo; estar alerta es vivir; adormecerse en la seguridad significa la muerte”. que decía Oscar. Al otro lado del canal Spinoza terminaba su Ética diciendo que no hay que burlarse, no hay que llorar, ni hay que detestar, hay que comprender. ¿Comprender? ¡Ah!, sí, comprender.

   Una vez le pregunté a mí cuñado que qué le parecía no sé qué. Pues no sé muy bien, me dijo. Eso no lo tengo hablado con nadie. Ya quisiera yo que escribir en la red me ayudara a mí a comprender, pero no es lo mismo, porque sólo entre amigos es posible ver las cosas desde el otro lado; además entonces, cuando hablamos las cosas, hay que hacerlo como el amor entre puerco espines, con mucho cuidado, porque como recuerda por algún sitio la Biblia: “Quién corrige a un petulante se acarrea deshonor y el que reprende al impío oprobio. No reprendas al burlón, no sea que te aborrezca, reprende al sabio y te amará. Esperanza diferida enferma al corazón; deseo satisfecho es fuente de vida. El justo come hasta que su alma está saciada; pero el vientre de los impíos siente la escasez. El sabio teme y se aparta del mal; el necio pasa más allá y está en seguridad. El espíritu del hombre le sostiene cuando está enfermo. Pero al espíritu abatido ¿quién le sostendrá?”

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS