¿Es China el modelo de socialismo a construir en Venezuela?

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El 9 de abril del presente año, una nota publicada por Prensa Presidencial a propósito del viaje del presidente Chávez a China, anunció que la Escuela de Cuadros del PSUV sería creada y dirigida por personas que viajaría a China a recibir cursos en la Escuela de Cuadros del Partido Comunista de China. La nota oficial reseña al presidente declarando que "el núcleo fundacional de nuestra escuela de cuadros debe pasar por aquí (Escuela de Cuadros del PCCh) para realizar algunos cursos en el tiempo que acordemos, como una de las condiciones para ser fundadores e instructores de la nuestra".

Debido al gran interés que existe sobre el tema y el incipiente debate en torno al modelo chino, entrevistamos a Armando Guerra, dirigente sindical despedido de Hidrocapital, aun en lucha por su reenganche, y también dirigente del partido Unidad Socialista de Izquierda.

CMI: Hay quienes como Heinz Dieterich o el mismo presidente Chávez, opinan que China es un modelo de Socialismo a imitar, ¿podrías decirnos cómo caracterizas al gobierno chino y a su régimen político? ¿China sigue siendo socialista?

Hoy en día, este es un debate muy importante, no sólo tiene una gran relevancia explicar por qué no existe socialismo en China, sino además, por qué los procesos revolucionarios que se viven en América Latina, y en particular el caso venezolano, no pueden tener como referente al supuesto “socialismo chino”, o mejor dicho como ellos afirman: “el socialismo de mercado”. De antemano, es necesario decir que la distancia y lo vasto de la cultura y la historia china, son un campo en el que no somos expertos, por lo que es posible que cometamos algún error. Sin embargo, haremos lo posible por responder las preguntas. Comencemos.

La gran revolución china, que dirigió y acaudilló el PCCh y fue referencia para millones de trabajadores, intelectuales y estudiantes no sólo en China, pues suscitó simpatías en distintas partes del planeta. Pero, para el tema que hoy nos toca, también tenemos que decir que esta gran revolución vivió un proceso de degeneración burocrática desde muy temprana edad, capitaneado por la dirección del mismo partido. Fue un proceso muy complejo que venía gestándose antes de la década de los ochenta, que pasó por la campaña de las "cien flores y cien escuelas de pensamiento", en la década del 50, en la que Mao llamó abiertamente al ejercicio de la crítica y se autorizó el uso de la prensa para criticar al gobierno y al partido, para luego contraatacar y aplastar a los sectores críticos.

Al igual que en ese caso, la Revolución Cultural fue otro proceso de lucha entre sectores burocráticos del partido y el Estado, en este caso Mao se apoyó en sectores de masas, pero luego de lograr acuerdos con sus rivales burócratas se pone fin a la movilización y se arremete contra los estudiantes y trabajadores de izquierda. De cada uno de estos procesos salió fortalecido el aparato burocrático y se liquidaron los sectores críticos y de izquierda.

Ya a finales de los años 70, luego de la muerte de Mao Tse-Tung, el gobierno de Deng Xiaoping, da un salto significativo, tomando medidas que alentaron y tendieron la alfombra roja para que penetraran las leyes del mercado y las inversiones capitalistas, de mano de asesores norteamericanos y británicos. Anunciando lo que vendría, Xiaoping proclamó las consignas de "un país, dos sistemas", "hacerse rico es glorioso". Hoy en día el 30% de los capitalistas chinos son miembros del PC chino.

Volviendo a los pasos iniciales del PC chino con miras a la restauración capitalista, a finales de los 70 y comienzos de los 80 cuando, en ese momento se abren las llamadas “zonas económicas especiales” permitiendo la instalación de empresas extranjeras, con todo tipo de holguras y beneficios como exenciones impositivas, uso prioritario de los servicios y la garantía de mano de obra tan barata que sus salarios representan la quinta parte de lo que cobraba un trabajador en Hong Kong, para el mismo momento.

Los “nuevos” capitalistas extranjeros de la mano de la burocracia stalinista del PCCh, profundizaron la penetración del capital y la consecuente división de clases, el consumismo, la alienación y los gustos por el más salvaje estilo de vida occidental, corrompiendo las conquistas de la anterior revolución proletaria, como el sistema educativo y la salud. Esta guerra por acabar las conquistas de la revolución china, encuentra su punto más alto el 4 de junio de 1989, cuando una gran protesta estudiantil reunida en la Plaza de Tian’anmen –Plaza de la Puerta de la Paz Celestial- exigiendo al Estado y al partido democracia y medidas de reorientación al socialismo, es salvajemente reprimida y miles de estudiantes son masacrados por el ejército chino.

Algunas fuentes periodísticas afirman que llegaron a 2600 los estudiantes asesinados y más de 10 mil personas resultaron heridas. Hoy en día, en muchos lugares de China, no se conoce este suceso ya que fueron perseguidos todos aquellos que guardaran algún testimonio gráfico o escrito. Este fue un hecho sin precedentes.

Hoy China -como todos sabemos- forma parte del G20 y es el principal acreedor de la banca en Estados Unidos. En el contexto de la crisis mundial capitalista, China es considerada por las grandes potencias imperialistas, junto a Rusia, Brasil y la India, como una las economías emergentes que pueden poner a andar la locomotora de la economía capitalista mundial, hoy en crisis. El gobierno Chino, forma parte del concierto de naciones que trabajan por rescatar al capitalismo de su crisis y su régimen es una dictadura capitalista dirigida por el Partido Comunista.

CMI: ¿Cuáles son las diferencias entre el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y el Partido Comunista Chino (PCCh)? ¿Qué significado tiene que la Escuela de cuadros del PCCh oriente la creación de la escuela de cuadros del PSUV?

Yo preferiría decir cuáles son las características del Partido Comunista Chino y que sea el lector el que saque sus propias conclusiones sobre si existen o no diferencias entre ese partido y el PUSV. Para empezar el PCCh, es una organización que tomó el poder y ante la gran movilización y presión de la guerrilla campesina, por un lado, y el hecho de que la burguesía cerró filas con el Kuomingtang, por el otro, se vio obligado a expropiar a la burguesía.

En su última etapa antes de la toma del poder, era una organización que concentraba características de partido-ejército. Recuerden que el PCCh, se insertó en el campo para desarrollar la guerra de guerrillas campesina contra la dominación de los capitalistas y terratenientes, y enfrentar al imperialismo japonés. De este modo la guerrilla campesina le transfiere al PCCh, su disciplina y organización militar, fusionándose e imponiéndolos como disciplina política.

Ello produce un cambio de naturaleza en la estructura del partido. El disenso político y el necesario e intenso debate democrático que debía existir para defender puntos de vista distintos a la línea maoísta, en muchas ocasiones fueron considerados traición a la patria y a las ideas del socialismo. En las zonas dominadas o liberadas estos debates desarrollaban características espacialmente graves, toda vez que la disciplina se impuso con la razón de las armas en la mano. Marcando las distancias en cada caso, debemos recordar que situaciones como estas, también se presentaron en Centroamérica, con el Frente Sandinista de Liberación Nacional en Nicaragua, el FMLN en el Salvador, la URG en Guatemala. Este elemento lo destaco por hablar de una característica muy particular del PCCh.

A partir de 1949, una vez tomado el poder, este carácter del partido, va a ser determinante en la nueva etapa. El partido-ejército, con especial peso de la guerrilla y el campesinado, será la columna vertebral del nuevo estado. Ejército, partido y Estado, serán uno solo, durante los años de la revolución y del liderazgo de Mao Tse-Tung.

Este gran aparato, desde sus inicios desarrolló el germen de la burocracia al impedir el debate democrático entre las bases obreras y campesinas, al proclamarse el PCCh, la dirección única centralizada, la voz y voluntad del pueblo con capacidad de mando y decisión. Como afirmaba anteriormente, el capitalismo retorna a China de la mano del PCCh, y es luego de la muerte de Mao Tse-Tung cuando se rompen las barreras y se apura el paso para firmar acuerdos con el imperialismo norteamericano e inglés.

El PSUV en Venezuela es hasta ahora, una maquinaria electoral, que ha ganado múltiples procesos. Sin embargo, quien lo mire hasta ahí, está viendo solo una parte de su dinámica real. Su máximo dirigente, el autor de la propuesta del Socialismo del Siglo XXI, Hugo Chávez Frías, de procedencia muy humilde, fue educado en la carrera militar e irrumpe en la vida política a consecuencia de la rebelión militar del 4 de febrero contra el 2do gobierno de Carlos Andrés Pérez, producto del descontento en las FAN, por los sucesos del 27 de febrero del 89.

Hoy, el gobierno posee de hecho un estratégico componente militar. Quizás una de las razones por las que el gobierno se recicla constantemente, tenga que ver con la necesidad de cohesión entre los factores militares y los distintos sectores civiles, que le guardan obediencia. Desde la reelección presidencial del 2006 se plantea la creación de milicias populares, tendiendo a que la base social del gobierno no solo tenga un componente barrial popular, sino que este sea la base para una unidad cívico-militar. Cierto es que este argumento se ha utiliza como punta de lanza ante las pretensiones golpistas de sectores de la burguesía tradicional, cada vez que el presidente Chávez les recuerda que “no olviden que esta revolución tiene un brazo armado”.

Es notoria la disposición del gobierno en esta última etapa a abandonar la movilización del pueblo trabajador y empobrecido contra las pretensiones golpistas de sectores de la burguesía tradicional, y en cambio le recuerda a la oposición que existe un “pueblo en armas” para defender al gobierno.

Podemos decir que el MBR 200 y luego el MVR, evolucionaron según las necesidades de su dirigencia, y que es evidente que la estructura del PSUV -que es una organización policlasista en la que coexisten sectores populares, campesinos, estudiantiles, obreros, militares, y de la nueva burguesía alimentada por la teta del Estado- requiere de los embates de la lucha de clases para decantar ese arroz con mango. La disciplina está mediada por dos vertientes. Una, los intereses y visiones que cada sector tengan de la revolución, dos, la voz de mando del líder único, que decide la vida interna y los objetivos de la revolución. Visto así, la disciplina se deriva de los métodos burocráticos, más que del debate democrático.

El Socialismo del Siglo XXI, parte de una premisa poco científica: la posibilidad de liberar al hombre y a la sociedad del marco de la explotación capitalista, contando con sectores de la burguesía y desarrollando un concepto de sociedad, con propiedad privada y economía mixta; el resultado puede ser cualquier cosa menos el socialismo revolucionario con democracia de los trabajadores.

CMI: ¿No habrá sectores en el PSUV que rechacen tomar a la China capitalista como modelo de socialismo del siglo XXI?

Tengo confianza que en la medida en que los revolucionarios les expliquemos que China en la actualidad es un Estado capitalista, con un gobierno pro-imperialista y un régimen dictatorial para reprimir a los trabajadores y esclavizarlos, seguramente muchos militantes del PSUV rechazarán que China siga siendo el modelo que predica el presidente Chávez. Es tarea de los revolucionarios no desmayar en una campaña sistemática de denuncia al gobierno y al régimen chino, porque nuestra revolución no debe tener como norte una experiencia tan pervertida como la que hoy existe en China.

Aunque por ahora hay mucha confusión en el pueblo, producto de la ambiguedad del gobierno y su orientación de conciliación de clases, cada vez se avanza hacia una mayor conciencia entre los trabajadores de que el socialismo y las ideas de Carlos Marx y Federico Engels, representan la destrucción de todo vestigio de dominación capitalista. Por esto, el lema fundamental del Manifiesto del Partido Comunista, es “Proletarios de todo el mundo uníos.” Al lanzar Carlos Marx esta frase como bandera de lucha, aspiraba a lograr la unidad sin fronteras de los trabajadores, como clase explotada, librar la lucha por la emancipación con independencia de clase, y confrontar a los intereses de la burguesía y derrotar la dominación capitalista mundial.

Hoy en China, como en Venezuela, ante las pretensiones de los explotadores capitalistas no queda otra salida que seguir levantando la máxima consigna de unidad y lucha de los trabajadores del mundo. Eso significa defender las banderas del único socialismo científico, el de Marx, Lenin y Trostky, y esto sólo se puede hacer fortaleciendo la independencia política de los trabajadores y su partido, una organización sin patronos, burócratas, ni terratenientes. Una organización de lucha de los trabajadores basados en la pelea de los sindicatos y los gremios de profesionales, estudiantes y campesinos pobres.

Perdona que insista, pero debemos tener en cuenta que al igual que el PCCh, el PSUV es un partido donde hacen vida sectores de la burguesía, que han surgido del enriquecimiento en ambos estados. En China, por el proceso ya descrito. En Venezuela, producto de la renta petrolera, por la que se pelean los partidos de la burguesía. Por esa razón al actual gobierno, no invierte en destruir el Estado de la "Cuarta República".

¿Para qué destruir a este Estado, si tal como está sirvió tan bien a la vieja burguesía y de igual forma, como ya está visto, sirve para el desarrollo de nuevos sectores de la burguesía roja-rojita? Sólo les cambian el nombre a alguna que otra institución, la maquillan un poquito y todo sigue igual: distribuyendo la mayor parte de la renta a las empresas contratistas, de servicios, construcción, etc.

Los sectores de la burguesía tradicional u opositora, estaban acostumbrados al trato político con el imperialismo norteamericano. Eran sumisos y complacientes ante ese intercambio desfavorable. Hoy, atacan los acuerdos con China por la misma razón que el gobierno norteamericano ve desventajosos esos acuerdos entre China y Venezuela. Los identifican como sus enemigos, no porque vean una amenaza en el "comunismo" chino, sino porque en el nuevo reparto de la riqueza mundial, los acuerdos del Estado venezolano –y su nueva burguesía- con el Estado y los empresarios chinos, significan para los gringos pérdidas de oportunidades y mercados, hoy muy necesarios para la economía norteamericana, en el marco de la crisis global. Esto también significa la pérdida de un aliado y el debilitamiento de los viejos sectores económicos de la oligarquía, hoy en pugna con el gobierno.

Por eso el gobierno de Estados Unidos y su nuevo gerente, Obama, ven desfavorable perder espacios políticos y comerciales en su "patio trasero", y tratarán de recuperarlos, sin por ello perjudicar sus acuerdos financieros con los capitales chinos presentes en los bancos de Norteamérica.

En este triangulo las masas empobrecidas de América Latina no tienen otro alternativa que seguir peleando por su independencia política y la destrucción del capitalismo, levantando las banderas socialistas. Al hacerlo, nos distanciaremos de la malévola experiencia China donde se restauró el capitalismo, y de los intentos de la burguesía pro-imperialista de retomar el control del Estado.

CMI: Como militante de la Unidad Socialista de Izquierda, ¿qué posición considera deben tener los socialistas revolucionarios ante esta alianza entre el PSUV y el PCCh promovida por Chávez?

Somos sinceros al decir que rechazamos esas alianzas estratégicas entre los dirigentes del PSUV y los dirigentes del Partido Comunista Chino. Con estos acuerdos se pretende confundir a cientos de miles de honestos militantes que están inscritos en el PSUV y creen que en China existe el socialismo porque el presidente Chávez se lo repite a diario.

A la militancia del PSUV les decimos con toda honestidad que no se construirá el socialismo de la mano de la burocracia del PCCh ni será la actual sociedad China de “socialismo de mercado” la salida a los males del capitalismo a nivel mundial. Los trabajadores debemos creer en nuestras propias fuerzas, como trabajadores explotados y en unidad solo con los sectores empobrecidos –campesinos, estudiantes y profesionales- y entender que es necesario construir un fuerte partido del trabajo, que luche por la emancipación de los explotados, contra los explotadores sean del sector privado o del sector público. Ese partido no lo es el PSUV, porque esa estructura alberga a explotadores y explotados en su seno, a corruptos, a reformistas, a dirigentes de muy poca ética proletaria y revolucionaria.

Las luchas y la experiencia de los trabajadores a nivel mundial –y abundan los ejemplos en el ámbito nacional- señalan el camino. Los trabajadores de Sanitarios Maracay, desenmascararon al gobierno que nunca quiso nacionalizar esa empresa y prefirió pactar con los oligarcas Pocaterra. SIDOR, fue nacionalizada una vez que los trabajadores lo exigieron y tomaron las calles en Ciudad Guayana, logrando despachar al peor ministro del Trabajo hasta ahora conocido en Venezuela. Los trabajadores de las empresas del aluminio, están peleando por rescatar estas empresas y salvar estas fuentes de trabajo. Los trabajadores petroleros, rescataron de manos de los golpistas la principal industria del país y quizás la pelea más importante la están dando los trabajadores por la organiazción de una central obrera unitaria y democrática, la UNETE, pese a la resistencia del gobierno y la burocracia sindical. Yo creo que sí hace falta una escuela de formación de los líderes obreros y políticos, pero fundamentada en las enseñanzas de los grandes de la revolución, Lenin, Trostky, Marx, Federico Engels y Rosa Luxemburgo, las cuales deben ser rescatadas. Por eso el debate político es fundamental, y el estudio de la actual crisis es vital, para trazar las líneas del socialismo científico y revolucionario, y enfrentar al capitalismo.

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