Publicado en: 13 octubre, 2015

Entrevista con Fílip Ishpékov. La caída de la URSS y de las democracias populares. El caso de Bulgaria

Por Antonio Liz

Una entrevista que pincela la restauración del capitalismo en Bulgaria

 

Por Antonio Liz

Fílip Ishpékov es ahora mismo el personaje político vivo más importante de la nomenclatura búlgara, excepción hecha del hijo de Georgi Dimitrov, Boiko Dimitrov, que es de la generación del asesinado Andrei Lukánov. Hace tiempo vengo utilizando el concepto de “burocracia desposeída” para aquellos miembros de la nomenclatura que no se convirtieron en capitalistas, esto es, que no se apropiaron de los bienes del Estado cuando se restauró el capitalismo. A este sector pertenece Fílip Ishpékov.

Conocí personalmente a Fílip Ishpékov hace prácticamente tres años pero fue en febrero de este año cuando pude hablar pausadamente con él, entonces le propuse hacer una entrevista a lo que él accedió gustoso. Por razones de calendario terminé mandándole el cuestionario. Él lo contestó y yo lo recogí este pasado septiembre, momento que aproveché para darle las gracias ya que a sus 85 años –acaba de cumplir los 86- es todo un esfuerzo. En partes de la entrevista el lector tendrá un trabajo extra ya que deberá leer más atentamente el cuestionario, pensado para una extensa conversación, porque algunas preguntas las ha contestado en bloque. Merecerá la pena porque en las respuestas hay información muy sugerente para acercarnos a un tiempo histórico que habrá que estudiar a fondo.

                                                    Madrid, 10, octubre, 2015

-PREGUNTA: Vd. nació el 1 de octubre de 1929 en la aldea de Zabardo, en los Rodopi. Después de sus estudios secundarios en el Instituto de Plovdiv va a ir a la Unión Soviética donde cursará sus estudios de economía superior, primero en el Instituto de Planificación de Leningrado y después en la Academia de Ciencias Sociales de Moscú, donde se doctora en economía. De 1967 a 1972 fue el representante comercial de la República Popular de Bulgaria en los EEUU y de 1982 a 1990 fue embajador en Libia. Si su vida profesional gira alrededor de su formación económica, también fue miembro del Comité Central (CC) del Partido Comunista de Bulgaria (PCB). ¿Cómo se inició Vd. en política? ¿Cuándo pasa a formar parte del CC del PCB? Por favor, resúmanos su  biografía política para que el lector se haga una idea general de con quién estamos conversando.

-RESPUESTA: Mi desarrollo y formación como persona es el ejemplo típico de la manera en que el Partido Comunista se ocupaba de la formación de la gente joven. Mi pueblecito estaba en un pequeño y remoto rincón de las Montañas Ródope, lejos de la civilización, privado de carreteras, sin electrificación. En los alrededores de mi pueblecito andaba una brigada de guerrilleros que frecuentemente entraba en combate con las autoridades fascistas. Varias veces los guerrilleros entraron en el pueblo y mis paisanos les acogieron cordialmente, les ayudaban.

Y fue así como yo, sin haber cumplido todavía los 15 años, recibí la llegada de la libertad. Un día (creo que fue el 10 o el 11 de septiembre de 1944) a nuestro pueblo llegó un grupo de guerrilleros, encabezado por el único guerrillero de nuestro pueblo. Los acogió todo el pueblo, excepto el alcalde, quien prudentemente ya se había escapado. Fue un día de felicidad increíble, para mis paisanos este fue el primer día de la libertad, irrepetible como experiencia…

Ya en los primeros días, después del 9 de septiembre de 1944, ingresé a la Unión Juvenil de Trabajadores (el Komsomol búlgaro). Terminé el bachillerato e inmediatamente después, por una decisión del Partido, me enviaron a estudiar a la URSS. Me gradué en el Instituto de Economía de Leningrado, y, posteriormente, también en la Academia de Ciencias Sociales, adscrita al Comité Central del Partido Comunista de la URSS, donde obtuve el título de doctor en ciencias de la economía. He trabajado en el Comité Central del Partido Comunista Búlgaro y en el Consejo de Ministros. Como Ud. ha mencionado, estuve trabajando también cinco años como representante comercial de Bulgaria en los EE.UU., y, posteriormente, fui viceministro de Agricultura y de Relaciones Exteriores. Fui embajador en Libia y Yugoslavia, en Belgrado. Fui también diputado de la Séptima Gran Asamblea donde ocupé el cargo de presidente de la Comisión de Política Exterior. A partir del año 1986 fui elegido y formé parte de la dirección del Partido Comunista Búlgaro, y, después de los sucesos del año 1990, fui miembro asimismo de la dirección del Partido Socialista.

PREGUNTAS: El 8 de septiembre de 1946 se celebra un referéndum, Monarquía o República. El 95 por 100 de los votos son a favor de la República. La monarquía que había presidido el rey Borís III, aliado de Hitler, asistido en su lecho de muerte por un médico alemán enviado directa y urgentemente por Goering en avión, fallecido el 28 de agosto de 1943, perdía el poder. Simeón II, su heredero, que aún no reinaba por ser menor de edad, haciéndolo un Consejo de Regencia en su nombre, y su madre, parten para el exilio: Egipto. Allí se reencontrarán con su familia italiana presidida por el también derrocado rey Víctor Manuel III, abuelo materno de Simeón II. El 15 de septiembre  se anuncia la proclamación de la República Popular de Bulgaria. El 22 de noviembre se forma el primer gobierno de la República presidido por Georgi Dimítrov. Entonces acaba Vd. de cumplir 17 años. ¿Cómo vivió estos acontecimientos?

-El periodo que abarca la República Popular de Bulgaria va de 1946 a 1990. Su principal figura es sin duda alguna Georgi Dimítrov, que gobernó hasta su muerte en julio de 1949 ¿Cómo vivió Vd. aquella República Popular liderada por Dimítrov? ¿Cómo le influyó? ¿Qué balance hace hoy de Dimítrov al frente del Estado búlgaro?

-RESPUESTA: Naturalmente, estos acontecimientos han dejado una huella profunda en mi conciencia. La imagen que nos habíamos  formado de Dimitrov, el héroe de Leipzig, el dirigente del Comintern, nos inspiraba un entusiasmo infinito, probablemente habré experimentado ímpetus inauditos, habré estado en las alas de la felicidad. La estancia, lamentablemente breve, de Dimitrov en el poder, ha dejado en nuestro país huellas profundas: en plan teórico, el desarrollo de la democracia popular como forma de organización estatal, y en los primeros pasos positivos del desarrollo político y económico de nuestro país.

-PREGUNTA: El 2 julio de 1949 muere Georgi Dimítrov. Del 2 al 20 de julio  Traicho Kóstov, el vicepresidente del gobierno, ejerce como presidente en funciones pero ya el día 20 Vasil Kolarov es nombrado presidente del gobierno y Kóstov no sólo deja de ser el presidente en funciones sino que es cesado también como presidente de la Comisión del Gobierno para la Economía y las Finanzas, cargo que ocupaba además de la vicepresidencia del gobierno. En un Pleno del CC Vasil Kolarov acusa a Traicho Kóstov de anti-soviético y titista. Posteriormente es detenido, y juzgado en un típico juicio-farsa stalinista y condenado a muerte. ¿Por qué razones, no excusas, se purga a Kóstov y a su entorno? ¿Es sólo una pugna de poder entre fracciones o la purga obedecía a que Traicho Kóstov era una alternativa política al modelo de Vasil Kolarov? ¿Empieza entonces el stalinismo en la República Popular de Bulgaria?

-RESPUESTA: Creo que su pregunta y sus razonamientos contienen la respuesta: naturalmente, se trata del inicio del estalinismo, con sus represiones inherentes.

PREGUNTAS: Vasil Kolarov muere pronto, el 23 de enero de 1950, en el poder le va suceder Valko Chervénkov, que será primer ministro hasta abril de 1956 ¿Chervénkov consolida el stalinismo en Bulgaria? ¿Se le llamaba el “pequeño Stalin”? ¿Cómo recuerda Vd. aquel tiempo? ¿Qué valoración hace hoy de aquel periodo?

-¿Cómo fue el proceso que va del liderazgo de Valko Chervénkov al ascenso de Tódor Yívkov?  En 1954 Tódor Yívkov es nombrado Secretario General del PCB, ¿por qué, qué significaba? ¿El XX Congreso del PCUS, en febrero de 1956, fue el detonante de la caída de Chervénkov?

-RESPUESTA: Es verdad que durante este período Valko Chervénkov era un símbolo muy vivo del estalinismo. No tengo recuerdos de que le hayan definido como “el pequeño Stalin”. A pesar de su larga historia, nuestro Partido participaba, por primera vez, como fuerza directiva, en el gobierno del país, y era muy natural que se dieran pasos erróneos, más aún, en aquel período de pleno dominio del culto a la personalidad de Stalin. El desenmascaramiento del culto a la personalidad contribuyó no solamente a la destitución de V. Chervénkov, sino también para dar pasos concretos en la liquidación de las consecuencias negativas del culto a la personalidad.

-PREGUNTAS: Del 18 de abril de 1956 al 27 de noviembre de 1962 Antón Iugov, que había sido vicepresidente con Chervénkov, fue el primer ministro, después le sucederá Tódor Yívkov. ¿Cómo  valora Vd. estos años? ¿Fue este tiempo una etapa de transición? ¿Se empezó a desmontar el stalinismo?

-Tódor Yívkov, ya Secretario General del PCB desde 1954, se convierte en primer ministro búlgaro el 27 de noviembre de 1962 y hasta su destitución en noviembre de 1989 va a ser el líder político indiscutible de la República Popular de Bulgaria. ¿Qué razones explican el ascenso al poder de Tódor Yívkov? ¿Qué transformaciones políticas y económicas se produjeron en Bulgaria durante su liderazgo? ¿Cómo fueron las relaciones de la Bulgaria de Tódor Yivkov con la Unión Soviética de Leonid Brezhnev (1964-1982)?

-En 1985 Mijail Gorbachov fue nombrado Secretario General del PCUS. ¿Cómo se tomó esta designación en el CC del PCB? ¿Qué dijo Tódor Yívkov? ¿Influyó esta elección de manera inmediata en la dirección del PCB? ¿Qué pensaba Vd. entonces de Gorbachov?

-¿Cómo se recibió la perestroika en el Politburó y en el CC del PCB? ¿Cómo se valoró? ¿Vd. qué opinaba?

-El 10 de noviembre de 1989, en un Pleno del Comité Central del PCB, fue destituido Tódor Yívkov como Secretario General del PCB y como Presidente de la República Popular. ¿Por qué se le destituye? ¿Cómo fue el proceso? ¿Pétar Mladénov y Andrei Lukánov lideraron esta destitución? ¿Vd. qué posición mantuvo?

-En 1990 el PCB se transforma en el Partido Socialista de Bulgaria (PSB). ¿Por qué? ¿Con que objetivo? ¿Vd. qué opinión mantuvo? ¿Pasó Vd. a formar parte de su dirección?

-RESPUESTA: La elección de Tódor Yívkov como Secretario General, y, posteriormente también como Jefe del Gobierno, durante el primer período de su gobierno se distingue por los cambios profundos, sumamente serios, en el plano político, organizativo y económico, en el desarrollo de nuestro país y, por supuesto, del Partido. En aquella época, en abril de 1956, tuvo lugar el pleno histórico del Partido Comunista, que puso el inicio al desmantelamiento del estalinismo y de las monstruosas formas del culto a la personalidad.

Yo soy partidario de la opinión de que podrían señalarse dos etapas en el desarrollo de Yívkov:

– Etapa inicial, que coincide con su elección como Secretario General y Jefe del Gobierno. De hecho, fue entonces cuando empezaron también los cambios en el plano económico y político. Se dieron los primeros pasos hacia la consolidación, paulatina y voluntaria, de la economía agrícola, comenzó la construcción de complejos turísticos modernos junto al mar y en las zonas de montaña, se dio el impulso hacia la industrialización del país, se dedicó una gran atención a la construcción de maquinaria, especialmente, a la técnica electrónica. Bulgaria ocupó un puesto líder dentro de los límites del campo socialista. Ello, en mi opinión, fue la cumbre del gobierno de Yívkov.

– La etapa posterior, cuando el propio Yívkov quedó atrapado en aquello contra lo que estaba luchando, rodeado de personas que asumían cualquier actuación suya sin ninguna crítica, arribistas en el peor sentido de la palabra, algo que tuvo como resultado las graves catástrofes en la economía y la política. Me permitiré exponer de una forma un poco más detallada estas consideraciones mías.

En los años 80 del siglo XX se produjeron varios acontecimientos cardinales. La llegada de Gorbachov al poder, la perestroika radical que se declaró en la URSS, despertó las expectativas de que este modelo se seguiría también aquí, en nuestro país. El Partido se agitaba desde hacía mucho tiempo, durante largos años había ebulliciones contra el no hacer nada. Resultó que no había ninguna esperanza, los allegados del “insustituible” no permitieron que el status quo cambiara bajo ningún concepto, lo cual, naturalmente, habría vulnerado su propia posición en el poder. Es más, Yívkov planteó la cuestión de reconsiderar el papel de G. Dimitrov, y en un Pleno comunicó que enviaría muy pronto a Moscú a un grupo de científicos con la tarea de que estudiaran, en los archivos del Partido Comunista de la URSS, la documentación sobre su conducta (la de Dimitrov) respecto a los profesionales del Partido Comunista Búlgaro (PCB), afectados por las represiones de Stalin. Su propósito, evidentemente, era desendiosar la figura de G. Dimitrov, más que nada porque su ahijado, Boiko, quien trabajaba en el aparato del Partido Comunista Búlgaro y era miembro del Comité Central, planteaba, cada vez con mayor frecuencia en los Plenos, la cuestión acerca del estilo y de los métodos de dirección de Yívkov. Y con los acontecimientos en la URSS, Bulgaria y los demás países de Europa del Este aceleraron su marcha hacia el desenlace dramático.

En los medios del Partido se comenzó a hablar de una carta sumamente mordaz del miembro del Buró Político y ministro de Asuntos Exteriores, Pétar Mladénov, dirigida al Buró Político, respecto al estilo y los métodos de trabajo de Yívkov. Varias semanas después Andrei Lukánov me contó que antes del Pleno de noviembre de 1989, él, Pétar Mladénov y Dobri Dzhúrov (ministro de Defensa), habían pasado cierto tiempo en una unidad militar, temiendo por sus vidas.

El Pleno del 10 de noviembre de 1989 tiene una importancia histórica para el desarrollo de Bulgaria porque puso fin al régimen autoritario que se había convertido en un régimen personal de Yívkov y sus allegados, y abrió el camino al país hacia la democracia y la economía de mercado.

Son muchos los mitos sobre los acontecimientos del 10 de noviembre de 1989, empezando por el golpe de estado, y llegado por encargo de fuera, es decir, de Moscú. Creo que son ideas totalmente erróneas. En Bulgaria, en el propio Partido, ya habían madurado las condiciones para el cambio. La verdad es que Yívkov fue destituido de la dirección del Estado y del Partido respetándose totalmente la Constitución y la legislación del país, y, por supuesto, los estatutos del Partido. Precisamente, esta fue la vía civilizada, las normas europeas, los principios de la democracia. Es más, los reformadores del Partido declararon abiertamente su plataforma. En la famosa carta de P. Mladénov, dirigida al Buró Político, se indicaba que Yívkov y sus allegados eran incapaces de sacar al país y al Partido de la profunda crisis política y moral, y restablecerlo en la vía normal de desarrollo.

Aquí quisiera indicar algo muy importante: la transición que auguraban los precursores, y, precisamente, que se realizara paulatinamente, al precio más bajo posible para la gente, resultó ser una ilusión. Quedó lejos la intención de saltar del socialismo real a la variedad moderna europea del capitalismo. El pueblo pagó un precio sumamente alto por la transición: una privatización criminal y una acumulación inicial de capitales criminal.

En otras palabras, la transición búlgara, como también en los demás países de Europa del Este, se hizo posible gracias a la perestroika de Gorbachov. Pero sólo aquí está la influencia de Moscú. Las formas y los métodos, el propio modelo, ha sido marcado por los EE.UU., y después por Bruselas. Todos los gobiernos búlgaros que han dirigido el país, y los oligarcas creados recientemente, de los cuales una gran parte proviene del antiguo aparato de la nomenclatura, se “esforzaron” mucho por transformar sus posiciones en el poder en capital. Y lo lograron.

Puesto que me está preguntando por el papel de Andrei Lukánov, pues al estar al frente del país, él se encargó, en el último momento, de ayudar a los así llamados “empresarios rojos”, con el propósito de que ayudaran al Partido. Pero la realidad resultó cruel: eso no le ayudó ni al Partido Comunista Búlgaro ni al propio Lukánov. Es suficiente ver la más que modesta situación material y financiera en que (después de su asesinato) dejó a su esposa, a sus hijos y a sus familiares.

Tanto en aquel entonces como ahora, mi opinión personal está a favor de Mladénov y Lukánov porque estoy convencido de que tenían razón y que actuaban desinteresadamente.

La transformación del PCB en Partido Socialista fue un paso positivo.

Desde un principio fui elegido para formar parte de la dirección del Partido Socialista.

-PREGUNTAS: El 20 de diciembre de 1990 se pasa del último gobierno de la República “popular”, presidido por Andrei Lukánov, al primer gobierno de la República “a secas” presidido por Dimitar Popov. ¿En qué nivel está en ese momento la restauración del capitalismo en Bulgaria?

-El 19 de agosto de 1991 un pequeño grupo de la nomenclatura soviética deja aislado a Gorbachov en la dacha presidencial de Crimea y da un golpe de estado que fracasa en tres días. ¿Cómo se vivió esto en la dirección y en el seno del PSB  y en la sociedad búlgara? ¿Tuvo el golpe una influencia política directa en el PSB y en la sociedad búlgara?

-El golpe de estado debilita a Gorbachov y desacredita a los ojos de la ciudadanía soviética al PCUS y fortalece a Boris Yeltsein, en ese momento presidente electo de la Federación Rusa. ¿Qué opinión política le merecía Boris Yeltsein?  ¿Podría explicarnos su evolución política, de miembro de la nomenclatura a opositor de esa nomenclatura? ¿Fue la de Boris Yeltsein una oposición con sentido democrático o meramente populista?

-A comienzos de diciembre de 1991, Boris Yeltsein, presidente de la Federación Rusa, Stanislav Shushkévich, presidente del Consejo Supremo de Bielorrusia, y Leonid Krauschuk, presidente de Ucrania, todos ellos miembros en su día de la nomenclatura soviética, se reúnen en Bielorrusia, en el bosque de Belovezhskaia, en la residencia Viskulí. En sus conversaciones llegan al acuerdo de disolver la URSS y crear la Comunidad de Estados Independientes (CEI) y redactan y firman este acuerdo, conocido hoy como el Tratado de Belovezhskaia, el 8 de diciembre. La reunión fue secreta, el presidente de la URSS, Mijail Gorbachov, sólo fue informado del hecho consumado al término de la reunión por el presidente de Bielorrusia. ¿Cuál fue la reacción de la dirección del PSB a este tratado? ¿Vd. qué pensó? ¿Cuáles fueron las consecuencias políticas y sociales de este acuerdo para Bulgaria?

-La caída de la URSS supuso, por una parte, una victoria política rotunda de los EEUU y del ascenso del neoliberalismo y, por otra, significó una pérdida sistemática de los derechos económicos y políticos de la clase trabajadora a nivel mundial así como la pérdida de su capacidad subjetiva, de su conciencia política. ¿Qué sintió y pensó Vd. con el derrumbe de la Unión Soviética? ¿Cómo valora hoy aquel acontecimiento?

-RESPUESTA: Para expresarme de una forma muy sutil, considero que este no es un período positivo en el desarrollo de la URSS y la Federación Rusa. Yeltsin es una manifestación pasajera del populismo. En aquel momento, el Partido Socialista Búlgaro (PSB) no reaccionó, a pesar de que su conducta demostró su actitud hacia los acontecimientos en Rusia.

En cuanto a la desintegración de la URSS, ello fue, incondicionalmente, una demostración del auge del neoliberalismo a escala mundial. Ud. tiene toda la razón cuando afirma que se trata de un repliegue del movimiento obrero mundial.

Para mí, personalmente, el joven que se había formado como estudiante y doctor en la URSS, la pérdida fue muy dura y, lamentablemente, trajo muchas consecuencias negativas para el movimiento obrero mundial.

-PREGUNTA: A comienzos de 1992 la restauración del capitalismo en Bulgaria es un hecho. Una parte de los miembros de la antigua nomenclatura y del antiguo aparato del partido  se convirtieron en empresarios ¿Cómo fue el proceso? ¿Quiénes fueron las cabezas pensantes que diseñan la restauración del capitalismo en Bulgaria? ¿Están Andrei Lukánov, Pétar Mladénov y Aleksandar Lilov entre ellos? ¿Quiénes y cómo se apropiaron de las propiedades del Estado búlgaro? ¿Cómo pasó a ser la vida material de la mayoría social de la población búlgara, de los trabajadores y trabajadoras?

-RESPUESTA: No podría definir a ninguno de los tres (Lukánov, Mladénov y Lilov) como “diseñador” de la restauración del capitalismo en Bulgaria. Lo que ellos se habían planteado como objetivo era la realización de una transición normal, la edificación de una economía de mercado regulada. Lamentablemente, en vez de un período de transición normal, se produjo el saqueo total del Estado y una fuerte estratificación de la sociedad. Empobreció una gran parte de la población. A ello cabe añadir también el hecho de que Bulgaria es el país con la remuneración del trabajo más injusta en toda la Unión Europea. Voy a mencionar tan sólo unas cifras: el nivel del producto interno bruto de nuestro país es 2,4 veces más bajo que en la Unión Europea, pero el salario real medio es 4,83 veces más bajo que en la eurozona. El cálculo elemental indica que el salario medio de trabajo en Bulgaria debería ser dos veces más alto. Si admitimos como modelo la eurozona, destaca la enorme injusticia en la remuneración del trabajo en nuestro país.

-PREGUNTA: Un fenómeno político típico que se dio en Bulgaria con la restauración del capitalismo fue que los que ayer eran “ortodoxos comunistas” rápidamente se convirtieron en “fervorosos demócratas”. Una figura que representa perfectamente esta interesada mutación es Iván Kóstov, ya que pasó de profesor del “comunismo científico” a “demócrata de toda la vida”. ¿Qué opina Vd. de estos mutantes políticos?

-RESPUESTA: No estoy convencido de que la mutación política sea un fenómeno búlgaro, aunque en nuestro país esté muy divulgada. La persona indicada (no quiero mencionar su nombre para que no se reproduzca) forma parte de una compañía, con una docena de demócratas “fervorosos”, que, con su inherente descaro, presionaban en otra época, profesando la idea comunista, convirtiéndose en miembros del Partido Comunista, pero en la actualidad son unos apasionados demócratas. Naturalmente, se trata de escorias sociales, gente que tarde o temprano termina autoexcluyéndose de la sociedad.

-PREGUNTA: Una figura que suscita muchas preguntas es Andrei Lukánov. Ustedes eran amigos personales. ¿Quién era Andrei Lukanov? ¿Cuál es su biografía política?

-RESPUESTA: Esta es una pregunta a la que voy a contestar con placer, a pesar de que se trata de unos acontecimientos muy tristes. Previamente, quisiera decir que incluso yo, como persona de la izquierda, siento la culpa de que todos nosotros, juntos, no pudimos proteger a Andrei. La noticia de su asesinato llegó hasta mí cuando era embajador en Belgrado. Inmediatamente después de que se divulgó la noticia, empezaron las llamadas: decenas, centenas de personas, búlgaros, serbios, diplomáticos que expresaban sus más sinceras condolencias, visitaron la Embajada…

Andrei estudió en el Liceo Bilingüe de Lóvech, pero lo dejó porque cayó enfermo y tenía que curarse. Mientras tanto, su padre fue nombrado embajador en Moscú, y él se fue allí con sus padres. Ingresó en el Instituto de Relaciones Internacionales donde se graduó exitosamente.

Era una persona de talento, con cualidades asombrosas, con una memoria aguda y una vasta cultura general. Destacaba por su temperamento apasionante, por una valentía propia de las personas que han nacido para ser líderes. A pesar de que Andrei era más joven que yo, nuestra amistad tuvo importancia para mi desarrollo.

No fue una casualidad que incluso Yívkov, quien, dicho muy sutilmente, no era partidario de Andrei, lo propusiera como candidato a miembro del Buró Político y lo elevara a ministro.

-PREGUNTA: En 1992 Andrei Lukánov fue encarcelado, ¿con qué cargos? ¿Al recuperar la libertad lo hizo sin cargos?

-RESPUESTA: Su detención se produjo sin ninguna prueba de que se hubiese cometido delito alguno. Ello fue una arbitrariedad contundente de las autoridades, por lo cual, posteriormente, él las condenó en Estrasburgo.

-PREGUNTA: En periódicos españoles se llegó a hablar del millonario Lukánov. ¿Es cierto, se enriqueció Andrei Lukánov con la restauración del capitalismo?

-RESPUESTA: Creo que ya contesté a esta pregunta. Voy a añadir solamente unas líneas que por sí mismas darían una idea de su situación material. Después de que salió de la prisión,  fui a verle a su casa con varios colegas diputados del Parlamento. Fue en vísperas del Año Nuevo. Cuando ya pensábamos irnos, me llamó a una de las habitaciones contiguas y me pidió que le prestara un poco de dinero, ya que ni él ni sus familiares tenían dinero, pero quería llevarlos por unos días a Velingrad, un centro turístico cercano. Ya podrán imaginarse de qué millonario se trata…

-PREGUNTA: El 2 de octubre de 1996 Andrei Lukánov es asesinado en Sofía de varios disparos en la cabeza ¿Por qué asesinaron a Andrei Lukánov? ¿Qué intereses económicos  y  políticos había para asesinarlo?

-RESPUESTA: Tal vez nadie mejor que Andrei podrá contestar a la pregunta acerca del asesinato más significativo del período de la transición. Pero voy a repetir una vez más: el Fiscal General, Tatárchev, inició un proceso contra los activistas comunistas por las ayudas que habían prestado a países en vías de desarrollo, y con motivo de este proceso fue privado de su inmunidad de diputado, aunque el caso fue sobreseído porque no había un cuerpo de delito.

La última entrevista que dio Lukánov fue a las 6 de la mañana ante la periodista Velislava Dáreva. Aunque esta entrevista ha sido publicada, le pedí a Velislava que me diera su consentimiento para que la citara más ampliamente.

“Entonces él declaró:

ALGÚN DÍA ME VAN A ASESINAR (y realmente le asesinaron el 2 de octubre de 1996).

Pregunta de la periodista: Dentro de poco te van a arrestar. ¿No te traumatiza el hecho de que todos, tanto azules como rojos, te eligieron precisamente a ti para que dejaran de atormentarse?

Respuesta: Al principio, para mí fue un gran trauma precisamente el hecho de haber sido elegido para que los demás dejaran de atormentarse, como objetivo principal de los ataques. Al principio no me costó entender, sino aceptar esta injusticia, que fue dirigida contra mí. De entre todos, precisamente contra mí. Pero poco a poco me voy dando cuenta de que así debía ser. Que el enemigo de estas personas no puede ser Yívkov y sus allegados, su enemigo debía ser precisamente yo, y otros como yo. Nosotros somos sus antípodas tanto en el sentido social como moral, y por eso lo estoy soportando así, como más tranquilamente…

Nosotros somos las antípodas de la antigua plutocracia búlgara, con sus intereses heredados, con sus prejuicios y limitaciones mentales, con su aplomo de ungidos por el Señor, de aristócratas que en realidad no son.

Nosotros somos las antípodas también de aquellos que, como los primeros, no pueden aceptar su desprendimiento del poder, no pueden existir fuera del poder, tienen un instinto patológico hacia el poder y están dispuestos a vender, incluso a su madre, con tal de que sigan permaneciendo en las estructuras del poder… Este es el componente del renegado.

Existe también un tercer componente: el lumpen político búlgaro. Este es el componente que manifiesta los estados de ánimo de un pantano que formó el totalitarismo, un pantano social de la mediocridad, de los serviles que hoy en día son muy gritones, muy valientes… Lo que les impulsa hacia ello es el interés económico, o dicho más sencillamente, la codicia.

Todo está vinculado con este proceso, y este es uno de los grandes peligros para la sociedad búlgara, porque cuando esta casta político-económica se siente insegura, aspira a integrarse rápidamente con el capital internacional. Y es así como entienden la asociación con Europa: como una garantía de sus intereses personales.

Pregunta de la periodista: La casta ya te colgó sus propias fechorías porque no te puede perdonar por el 10 de noviembre.

  1. Lukánov: Todo el resentimiento contra mí se debe al hecho de que traicioné a mi casta. Y todo lo que me está sucediendo, y probablemente llegue a sucederme, es la manifestación de un interés estratégico de casta: el bloqueo del desarrollo reformador del PSB y del país, en general. La casta se ha organizado de una forma brillante, sus representantes visibles se van entregando el relevo del poder, adquiriendo una protección invisible. Y a mí ellos no me pueden aguantar. Ellos tienen su buró político en la sombra, un líder en la sombra, el poder en la sombra.

Pregunta: En la mesa redonda tú legitimaste a la Unión de Fuerzas Democráticas (UFD) como una fuerza política y el PSB jamás te lo perdonará. Tú legitimaste al PSB como un partido dialogante y la UFD jamás de lo perdonará. Son cosas que ni la nueva ni la antigua casta perdonan.

Respuesta de Andrei L.: Aunque yo sea una persona bastante equilibrada, en líneas generales,  la injusticia jamás puede aceptarse con indiferencia, sobre todo cuando viene de aquellos a los que realmente has ayudado para que puedan levantarse sobre sus pies. Ellos lo querían todo: papel, periódicos, locales, coches. Y, sobre todo, querían que se les tratase como participantes equitativos en la vida política. Precisamente por el hecho de que nos guiábamos de una idea civilizada de la transición, de la concepción de que la oposición no debe pisotearse, porque el régimen totalitario había dejado un desierto político y nosotros teníamos la obligación de repoblar este desierto de plantas, de convertirlo en un paisaje político normal, por eso que tratamos a la oposición de una forma constructiva y benévola. Probablemente, la propensión típica búlgara de clavar la navaja en la espalda del que te hizo un beneficio se manifiesta también en este caso…

No soy de los que menosprecian su nación ni de los que escriben odas en su honor. Mi nación es muy interesante: heterogénea, de muchas capas, compleja, es portadora de rasgos muy fuertes, pero también de rasgos repugnantes. Y lo peor es que posee rasgos que son inherentes no solo al carácter individual, sino que siglos atrás se han ido convirtiendo en una psicología de masas. Hay grandes búlgaros, búlgaros de los que podemos sentirnos dignos, búlgaros de clase mundial como intelecto y espíritu, como nobleza. Pero cuando hablamos de psicología de masas, en ésta como que prevalecen los peores rasgos del carácter individual: la envidia, la traición, la propensión a cambiar muy rápido de posición, el conformismo, el materialismo rudo.

Y lo que es peor: los políticos búlgaros utilizan como “material de construcción” principal precisamente los rasgos más repugnantes de la psicología nacional. Cuentan con estos rasgos, los explotan, incluso los recompensan. Eso desacredita toda la vida política y es sumamente peligroso para la sociedad.

Lo más típico de la vida política en nuestro país es que la táctica política, la propaganda, juegan precisamente sobre estas cuerdas y la mayoría de los políticos construyen su conducta pública sobre las deficiencias más notorias de la psicología individual y de masas de los búlgaros. Y eso lo pueden hacer personas que como personalidades son portadoras de estas deficiencias. Aquí se sienten estrellas. Reflejan inconscientemente algo que es inherente a la sociedad, algo que tiene resonancia en ella. Y es lo que más me preocupa y entristece.”

Me permití citar una gran parte de la entrevista, ya que supongo que así estoy contestando a sus preguntas con las palabras y los pensamientos de Lukánov, ya que, probablemente, es lo que a Ud. le interesa.

-PREGUNTA: El derrumbe del “socialismo real” no ha traído  la estabilización planetaria, ni mucho menos. La hegemonía económica y política de los EEUU es cuestionada por China, la UE arrastra un estancamiento económico en su centro y una gran crisis económica en su periferia (a la que pertenece Bulgaria), la Rusia de Putin no quiere perder la capacidad atómica de su defensa estratégica. En fin. Desde la atalaya de sus 85 experimentados años, ¿cómo ve Vd. el futuro? ¿Saldrá Bulgaria del papel de satélite? ¿Los conflictos que se darán entre los EUU y China por la hegemonía económica mundial pondrán a la humanidad al borde de la catástrofe? ¿Se reactivará la estrategia de conquistar una sociedad sustentada en la socialización de la economía, de la política y de la cultura?

-RESPUESTA: Viendo las perspectivas para el futuro, así como Ud. está planteando la pregunta, pienso que Bulgaria no podrá desprenderse de su papel de satélite. Pero yo repetiría las palabras de los fundadores del socialismo: el futuro pertenece a la justicia social y a la sociedad del progreso.

Sofía, septiembre de 2015

 

 

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