Entrevista a Pedro Duque Tejedor, encausado por el caso Expert: “El caso Expert es una venganza de la guardia civil”

Por Josep Estivill

¿Puedes hacer una introducción sobre el conflicto vivido con la empresa Expert? La Empresa Expert Polymere se encontraba en el Polígono del Foix de L’Arboç (Tarragona), se dedicaba al sector del automóvil y fabricaba filtros de carbono activo para las diferentes industrias del sector. Tenía 147 trabajadoras, de las cuales 67 eran de plantilla y el […]

¿Puedes hacer una introducción sobre el conflicto vivido con la empresa Expert?

La Empresa Expert Polymere se encontraba en el Polígono del Foix de L’Arboç (Tarragona), se dedicaba al sector del automóvil y fabricaba filtros de carbono activo para las diferentes industrias del sector. Tenía 147 trabajadoras, de las cuales 67 eran de plantilla y el resto de ETT. Previamente al conflicto, no había relación con la empresa, ya que el comité era, en su totalidad, de UGT. Pero los trabajadores echaron el asesor de la federación de UGT, ya al principio de las negociaciones. De hecho, la delegación de UGT manifestó al comité que el ERE era insalvable y que había que aceptar la propuesta de la dirección de la empresa. Ante esto, el comité recurrió a la CGT para ver si realmente esto era así y qué posibilidades había para salvar la situación. 8 de los 9 miembros del comité, al ver que su propia organización pretendía negociar los despidos que planteaba la empresa requirieron el apoyo de la CGT y se afiliaron a nuestro sindicato.

A continuación, el comité comunicó a la empresa que tendrían como asesores en las negociaciones del ERE al compañero Juan Antonio Soler, secretario general de la CGT del Alt Penedès-Garraf, y a mí mismo, como secretario general El Baix Penedès. La relación con la empresa era mala, ya que quería despedir a los trabajadores de la plantilla y mantener los de las ETT. La representación de la CGT le manifestó al comité de trabajadoras que en todo momento el proceso de negociación debía ser transparente y que cualquier decisión al respecto la tomaría la asamblea de trabajadores. Una vez la empresa supo que los asesores del comité serían de la CGT, por voluntad de los trabajadores, se elaboró ​​con ella un calendario de negociaciones.

– ¿En qué momento la Guardia Civil hizo acto de aparición?

El 20 de julio de 2004, según el calendario, se mantuvo una reunión con la dirección de la empresa y sobre las 13: 30h se celebró una asamblea con los trabajadores del turno de la mañana y de la tarde, en el comedor de la empresa. En la asamblea se explicó a los trabajadores como iba el proceso de negociación y las posibles alternativas a los despidos. Una vez terminada la asamblea, tanto el compañero Soler como yo mismo, comentamos el comité, ya en la puerta de la empresa, que si surgía algún problema en el transcurso de la tarde nos llamaran, ya que nos íbamos a comer. Lo sorprendente es que lo único que comí ese día fueron unas buenas hostias …

Subimos al coche y el sentido de la marcha de las calles nos obligaba a pasar por delante de la puerta de la empresa para salir del polígono. Cuál no sería nuestra sorpresa cuando vimos que la Guardia Civil estaba apaleando las trabajadoras y trabajadores que estaban dentro del recinto de la empresa. Yo dejé mi coche en la acera, bajé todo dejándolo en marcha y pregunté qué pasaba. A continuación, cuatro guardia civiles, sin que yo tuviera tiempo a decir nada más, me cogieron por el cuello, me dieron un puñetazo en la cara, unos diez golpes de porra en las costillas con toda la mala hostia y me coger de un tirón. En ese momento perdí incluso las chanclas que llevaba y me rompieron el reloj. Cuando me metieron dentro del Patrol me esposaron, con las manos detrás, y muy fuerte. A continuación, se me llevaron al cuartel de la Guardia Civil de Llorenç del Penedès, población cercana, que está a unos cinco kilómetros de donde estaba la empresa.

En el cuartel, me bajaron del coche, aún esposado, y me metieron en una habitación. Allí los oí que decían que “éste se va a enterar”. Luego, me tomaron declaración y pedí que llamaran el abogado, que es el que todavía hoy me representa. A continuación, a petición del abogado, me trasladaron al CAP de L’Arboç para ser atendido de la brutal paliza que había recibido, de la que tengo informe de asistencia y lesiones. Nuevamente me llevan al cuartel y aquí el abogado contactó con los juzgados de El Vendrell, a objeto de que me dejaran en libertad, ya que la intención del responsable del cuartel era dejarme detenido durante 72 horas, con todo que allí pudiera suceder. El juzgado de El Vendrell atendió la petición de mi abogado, todo dejándome en libertad con cargos.

Al día siguiente, fui al juzgado para presentar una denuncia por las agresiones sufridas a manos de la Guardia Civil. Con posterioridad, el fiscal me citó. Le manifesté que había sido agredido y, a pesar del informe de lesiones, me insinuó que estas me las podía haber hecho yo solo. En este tránsito entre la denuncia y la citación del fiscal -creo recordar que era sobre el mes de agosto- me llamó un juez suplente para tomarme declaración y ratificar la denuncia. Era un chico muy joven, que incluso preguntaba y tenía curiosidad por conocer la CGT y yo le conté la historia de la CNT, la escisión, etc. Recuerdo que me comentó que todo aquello no le habían enseñado en la universidad. Unos treinta años debía tener aquel juez.

– ¿De qué se le acusa exactamente?

Se nos acusa de atentado contra la autoridad y de vulnerar el derecho al trabajo, pero las acusaciones son totalmente falsas. Es todo un montaje que viene a raíz de las denuncias presentadas por todas y todos los que ahora estamos imputados. Entiendo que es un acto de venganza. Hay que decir que en ningún momento la empresa Expert denunció los asesores, ni el comité, ni tampoco a ninguno de los trabajadores.

– ¿Cuál fue la evolución posterior del ERE de Expert?

Tras los hechos, el 30 de julio de 2004 se hizo una manifestación en el Arboç bajo el lema “Defender los puestos de trabajo no es delito, bastante represión”, de unas 400 personas, que fue desde la empresa hasta el Ayuntamiento, protestando contra la represión y las cargas injustificadas de la Guardia Civil. Posteriormente, el comité no nos requirió más y unos meses después supimos que la empresa directamente había cerrado.

– ¿Cómo es que este caso se ha alargado durante once años?

Ni idea. Preguntadle al juez o al fiscal. Si fuera por mí, ya estaría cerrado.

– ¿Cómo se siente después de tanto tiempo de haberse producido los incidentes y ante las peticiones de prisión?

No lo acabo de entender, que después de tanto tiempo el proceso siga adelante. Hay que recordar que la mayoría de las trabajadoras imputadas entonces no tenían hijos y ahora tienen familia, por lo que les genera un impacto psicológico irreparable. Y más aún, 11 años después. Por otra parte, el compañero Soler y yo estamos jubilados y ahora nos viene todo esto. Llevo luchando prácticamente desde los 18 años, con más de 30 años militante a la CNT y la CGT. Y nunca me había visto en una situación como esta.

– ¿Cuándo y donde se celebra el juicio?

La vista está prevista para el 9 de julio a las 10 horas en el juzgado penal número 2 de Tarragona.

* Entrevista realizada por Josep Estivill publicada en el núm. 173 de la revista Cataluña.

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