Entre gusanos anda el juego

Quizás cometí un error al no incluir al señor José Vicente Pascual en la enumeración (de intelectuales granadinos partidarios del mercenario Raúl Rivero) que incluí en el escrito “Gusanos en la Alhambra”. No entiendo cómo pude olvidarme de tan furibundo defensor del anticastrismo, de tan insigne demócrata, de un republicano admirador del bolchevique León Trotsky. Pero, volteretas que da la vida, ha sido el mismo José Vicente el que ha dado pie a que un servidor le glose. El pasado jueves 24 de marzo de 2005 el prestigioso opinador nos dedicó a Rebelión, Kaosenlared , y a mí mismo, su columna quincenal en el diario Ideal  1.

Adornando su rica prosa con insultos dignos del ingenioso hidalgo manchego, el escritor y columnista del grupo Vocento desata su pasión democrática contra los que se atreven a llamar las cosas por su nombre. A mi modesto entender aquellos que están a sueldo de gobiernos extranjeros que buscan acabar con el legítimo gobierno de la nación cubana son mercenarios y agentes del imperialismo. Quienes firman manifiestos y promueven iniciativas para acoger a los mercenarios proyanquis son colaboradores necesarios del Imperio y sus gobiernos cipayos. Los honrados ciudadanos españoles que claman por el retorno de Cuba al capitalismo batistiano son aliados de la mafia contrarrevolucionaria miamense. Quién se acuerda de un poeta mercenario y olvida a los Cinco de Cuba, héroes antiterroristas presos en las entrañas del monstruo, no es más que un imperialista, aunque reniegue de Condy Rice y bromee sobre la estulticia del texano W.

José Vicente Pascual no entiende, desde su altura intelectual y humana, que haya gente que escriba en los medios alternativos sin cobrar a cambio, que esa gente intente poner un granito de arena en la estrategia mundial anticapitalista, que quiera colaborar en la construcción de eso que llaman socialismo. En sus años mozos José Vicente también luchó por el socialismo. Militante de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), esa  “emputecida secta de la extrema izquierda” en palabras del propio Pascual, que formó parte de una organización trotskista presente en las luchas antifranquistas. De este lejano período de su vida conserva este madrileño afincado en Granada una cierta querencia por el revolucionario ruso León Trotsky, teórico de la Revolución Permanente y víctima del estalinismo. Lo demuestra el hecho de que en su blog (http://josevicentepascual.blogia.com/) enlaza con El Centro de Estudios, Investigaciones y Publicaciones «León Trotsky» 2 . Sería bueno para el propio Pascual y para muchos progres de salón comparar su trotskismo de baratillo con la vitalidad que desprenden los escritos del trotkista británico Alan Woods o los artículos de Celia Hart Santamaría, marxista y cubana.

Sostiene el admirado José Vicente que no hay nada peor que un tonto con ideas, y yo lo veo natural, pues al plumilla ex trosko le gustan muchísimo más los listos con una abultada cuenta corriente y con una sola idea en sus mentes de demócratas: ganar más y más dinero, a costa de insultar a los pueblos que luchan y a los medios de comunicación alternativos que, casualmente, no tienen ánimo de lucro. José Vicente se gana honradamente las habichuelas escribiendo columnas de opinión para Ideal, provisto de DNI y NIF, cómo buen ciudadano, sujeto a los límites de lo políticamente correcto. Nunca podrá el genial creador de opinión denunciar las prácticas abusivas de tal o cual empresa relacionada con Vocento, jamás denunciará las torturas que sufren ciudadanos anónimos, generalmente vascos y/o rojetes, en las comisarías y cuartelillos de nuestro Estado de Derecho, aunque su admirada Amnistía Internacional y la o­nU los hayan denunciado repetidamente. Si rompiera las telarañas del pensamiento único, acabaría en la puta calle, rompiéndose la crisma al caer de la atalaya de su columna. Roma no paga traidores, el capital tampoco.

El pobre Pascual no es libre, está sujeto a unos límites que le imponen los poderes fácticos, para los que él y los de su especie no son más que unos propagandistas puros y duros, críticos a veces, tensando incluso la correa que les aprisiona, pero nunca rompiéndola. En Rebelión, Kaosenlared, Aporrea, Nuncamas.net o InSurGente existe mucha más libertad y amplitud de miras. Los múltiples matices del anticapitalismo, del marxismo, del anarquismo, del socialismo o del ecologismo caben en éstas y otras webs alternativas.

José Vicente Pascual ha publicado bastantes libros, incluso dirige una colección literaria promovida por el Ayuntamiento de Granada. Desde su condición de escritor se permitió el lujo de acusar al fallecido Vázquez Montalbán de no escribir algunos de sus libros, y no contento con esto, arremetió de una manera sucia y rastrera contra el también escritor Andrés Sorel. El gacetillero troskodemocrata llamó fascista a Sorel por apoyar la Revolución Socialista Cubana y le pidió que dimitiera del cargo que éste ocupa: la Secretaría General de la Asociación Colegial de Escritores de España 3. Antes de insultar y denigrar a nadie, Pascual debería releer el capítulo que Montalbán dedicó a Andrés Sorel en su ensayo “Pasionaria y los siete enanitos”. O quizás fueron Fidel Castro y Belcebú los autores de esta obra, untados por Manolo y el propio Sorel. El laureado José Vicente prefiere la prosa homófoba  del conocido maltratador de mujeres Raúl Rivero Castañeda.

Pascual es, por lo visto, republicano. Él, que tan sagazmente navega en los procelosos mares del juancarlismo, arriesga su preciada cabellera y lucha denodadamente por el advenimiento de la Tercera. Desde el republicanismo cívico y laico de Izquierda Republicana 4  hasta el nacionalrepublicanismo con tintes fascistas del PNR 5 , todo cabe en los enlaces del blog de José Vicente. Churras y merinas, azañistas y españolistas, demócratas y castristas, víctimas de la batidora mental de Pascual. El día menos pensado amanecemos con una furibunda columna en Ideal, desenmascarando a los Borbones y a todos sus aduladores, firmada por nuestro amigo. No tengo ninguna duda.

Los gusanos alhambreños se mosquean cuando alguien tira de la manta y expone sus vergüenzas, patalean y lanzan improperios dignos de riña tabernaria. El “pobretico” JV Pascual sale en defensa de los desamparados, cual Quijote de la contrarrevolución. Se lanza a desfacer entuertos y acaba dejando a más de uno tuerto. Será que ya no tiene práctica con la adarga. Me han dicho que la tenía guardada en el baúl de los recuerdos, acumulando años y moho. No la usaba desde los años gloriosos, los años de la Liga Comunista Revolucionaria, aquellos tiempos en los que luchaba por el socialismo frente al fascismo del Criminalísimo. En la perla de las Antillas, mientras tanto, Raúl Rivero clamaba contra “el maricón moderno” y millones de cubanos construían laboriosamente la Patria Socialista.

1 http://servicios.ideal.es/granada/pg050324/prensa/noticias/Tribuna_Granada/200503/24/COS-OPI-108.html
http://www.ceip.org.ar/
http://servicios.ideal.es/costa/pg040930/prensa/noticias/Tribuna_Granada/200409/30/COS-OPI-131.html
http://www.izqrepublicana.es/
http://www.tercerarepublica.org/

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