Enmienda constitucional y postulación presidencial

El problema de la postulación presidencial lo está presentando la oposición&nbsp como un asunto que se debate entre la Democracia y la Dictadura., cuando en realidad la cuestión se centra entre Democracia Burguesa o Democracia Socialista; o si se quiere entre Democracia Chucuta y Dependiente o Democracia Participativa y Protagónica.

¿Por qué?

Porque en el sistema capitalista, sea cual sea su grado de desarrollo, la “alternabilidad” en el gobierno (que tanto pregona el oposicionismo) se limita a un mero cambio de personajes que ocupan los cargos públicos, pero que en el fondo pertenecen al mismo círculo de intereses financieros y/o industriales que tienen como única meta, “perpetuar el estado de cosas en las que nada cambia para que todo siga igual”. Esto sucede tanto en los Estados Unidos, el cual es presentado como paradigma de modelo societario, donde quienes ganan las elecciones siempre son los mismos: Los Monopolios Financieros-Industriales (Lenin tenía razón) y sumados a ellos el aparato militar que ha cobrado una enorme influencia y de la cual es casi imposible deslastrarse. Tarea enorme la que le espera al nuevo presidente Obama, si es que pretende hacer realidad la consigna política utilizada en las elecciones, sino, será uno más que dice una cosa y obra de otra manera.

En los países subdesarrollados, donde los representantes que se “alternan” el poder son los aprobados por la administración norteamericana de turno (recuérdese en Venezuela los famosos viajes de los distintos candidatos del status quo: AD-COPEI, a los Estados Unidos para su aprobación por parte del Departamento de Estado, en una supuesta gira internacional que sólo incluía a aquel país), tienen la obligación de perpetuar el poder del imperio a través de sus lacayos locales quienes se encargan de matar al pueblo de hambre (o a balazos que es igual, lo que varía es el tiempo de la muerte) para asegurar esa misma alternabilidad burguesa tan cacareada por el oposicionismo.

Así sucedió con el tristemente célebre Pacto de Punto Fijo en Venezuela o el Frente Nacional en Colombia, a finales de los años cincuenta, en el que se “alternaban” el poder los dos partidos que garantizaban la permanencia de la burguesía y la explotación del pueblo (por un lado AD-COPEI en Venezuela y por el otro Liberales-Conservadores en Colombia), garantizando a los Estados Unidos la rapiña de los recursos naturales de estos dos países y el predominio político de las grandes corporaciones extranjeras.

Y ¿qué sacaba de provecho el pueblo?

Nada bueno. Miseria, explotación, embrutecimiento, corrupción, represión, allanamientos, asesinatos, desapariciones, fosas comunes para disidentes políticos, privatización de todos los servicios básicos y de las principales industrias del país, carestía y escasez de alimentos, deuda externa, paros constantes, desempleo masivo, analfabetismo, embrutecimiento a través de los medios de comunicación, paramilitarismo, narcotráfico, saqueo de las finanzas públicas y paremos de contar.

Ahora, ¿por qué se propone la postulación continua del Presidente de la República?

Primero porque políticamente nadie puede negarle el derecho a Chávez a postularse las veces que quiera para la presidencia, porque al fin y al cabo el pueblo es el que decide si se queda o no, segundo, para consolidar las conquistas que ha logrado el pueblo venezolano en estos 10 años, ya que no deben perderse, al contrario, tienen que consolidarse y profundizarse los beneficios sociales, económicos, culturales y políticos para marchar hacia la construcción de un sistema de vida que extinga las exclusiones y desigualdades que se crean en el capitalismo.

El propósito de la enmienda, (enmienda y no reforma) es por la construcción del Socialismo como única alternativa de prosperidad, desarrollo y equidad para todos, donde se reconoce al nuestro máximo líder como propulsor de estos cambios.

La reelección existe en muchos países (Alemania, Francia, Italia, Portugal, Eslovaquia, Chipre, Estonia, Eslovenia, Grecia, Letonia y monarquías donde existe la reelección continua: España, Suecia, Dinamarca, Bélgica, países bajos, Luxemburgo) y a todos ellos se le reconoce como países democráticos aunque no lo sean, tal es el caso de España donde la monarquía borbónica nace de la mano de una de las dictaduras más terribles jamás conocida en el mundo como lo fue el régimen franquista. De lo que se trata aquí en Venezuela es de mantener los logros conquistados hasta el momento, y esto sólo se logrará si mantenemos al principal líder de la Revolución Bolivariana.No hay otro camino.

Los días posteriores al 23 de noviembre nos mostraron la verdadera cara de esa oposición que envalentonada por los resultados obtenidos, arremetió contra las misiones, los consultorios populares de atención médica, los médicos cubanos, universidades, radios comunitarias, consejos comunales, esa oposición que asumió los espacios gubernamentales regionales como verdaderos piratas en busca del botín, sólo esperan el momento para lanzarse como hienas hambrientas contra todo lo huela a popular, pueblo, derechos, participación.

Si la derecha fascistoide accede al poder, podremos olvidarnos de todo lo logrado. Su única meta es arrebatar al pueblo sus mecanismos de control y participación (trocar consejos comunales por redes sociales, misiones sociales por tarjetas con promesas de dinero fácil, autonomía y soberanía por sumisión al imperio, unión latinoamericana por divisionismo y aislamiento) para entregar al país en bandeja de plata al imperio. A la derecha ideológica y política sólo le importa volver a sus años dorados, aquellos tiempos donde se regodeaban en el poder y nada más se escuchaba por prensa, radio y televisión su voz pidiendo calma y cordura (paz social) para poder vender tranquilos al país a sus mentores imperiales. No en vano el apoyo que recibe esta oposición fascista que sufrimos hoy, es el mismo apoyo que durante años avaló dictaduras en América Latina impidiendo las verdaderas luchas del pueblo venezolano y latinoamericano.

Una muestra de eso es la arremetida que sufre hoy el pueblo boliviano a manos de los prefectos opositores, que mediante violencia, masacres y racismo pretenden dividir al país para entregarlo al imperio que hoy sufre una de sus peores crisis económicas y financieras, que ávida de recursos y mano de obra barata no cesa en su empeño de crear republiquitas practicando el secesionismo en Nuestra América (recordemos Panamá) y en el resto del mundo.

La reelección continúa presidencial no otorga poder indefinido e ilimitado al Presidente de la República como lo ha querido presentar la oposición, ya que al culminar el periodo correspondiente para el que fue elegido, debe presentarse como candidato y será el pueblo quien en definitiva le permitirá continuar o no en el gobierno. Además, y como garantía democrática que existe sólo en este país, está contemplado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en su artículo 72, la revocabilidad de todos los cargos y magistraturas de elección popular, si el presidente no lo hace bien y se aleja del sagrado deber de gobernar para la inmensa mayoría del pueblo, el pueblo puede revocarle su mandato.

Entonces, ¿cuál es el miedo?

El argumento de la oposición fascistoide de que Chávez impondrá una dictadura en el país si se aprueba la enmienda se cae por su propio peso, ¿de cuál dictadura estamos hablando? Dictadura que establece la revocabilidad del mandato es una dictadura extraña, dictadura que se ha sometido a 14 elecciones en 10 años, no parece, ¿En Europa se contempla la alternativa del revocatorio a los presidentes que se reeligen indefinidamente? No. Extraña dictadura esta que estamos sufriendo.

Muy al contrario, la enmienda que permitiría la postulación presidencial garantizará la continuidad de los cambios emprendidos bajo la jefatura del líder de la Revolución Bolivariana, lo que permitirá también el ejercicio del poder a través de Consejos Comunales por parte del pueblo, ya que esto es la base fundamental de un gobierno que propone la construcción del socialismo del siglo XXI como única alternativa de vida, de verdadera democracia y poder del pueblo.

La enmienda constitucional que se propone es para construir una sociedad mejor que acerque el Socialismo Bolivariano del siglo XXI a la realidad cotidiana, para la consolidación del verdadero Poder Popular , que se convierta en gobierno revolucionario.

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