En Panamá no hay libertad de expresión

Cierran el Programa de Maribel Cuervo de Paredes:

Tal como hemos venido denunciando, las cúpulas que controlan el poder económico y político, esa mafiocracia que también controla los medios de comunicación, hacen gala de su prepotencia cercenando la libertad de expresión.

Cada vez es más notoria la desinformación mediática y el cerco informativo hacia quienes disentimos de la cultura dominante que nos imponen o de quienes denunciamos la corrupción gubernamental y empresarial. Se supone que nuestras leyes consagran el derecho a la libre expresión y el respeto a las ideas, la no discriminación por razones de raza, sexo, religión o ideología; sin embargo este derecho viene siendo infringido por los gobernantes, pues las concesiones de frecuencias de radio y televisión (que son propiedad del Estado) son manipuladas por las estructuras del poder; igualmente sucede con el acceso a los medios de comunicación social, los cuales restringen la participación de los ciudadanos o de quienes disienten de los intereses de sus dueños. Los comunicadores sociales, también han quedado cercados por esta mafiocracia, al negárseles el libre ejercicio de la profesión a quienes no son adeptos a las posiciones de los dueños de los medios de comunicación.

En Panamá existe la censura que imponen los empresarios, aquella que consiste en que sólo tienen la posibilidad de hacerse oír en el espacio público quienes están de acuerdo con el propietario de los medios. En el caso de los grandes medios se trata de grandes empresas relacionadas con otras y con intereses económicos y políticos claros. Así se condiciona la participación tanto de los ciudadanos como de periodistas, cuyo resultado es la información mediatizada. La comunicación alternativa, que permita expresar con plena libertad las ideas, propiciar el debate de los problemas nacionales, es obstaculizada por las esferas del poder económico y político.

El uso de la fuerza para acallar las voces de los periodistas independientes es un arma habitual de los gobiernos autoritarios, tal como sucedió en nuestro país durante el régimen militar de Torrijos y Noriega; y como sucede hoy, con los decretos mordazas que mantienen su esencia en los gobiernos post-invasión.

Las estructuras de poder (gubernamental y empresarial) han intentado por todos los medios callar la voz de la periodista Maribel Cuervo de Paredes, indudablemente por su posición firme frente a los desmanes y la corrupción que campea en nuestro país. Primero, elementos del Opus Dei y de la jerarquía de la Iglesia católica, en asocio con grupos empresariales e individuos afines a Martín Torrijos, como Juan Carlos Tapia, cierran en FE-TV (Canal 5) el espacio de “Confrontación”; el diario “La Prensa” hace lo propio, suspende la columna que mantenía la periodista; y hoy la emisora “La Tipika” emite carta de un día para otro dando por culminado el espacio de “Confrontación en Radio”.&nbsp No podemos olvidar que lo sucedido en Canal 5, se dio en medio de la denuncia a la imposición de la Ley de ”La Muerte” (Reformas a la CSS en el 2005) y lo que hoy acontece se da en medio de la farsa electoral donde&nbsp uno de los propietarios de la emisora “La Tipika” es Juan Carlos Varela, vicepresidente en la nómina de Ricardo Martinelli, quien cede ese espacio a Lucy Molinar, quien es también, junto a él, miembro del Opus Dei.&nbsp Los otros propietarios de la estación radial son Gustavo Him y Ramón Ortega.

Ello es otra evidencia que el sistema no admite ni real democracia, ni libertad de expresión. La&nbsp mafiocracia es incapaz de tolerar el libre juego de ideas, no resiste la confrontación y el debate, no tolera el disentir de las mayorías frente a un orden imperante de corrupción, nepotismo, negligencia, incapacidad, injusticias e inequidades sociales.

Llamamos al pueblo panameño, a los que creemos en la real democracia y la libertad de expresión, a seguir manifestándonos, a luchar, a crear espacios alternativos de comunicación, a romper el cerco informativo que nos impone el gobierno, los empresarios y la partidocracia. Tenemos que tener claro, que el derecho a la libre expresión es uno de los derechos fundamentales del ciudadano, ya que es esencial a la lucha para el respeto y promoción de todos los derechos humanos. Sin la posibilidad de opinar libremente, de denunciar injusticias y clamar cambios los seres humanos estamos condenados a la opresión. La libertad de expresión, en todas sus formas y manifestaciones, es un derecho fundamental e inalienable, inherente a todas las personas. Es, además, un requisito indispensable para la existencia misma de una sociedad democrática.

FRENADESO se solidariza con la combativa periodista Maribel Cuervo de Paredes, que ha sido víctima varias veces de la persecución y censura de los poderosos intereses económicos y políticos que controlan los medios de comunicación en Panamá.&nbsp

Panamá, 2 de marzo de 2009.

FRENADESO

FRENTE NACIONAL POR LA DEFENSA DE

LOS DERECHOS ECONOMICOS Y SOCIALES

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