Elecciones municipales = servicios municipales

Por Prudenci Vidal Marcos

La sostenibilidad financiera de las empresas privadas no es cuestión que deba defenderse desde las instituciones públicas; la sostenibilidad de lo público se garantiza vía impuestos igualitarios.

Por Prudenci Vidal

Hace ya tiempo cayó en mis manos un libro cuya portada llamó mi atención ante un quiosco del aeropuerto. Decía:” La mejor gestión de los servicios municipales a favor de los ciudadanos y no de las ideologías”. Evidentemente los tentáculos del capital llegan hasta los expertos catedráticos que evidencian, en el contenido de sus reflexiones, quién paga estas opiniones.

Evidentemente que la gestión de lo público debe coincidir con la titularidad. Veamos unas pautas que nos indicarán si la gestión está cargada de ideología o no, los puntos son las propuestas liberales y los entre paréntesis nuestro comentario.

  1. Los servicios públicos municipales son la primera expresión para dotar a los ciudadanos de una vida digna y en igualdad de condiciones… (siempre que los precios el servicio no sean especulaciones tendentes al beneficio)
  2. La forma en que los servicios se gestionen debe asentarse en la voluntad de la excelencia y el permanente cuidado sin exclusiones (barrios e infraestructuras sociales igualitarias).
  3. Los servicios municipales han de ser siempre municipales y deben regirse por la regla de mayor servicios y beneficio integral para los ciudadanos (los contratos externalizados y a largo plazo imposibilitan la adecuación de beneficio social)
  4. Los procesos de recuperación de la gestión directa de los servicios municipales ponen en riesgo el empleo de los trabajadores (no es cierto, porque la administración local distribuye el trabajo y lo aumenta con criterios sociales, mientras que las empresas incumplen sistemáticamente sus obligaciones sociales en aras del beneficio)
  5. La gestión de los servicios municipales puede llevarse a cabo por empresas públicas, privadas o mixtas. (Lo esencial de un servicio público es que funcione y al menor coste posible dejando en margen de ganancias a cero).
  6. La calidad debe ser el baremo exclusivo para valorar y juzgar los servicios municipales públicos. (La distribución justa y equitativa, el coste, el control..etc. no deben ser menos).
  7. La innovación permanente y la tecnología de los servicios públicos municipales son fundamentales para la calidad del servicio en la ciudad del futuro.(No hay objeción alguna, pero la robotización debe entenderse como beneficio social y no como usurpación de puestos laborales; por tanto la tecnología debe contribuir al mantenimiento del estado del bienestar).
  8. La calidad de los servicios públicos municipales puede verse amenazada por la prevaricación y la corrupción.(Quien eso afirma conoce bien el proceso de corrupción; en lugar de un control político de la gestión proponemos un control ciudadano).
  9. La calidad y la transparencia en la prestación de servicios exige órganos de regulación. (Pero estos deben ser independientes, no manipulables políticamente y con representación de los usuarios – elemento siempre olvidado en los órganos de control-)
  10. Intervención pública de los servicios públicos municipales versus intervención política.(Mediante una descentralización funcional a través de agencias, organismos autónomos municipales, entes públicos técnicos, empresas públicas e incluso fundaciones).

Hay quienes alegan límites jurídicos a la asunción de los servicios de gestión directa por parte de los ayuntamientos:

  1. El principio de libre competencia.
  2. El principio de sostenibilidad financiera.
  3. Las limitaciones de contratación existentes que impiden la ampliación de plantillas en la Administración Pública.

En la esfera de lo público no debe existir la libre competencia, puesto que esta sólo debe extenderse a lo privado o al resquicio que las administraciones, mediante concursos de ejecución, dejen a las empresas privadas, incluyendo cláusulas legales de mantenimiento de la calidad del servicio y de los derechos laborales de los trabajadores. La sostenibilidad financiera de las empresas privadas no es cuestión que deba defenderse desde las instituciones públicas; la sostenibilidad de lo público se garantiza vía impuestos igualitarios. La administración debe, mediante concursos oposiciones, dotarse de todo el personal necesario para atender los servicios y evaluar periódicamente la eficacia de los mismos.

Prudenci Vidal Marcos

Miembro de La Marea Pensionista

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