Venezuela. El referendo revocatorio no solucionará la crisis económica

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Insiste la mal llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD) en que la realización del referendo revocatorio, y la posible salida del poder nacional de Nicolás Maduro, será la solución definitiva a la difícil situación económica del país. Pero no es más otro engaño a quienes ingenuamente así lo creen; demagogia pura y dura, propia de oportunistas de distintas generaciones políticas, duchos en hacer política (o politiquería) simplemente manejando un discurso contrario a sus supuestos contrincantes.

Y no es solución el tal referendo, porque sus impulsores han hecho creer que problemas graves como la escasez de algunos productos y la inflación elevada, son consecuencias exclusivas del gabinete de Maduro y su política económica; a ser resueltos sólo con la llegada al Gobierno nacional de algún dirigente de la MUD, y la implementación de ciertas medidas favorables a la economía venezolana. En pocas palabras, la “oposición” venezolana asegura ante la opinión pública, que un simple cambio en la dirección del Estado sería la salida a la crisis. Y no es así, debido a que la complicada situación económica en el país, producto en parte del notable descenso de las reservas internacionales y del PIB, de la alta corrupción, de la fuga masiva de capitales y del pago de una enorme deuda externa, no se resolverá con los planes propuestos por la MUD, al menos no en favor de los más necesitados. Algunas de tales medidas son:

1)  Liberar aún más los precios. Es de suponer que esto garantizará en algún momento un abastecimiento más o menos normal.

2) Devaluar significativamente el mal llamado bolívar fuerte.

3) Eliminar de forma progresiva los subsidios en todos los ámbitos: alimentación, salud, educación, servicios públicos, costo de combustibles y otros.

4) Recortar beneficios sociales y laborales. Habrán despidos masivos y se degradará la calidad de vida de los trabajadores (como si fuera poco lo que está pasando).

5) Celebrar contratos leoninos o y/o cuasileoninos con transnacionales para la explotación de diversos recursos energéticos y minerales.

6) Endeudar aún más al país de ser “necesario”.

7) Estimular  de varias maneras la productividad de la gran empresa, y por tanto fortalecer el oligopolio (con Empresas Polar a la cabeza) en la economía venezolana. Por supuesto se excluirá a los pequeños productores.

Claramente la propuesta de la MUD  es capitalista en todo el sentido de la palabra, todo un programa neoliberal, una profundización de lo que está llevando a cabo, de forma sutilmente progresiva, el actual Gobierno nacional. Cualquiera de esas medidas es muy perjudicial para las masas; de hecho la brutal liberación de precios de hoy día, ha aumentado la pobreza y la miseria en una Venezuela supuestamente socialista. De manera que la solución a la crisis planteada por los “opositores”, luego de celebrado el referendo revocatorio, será totalmente inservible respecto a las necesidades de los pobres, y sólo beneficiará al gran capital local y foráneo. Nada nuevo en la historia capitalista del planeta lo expuesto por la MUD: solucionar crisis generadas por la codicia de los ricos, por medio de medidas que sólo acrecientan el sufrimiento de millones de asalariados y desempleados.

De acuerdo al párrafo anterior, es más que evidente que hay responsabilidades compartidas por lo que sucede en Venezuela. ¿Acaso la dizque oposición ha condenado medidas gubernamentales como la irracional liberación de precios, y las asociaciones estatales con el capital transnacional para explotar minerales, por ejemplo?, ¿por qué la MUD no propone que deje de cancelarse la deuda externa, considerando que la prioridad es la de garantizar los alimentos subsidiados a millones de ciudadanos cada vez más empobrecidos?, ¿por qué en la Asamblea Nacional no se han discutido temas importantes de la economía nacional , más allá de defender al gran capital y plantear medidas que sigan enriqueciendo a una minoría? Entonces, ¿qué busca la MUD con el referendo revocatorio?, pues un simple cambio de Gobierno y disfrutar de las respectivas cuotas de poder, mientras que en el ámbito económico, piedra angular de la actual crisis en el país, sólo profundizarán lo que ya está ejecutando el Gobierno de Maduro, que por cierto ha disimulado muy bien mediante un discurso “socialista”, “patriótico” y “antiimperialista” bombardeado día a día a la población con el apoyo de la mediática oficialista.

En este contexto vale la pena citar al periodista Enrique Contreras Ramírez:

“Los partidos políticos de la llamada izquierda y derecha, sus clases dominantes, los intereses bastardos del gran capital, la geopolítica de los países desarrollados, los grandes conglomerados y paremos de contar, se encuentran detrás de los procesos electorales de América Latina y particularmente en Venezuela, donde la explotación de la industria minera extractiva es el centro de las apetencias de las clases políticas y económicas que dominan el mundo en ese paradigma llamado globalización y donde la complicidad de unos y otros son la expresión real de como venden la soberanía de un país.

Venezuela es una nación que como diría nuestro Fabricio Ojeda en su carta de renuncia al Congreso: «es un país privilegiado por la naturaleza. Las entrañas de su tierra están pobladas de riqueza y sobre la superficie crecen montañas de dinero. Pero estas riquezas y este dinero sólo van a parar a los bolsillos de los grandes tiburones de la política nacional e internacional, mientras que el pueblo, dueño de ellas, se debate entre la angustia de no poseer nada y el dolor de su precaria situación económica».

Esta realidad no la cambiara un proceso electoral, tal y como está planteado, pues son los partidos, sus elites políticas los que eligen sus candidatos, allí no hay expresión popular, ni ejemplo de una verdadera democracia y menos de candidatos revolucionarios, pues todos ellos forman parte del mismo charco, pues ambos sectores representan un sistema, que el capitalismo ha impuesto dentro del mundo globalizado” (http://www.aporrea.org/actualidad/a217872.html)

De manera que el tal referendo revocatorio, tan promocionado por la MUD, no solucionará nada en el ámbito económico, como no sea favorecer a un puñado de individuos a nivel nacional e internacional. Seguirá vigente el Estado burgués y la seudodemocracia liberal-populista, y se continuará engañando al pueblo humilde con falsas promesas de prosperidad y bienestar, pleno empleo, buenos salarios y la erradicación de la pobreza de una vez por todas. Por eso es importante advertir que sólo el pueblo humilde se salvará a sí mismo, y sin la intermediación de dirigentes politiqueros tendrá la responsabilidad de liquidar progresivamente al capitalismo, desmontando en primer lugar el Estado burgués mediante el empoderamiento en todos los sentidos. Mientras tanto hay que resistir a como dé lugar, y ejercer presión en las calles para intentar contrarrestar los embates estatales contra los ciudadanos en rebeldía constante.

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