El proceso de regularización: el camino a una nueva esclavitud

El proceso de regularización: el camino a una nueva esclavitud

 

LA REGULARIZACIÓN Y SUS REQUISITOS

 

Pau Ramis

 

A Luchar por el Socialismo n.º 25 (*)

 

www.marxismo.org

 

El procesoiniciado el pasado 7 de febrero y que durará tres meses fue anunciado por el gobierno como su gran iniciativa para regularizar la situación de 800.000trabajadores inmigrantes ilegales. El reglamento y este proceso fue acordado entre el gobierno y CCOO ,UGT y la CEOE y contaron con el apoyo del foro de la inmigración en el que están representadas algunas asociaciones de inmigrantes, subvencionadas por el gobierno y o­nG,s. Cuando ha pasado cerca de un mes se está constatando que el gobierno con los requisitos que ha impuesto no vaa lograrregularizar ni a 200.000 trabajadores. Si tenemos en cuenta que a los pocos días de iniciado el proceso de ”normalización” informaron que en realidad podría haber 1.600.000 inmigrantes empadronados sin regularizar esto significaría que solo lograrían algo más de un 10%. En todo caso más de un millón de trabajadores van a seguir sin papeles por culpa del gobierno. Esto se debe a que los requisitos que han impuesto son difíciles de cumplir para los inmigrantes. En primer lugar exigen que estén empadronados al menos seis meses antes del inicio del proceso. Recordemos que el gobierno anterior autorizó a la policía a que pudiera tener acceso a los padrones municipales y esto supone una amenaza directa para los trabajadores irregulares puesto que podrían ir a buscarles a sus domicilios para expulsarlos, con lo cual muchos optaron por no empadronarse aunque esto significara perder los beneficios sociales. Pero además aunque no hubiera existido este miedo hay otro problema mayor, para empadronarse se necesita tener una vivienda en propiedad o en alquiler. Al no tener papeles esto ha dificultado mucho para que pudieran empadronarse decenas de miles de trabajadores, principalmente en el campo, donde los jornaleros extranjeros están viviendo en barracones en las fincas en las que trabajan. En las ciudades muchos han tenido que hacinarse en viviendas por no conseguir alquiler un piso o una habitación. El empadronamiento en una vivienda también sufrió restricciones, con lo que solo pueden hacerlo un número reducido de personas porque si consta que en una vivienda hay demasiadas personas alojadas la pueden considerarno habitable. El segundo requisito es el certificado de penales, un documento que no existe como tal en muchos países o tiene una tramitación complicada como tener que hacerlo desde el país de origen. Esto tampoco lo previóel gobierno. Para el requisito más pérfido de todos es el del contrato de trabajo. Yano sirven las ofertas, sino que tiene que ser un contrato y todos los trámites los tiene que realizar el empleador. La economía española tiene un fuerte componente en la precariedad, en el trabajo ilegal y con el los salarios de miseria y jornadas laborales extenuantes. La mayoría de los empresarios que contratan trabajadores o trabajadoras sin papeles no van a legalizar a estos trabajadores porque han basado su beneficio en ahorrarse la seguridad social y todos los derechos sindicales y laborales de estos y porque la subcontratación en cadena ha llevado a la precarización de sectores enteros de la economía. Lo que está ocurriendo es lo contrario, antela apertura de este proceso han optado por despidos masivos y así evitarse posibles multas posteriores. Finalmente hay otra pega más que es la exigencia de entregar el pasaporte original al empleador, o sea que el único documento que le sirve a un trabajador extranjero queda en manos del empresario, que podría retenérselo o perderlo y dejarle indocumentado. Pero en el caso del servicio doméstico por horas es al revés el empleadordeben entregarle su pasaporte o DNI al trabajador para que realice los trámites y… ¿cuántos lo van a hacer?

 

Un nuevo robo: La venta de contratos

Ante esta situación muchos inmigrantes están tratando de conseguir el contrato de trabajo como sea. Y seestán encontrando con empresarios sinvergüenzas que les exigen un pago por el mismo. Las cantidades oscilan entre los 2000 y los 6000 euros. Otros les dicen que les contratarán pero tendrán que pagarse ellos la seguridad social y demás aportaciones. Esto significa entre 500 y 700 euros mensuales, teniendo en cuenta quelos salarios que existen el resultado es que durante seis meses o un año miles de trabajadores tendrán que sobrevivir con la ayuda de familiares o amigos porque estarán trabajando prácticamente gratis. Pero los demás, los que consigan que realmente les contraten van a estar a la merced deestos empresarios,porque si son despedidos o el empresario deja de pagar la seguridad social se quedan otra vez en la ilegalidad. Con esa amenaza los empresarios sin escrúpulos podrán aumentar sin medida la jornada laboral, los ritmos de trabajo y las vejaciones estarán a la orden del día. Esto nos lleva a la legalización de una moderna esclavitud en la “democrática” monarquía española.

 

 

Nativa o extranjera la misma clase obrera

 

El programa que debemos levantar los trabajadores se resume en la consigna que se grita en las movilizaciones de inmigrantes: “nativa o extranjera la misma clase obrera”. Con ella se explica en primer lugar que los inmigrantes no son personas en abstracto, sino trabajadores, los que no tienen derechos no son los millonarios latinoamericano o los jeques árabes, sino los trabajadores de los países que son exprimidos por éstos y las multinacionales europeas, japonesas o norteamericanas. Y en segundo lugar que nosotros tenemos enfrente a los mismos opresores: los empresarios y sus gobiernos. Ya en 1848 Marx y Engels llamaban en el Manifiesto Comunista a la unión de los proletarios de todos los países, algo que a los Fidalgo y Méndez, de CCOO y UGThan olvidado al apoyar las políticas inmigratorias del gobierno.

 

¿Por qué hay inmigrantes?

 

La inmigración no es un capricho. Si la gente viene desde miles de kilómetros dejando a sus familias, arriesgando todos sus enseres y endeudándose para pagarse el viaje, arriesgando en muchos casos sus vidas en las pateras de la muerte, no es por gusto sino por necesidad. Este es el resultado de la rapiña a la que han sido sometidos sus países de origen por las multinacionales, el FMI y el Banco Mundial por un lado y la necesidad que tienen los capitalistas en los países imperialistas de mano de obra barata por otro. Empresas como las españolas REPSOL, TELEFÓNICA, el BANCO DE SANTANDER, el BBVA o las hidroeléctricas, son las responsables directas del despido de miles de trabajadores en América Latina. La deuda externa está siendo un instrumento de dominación de los países llamados del tercer mundo por parte de las potencias imperialistas. Los intereses que pagan cada año no reducen la deuda sino que la aumentan e impiden todo tipo de desarrollo si tenemos en cuenta que en muchos de estos países los recursos que se dedican al pago representan entre el 40 y el 50% de su PIB. El llamado neoliberalismo y la globalización tienen como recetas económicas la desaparición de los aranceles aduaneros (con lo que quedan indefensos ante los productos elaborados que tienen que adquirir), la reducción de los gastos en servicios públicos (sanidad, enseñanza, alcantarillado, etc.) y la privatización de las empresas y de lo que quede de esos servicios públicos estatales. El resultado ha sido que en muchos de estos países se ha dado un proceso de recolonización, o sea de un aumento cualitativo de la dependencia, con la entrega directa a las multinacionales (que tienen nacionalidad) de sectores enteros de la economía, que ya no se conforman con obtener las mercancías al precio que ellas deciden sino que también quieren el control directo para exprimir más a estos pueblos, para ello cuentan con gobiernos títeres o con gobiernos que aparentando cierta independencia siguen a pies juntillas los mandatos “macroeconómicos” de los organismos monetarios y de crédito internacionales. Con ello y en interés de los beneficios privados millones de trabajadores han sido enviados a la miseria y no han tenido más remedio que emigrar para mejorar sus expectativas de vida: o sea poder mantener a sus familias. Y por otro lado, como decíamos más arriba, también está la necesidad de mano de obra barata en los países del “primer mundo” donde los índices de natalidad no han hecho más que bajar y no garantizan el número de trabajadores y trabajadoras que precisan ni ahora ni para las próximas décadas. Además tenemos que tener en cuenta que los inmigrantes que llegan lo hacenen su mayor parte en edad de trabajar. En nuestro caso el gobierno y el capitalismo español se han ahorrado los gastos de su educación, sanidad etc. y los reciben listos para la producción en los sectores donde hay déficit de trabajadoresespañoles: el campo, la construcción o el servicio doméstico. Como dice la asociación de inmigrantes ATRAIE: “ los llamados países ricos están produciendo una doble explotación de los países dependientes: por un lado extraen toda la riqueza que pueden de ellos y por otra se traen también la riqueza que supone una fuerza de trabajo ya criada y educada para explotarla en las metrópolis”.

 

Trabajadores sin derechos

 

En el resto de Europa se han ido formando en las últimas décadas dos tipos de trabajadores: unos con derechos y otros sin ellos o con menos que los demás. Esto está ocurriendo con mucha mayor rapidez en el Estado Español, que ha necesitado mano de obra ultrabarata para competir en unaUnión Europea más moderna y tecnificada. Así los trabajadores y trabajadoras inmigrantes se han convertido en el sector más explotado y marginado de la sociedad. Son quienes tienen los trabajos más duros, peligrosos y por lo tantoen gran parte están poniendo las muertes por accidentes laborales, quienes desaparecen de la sociedad encerradas como esclavasen el servicio domésticos, etc., etc. Además desde la ultraderecha se les criminaliza de forma generalizada, acusando, como hacen en la COPE por ejemplo a todos los musulmanes de potenciales terroristas. Las organizaciones fascistas tienen a los inmigrantes como su eje político y situaciones racistas y xenófobas como las de El Ejido o Elche se pueden repetir en cualquier momento. Pero no son solo los directamente fascistas los que intentan dividir a la clase obrera. Desde el gobierno del PP se fomentó la idea de que la enseñanza pública empeoraba por culpa de los hijos de los inmigrantes. Ahora las organizaciones “progresistas” de padres y profesores recomiendan al nuevo gobierno cambios en la ley de Calidad de la Enseñanza en las que una de las medidas sería que el número de inmigrantes no supere el 30%del alumnado. Con ello se vuelve ha echar la culpa a la inmigración y no a que se sigue subvencionando a la enseñanza privada y que se encaminan hacia la privatización de la enseñanza. Si se llega a aceptar tal recomendación un niño o una niña de padres trabajadores extranjeros pueden ser discriminados no pudiendo ir al colegio más cercano porque estaría muy lleno de inmigrantes. Olvidan que muchos colegios habrían cerrado sus puertas por falta de alumnos si no llegan los hijos de los inmigrantes. También ocurre lo mismo con la Sanidad.Ahora resulta que los inmigrantes la van a colapsar si se regularizan, lo cual no es cierto porque ya tienen derecho a la sanidad si están empadronados y además si no es por el aporte a la seguridad social de éstos no habría dinero para pagar las pensiones venideras en un país con una alta tasa de envejecimiento. Si la Sanidad y la enseñanza pública empeoran es porque a los gobiernos de turno les interesa que así sea, para acercarse a las políticas que emanan de la Unión Europea, y que quieren refrendar con el tratado constitucional, en las que se pretende privatizar estos servicios públicos. Por eso debemos exigir la plena igualdad de derechos. Lo que significa entre otras cosas el derecho al voto, porque donde está la democracia de un país en el que 8,5% de la población o 12% de los trabajadores tienen que pagar impuestos, (recordemos que la principal financiación del estado no viene por los impuestos directos sobre el patrimonio sino de los indirectos, que son los que pagamos cada vez que compramos algo)tienen que trabajar en peores condiciones pero luego no tienen ni siquiera el derecho a votar. Ya sabemos que en este sistema político se vota cada cuatro años para que los representantes de los ricos llámense,PP o PSOE, sigan gobernando a favor de sus intereses, pero es que a los inmigrantes se les excluye hasta de la democracia burguesa. Lafalta de derechos de los inmigrantes es además unproblema para el resto de los trabajadores puesto quelos empresarios les pagan menos, les hacen trabajar más horas y con ello presionan a la baja los salarios y las condiciones de laborales de todos. Por ello tenemos que seguir peleando por la derogación de la Ley de Extranjería que discrimina claramente a los inmigrantes y apoyar las movilizaciones que se están produciendo por la regularización sin condiciones de todos los trabajadores y trabajadoras inmigrantes. La extensión del apoyo social a las reivindicaciones de los inmigrantes es más importante que nunca al firmar el reglamento y este proceso, que esta fracasando de regularización, las centrales sindicales mayoritarias. IU por suparte avaló el verano pasado la entrada de la policía en el encierro de los inmigrantes de Barcelona y no hemos visto todavía a Llamazares denunciar en el parlamento la política de extranjería del gobierno.Por eso tendrá que ser desde los centros de trabajo y de estudio, desde las secciones sindicales y comités de empresa, desde las redes como la Xarxa o las Plataformas que se formaron para apoyar el No a la constitución Europea donde podamos gestar el apoyo que necesitan esta parte de la clase obrera de este paísque son los trabajadores y trabajadoras inmigrantes.

 

(*) Publicación mensual del PRT-Izquierda Revolucionaria.

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