El Proceso de juguete (cast/cat)

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Por Joan Gil

Hay un núcleo duro del gobierno de la Generalitat en el que no estaba el Conseller Jordi Baiget, que ha sido cesado después de dudar de que se llegara a hacer el referéndum. Cómo hizo la consejera nacional del PDECAT (la nueva CDC) Mercè Conesa, presidenta de la Diputación de Barcelona. La diferencia: él también discutió el relato oficial del gobierno catalán pero no tuvo consecuencias políticas. Baiget no dimite: el presidente Puigdemont se impone en el gobierno catalán. Parece pues que la mano derecha de Mas, el delfín, el colocado a dedo, tiene un cierto margen de maniobra política porque no tiene escrúpulos ni divaga a la hora de las controversias mediáticas. Y lo hace contra el entorno a Mas, el estafador político más importante de la historia del país.

Lástima que la coherencia política supuestamente independentista sea esta y no la de sustituir a Baiget por un conseller declaradamente independentista. Lo cambian por Santi Vila, que ya era conseller y asume aparte de Cultura -cartera que ya tenía- Empresa y Coneixement del cesado. Vila, que precisamente no es ni independentista a nivel discursivo, no sería precisamente una garantía de independentismo. Siempre que le interesa hace declaraciones políticas contrarias a declarar la independencia, las expone.

A Germà Gordó también lo hicieron dimitir del grupo parlamentario, pero no lo podían obligar como diputado. A pesar de que tampoco lo han presionado demasiado para que lo lleve a cabo. O sea, que tenemos un independentista menos de los que iba en la lista electoral transversal. Actualmente está en el grupo mixto que sólo lo forma él. Lo hicieron porque lo investigan por corrupción política -cuando tenía más poder en CDC que actualmente. Y él ante esta falta de apoyo político del partido, salió de la estructura de poder interna del partido demócrata y dejó el carné. Porque no soportó la falta de eficacia que tuvieron Mas, Conesa y la antigua Convergència -él lideraba la corriente interna del PDECAT que también se llamaba así. Y es que también le pasó como a Teixidó, un antiguo histórico de CDC, que actualmente está montando un nuevo partido, que no pudieron derrotar a los nuevos dirigentes del partido: Pascal y Bonvehí.

Tanto Baiget cómo Gordó eran del entorno de amistad y del núcleo duro político de Artur Mas. Uno fue el secretario del gobierno, también cuando se presentaron las formalizaciones del 9N y el decreto de convocatoria del referéndum que acabó con un proceso participativo, un elemento clave para entender el entramado mediático y psicológico del #procesestafa. Y el otro, Gordó. Este podría ser el candidato tapado de Bonvehí, que en declaraciones grabadas por una ex-concejal del Ayuntamiento de Manresa, tiene miedo por «si el Proceso fracasa»? No lo sabemos -a pesar de que también los medios escritos expusieron que lo querían como alternativa a Mas porque no era independentista y se presentó como alternativa al Proceso soberanista dentro del PDECAT, tuvo muchas responsabilidades de partido y de país gracias al ex president. Muchos no recuerdan a todos los masistas que criticaron la CUP por reclamar que Mas no fuera presidente de la Generalitat, os imagináis que todavía estuviera presidiendo este país? Todavía peor.

Bien, aún así, antes de que esto pasara a la tertulia de Divendres intentaban suavizar la gravedad política de estas declaraciones políticas tan cerca de la fecha del referéndum de un Conseller del govern que dice que lo convocará… Decían que era comprensible que tuviera miedo de los ataques del Estado español -multas, querellas..-.  Baiget no quería que quedara tocado su patrimonio, primero los intereses de clase y después el país. Vaya, el típico dirigente convergente. Y hablaba de que esto afectaría a la familia -como si ir a la prisión fuera menos grave para la familia que el patrimonio…

Baiget, recordamos que decía en la entrevista al PuntAvui que se podía hacer otro proceso participativo, otro 9-N. La CUP-CC le estaba pidiendo la dimisión a Puigdemont esta mañana y esta tarde rápidamente ya se había producido el cese -quiere decir que no ha sido una decisión política acordada. Si se vuelve a hacer una «consulta alternativa» al referéndum unilateral de quién será la responsabilidad civil y política? De los que nos mofamos y criticamos, no, sino de los que os creéis que esto es serio.

En todo caso, está bien claro que los que se presentaron por Juntos pel Sí no eran políticos valientes, o sea, independentistas que apostaban por la vía unilateral de forma clara. Ni que no tenían elementos judicializables sobre supuestos casos de corrupción política. CSQEP se presentó para hacer un referéndum, después dijeron que acordado y legal, no unilateral, y con garantías, y a sabiendas de la opinión de la Comisión de Venecia, y efectivo y alguna excusa más. Puigdemont y Mas se rieron de ellos en el Parlament por sus carteles electoralistas y absurdos sobre un referéndum. Después se apuntaron a esta zanahoria política, como diría Alfons López Tena. Y finalmente hablamos de un RUI, que sólo lo llevaba el Partido Pirata en su programa electoral. CSQEP a la vez viendo que los independentistas procesistas viraban hacia su propuesta política, se ancoraron hacia una postura política al puro estilo PSC -cuando era catalanista. Y es que no se mojarán políticamente para dividir a su electorado ya plural.

Es poco serio que haya consellers en el gobierno supuestamente independentista que no mantengan un discurso míninament e independentista. Pero se me cae la cara de vergüenza de que los que dimiten sean los que dicen la verdad, Baiget, porque en el fondo político de esto hay un #processisme que intenta esconder que no tienen ningún plan concreto como no tenía Mas ante la ilegalidad y la inconstitucionalidad que comporta hacer una secesión según el criterio de la justicia española oficial/ista.


El Procés de Fireta

Hi ha un nucli dur del govern de la Generalitat en que no hi havia el Conseller Jordi Baiget, que ha estat cessat després de dubtar que es faria el referèndum. Com va fer la consellera nacional del PDECAT (la nova CDC) Mercè Conesa, presidenta de la Diputació de Barcelona. La diferència: ell també va discutir el relat oficial del govern català però no va tenir conseqüències polítiques. Baiget no dimiteix: el president Puigdemont s’imposa al govern català. Sembla doncs que la mà dreta de Mas, el delfí, el col·locat a dit, té un cert marge de maniobra política perquè no té escrúpuls ni divaga alhora de tallar controvèrsies mediàtiques. I ho fa contra l’entorn de Mas, l’estafador polític més important de la història del país.

Llàstima que la coherència política suposadament independentista sigui aquesta i no la de substituïr Baiget per un conseller declaradament independentista. El canvien per Santi Vila, que ja era conseller i agafa a part de Cultura -cartera que ja tenia, Empresa i Coneixement -les del cessat. Vila, que precisament no és ni independentista a nivell discursiu, no seria preciament una garantia d’independentisme. Sempre que li interessa fa declaracions polítiques contràries a declarar la independència, les exposa.

En Germà Gordó també el van fer dimitir del grup parlamentari, però no ho podien fer com a diputat. Tot i que tampoc l’han pressionat massa perquè ho dugui a terme. O sigui, que tenim un independentista menys que anava a la llista electoral transversal. Actualment està al grup mixt que només el forma ell. Ho van fer perquè l’investiguen per corrupció política -quan tenia més poder a CDC que actualment. I ell davant aquesta falta de suport polític del partit, va marxar de l’estructura de poder interna del partit demòcrata i va deixar el carnet del partit polític. Perquè no va suportar la falta d’eficàcia que van tenir Mas, Conesa i l’antiga Convergència -ell liderava la seva corrent interna del PDECAT que també es deia així. I és que també com va passar amb un antic històric de CDC, actualment muntant un nou partit, Lliures, en Teixidó, no puguéssin vençer els nous dirigents del partit: Pascal i Bonvehí.

Tan Baiget com Gordó eren de l’entorn d’amistat i del nucli dur polític d’Artur Mas. Un va ser el secretari del govern, també quan es varen presentar les formalitzacions del 9N i el decret de convocatòria del referèndum que va acabar amb un procés participatiu, un element clau per entendre l’entramat mediàtic i psicològic del #procesestafa. I l’altre, Gordó. Aquest podria ser el candidat tapat de Bonvehí, que en declaracions gravades per una ex regidora de l’Ajuntament de Manresa, tenen per «si el Procés fracassa»? No ho sabem -tot i que també els mitjans escrits van exposar que l’Estat el volia com a alternativa a Mas perquè no era independentista i es va presentar com a alternativa al Procés sobiranista dintre del PDECAT, va tenir moltes responsabilitats de partit i de país gràcies a l’ex president Molts no recorden tots els masistes que van criticar la CUP per reclamar que Mas no fos president de la Generalitat, us imagineu que encara estigués presidint aquest país? Encara pitjor.

Bé, tot i això, abans que això passés a la tertúlia de Divendres intentaven suavitzar la gravetat política d’aquestes declaracions polítiques tan aprop de la data pel referèndum d’un Conseller del govern que diu que el convocarà… Dèien que era comprensible que tingués por dels atacs de l’Estat espanyol -multes, querelles… Baiget no volia que quedés tocat el seu patrimoni, primer els interessos de classe i després el país. Vaja, el típic dirigent convergent. I parlava de que això afectaria a la família -com si anar a la presó fos menys greu per la família que el patrimoni…

Baiget, recordem que deia en l’entrevista al PuntAvui que es podia fer un altre procés participatiu, un 9N. La CUP-CC li estava demanant la dimissió a Puigdemont aquest matí i aquesta tarda ràpidament ja s’havia produït el cessament -vol dir que no ha estat una decisió política acordada. Si es torna a fer una «consulta alternativa» al referèndum unilateral de qui serà la responsabilitat civil i política? Dels que ens mofem i fem crítica, no, sinó dels que us creieu que això és seriós.

En tot cas, està ben clar que els que es van presentar per Junts pel Sí no eren polítics valents, o sigui, independentistes que apostaven per la via unilateral de forma clara. Ni que no tenien elements judicialitzables sobre suposats casos de corrupció política. CSQEP es va presentar per fer un referèndum, després van dir que acordat i legal, no pas unilateral, i amb garanties, i sabent la opinió de la Comissió de Venècia, i efectiu i alguna excusa més. Puigdemont i Mas es van riure d’ells al Parlament pels seus cartells electoralistes i absurds sobre un referèndum. Després es van apuntar a aquesta pastanaga política, com diria Alfons López Tena. I finalment parlem d’un RUI, que només el portava el Partit Pirata al programa electoral. CSQEP alhora veient que els independentistes processistes viaraven cap a la seva proposta política, s’encoren cap a una postura política al pur estil PSC -quan era catalanista. I és que no es mullaran políticament per dividir el seu electorat ja plural.

És poc seriós que hi hagi consellers al govern suposadament independentista que ni mantinguin un discurs míninament independentista. Però em cau la cara de vergonya, que els que dimiteixen són els que diuen la veritat, Baiget, perquè en el fons polític d’això hi ha un #processisme que intenta amagar que no tenen cap pla concret com no en tenia Mas davant de la il·legalitat i la inconstitucionalitat que comporta fer una secessió segons el criteri de la justícia espanyola oficial/ista.

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