El PNV aparca sus promesas y vuelve a ofrecer su apoyo al Gobierno del PP

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El amor está en el aire. Love is in the air. Cuando parecía que todo estaba perdido, el Partido Nacionalista Vasco (PNV) ha mostrado a propios y extraños su absoluta disposición para rescatar al gobierno del PP.

No es la primera vez. Tampoco será la última: ambas formaciones mantienen un largo romance, justificado siempre por el interés mutuo. Ahora se disponen a renovar esa alianza de derechas por encima de ikurriñas y rojigualdas, lo que se plasmará en el más que previsible apoyo de la formación liderada por Iñigo Urkullu a los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

Es tan fuerte el amor —algunos prefieren llamarlo interés— que de nada han valido las distintas declaraciones formuladas por los principales dirigentes nacionalistas durante los últimos meses. Una y otra vez dijeron que no llegarían a ningún acuerdo con el gobierno de Rajoy mientras hubiese una Catalunya intervenida. Una y otra vez afirmaron que o se levantaba el artículo 155 o no había nada de qué hablar. Una y otra vez. Hasta esta semana.

El mensaje llegó por las redes sociales a las 20.30 del jueves. La dirección del PNV, reunida en su cuartel general de Bilbao, había resuelto “conceder una oportunidad a la apertura de un nuevo tiempo de diálogo político en el Estado español y en Catalunya, así como a la restauración de un Govern legítimo”. ¿Cómo? La explicación venía a continuación. “En tal sentido —continuaba—, EAJ-PNV no presentará una enmienda a la totalidad de los PGE de 2018”, tal como quedará demostrado en la sesión del Congreso del próximo jueves. Se trata de una decisión clave, ya que Rajoy necesita los cinco votos del PNV en el Congreso para tumbar las enmiendas de los grupos de la oposición.

Los nacionalistas vistieron su más que previsible apoyo a las cuentas de Rajoy con ropa catalana. En su interpretación de los hechos, el partido de Urkullu aseguró que su decisión de no enmendar los presupuestos “es la mejor para propiciar” la desactivación del artículo 155 “a la mayor brevedad posible”. ¿De qué manera? Garantizando la continuidad del PP en el gobierno central y confiando —sin indicar sobre qué bases— en una pronta solución de la crisis institucional en Catalunya. El PNV ha insinuado disponer de datos que auguran una próxima investidura en el Parlament, aunque de momento no hay ningún elemento claro que lo confirme.

LA LLAMADA DE SORAYA

Sin embargo, la declaración del PNV obvió otro asunto. A principios de semana, el portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, había recibido una llamada telefónica de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. En la conversación, la número dos del gobierno de Rajoy le prometió que convocará una reunión de la comisión mixta para agilizar el traspaso a la administración vasca de dos líneas de trenes que ahora están en manos del Estado y que, según dictaminó el Tribunal Constitucional, corresponden a Euskadi.

La cuestión ferroviaria es apenas un ejemplo del largo listado de incumplimientos del Estatuto de Autonomía que acumula Madrid. Ni Rajoy ni ninguno de sus antecesores en La Moncloa (fuesen del PP o del PSOE) han transferido al País Vasco todas las competencias que se contemplan por ley. O mejor dicho, sólo lo han hecho cuando han tratado de acercarse al PNV para lograr sus apoyos en el Congreso. Pasó antes y pasará ahora.

“NO ESTÁ TODO DICHO”

En ese contexto, el portavoz peneuvista en Madrid, Aitor Esteban, ha aclarado que aún no está todo dicho y que perfectamente podrían cambiar de opinión y enmendar a la totalidad los Presupuestos de Rajoy, aunque ahora mismo suene contradictorio. Esteban lo dijo el viernes en una rueda de prensa y quizás también el lunes anterior (justo el mismo día en el que Sáenz de Santamaría telefoneaba a Erkoreka) en la cárcel de Soto del Real, donde visitó a Jordi Sànchez, diputado de JXCAT y ex líder de la Asamblea Nacional Catalana (ANC).

Tanto Esteban como el resto de dirigentes del PNV sostienen que su decisión de no vetar de entrada los Presupuestos de Rajoy permitirá “ganar tiempo” para una hipotética negociación en torno a la conformación de un gobierno estable en Catalunya.

El calendario señala que el plazo final para la aprobación de las cuentas estatales será el 23 o 24 de mayo, mientras que el Parlamento catalán tiene hasta el 22 de mayo para tratar de investir a algún candidato o candidata. De lo contrario, habrá nuevamente elecciones en el mes de julio y la intervención de Catalunya por parte del Estado a través del artículo 155 se prolongará varios meses más. Si eso ocurre, el PNV tendrá que explicar cuál es su posición.

https://www.elsaltodiario.com/pge/pnv-aparca-promesas-apoyo-presupuestos-gobierno-pp

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