El occidente cristiano y los socialistas españoles

Publicidad

Por Patrocinio Navarro Valero

Primero perdieron la conciencia de clase y la ideología; luego abrazaron la doble moral y perdieron la vergüenza, que era lo último que les quedaba. Al final se quedaron en inmorales que pretenden erigirse nada menos que en administradores de los valores humanitarios, que ya es pretender. Lastima de tantos lustros engañando a la clase obrera y de tanto muerto con su carnet creyendo que era el pasaporte para una sociedad justa y solidaria donde se respetasen los DDHH y el internacionalismo. Y murieron por eso. Ahora resulta que a estos usurpadores de la palabra Socialismo hay que pedirles permiso para rescatar inmigrantes de una muerte segura. Ya digo: primero perdieron la conciencia de clase, luego la conciencia moral, y ahora los papeles. Y aunque ya no tienen nada que ofrecer a los españoles, al menos que ayuden a los que acuden a socorrer,si es que no quieren ser cómplices del genocidio africano.¿ Les dará lo mismo?

Esto que se dice aquí  de los supuestos socialistas españoles, ¿ carece de fundamento? Con el PxxE  entramos en la OTAN para salvar al mundo… ¿ para quien? para  los ricos que luego invaden Africa, provocan guerras o las alimentan y hacen que las gentes huyan despavoridas con lo puesto. Y si una organizacion humanitaria » osa» evitar que se ahoguen, resulta que tiene que pedir permiso al Gobierno. ¡ Habrase visto semejante disparate!. ¿ Se creen el mismo Dios para decidir sobre la vida de los demás hasta el punto de  enjuiciar a los que apuestan por evitarles la muerte? Ni Dios, que es la libertad,  haría este  disparate. Pero estos señores visitan al Papa para besar su mano, como hacen todos los gobernantes del mundo que se llama » cristiano»,  doctrina de fe que tanto en aquel lado del Atlántico como en este dicen defender todos los ricos y sus amigos ultras que  hoy se reúnen una vez más bajo la bandera » G7″para decidir sobre nuestras vidas y nuestra muerte.

Esta cita de Tolstoi  viene a mostrarnos la rigurosa actualidad de algo que pertenece a dos siglos atrás:

Creo que es Max Muller quien cuenta la sorpresa de un indio convertido al cristianismo, el cual había asimilado su esencia, y que, viniendo a Europa, vio cómo vivían los cristianos. Quedó perplejo delante de la realidad tan absolutamente opuesta a lo que hubo imaginado encontrar entre los pueblos cristianos. Nosotros no nos asombramos con la contradicción que existe entre nuestras creencias y las instituciones y costumbres, porque las influencias que ocultan esta contradicción actúan también sobre nosotros. Si solo observáramos nuestra vida desde el punto de vista de aquel indio que había comprendido el cristianismo en su verdadero significado, si miráramos de frente esa barbarie salvaje de la que nuestra vida está repleta, recularíamos aterrados delante de las contradicciones en medio de las cuales vivimos sin percibir.

Basta recordar las previsiones de la guerra, las granadas, las balas plateadas, las minas… y la cruz roja; las prisiones celulares, las experiencias de electro-ejecución… y la preocupación del bienestar de los prisioneros; la actividad filantrópica de los ricos… y su vida que produce los pobres a los cuales prestan socorro. Y estas contradicciones no vienen, como se podría creer, del hecho de que los hombres fingen ser cristianos, mientras, al contrario, son paganos, sino del hecho de que los hombres sienten que les falta algo, o que existe una fuerza que les impide ser aquello que deberían y les gustaría ser. Los hombres de nuestro tiempo no demuestran odiar la opresión, la desigualdad, la desunión y todas las crueldades contra los hombres y hasta contra los animales; no, ellos realmente detestan todo eso, pero no saben cómo hacerlo desaparecer, y no se deciden a abandonar lo que mantiene todo eso y que les parece necesario.

De hecho, pregunte a cada individuo, por separado, si él considera loable y digno de un hombre de nuestro tiempo tener una ocupación que le procura un sueldo desproporcionado a su trabajo; exigir del pueblo – muchas veces miserable – tasas destinadas a pagar cañones, navíos de guerra, instrumentos de muerte para combatir a hombres con los cuales queremos vivir en paz y que tienen el mismo deseo; o dedicar toda la vida, por un salario, a organizar la guerra o a instruirse e instruir a los demás para la masacre. Pregúntele también si es loable y digno, o aun conveniente, a un cristiano tener por ocupación remunerada la de arrestar a pobres marginales, muchas veces analfabetos, borrachos, con el pretexto de que se apropiaron de los bienes ajenos, en proporciones mucho más pequeñas de las nuestras, o por matar de un modo diferente de aquel que nos es habitual; .encarcelarlos, torturarlos, matarlos por esto? ¿Es loable, es digno del hombre y del cristiano, siempre por dinero, enseñar al pueblo, en vez del cristianismo, flagrantes supersticiones, groseras y peligrosas? ¿Es loable y digno del hombre tomar por placer aquello que es indispensable a las necesidades primarias del prójimo, como hacen los grandes propietarios de tierras? ¿U obligarlo a un trabajo superior a sus fuerzas, como hacen los propietarios de fábricas o fabricantes para aumentar sus posesiones? ¿O aprovecharse de las necesidades de los hombres para aumentar la propia riqueza, como hacen los comerciantes? Y cada uno de ellos, aisladamente, sobre todo al hablar de algún otro que no sea él, responderá que no. Y, con todo, el mismo hombre que ve toda la ignominia de estos actos, a los cuales no es forzado por nadie, a menudo sin provecho material de un salario, por una simple vanidad pueril, por una baratija de esmalte, por un pedazo de cinta, por un galón que se le permitirá llevar, se alistara voluntariamente en el servicio militar; se hará juez instructor o juez de paz, ministro, comisario, arzobispo o sacristán, funciones que lo obligaran a cometer actos de los cuales no puede ignorar la deshonra y la ignominia…

(León Tolstoi: EL REINO DE DIOS ESTÁ DENTRO DE VOSOTROS)

 

También podría gustarte

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More