El motor de agua conducirá a la legalización

El motor de agua conducirá a la legalización

Hola a tod@s, quisiera plantearos un nuevo frente para el activismo cannabico; la recuperación de la tecnología del motor de agua de Arturo Estévez Varela.

Tal y como yo lo veo existen tres factores que han conducido o conducirán a la Legalización o a la liberalización del cultivo de marihuana para su aprovechamiento en las energías alternativas: los activistas, sus actuaciones y el fin de la dependencia del petróleo y los hidrocarburos.

– El primero son los activistas cannabicos, que producen el activismo social y activo, con sus consecuentes actividades que conducen a la concienciación social y al abandono de la dependencia de las mafias que se aprovechan con la prohibición.

– El segundo factor son esas mismas actividades de desobediencia civil dentro del mantenimiento del orden social cívico que, bien canalizadas, conducen al aunamiento de los esfuerzos colectivos de asociaciones, agrupaciones y colectivos en materia de información y de actuación.

– Y el tercer factor es el fin de la financiación económica de quienes promovieron desde los pasados inicios del 1900, las difamaciones sobre la planta de cannabis; el lobby del petróleo norteamericano.

Siendo el cannabis el mayor competidor en la prolífica producción de combustible y fibras frente a la industria esa es la razón de base por la que quienes promovieron el uso del petróleo apoyaron financieramente la publicación de leyes restrictivas sobre el cannabis; la prohibición que proclaman las llamadas “leyes cenizas”.

Recordando la Palabra del Rey de Reyes Rastafari encontramos que nos dice:

“Vencer en el campo de batalla no garantiza la Paz. La causa de la guerra debe ser removida para garantizar el derecho de todas las naciones e individuos…”

Alcanzar el fin de la guerra contra la marihuana pasa por la derrota total de los medios que la financian.

El proceso de provocar la ruina al lobby del petróleo, que financió el propagandismo prohibicionista a inicios del 1900 y que parece haber estado presente durante todo el pasado siglo, sólo se está consiguiendo con la desobediencia civil y las actuaciones de rebeldía individual y colectiva. Con la formación, información y adopción de medidas efectivas que sacan al petróleo y los hidrocarburos de nuestra vida cotidiana.

Y está siendo efectiva la recuperación de la tecnología del “motor de agua” del extremeño Arturo Estévez Varela que demostró públicamente que son viables otras vías de automoción distintas a las de los hidrocarburos con sencillas pero efectivas y económicas reformas en nuestros vehículos de automoción.

Las pistas para recuperar sus avances inventivos tecnológicos en los vehículos de automoción se pueden encontrar en sus declaraciones públicas e inéditas, que recientemente hemos encontrado en los medios de comunicación.

Restauremos el precioso mosaico de su legado.

En primer lugar recordemos que “Su propósito inicial fue el de construir un motor nuevo… “pero comprendí que sería un perjuicio económico para todos, así que preferí estudiar la solución para los motores convencionales, tanto de explosión como de combustión interna.”

Con ello, partiendo de esta base, su inventiva se centró en obtener un combustible derivado de materiales de fácil acceso para todos los colectivos, materiales comunes y de uso cotidiano, y baratos.

Su genialidad y buena voluntad nos señaló que era posible encontrar en el elemento más común en nuestro planeta, el agua, una vía para alcanzar una automoción económica, sostenible y saludable.

A esta agua se le añadía un “componente” que actuaba de una forma que él describía como “catalizadora”, o como conversora de alguno de los componentes del agua en “combustible”.

Los dos componentes del agua son:

Doble de Hidrógeno + Simple de Oxígeno = H2O

(Hago aquí un inciso para recordar cómo, hasta de lo más inofensivo y común como es el agua, se ha hecho propaganda difamatoria y se promovió su prohibición para ver cuán manipulables somos. Véase –óxido de hidrógeno-)

Lo cierto es que ambos componentes del agua podrían ser usados como combustible ya que, tanto el oxígeno como el hidrógeno, por separado, son inflamables. Me atrevo a señalar que el error de quienes han centrado sus investigaciones en hallar los avances de Arturo Estévez (Los últimos han sido… Universidad de Minnesota y el Instituto de Ciencia Weizmann, entre otros…) ha sido el de centrarse única y exclusivamente en la obtención hidrógeno como combustible para la automoción.

Pero si rastreamos las pistas en las declaraciones de Arturo Estévez nos encontramos con algo diferente…

Son muy reveladoras unas declaraciones inéditas y publicadas recientemente en el que el genio nos señalaba que “con dos litros y medio de agua y un kilo de su “producto secreto” se conseguían “tres metros cúbicos” de hidrógeno. Es decir, tantas calorías como las que producen nueve litros de gasolina de 96 octanos. Pero mi hidrógeno cuesta menos de diez pesetas” declaró Arturo Estévez en una entrevista recuperada del archivo de HOY que no había sido publicada hasta la fecha.

Está señalándonos una reacción del agua con el “catalizador” que, además de multiplicar por dos el nivel de hidrógeno de la mezcla (de lo que se deduce que el “catalizador” contiene hidrógeno), produciría una gran cantidad de calorías.

Una reacción así, producida por un elemento que reacciona con el agua, que es de uso cotidiano y extendido entre la ciudadanía, y que contiene hidrógeno ha de ser “sosa caústica”. Para una reacción con el agua el elemento ha de contener, esencialmente uno de los dos reactivos específicos derivados de los dos elementos más comunes usados cotidianamente; el sodio o el calcio.

Además, con ese precio de los años setenta, se acota aún más la lista de elementos químicos de uso cotidiano que podríamos utilizar.

Tenemos tres elementos que se ajustan al perfil descrito:

Cal (Hidroxido de Calcio), Sosa caústica (Hidroxido de Sodio) y Bicarbonato (Hidrogenocarbonato de socio).

La sosa con el agua produce una cantidad considerable de calor gracias a una reacción “exotérmica” que bien podría producir las 74,81178 calorías que produce la combustión de 9 litros de gasolina.

“Tras algunas manipulaciones y de algunas intermitentes explosiones el motor se puso en marcha. El inventor acercó su nariz al tubo de escape y aspiró el gas que salía para exclamar ante la sobrecogida concurrencia: ¿oxígeno!.”

Aquí nos está dando una pista fundamental. Al agua se le añadía el componente “catalizador” que separaría el oxígeno del hidrógeno del agua. Si lo que sale del tubo de escape es oxígeno, también es legítimo pensar que podría ser parte de ese oxígeno lo que se podría haber separado del agua y producido la combustión que generara el movimiento del vehículo tratado.

Si añadimos al agua (H2O), Sosa caústica y bicarbonato se produce la siguiente reacción:

NaOH + H2O + NaHCO4 =è2 Na-1 + (CO4) – + O (gaseoso) + H3O1 + OH

(Sosa) + (Agua)+(Bicarbonato) =è (Iones sodio) + (Iones carbonato) + (Oxígeno en estado gaseoso) + Agua ionizada

(Cuidado con estas manipulaciones que tienden a explosionar en manos inexpertas…)

¡¡¡Se produce oxígeno en estado gaseoso!!! El consiguiente paso es adaptar nuestros vehículos para que funcionen con la consiguiente mezcla.

Por ello cabe reconocer que el componente “catalizador” es, realmente, barato y fácil de conseguir (bicarbonato y sosa caústica) y que, con unas pequeñas adaptaciones, se podría generar movimiento fácil y económico en un vehículo móvil adaptado para ello. Con todo ello no podemos sino estar eternamente agradecidos al genial y reconocido inventor que osó contemplar la fórmula magistral que ha logrado poner fin al “lobby” del petróleo dejándonos como legado una fórmula barata, ecológica y sostenible de movernos por el planeta.

Gracias Arturo!!!

Referencias:

http://www.hoy.es/prensa/20061112/sociedad/franco-mando-parar-motor_20061112.html

http://www.hoy.es/prensa/20061016/regional/revolucionario-invento-extremeno-cobra_20061016.html

http://www.hoy.es/prensa/20061016/regional/motor-agua-bendita_20061016.html

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