El Ministerio del Poder Popular del Amor

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Me he tomado un buen tiempo para escribir esta nota, que pretende hacer una propuesta por demás, lo se, muy atrevida y futurista.

Luego de vivir y sentir el amor como fuerza política arrolladora en nuestras dos ultimas consultas electorales, tome el suficiente coraje como para escribir, por fin, esto que me aprieta el corazón, en el nombre de aquellas palabras de Ernesto Che Guevara “Déjeme decirle, a riesgo a parecer ridículo, que el verdadero revolucionario esta movido por verdaderos sentimientos de amor”

Los ministerios, hoy acusados de burocracia deben transformarse y asumir con la importancia debida al ser humano que habita en la sociedad como sujeto antes que como objeto, superar lo pragmático y organizacional de la sociedad para trascender el mecanicismo y lograr una visión sistémica para ser la vanguardia de la creación del ser humano futuro, es decir: la mujer y el hombre nuevo.

Hablar entonces de un Ministerio del Poder Popular del Amor, a riesgo de ser tildado de ridículo, es una propuesta indispensable entre quienes soñamos la nueva sociedad. Siendo el amor  fuerza transformadora, como lo ha sido en los últimos años de nuestra propia historia.  Lo que no tendría sentido es no construirlo como herramienta orgánica para la transformación.

Es una idea que nació en mi cabeza mientras veía los resultados victoriosos del 16D, si alguien es capaz de decir que esa no fue la victoria del amor de este pueblo a su futuro, al camino andado en estos catorce años y del amor y lealtad a los ideales de nuestro comandante presidente, creeré que hay seres incapaces de darse cuenta de lo obvio.

Hasta Diego Arria le decía a sus compañeros de oposición  si no podían  darse cuenta  que este país se había enamorado de Hugo Chávez Frías. Henry Ramos Allup acotó otro tanto,  a pesar de reaccionarios, como buenos adecos, son capaces de ver  lo que tienen frente a sus ojos.

Es amor al ideal de  hombres como pocos, para que me entiendan los cristianos, como el amor al ideal de Jesús de Nazaret o los bolivarianos como el amor al padre de la patria Simon Bolívar.

Recordaba un libro que marcó mi vida y en el que existían ministerios que asumían las conductas del ser humano. Que desgraciadamente planteó los ministerios de marras, de forma divergente: El ministerio del Amor era el ministerio del odio, el de la paz era el de la guerra y así seguía.. me refiero a Orwell en su obra: 1.984, una de tres novelas que hablan de la distopia de mundos “perfectos” enmarcados en el totalitarismo. Un Mundo Feliz de Huxley, 1.984 de George Orwell y Fahrenheit 451 de Ray Bradbury.  La cercanía de estos escritos al dantesco fascismo y a la imagen “monstruosa” que occidente vendía sobre el comunismo, pudieron atraparlas en aquel marco de distopia, que cito hoy para romperlo. Eran anti ministerios y centros de dominación, pero extrapolaremos su verdadero sentido humanitario en mi propuesta.

Una nueva sociedad, tarde o temprano tendrá ministerios  para el amor, para la vida, para el planeta, para la paz y para la abundancia, innegablemente.

Mientras pasa la navidad, en esta espera a veces dulce y a veces ingrata de las noticias sobre la salud de mi comandante Hugo Chávez, trabajo sobre el tema, no vaya a pasarme que reciba una llamada que me indague más  sobre que vamos a hacer en este ministerio.

Vamos a hacer muchas cosas, no las tantas que ya tengo pensadas yo con el Gran Polo Patriótico y las comunas, sino las que el amor inmenso de toda una patria va a generar en las mesas de trabajo que montaremos en cada Plaza Bolívar, las ideas de las niñas y niños que se escriban con tiza en los pizarrones de las escuelas, las que la juventud amorosa escribirá con sus besos sobre la grama de los parques, el amor de las y los abuelos y por supuesto el amor de quienes empuñamos las armas de la revolución cargadas de sueños.

2.013, años adentro en el siglo 21, ha llegado la hora del amor….

¡Patria Independiente y Socialista: Amaremos y Venceremos!

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@hombrenuevo