El machismo político en Argentina desde el Peronismo

Miles de personas se congregaron el miércoles 27 de octubre en la Plaza de Mayo de la capital Buenos Aires, ante la Casa Presidencial (Casa Rosada), en honor a la reciente muerte del expresidente (2003-2007) y Secretario General de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) Néstor Kirchner debido a un infarto masivo. En condolencia a la actual presidenta de la República de Argentina, Cristina Fernández, y mujer de Néstor Kichner, una gran pancarta con letras azules en homenaje de los concretos ciudadanos argentinos fue fijada en las rejas del Palacio del gobierno con el lema “Fuerza Cristina, Néstor vive en nuestros corazones”.

La historia se “repite”

Néstor Kirchner empezó su carrera política durante la dictadura militar argentina (1976-1983) liderada por el fascista represor Jorge Rafael Videla, afiliándose al movimiento Justicialista como miembro de la Juventud Peronista, un sector de izquierdas radicalmente opuesto a la dictadura. En 1986, con el retorno de la democracia se convirtió en el alcalde del municipio Río Gallegos, pasando a gobernador de la provincia de Santa Cruz en 1991. Y finalmente, después de la fuerte crisis económica en Argentina denominada “El Corralito” en el 2001-2002, y la inestabilidad política por la toma de posesión de 5 presidentes en un año, Kirchner fue nombrado presidente en abril de 2003 por la renuncia del neoliberal y expresidente Carlos Menem a las elecciones de la segunda vuelta. En 4 años de Presidente, Kichner consiguió reactivar la economía argentina y salir de la fuerte crisis económica a favor de una mayor intervención pública del estado en la economía contra las políticas neoliberales y privatizaciones que se iniciaron con Menem a inicios de los años 90 con las recetas del “Consenso de Washington”. La inclusión completa a la seguridad social de todos los ciudadanos argentinos a la jubilación, el aumento del salario mínimo, el pago completo de las deudas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para conseguir “independencia”, el aumento del PIB en un 8% anual, además de sus políticas regionales de ser cofundador de UNASUR,… fueron algunas de las lineas pragmáticas de Kirchner. Todo y las reformas socialdemócratas de Kichner nunca se elaboró un plan de cambio estructural, principalmente fueron enfocadas a reactivar a la burguesía de la industria nacional frente las transnacionales y reducir una parte el alto índice de la pobreza con políticas de mínima distribución para estabilizar y controlar movimientos sociales rupturistas y legitimar así el capitalismo nacional. La línea que marcó Kirchner fueron inspiradas en las tesis populistas del militar y expresidente Juan Domingo Perón (1946-1955 y 1973-1974) y han tenido el mismo resultado de control de masas políticas y sindicales contra acciones revolucionarías. La Confederación General de Trabajadoras (CGT), principal sindicato argentino, acordó mantener “una paz imprescindible” para apoyar la continuidad de la Presidenta Cristina Fernández en honor a su marido Néstor Kichner, pactando una tregua sindical en la lucha que traían por la distribución de los beneficios de las empresas.

Perón inició sus funciones políticas en el gobierno del General Edelmiro Farrell en el Departamento del Trabajo consiguiendo una alianza entre el estado y los sectores trabajadores y sindicales lideratos por la CGT con la aprobación de leyes que reclamaba largamente el movimiento obrero. Con esta estrategia Perón fue suspendido de sus funciones por Farrell y fue encarcelado en la isla Martín García. Las movilizaciones sindicales consiguieron el retorno de Perón y la victoria de las elecciones presidenciales en 1946. Perón, Presidente con el Partido Justicialista, continuó con sus políticas sociales buscando un pacto de alianza de clase entre los trabajadores y la burguesía nacional industrial. Igual que hizo alianzas internacionales en plena Guerra Fría estableciendo relaciones con los Estados Unidos y la Unión Soviética.

Kirchner y las Perón

Cristina Férnandez se convirtió en la primera mujer electa democráticamente Presidenta de Argentina en 2007. A pesar de disponer de una brillante carrera política personal, iniciada antes de conocer a Néstor Kirchner, su popularidad siempre ha mantenido detrás a su marido y expresidente, nombrándola el 2003 como Primera Dama Cristina Férnandez de Kirchner. Muchas voces la han denominado Cristina Kirchner, hecho patriarcal que incomoda a la Presidenta, como afirmó al finalizar un discurso en las elecciones legislativas de 2005 en un Teatro de La Plata que anunciaba el acto de la ponente como Cristina Kichner, “No soy Cristina Kirchner. Soy Cristina Fernández de Kirchner o simplemente Cristina. Ténganlo me cuento el próximo golpe”. El etiquetado “Cristina Kirchner” no es simplemente una casualidad, es un fenómeno histórico del peronismo. El General Perón cuando fue investido presidente por primera vez en el año 1946 se casó por segunda vez, con María Eva Duarte, denominada oficialmente María Eva Duarte de Perón, y conocida como Evita Perón. La tradición anglosajona de imponer el apellido masculino también sucedió a la tercera mujer de Perón, y expresidenta argentina, Isabelita Perón.

Evita Perón, anteriormente actriz, a diferencia de Cristina empezó su carrera política en la campaña de las elecciones presidenciales del 24 de febrero de 1946 a favor de su marido, y realizó una obra social de asistencialismo con los más desfavorecidos de Argentina con la Fundación Eva Perón. Después del nombramiento de Perón como Presidente, luchó para conseguir el sufragio femenino, y todo y las oposiciones internas dentro del peronismo consiguió que la Cámara de diputados sancionara el 9 de septiembre de 1947 la ley 13.010 por la igualdad política entre hombres y mujeres y el sufragio universal. La popularidad de Evita creció en el movimiento obrero y sindical por su respaldo a las políticas laborales, y la CGT la propuso como Vicepresidenta en las elecciones presidenciales de 1951, las primeras que las mujeres podían votar y hacer presencia política oficial, pero finalmente no se presentó. Después de su muerte el 1952, y el golpe de estado contra Juan Perón el 1955 por sectores conservadores, que le llevó a exiliarse en la España del General fascista Franco, el General volvió a Argentina y ganó las elecciones de 1973, nombrando como Vicepresidenta a su tercera mujer María Estela Martínez, denominada Isabelita Perón. Con la muerte del Presidente, Isabelita fue la primera mujer presidenta en funciones de Argentina el 1974, hasta que el golpe de estado de la Junta Militar en marzo de 1976 puso fin a su gobierno y la envió al exilio.

Con la muerte de Néstor Kirchner, Cristina Férnandez empieza un proceso de lucha contra el apadrinamiento patriarcal – en su caso el etiquetado era “de Kirchner” – tan utilizado en la cultura política argentina desde Perón. Varios medios de comunicación y grupos de la oposición han promulgado que ahora existe en Argentina una “debilidad o vacío de poder”. Un fenómeno puede superar el machismo político, la reelección de Cristina Férnandez en las elecciones generales del octubre de 2011 sin su marido. La Asociación de las Madres de la Plaza de Mayo, presidida por Hebe Bonafini, son conscientes y han iniciado la campaña “Vamos Cristina por el 2011”.

Mujeres en el poder latinoamericano

En las elecciones de la segunda cerca el pasado 31 de octubre, la candidata del Partido de los Trabajadores del Brasil (PTB), Dilma Rousseff, se impuso al candidato del Partido de la Socialdemócrata Brasileña (PSDB), José Serra, con el 56% de los votos. Argentina y Brasil, dos potencias regionales en América Latina y miembros del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), son representadas por primera vez por dos mujeres escogidas electoralmente. Los cambios económicos, políticos, sociales y culturales están en sus manos. Posiblemente solo sean dos imágenes femeninas que reproduzcan dos tipos de poder, el patriarcal y el clasista

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