El ladrillazo a los ensueños

Riflexiones

Recientemente leí el artículo publicado en Kaoscon el título “El ensueño y los ladrillos” confeccionado por un profesor de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de La Habana, a quien quería pedirle permiso para titular mi Riflexión de hoy “El ladrillazo a los ensueños”.

Yo le doy un pleno espaldarazo a lo narrado por el mencionado profesor, principalmente por su actualidad, la obligada referencia a la preocupación y el quehacer diario de nuestra juventud y sus constantes deseos por hacer algo en esta sociedad, que al parecer camina hacia ninguna parte, o por lo menos, no se dirige hacia donde queremos, sino a más de lo mismo.

Quería aportar algunos elementos que me surgen al leer el documento, y cómo el autor pertenece a la facultad de comunicaciones, intercambiemos entonces sobre ese tema, para encontrar una explicación a lo que él enumera como:

El miedo al riesgo

El síndrome de plaza sitiada

El monopolio de la información

Las ambigüedades babélicas

El puritanismo a ultranza

La «planificación» total

El lenguaje de tareas

La propaganda no la creo el socialismo, la heredamos del capitalismo, quien a su vez la tomó prestada, en forma definitiva, de la iglesia católica (de propaganda fide).

Para que el lector entienda, existe una diferencia entre propaganda y publicidad.

La publicidad, como forma de comunicación masiva, está destinada a difundir un mensaje impersonal y pagado, a través de los medios, con el fin de persuadir a la audiencia a consumir productos o servicios determinados, la que no se usa mucho en Cuba porque los productos escasean o no existen.

Por su parte, la propaganda, es la difusión de ideas políticas, filosóficas, morales, sociales o religiosas, es decir comunicación ideológica o valores culturales, dirigido a la población para generarconciencia y modificar conductas.

Llegamos entonces a la conclusión, que tanto en el capitalismo como en el socialismo, los gobiernos utilizan la propaganda para moldear las conciencias y conductas de sus respectivas poblaciones, en concordancia con los ideales políticos, económicos y sociales de esos sistemas.

Lo que de alguna manera implica que en Cuba estamos expuestos a un barraje de estímulos propagandísticos, que inciden en nuestras conductas diarias, pero basados en valores positivosbasados en los objetivos, ético, morales y culturales, que nos trazamos como una sociedad superior.

Están incluidos,por supuesto, los objetivos ideológicos y políticos, con su carga moral y ética también, del Partido que rige los destinos de nuestra patria, encargado de llevar el ideario comunista a nuestro pueblo.

En este panorama se incluye una faceta negativa y es la desventaja en todo socialismo conocido, no hay libertad de prensa, todo lo que usted lee y hace debe estar sancionado por el estado. Usted no tiene derecho a sancionar nada, ni a nadie. Degluta, que esa es la norma.

Todo lo que se lee, se estudia, se analiza, y hasta con lo que usted se limpia el trasero, es decidido, editado, distribuido y orientado por el gobierno. No hay alternativas para discrepar. No se trata de estrechez mental de tal o cual funcionario, sino de toda una burocracia, es una política estatal.

Si después de eso usted no tiene miedo a arriesgarse es un valiente de primera clase.

EL miedo al riesgo no es algo que haya surgidopor la buena voluntad de los dioses, o una aparición mística de esas, que convierten a un imbécil en un santo. ¡NO! Es el resultado conocido de cientos o miles de personas que en estos 50 años se aventuraron a censurar algo y, por esas casualidades de la vida, cayeron en desventura. Eso quiere decir, que más nunca levantaron cabeza.

Nuca le haga caso a ese eslogan de que se habló en lugar y momento inadecuado, sino que se pronunció contra el status quo.

Eso no está contenido en ninguna propaganda oficial, sino que es parte de la coyunda, que nos llega por orientaciones, dictados, actitudes oficiales, necesidades del momento.

Momento que siempre es eterno, nunca pasa, siempre está ahí, es omnisciente, omnipotente y omnipresente; al acecho para hacerte patente la necesidad que tengas “miedo al riesgo”; no es una estrechez mental de fulano o mengano, sino del sistema, porque precisamente lo que busca es la autocensura.

Para mantener ese status quo, el estado posee el monopolio de la información, que le inculca al ciudadano el síndrome de plaza sitiada, condición necesaria para que la crítica sea considerada una traición o una colaboración con el enemigo.

Pero esos truenos no entrañan,como tú dices, ambigüedades babélicas, al contrario, la propaganda te machaca en la mente como debe ser un revolucionario de su tiempo, y todos tienen que cumplir con esos requisitos para no ser señalados, tienes que convertirte en un hombre sí a todo.

Para ser cubano hasta la medula, entonces, discrepo con su argumento, hay que compartir los supuestos criterios socialistas que abandera la burocracia, hay que estar plenamente de acuerdo con todas las medidas gubernamentales, o es que ha olvidado ese lema de que “con la revolución todo, contra la revolución nada”.

Quien define lo que es bueno o no para la revolución. ¿Usted? ¿Yo? ¿El estudiante? ¿El obrero? No, lo decide el Partido y el gobierno, que es la misma cosa.

Así que, amigo, el decoro solo es válido dentro de los cánones que fija el partido. La minoría que piense diferente, que emigre, y en el futuro podrá ayudar económicamente a este país convertido en una torre de Babel.

Para encajar en ese esquema es válido el puritanismo a ultranza, ponernos a emular con los muertos y no con los vivos. A encajarle en la conciencia, desde que somos niños, a que seamos como el Che, idea que sólo es válida para un adulto que conoce quien fue el Che y su historia, y que tiene el poder de elección de decidir si lo hace o no.

Con esta idea no estoy en contra que se enaltezca los valores del Che en nuestros niños hoy en día, lo que en realidad está en franca contradicción con los valores de una burocracia, que disfruta de todo lo que puede, lo que no encaja en ninguna de las concepciones éticas del guerrillero heroico.

Como decía en otro artículo, conozco muchos que han emigrado, que juraron ser como el Che hasta la adolescencia, porque ese era el lema pioneril. Cuando tuvieron poder de elección, eligieron otro camino. Nos queda el placer de pensar que son los menos.

Incluso tengo anécdotas, estando el Che vivo, de palpar como una mayoría estudiantil no quería, cuando le llegó el momento decisivo, ser como él y preferían ir a la Universidad, a hacerse profesionales en lugar de seguir sus pasos guerrilleros. Y no por ello los critico. Tuvieron la oportunidad de decidir e hicieron lo que creían más razonable o más acorde a sus vidas.

Yo, por pudor, les reitero a mis nietos que traten de ser como sus padres, o como la profesora que los educa, que son patrones de conductas más asequibles a ellos, algo tangente que no requiere de la abstracción infantil.

Ya con la imagen del Apóstol, de Maceo y Gómez y la recreación de la historia hasta nuestros días, es suficiente para que crezcan con ideales patrióticos y de internacionalismo.

La historia más profunda déjenla para la enseñanza media y la universidad.

La planificación total a la que se refiere el artículo es uno de las trabas que mantiene amordazada y atada de pies y manos a la iniciativa personal, es una de las causas del empobrecimiento económico de nuestro país.

Esas instituciones a las que se refiere su artículo son precisamente un entramado fundamental en la estrategia propagandística del Partido.

Nodebemos obviar que en el socialismo el objetivo de la propaganda es la educación del pueblo, el desarrollo de la cultura autóctona, los valores del nuevo sistema productivo, la lucha contra el imperialismo, la educación contra la guerra y la explotación; pero ¿Dónde está el socialismo?

Hace poco leía a Fidel cuando decía que nadie sabía como se construye el socialismo, y me pregunto ¿entonces que estábamos construyendo en Cuba?

Y si nadie sabe lo que es el socialismo que es lo que estábamos propagandizando hasta hoy.

Si vamos a limpiar la casa debemos trastear hasta en el cuarto de desahogo, no solamente limpiar la sala y el comedor.

Te cuento algo para que razones. Antes del triunfo de la Revolución existían en Cuba seis provincias, que cómodamente dirigían los capitalistas del aquel entonces, pero los revolucionarios cubanos, al parecer, no tenían capacidad paraadministrar territorios tan extensos, y se crearon entonces 14 provincias y un municipio especial.

Por obra y gracia de un plumazo se inicio la burocracia en Cuba y vean cómo. En lugar de seis presidentes provinciales surgen 14, con sus correspondientes edificios, secretarias, autos, gasolina, demás recursos y sus correspondientes miembros de las asambleas provinciales con semejantes recursos que el presidente.

Parejamente las demás instituciones políticas, sociales y administrativas, ministerios incluidos, tienen que crecer en igual manera, con la supuesta asignación de recursos gravantes a la economía del país.

A mí, así al pasar del tiempo, se me ocurre que lo único que presionaba a ese cambio era el control total de la población, ya que atomizando las provincias, el poder se ejercía de una manera más directa y particularizada sobre la población.

Así también, al pasar, me atrevo a asegurar, que los sistemas “ socialistas” conocidos hasta la fecha, no asimilaron lo positivo de la sociedad anterior, sobre todo lo referido a la productividad; pero si dieron cabida a muchas técnicas de la propaganda capitalista.

Nuestra propaganda está llena de estereotipos, utiliza los datos que le conviene, es repetitiva de frases y palabras para evitar el pensamiento crítico, llena de énfasis sobre afirmaciones rotundas, nunca deja atrás la amenaza de la agresión externa, y estas son características usadas por nuestro enemigo principal.

Cuando quieras saber que anda mal en nuestra sociedad solo debes fijarte en lo que la propaganda te dice que debes hacer.

Veo muy positivo su artículo, y al leerlo me da placer pensar que el hombre, a pesar de toda la oposición de la naturaleza y la sociedad, logró primero salir de las cavernas, descubrir el fuego y cocinar los alimentos, matar animales para vestirse, lograr con el trabajo la transformación de esa naturaleza hostil, y llevar a la especie humana a fronteras increíbles, me gusta pensar que en ello tuvo un papel destacado el ensueño, esa capacidad de soñar que tenemos todos, esa capacidad de querer que el mañana sea más brillante que el presente.

Me da mucha más alegríasaber que el ensueño es una categoría metafísica, que no se puede palpar, solo sentir e imaginar, por lo que será difícil que nuestra burocracia pueda darle un ladrillazo.

Ojo, no peque de tonto, puede ser que el ladrillazo se lo den en la cabeza y a partir de entonces…le de pavor soñar.

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