EL INSS aboga por el negacionismo en las enfermedades ambientales y de la sensibilidad central

Por Carlos Álvarez Berlana

La guía difundida por el Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) como instrumento de apoyo para los médicos de Atención Primaria en relación con determinadas enfermedades ambientales no tiene en cuenta las investigaciones sobre éstas y convierte algunas de ellas en problemas de tratamiento psiquiátrico.

Si el grado de civilización de una sociedad se mide por el modo en el que trata a sus enfermos, no son buenas las noticias que llegan desde el Instituto Nacional de la Seguridad Social español (INSS). En el pasado Diciembre se publicaba en el BOE el convenio entre el INSS y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia por el que se ponía en marcha una colaboración entre estas instituciones para actualizar la guía de valoración para Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica y Sensibilidad Química Múltiple. De manera inmediata se publicaba la segunda edición de la guía en la que se incluía una visión de la electrosensibilidad y los trastornos somatomorfos que causaba la indignación y el estupor entre las asociaciones de afectados.

La nueva edición del documento de apoyo para médicos de Atención Primaria se había elaborado de espaldas a las asociaciones de enfermos y se publicaba de manera sorpresiva. El texto, además, constituye un ataque a las posibilidades de recibir una atención de calidad basada en criterios científicos independientes para estos pacientes. En la guía, la Electrosensibilidad y la Sensibilidad Química Múltiple son negadas como enfermedades de carácter físico relacionadas con factores ambientales y se pone bajo sospecha el Síndrome de Fatiga Crónica y la Fibromialgia, para las que también se indica psicoterapia y psicofármacos.

Informe sin valorar

La guía del INSS niega la Electrosensibilidad y la Sensibilidad Química Múltiple como enfermedades de carácter físico relacionadas con factores ambientales y pone bajo sospecha el Síndrome de Fatiga Crónica y la Fibromialgia

La Confederación Nacional de Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica, Electrosensibilidad y Sensibilidad Química Múltiple (CONFESQ), que representa a varias asociaciones, solicitaba a varios médicos destacados, con experiencia en estas patologías, que aportasen valoraciones al texto publicado por el INSS. En base a esta documentación,  presentaba al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales una carta de posicionamiento en la que se pedía la retirada de la guía por el perjuicio que podía causar a los pacientes y por estar basada en información errónea y desactualizada. Así mismo se mantuvieron reuniones con el Ministerio de Sanidad, con la Sociedad de Médicos de Familia y con el INSS, que resultaron infructuosas. La Sociedad de Médicos de Familia mantenía su apoyo a la guía y el INSS expresaba su intención de seguir adelante con la misma.

Para entender esta situación es necesario tener presente que la Sensibilidad Química Múltiple y la Electrosensibilidad son dos enfermedades incómodas, por cuanto ponen en tela de juicio la proliferación de sustancias químicas y la de campos electromagnéticos a los que está expuesta la población.

Existen investigaciones que, en base al stress que sufren los pacientes de Sensibilidad Química Múltiple, por la difícil situación a la que se tienen que enfrentar, consideran que esta patología tiene una base psiquiátrica. Hay, así mismo, estudios financiados por la industria de la telefonía móvil que, utilizando cuestionables experimentos de provocación, concluyen que la electrosensibilidad es psicosomática. Hay un grueso cuerpo científico destinado a afirmar la seguridad de los compuestos químicos y la de los campos electromagnéticos por debajo de los niveles de las actuales reglamentaciones. Sin embargo, hay también numerosos estudios que demuestran los efectos nocivos y diversas organizaciones científicas y ecologistas están alertando de las contraindicaciones de un modelo de desarrollo no suficientemente respetuoso con la salud y la medioambiente.

Defensa de la salud

Por desgracia el papel de las autoridades públicas en muchos casos no está siendo el de defender la salud, sino el de facilitar normativas acordes con los intereses particulares de las industrias

Por desgracia el papel de las autoridades públicas en muchos casos no está siendo el de defender la salud, sino el de facilitar normativas acordes con los intereses particulares de las industrias. Los ciudadanos que son víctimas de determinados productos se enfrentan a la negación de sus problemas de salud y a la puesta en cuestión de su buen juicio. Ejemplos los podemos encontrar entre las víctimas de las tecnologías médicas, como hemos podido saber en relación a las prótesis de cadera de cobalto y a los anticonceptivos essure.

Habitualmente las enfermedades causadas por la contaminación, aunque sabidas, son ignoradas; pero cuando se constituyen en patologías directamente vinculadas con determinados elementos ambientales, se convierten en una voz de alarma acerca de nuestro modo de vida, usos industriales y cuidado del medioambiente.

La Sensibilidad Química Múltiple y la Electrosensibilidad deberían servir para avisar sobre las consecuencias de un uso indiscriminado de ciertos elementos y sustancias. Sin embargo, la respuesta de la administración española ante estas sensibilidades ambientales no consiste en la medicina preventiva, impulsar campañas de información y políticas que mejoren el entorno de los ciudadanos. La respuesta no es dar a los afectados una atención según la información científica disponible. La respuesta es barrer bajo la alfombra, negar a estos enfermos y psiquiatrizarlos como si, en vez de en un país democrático, viviéramos en un régimen totalitario del siglo pasado.

REFERENCIAS

Resolución por la que se publica el Convenio específico entre el Instituto Nacional de la Seguridad Social y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, para la revisión de la primera edición del “Manual de ayuda para la valoración la Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica, Sensibilidad Química Múltiple y Electrosensibilidad. BOE. Diciembre 2018.
https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2018-16599

Guía de actualización en la valoración de Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica, Sensibilidad Química Múltiple, Electrosensibilidad y Trastornos Somatomorfos. INSS. 2019.
https://www.semst.org/archsubidos/20190123_642a_GUIA-ACTUALIZACION-FM-SFC-SSQ-ES.pdf

Carta de posicionamiento ante la guía de valoración de la Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica, Sensibilidad Química Múltiple, Electrosensibilidad y Trastornos Somatomorfos del INSS. CONFESQ. Febrero 2019.
http://confederacionssc.es/wp-content/uploads/2019/03/POSICIONAMIENTO-PARA-MINISTERIO-DE-TRABAJO-E-INSS-1.pdf

Salud a la venta. Documental. Kirby Dirk. Netflix. 2018.
https://es.wikipedia.org/wiki/Salud_a_la_venta

“7 millones de muertes cada año debidas a la contaminación atmosférica”. Comunicado de prensa. OMS. 2014.
https://www.who.int/mediacentre/news/releases/2014/air-pollution/es/

Carlos Álvarez Berlana

Responsable del Área de Comunicación de la Asociación Electro y Químico Sensibles por el Derecho a la Salud (EQSDS)

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