El ingreso mínimo vital y el desprecio a la pobreza

Con el paso del tiempo lo que era la promesa gubernamental para acabar con la pobreza se convierte en un fracaso monumental del reformismo, aparece la incapacidad para enfrentarse al capital y su adaptación a las condiciones que transforman a los políticos en subalternos del verdadero poder.

 

El ingreso mínimo vital, un desprecio absoluto a los pobres.

Algunos gobiernos de los estados capitalistas, como es el caso del español, se auto califican como los más progresistas de la historia de este país poniendo como ejemplo sus acciones humanistas en la lucha contra la pobreza.

Luego, una vez que transcurre el tiempo necesario, como se dice vulgarmente “viene Paco con la rebaja”. Es decir, las castas ministeriales que representan él oscuro y real poder de la clase dirigente imponen sus criterios políticos y económicos, inhabilitando y anulando las débiles voluntades progresistas, que con el paso del tiempo van renunciando a las iniciales pretensiones de alcanzar los cielos.

Los fantásticos sueños de los “progresistas de salón” se enredan en el ambiente político institucional hasta quedar integrados y diluidos en el sistema al igual que el humo del cigarrillo se esparce hasta desaparecer formando parte del espacio infinito.

El Ingreso Mínimo Vital fue aireado y ensalzado por los poderes gubernamentales como la estrella que despejaría el camino para acabar con la pobreza en España. Así lo declararon miembros del ejecutivo de coalición.

Diferentes movimientos sociales como la Marea Básica y Campamento Dignidad avisamos que toda la parafernalia que desde el gobierno y los medios de comunicación se habían desatado con el ingreso mínimo vital no era más que un torpe engaño a los sectores más deprimidos de las clases trabajadoras.

Aquel protocolo exuberante de fuegos de artificios que se utilizó para darlo a conocer y aquella poderosa artillería mediática se han ido apagando y silenciando hasta desaparecer de los medios de comunicación. El tiempo ha venido a poner las cosas en su sitio. La ilusión generada en muchos sectores de la población se ha marchitado. En todo caso, el IMV no aporta nada nuevo, una renta mínima más que con sus escaseces, burocracias y obstáculos administrativos, está resultando un fracaso de gestión; llega a pocas personas y muy lentamente.

El gobierno aprueba el IMV en el Real Decreto-ley 20/2020, de 29 de mayo. En la disposición adicional tercera, se determina un crédito extraordinario en el presupuesto del Ministerio de Inclusión Seguridad Social y Migraciones de 500 millones de euros para el 2020.

Lo aprobado por el gobierno para el IMV, inicialmente 500 millones de euros que según todo tipo de declaraciones de miembros del gobierno llegaría hasta los 3000 millones de euros es una cantidad a todas luces insuficiente para cumplir con la promesa de extraer de la pobreza a unas 850.000 familias, algo más de 2,3 millones de personas.

En Extremadura habría que atender al 31,5% de la población, lo que vienen a ser unos 300.000 de sus habitantes que se encuentran en estado de pobreza, mientras que algo más de 100.000 se encuentran en la pobreza más severa.

Los datos son elocuentes, la situación en cuanto a las resoluciones del IMV siguen mostrando un fracaso total de la gestión del ministerio de Escrivá.

Insistimos que para solicitar esta renta mínima es necesario superar una enorme y confusa burocracia que en algunos casos requiere del solicitante el absurdo de que ciertos de sus documentos estén en color. La falta de personal en los diferentes servicios que las familias tienen que recorrer para preparar toda la documentación impiden resolver con rapidez las solicitudes presentadas, en definitiva, son un conjunto de factores los que vienen a determinar el desastre monumental del IMV.

Así, los fondos asignados para el IMV contrastan con las enormes cantidades de miles de millones de euros que el gobierno está poniendo en juego para apoyar a las grandes empresas, a las que les paga los ERTES y las cotizaciones sociales, las avala ante los bancos cuando recurren a préstamos millonarios (en una primera tacada 100.000 millones y en una segundad tacada con 40.000 millones), disfrutando de beneficios fiscales, exenciones y subvenciones millonarios, etc..

Recientemente la Comisión Europea ha entregado a España unos 4.000millones de euros de modo que se completan 10.000 millones de los 21.300 que pidió el gobierno para afrontar el pago de los ERTEs. El dinero que recibe España procede del SURE en forma de crédito.

El SURE es un seguro de desempleo de urgencia que puede llegar hasta los 100.000 millones de euros aprobado por la UE para hacer frente al coronavirus. A primeros de agosto, el Gobierno solicitó al SURE para afrontar el pago de los ERTEs, autónomos y empresas. Otras dos vías de financiación que puede utilizar el gobierno de España son: El Mecanismo Europeo de Estabilidad y los avales del Banco Europeo de Inversiones (BEI).

Para la financiación del programa SURE, la Comisión Europea se comprometió a emitir deuda de la UE en los mercados. Así, cada Estado miembro contribuye avalando las emisiones de deuda. En un principio, Los estados tendrán que aportar primero un total de 25.000 millones de euros en avales que la Comisión utilizará para emitir deuda y conseguir financiación en el mercado. Luego, con estos fondos se concederían créditos a los países.

El IMV es un ejemplo que resalta a la luz del día como en el sistema capitalista el Estado es un instrumento al servicio del capital. El Estado, supuesto órgano equitativo que vela por el interés de toda la sociedad, no es más que una herramienta creada por la clase dominante para someter a la clase explotada. En el capitalismo, el Estado es el instrumento con el que la burguesía somete a la clase trabajadora.

En estos primeros días de noviembre cientos de solicitudes del Ingreso Mínimo Vital han sido rechazadas a pesar de cumplir con los requisitos porque no hay dinero para pagarlas. La mayoría de las excusas que apareces en la comunicación que reciben los solicitantes es que la documentación presentada es errónea o insuficiente o que su petición quedaba «denegada por inadmisión«. En tan sólo pocos días desde la primera semana de noviembre fueron rechazadas multitud de solicitudes del IMV.

Sí para las cosas de los pobres no hay dinero, sin embargo sí hay dinero para aprobar subidas salariales a órganos militares, judiciales, policiales, ministeriales que sirven bien al poder real, o para aumentar en un 6,5% el presupuesto de la Casa Real o rescatar Air Europa con unos 475 millones de euros.

Mientras los grandes empresarios y las familias ricas disfrutan de los privilegios del poder, sin mucho ruido y algarabía, para la clase trabajadora lo que hay son pequeñas migajas del pastel presupuestario que se airean al son de cornetas y tambores.

En estos días, hemos comenzado a movilizar a los solicitantes del IMV para que el gobierno cumpla lo prometido. Hay miles de ellos que no han recibido la aprobación, ni contestación a su solicitud y otras tantas rechazadas o inadmitidas. Cada una de ellas es una razón para la movilización. Tenemos miles de razones para exigir al gobierno el cumplimiento de lo prometido. De modo inmediato, exigimos:

1.- VENTANAS PARA ATENDER A LAS RECLAMACIONES DEL IMV. En vista de las muchas personas a las que por unos motivos u otros no se les ha reconocido el IMV, y tienen derecho a la reclamación, se debe habilitar en las diferentes localidades que tienen oficinas de la Seguridad Social una ventana específica para atender las reclamaciones que se presenten relacionadas con el Ingreso Mínimo Vital. Hay una tremenda desorientación y una oscuridad total programada para que la gente no reclame.

Ninguna autoridad gubernativa, ni personal de la seguridad social aclara cómo y dónde realizar las reclamaciones. La respuesta que se escucha es que a través de internet Muchas personas no disponen o no conocen de las aplicaciones tecnológicas necesarias para ejercer este derecho a que se revise su solicitud.

2.- UNA RENTA BÁSICA DE EMERGENCIA. Por otro lado, es urgente que se ponga en marcha de la manera más rápida posible una Renta Básica de Emergencia. Esta debe llegar a todas las familias que han solicitado el IMV y a otras que estando en un estado importante de pobreza no la hayan solicitado, por diferentes razones.

Esta Renta Básica de Emergencia debe tomar como referencia lo que marca la carta social europea, que establece que nadie debe estar por debajo del umbral de la pobreza, en el caso español, 738 euros/mes; sin tanta burocracia, sin tantos papeles, sin tantas fotocopias, sin más condiciones que su solicitud con una declaración responsable que se regularizaría después en la declaración de la renta vía una nueva imposición de IRPF. Lo primero es sacar de la pobreza a miles de familias.

3.- COMPLETAR HASTA CARTA SOCIAL EUROPEA INGRESOS FAMILIAS. De este modo, mientras se pone en marcha de modo definitivo la Renta Básica de Emergencia, la CCAA extremeña y en general todas aquellas comunidades en las que las rentas mínimas no superen el umbral de la pobreza deben completar con sus fondos lo que reciban las familias por el IMV a cuenta del Estado hasta las cantidades marcadas por la Carta Social Europea, a partir de 739 euros/mes por persona.

4.- SÓLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO. Por último, llamamos a la organización, la participación y a la movilización como  instrumentos  de las clases trabajadoras para combatir y luchar por un estado al servicio del pueblo, que mire por nuestros derechos, y nos permita avanzar hacia una sociedad más justa.

 

 

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