Publicado en: 12 diciembre, 2018

¡El imperio siempre ataca!

Por Prudenci Vidal Marcos

Hacemos una llamada a la población – estudiantes, trabajadores, familias, empleados, funcionarios, jubilados- para que el día 15 llenemos pacíficamente, pero con la rotundidad de la legitimidad de nuestras reivindicaciones, para exigir el fin de esta austeridad de está matando poco a poco a nuestra población.

Por Prudenci Vidal

El ataque ideológico de la OCDE hacia al estado del bienestar, más concretamente a las pensiones públicas no tiene precedentes y carece de rigor económico, social y del principio básico y democrático como es la igualdad y el cumplimiento de los compromisos sociales.

Alargar la vida laboral por motivos de  crecimiento de la esperanza de vida, además de ser falso porque, a causa de los recortes sanitarios, carestía de la vida, brecha de género, índice elevado y permanente de suicidios etc, por primera vez después de la Guerra Civil ha descendido en siete décimas. Además, en un estudio comparativo, cada vez se tardan más años en aumentar la esperanza media de vida. En los años sesenta, fue espectacular el crecimiento a causa de la aparición masiva de los antibióticos, ahora se ha ralentizado a causa no sólo de las medidas anti crisis sino también por factores médicos: aumento de la obesidad, enfermedades cardíacas y circulatorias, proliferación de una alimentación insana e insuficiente, etc.

Disfrazar datos de salud y de trabajo por criterios economicistas no es sólo indigno y falso, además es tendencioso para acaparar el consentimiento mayoritario de la opinión pública hacia el sometimiento de los dictámenes del capital interesado en apropiarse de los planes de pensiones públicos. Manifestarlo explícitamente, no lo hacen. Sería vergonzoso para ellos explicar porqué los planes de pensiones privados han sido inviables en multitud de países y que las comisiones, desgravaciones y falta de rentabilidad, merman el capital aportado. Sus estafas no tienen límites: lo hicieron con las preferentes, lo han seguido haciendo con las hipotecas y ahora pretenden hacerlo con los planes de pensiones privados. Frente a este ataque (ver cómo nos bombardean siempre en diciembre y en junio a causa de las mal llamadas pagas extras) de los bancos y aseguradoras, necesitamos análisis de economía comprometida a esclarecer de una vez por todas los datos económicos reales.

La viabilidad del sistema se pone en entredicho y cunde la resignación entre los más jóvenes y despreocupados y se aceptan los diagnósticos de esta institución sin más miramientos que la autoridad que los medios le confieren. Pues habrá que analizar qué es esta institución y no por lo que dice su ideario, sino por el contenido de sus actuaciones.

La OCDE es un organismo de la ONU creado en 1961 para establecer una cooperación en el desarrollo de los países, favorecer el intercambio y desarrollo del comercio y coordinar políticas económicas y sociales. Ya sabemos que el papel lo aguanta todo, pero cabe preguntarse: ¿qué papel ha jugado esta organización, si nos causa estupor la creciente desigualdad existente entre los diferentes países que la forman y no digamos entre los países del llamado tercer mundo? ¿Por qué con sus orientaciones económicas la diferencia de crecimiento entre los beneficios empresariales y el coste de la masa salarial se ha disparado en detrimento de los obreros? ¿Tienen los representantes populares –sindicatos y partidos- asumida su representatividad a favor de las clases sociales a las que se deben?

Podemos hacer una larga lista de agravios de cómo, bajo los dictámenes de la OCDE se ha atacado despiadadamente a las clases populares: sanidad, educación, pensiones, dependencia, carestía de la vida, salarios, precariedad, emigración de los jóvenes preparados en nuestras universidades, pobreza infantil, riesgo de exclusión social…!

La decepción frente a las instituciones crece día a día. La frustración personal y colectiva por la incapacidad de vislumbrar la satisfacción de los elementos básicos, como puede ser tener la nevera con los recursos alimentarios suficientes para la familia, puede llevar al colapso de estas instituciones que golpean con crudeza a la clase trabajadora mientras que los resultados empresariales y los beneficios bancarios no paran de subir escandalosamente. La máxima de neoliberalismo de “engordad la vaca, que los pajaritos siempre tendrán de comer” no contaban con la voracidad insaciable de esa vaca que quiere absorberlo absolutamente todo.

Por eso, hacemos una llamada a la población – estudiantes, trabajadores, familias, empleados, funcionarios, jubilados- para que el día 15 llenemos pacíficamente, pero con la rotundidad de la legitimidad de nuestras reivindicaciones, para exigir el fin de esta austeridad de está matando poco a poco a nuestra población. Otro modelo de sociedad que no sea la neoliberal que impera en las instituciones europeas, en el Banco Mundial, en los partidos políticos comprometidos con el neoliberalismo, es muy posible, es muy necesario, es apremiante.

El agobio, la decepción, la frustración, el colapso vital no puede ser el sendero al que nos tienen destinado para los últimos años de nuestras vidas y para el futuro de nuestros hijos y nietos. La calle, la protesta, la manifestación es el ligar apropiado para los que no tenemos poder para llegar al cambio de poder. La comodidad del sillón, de la partida de dominó, de paseo al sol son necesarios, cierto. Pero el día 15 en la Plaza Urquinaona tenemos la obligación de dejarlo todo y acudir masivamente, como ya hicimos en 22 de marzo, para que, como en aquella ocasión en la que aparecieron milagrosamente los euros para subir las pensiones el 1’6%, se arremanguen las mangas de las camisas y mediante medidas legislativas garanticen el estado del bienestar que con tanto esfuerzo nuestra generación levantó.

¡GOBIERNE QUIEN GOBIERNE, LAS PENSIONES SE DFIENDEN!

Prudenci Vidal Marcos

Miembro de la Marea Pensionista

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