El Grammy por “Juntos para siempre” es el más especial de los que Chucho Valdés ha ganado

Este es el tercer Grammy para Bebo, de 91 años, y el cuarto para Chucho, de 68. Ambos nacieron el mismo día, 9 de octubre, con 23 años de diferencia. El padre tiene cinco Latin Grammy; el hijo dos.

Chucho amplió su cosecha en los Grammy

ConJuntos para siempre, en el que sostiene un diálogo pianístico con su padre y maestro Bebo, Chucho Valdés ensanchó su ya pródiga cosecha de premios Grammy al conquistar este domingo en la ciudad norteamericana de Los Ángeles el título correspondiente al Mejor Álbum de Jazz Latino.

El triunfo resaltó en un género caracterizado por la exigencia —otros ganadores fueron el tecladista austriaco Joe Zawinul con su disco póstumo, el trompetista Terence Blanchard y el trabajo conjunto del guitarrista John McLaughlin y el pianista Chick Corea— en medio de una avalancha de éxitos meramente comerciales privilegiados por la transmisión televisiva.

Sorpresivamente para muchos el premio a la Mejor grabación del Año, que incluye todas las categorías, fue para Use somebody, del grupo Kings of Lion, que sobrepasó el favoritismo de Halo, de Beyoncé, y Poker face, de Lady Gaga.

Chucho Valdés le dedica el Grammy a su abuela

El Grammy por “Juntos para siempre” es el más especial de los que Chucho Valdés ha ganado, pues se trata del primer disco que graba con su padre Bebo, un disco con el que además cumplió un sueño de su abuela, dijo el pianista cubano.

Y al aceptar su estatuilla al mejor álbum de latin jazz, Valdés le dedicó el domingo el gramófono dorado a la progenitora de su padre.

“Uff, mi corazón”, dijo Valdés en inglés evidentemente emocionado. “Muchas gracias. A nombre de mi padre, Bebo, y mío. Dedico este premio a mi abuela Caridad”.

Luego, entre bambalinas, el músico agregó en español: “Es el más especial de todos … Es un tributo a nuestra propia familia porque era sueño de mi abuela, la mamá de Bebo, de vernos un día juntos tocar, por eso ha sido tan especial. Por haber tocado con mi papá, con mi profesor, y porque mi familia va a estar muy orgullosa de eso”.

Padre e hijo, ambos pianistas, recién grabaron un disco juntos porque cada uno estaba enfocado con sus propios proyectos, explicó Valdés.

Inicialmente, en los años 70, Chucho estuvo ocupado con la banda de latin jazz Irakere y luego con su cuarteto Blue Note. Irakere ganó en 1979 un Grammy por un disco homónimo convirtiéndose en la primera agrupación cubana en ganar este premio.

En tanto, Bebo estuvo enfocado en proyectos locales en Suecia hasta que despegó con “Lágrimas Negras”, con el cantante de flamenco Diego El Cigala, con lo que ganó el Latin Grammy en el 2004. Luego fue resaltado en el documental “Calle 54″.

“Estábamos por caminos paralelos y decidimos hacer un disco juntos, hacer lo que siempre hacíamos en casa, cuando estábamos practicando, cuando él me estaba enseñando, cuando estábamos estudiando juntos”, explicó Valdés hijo. “Y el disco fue una cosa que salió muy espontánea, fue un disco que nos sentamos al piano y empezamos a tocar, a tocar, a tocar. Primera toma, primera toma. Y todo salió como en casa exactamente”.

Este es el tercer Grammy para Bebo, de 91 años, y el cuarto para Chucho, de 68. Ambos nacieron el mismo día, 9 de octubre, con 23 años de diferencia. El padre tiene cinco Latin Grammy; el hijo dos.

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