El feminismo kurdo que acabó con Daesh

Estas mujeres no solo luchan contra Daesh, sino contra el machismo intrínseco en la cultura, y es por eso por lo que sus filas ya no sólo están formadas por kurdas, sino que se les han unido musulmanas de diversas etnias.

Las mujeres kurdas, guiadas por la ideología de la ‘jineology’, emprendieron en los años 90 su propia lucha hacia la liberación. Víctimas de un sistema machista que domina el Kurdistán, zona en la que a día de hoy se siguen permitiendo crímenes de honor contra mujeres además de la mutilación genital femenina, entre otras; estando concentrados en las regiones de Afrîn, Cizîre y Kobane1.

Podemos considerar la creación del Ejército de Mujeres (posteriormente conocido como el YJA-Star), como la primera guerrilla femenina contra la liberación patriarcal en la zona. Sin embargo, el ámbito militar siempre ha estado reservado a los hombres.

Los peshmerga, guerrilleros kurdos integrados en su mayoría por varones, constituyen una de las principales, sino la mayor, fuerza de oposición contra Daesh. El sentimiento de lucha y liberación del pueblo kurdo se ha esparcido por la población, involucrando tanto a hombres como a miles de mujeres, que saltándose las leyes patriarcales establecidas han llegado a constituir el primer frente contraterrorista.

Nace en el año 2013 la rama “femenina” del YPH (Unidades de Protección Popular exclusivamente para hombres) del Partido de la Unión democrática (PYD): las Unidades Femeninas de Protección (YPJ), cuyo objetivo principal se basaba en la consecución de un liderazgo compartido entre hombres y mujeres, que incluyera el ámbito político-militar.

Su discurso feminista tomó aun mayor fuerza tras el control de Kobane por Daesh en 20142.  El establecimiento de su sistema de extremo patriarcado, con matrimonios forzados, muertes por lapidación, ablaciones o tráfico de mujeres con fines sexuales, fue el detonante para que estas guerrilleras endurecieran su lucha. Miles de mujeres han sido secuestradas, violadas y posteriormente vendidas en bazares o a mafias de prostitución a precios de no más de 100 dólares por persona. No quedando ahí el problema, dichas mujeres, en caso de haber conseguido escapar, han tomado la decisión de suicidarse o han sido asesinadas por sus propias familias al regresar a sus comunidades por la deshonra que suponían3.  Estando en el siglo XXI.

En 2018, ya contaban con más de 30.000 integrantes4, constituyendo del 50 al 60% de las filas de la resistencia en Kobane. Entre las principales características a destacar del YPG y el YPJ se encuentra el hecho de que la defensa de la ciudad está siempre encabezada por dos personas, una mujer y un hombre, compartiendo en todo momento responsabilidades.

Además de demostrar el empoderamiento femenino en la zona, rompiendo con los estereotipos clásicos, suponen un arma de doble filo que amedrenta a los yihadistas de Daesh: el miedo a morir en manos de una mujer. No se trata, sin embargo, de un miedo que brote del reconocimiento de sus capacidades, sino todo lo contrario, se trata de su machista creencia sobre la inferioridad de género, de la deshonra de morir por una mujer y la imposibilidad de acceder al paraíso5.

Este movimiento feminista ha influenciado en muchas otras sociedades de Oriente Medio. Como narra una de sus guerreras: “Cuando nos unimos a la guerrilla fue nuestra familia la que nos acompañó hasta reunirnos con nuestros compañeros. Esto es algo nuevo. Normalmente no se veía con buenos ojos que las chicas nos metiésemos en estas cosas. Pero nuestra familia entendió que este es el camino para proteger nuestro honor y nuestra tierra”. Como bien dice la comandante Sengal: “Las guerrillas kurdas han sido un importante hito en la lucha por la libertad de la mujer. Nuestra guerra no es solo contra el Estado Islámico, sino contra todo tipo de desigualdades6”.

Estas mujeres no solo luchan contra Daesh, sino contra el machismo intrínseco en la cultura, y es por eso por lo que sus filas ya no sólo están formadas por kurdas, sino que se les han unido musulmanas de diversas etnias7.

Amanda Pérez Gómez, criminóloga especializada en terrorismo internacional.

Referencias bibliográficas:

1. Gámez, L. (2016). Kurdas en lucha contra el patriarcado y el Estado Islámico. Pikara.

2. emol. (15 de Octubre de 2014). Mujeres kurdas toman las armas contra ISIS en la batalla por Kobane. emol.

3. Gámez, L. (2016). Kurdas en lucha contra el patriarcado y el Estado Islámico. Pikara.

4. Belinchón, G. (6 de Noviembre de 2018). La guerra de las mujeres contra el ISIS. El País.

5. Inza, B. P. (2014). Mujeres peshmerga – «Las que enfrentan la muerte» – y mujeres yihadistas. Ieee.

6. Mourenza, A. (2014). Las heroínas de Kobani. El periódico.

7. Belinchón, G. (6 de Noviembre de 2018). La guerra de las mujeres contra el ISIS. El País.

 

Fuente: atalayar

 

 

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