El exsocio de Urdangarín siguió cobrando fondos públicos con el aval de la propia Casa del Rey

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Y lo hizo incluso con el aval de la propia Casa del Rey, que no hizo nada por evitar que Torres recibiera nuevos fondos de la Administración.

En 2010 Torres era poco menos que un apestado para La Zarzuela. Según relató Urdangarín al juez José Castro en su declaración del pasado 25 de febrero en Palma de Mallorca, la Casa del Rey no sólo le había exigido cuatro años antes que abandonase el Instituto Nóos, sino que también prohibió al yerno del monarca que en el futuro mantuviese cualquier tipo de relación mercantil con Torres.

Pero hasta la misma Casa del Rey pareció ignorar esas directrices. Porque en el verano de 2010 el heredero de la Corona, Felipe de Borbón, y su esposa,Letizia Ortiz, respaldaron con su presencia unas jornadas del Instituto Cervantes -dependiente de los ministerios de Educación y Asuntos Exteriores- celebradas en Alcázar de San Juan (Ciudad Real) en las que Torres fue uno de los principales conferenciantes. Y no lo hizo gratis.

El Gobierno del entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero no puso la menor objeción al fichaje de Torres, que posteriormente recibió más fondos del Instituto Cervantes por labores de asesoría. Y tampoco lo hizo la Casa del Rey, pese a que Don Juan Carlos ocupa el cargo de patrono de honor de la institución que vela por la difusión del idioma español en el mundo.

Patrocinio y mecenazgo

El 20 de julio de 2010 Torres pronunció una conferencia en Alcázar de San Juan ante los directores de todos los centros del Instituto Cervantes repartidos por España y el extranjero, reunidos con ocasión de su encuentro anual. Y su disertación versó, precisamente, sobre patrocinio y mecenazgo, la especialidad con la que presuntamente asaltó las arcas de varios organismos públicos y empresas privadas durante su fructífera relación con Urdangarín.

Las jornadas fueron clausuradas dos días más tarde por los Príncipes de Asturias, en presencia de la entonces directora del Instituto Cervantes,Carmen Caffarel, y del exministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. La Casa del Rey, sin embargo, no vetó el fichaje de Torres como conferenciante estrella del encuentro, pese a que conoció con varias semanas de antelación -como ocurre con cualquier acto al que acude algún miembro de la familia real- el programa de las jornadas y la relación de participantes.

Un portavoz oficial del Instituto Cervantes aseguró a El Confidencial que el tema central de aquel encuentro fue «el patrocinio y la captación de fondos», y que contrataron a Torres porque «en España hay muy pocos especialistas en esa materia, y él es uno de los mejores». El mismo portavoz añadió que el Instituto Cervantes tiene un convenio de colaboración con Esade, la escuela de negocios en la que Torres impartía clases hasta que fue despedido en 2011.  

La vinculación de Torres con el Instituto Cervantes no se limitó a aquel evento apadrinado por los Príncipes de Asturias. El ex número dos de Urdangarín colaboró al menos en otra ocasión durante 2010 con la institución honoríficamente presidida por el Rey. Torres recibió el encargo de diseñar un curso de formación on line sobre patrocinio dirigido exclusivamente a los altos directivos y directores de centros del Instituto Cervantes. El portavoz consultado por este diario rehusó revelar cuál fue la cantidad desembolsada.

Raquel Seguí, que en aquel momento ocupaba el cargo de jefa de Gabinete y principal colaboradora de Caffarel en el Instituto Cervantes, rehusó responder a los reiterados intentos de El Confidencial por conocer los honorarios percibidos por Torres. Seguí fue anteriormente directora de Patrocinios y Proyectos de la institución cultural.        

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