El equilibrio de debilidades y la necesidad de conseguir la unidad del campo popular en la práctica

 

SITUACIÓN NACIONAL

La burguesía financiera, sus socios nativos e internacionales, están experimentando el rigor de uno de lo efectos de la crisis: la devaluación del dólar a escala mundial. En realidad no es devaluación. El dólar está buscando su verdadero valor de acuerdo con la ley del mercado capitalista: la oferta y la demanda.

Según estimaciones de economistas que responden a los intereses de la burguesía financiera, el dólar está sobrevaluado en un 30%. También existen otros analistas que estiman que por cada diez dólares que circulan, nueve no tienen respaldo real. Lo cierto es que la estabilidad del dólar está dada por la decisión política y económica de varios países, principalmente China y Japón que tienen en sus Bancos Centrales una suma superior a los dos billones de dólares en títulos de deuda del Tesoro norteamericano.

Si bien el gobierno de la burguesía financiera argentina sostiene que sus reservas están conformadas por una “canasta de monedas” internacionales, las medidas que toma para mantener el dólar en un valor mucho más alto que el internacional demuestra que miente también en el terreno cambiario. El Banco Central sale día a día a comprar millones de dólares aumentando, así, la demanda de forma artificial para mantener la tasa de ganancia de la burguesía dominante, transformando este mecanismo en uno más para trasladar riquezas desde el proletariado en general y de la clase obrera en particular hacia la burguesía financiera. Si dejara fluctuar al dólar sobre la oferta y la demanda, éste buscaría su verdadero valor, pero las ganancias de sus amos no serían tan suculentas…

Más allá de las promesas electorales, súper anticipadas, las luchas que se están desarrollando y las que prometen desarrollarse por la recomposición salarial, por recuperar posiciones en el reparto de la renta nacional, preocupan a la burguesía y su gobierno a la vez que preanuncian un escenario nada tranquilo. Ya hemos explicado que la distribución de la renta nacional es absolutamente inequitativa, lo cual da las pautas para demostrar el por qué de la desocupación, la pobreza y la miseria que campea a lo largo y ancho de nuestra patria. Lo hemos demostrado con cifras y porcentajes, como también hemos afirmado, afirmamos y afirmaremos, que ningún gobierno de la burguesía cambiará la situación existente, tenga el tinte que tenga. Hemos explicado la relación entre la enajenación de las empresas estatales -creadas con el ahorro de todo el pueblo- y las sujeciones de cualquier gobierno al capricho de los intereses de la burguesía financiera nacional e internacional íntimamente asociadas. Por estas razones, tratamos de entender cuáles son las premisas sobre las que se asientan algunas organizaciones del campo popular para sostener la “teoría de la dependencia” y plantear como consigna “Liberación o Dependencia”, que implica, en los hechos, la sujeción de la clase obrera en particular y del proletariado en general a los planes y estrategia de la burguesía en general o de algún sector de la burguesía en particular. Es, en definitiva, renunciar a la INDEPENDENCIA DE CLASE y trabajar objetivamente en la línea de la COLABORACIÓN DE CLASE y de LA CONCILIACIÓN DE CLASES.

Volviendo al tema de los intereses de la burguesía financiera y de toda la burguesía: decíamos, en nuestro número anterior, que más allá de los límites que el gobierno fijó para los morosos juicios a los genocidas, el empuje de las masas por TODAS las reivindicaciones más el accionar de familiares, organismos de derechos humanos, víctimas del terrorismo de estado y todas las organizaciones que nos preocupamos por mantener los espacios democráticos, han agrandado los límites fijados y ampliado los estrechos marcos que el gobierno de la burguesía financiera les fijó. El desarrollo de la situación preocupa seriamente a la burguesía y por eso intenta estrecharlos aún más. Intenta eliminarlos. Porque al proyectar sus potencialidades advierte el peligro que encierran. Trata de tranquilizar y de ofrecerle garantías a TODO SU APARATO REPRESIVO, A TODAS SUS FUERZAS DE SEGURIDAD. La impunidad que le interesa a la burguesía no es sobre el pasado. Sin embargo, DEBE defender la impunidad del pasado para defender la futura impunidad y, así, defender SU FUTURO.

La burguesía no sólo piensa en el hoy, piensa, también, en el mañana… Por las razones expuestas, en nuestro número anterior, dijimos que debemos actuar con serenidad, no dejarnos llevar a contestar. Debemos hacer una serena evaluación de nuestras fuerzas. Si lo hacemos desapasionadamente veremos que nos falta la principal arma: LA UNIDAD POLÍTICA. Otro objetivo de la burguesía financiera es llevarnos a un enfrentamiento prematuro y en SU terreno de batalla. Hemos dicho y lo reafirmamos “la desesperación es la madre de muchos errores”. La lucha de clases no se desarrolla linealmente: hay avances y retrocesos que no dependen de la voluntad de un hombre o de grupos de hombres.

La preocupación de la burguesía es tan grande que ha salido a pelear, en todos los terrenos y con todas sus fuerzas disponibles, con objetivos muy variados que hasta parecen contradictorios.

Veamos: ¿Quiénes son los enemigos de la burguesía financiera en particular y de la burguesía en general? El proletariado urbano y rural, su destacamento de avanzada, la clase obrera, la pequeña burguesía urbana y rural, los pobres de la ciudad y del campo. A TODO el proletariado lo tiene sometido a salarios de hambre. A la pequeña burguesía la esquilma a través de impuestos de todo tipo, le ha robado sus ahorros, la ha endeudado y le ha quitado el FUTURO como sector de clase. Ha aumentado la cantidad de desocupados en números impresionantes, los ha transformado de desocupados en excluidos y marginados, los ha empujado a niveles de pobreza y miseria nunca vistos en la historia de nuestro país. Les ofrece “trabajar” en condiciones indignas, precarias y humillantes. Es imposible describir en pocas líneas la degradación de la vida humana a la que nos ha empujado el sistema capitalista. Perpetuar este estado de cosas necesita de las fuerzas de represión. Fuerzas represivas impunes sin nada que las haga dudar al momento de detener, torturar, asesinar o masacrar en las calles como lo hicieron el 19 y 20 del 2001 o el 26 de junio en el puente Pueyrredón. Represores a quienes no les quite el sueño la posibilidad de la cárcel, aunque sea de lujo. Eso necesita la burguesía. Su gobierno hoy no está a “tono”. Pero no nos preocupemos, ya se pondrá…

También necesita de la división gremial de los trabajadores y de la clase obrera. Por eso “sostiene” a Moyano “contra” los gordos, “contra” la CTA. Aclaremos, ninguno representa a nadie, sólo se representan a sí mismos. Todo el proletariado necesita una Central que defienda fielmente sus intereses y éstos no defienden absolutamente nada. Pero, como si fuéramos la “gilada”, nos quieren hacer creer que nos representan. Son empresarios o asociados a empresarios, traficantes y asociados al tráfico de drogas y, si no, que expliquen sus riquezas acumuladas. El gobierno no ignora. Sabe, pero disimula. Mira para otro lado. Le conviene que estén: son sus socios en el engaño y en lo que produce el engaño. Frente a la posibilidad de que Moyano se “caiga” por lo sucedido en la quinta de San Vicente, instrumenta la alternativa de darle la personería jurídica a la CTA y, así, “legalizar”, santificar, la división de la Central proletaria. ¿A quién beneficia esta división…?.

También la “Santa Iglesia” juega su papel: destaca nada menos que a un Obispo para que sea candidato “contra” la tibia política de derechos humanos del gobierno nacional. Y lo hace “mellando” la política reeleccionista de Kirchner. Es evidente que todo lo que se denunció en Misiones es real, pero… ¿Macri, Puerta y todos los que se amontonaron en la “oposición” son distintos a Rovira…? El gobierno pretende que centremos nuestra atención en esas tonterías cuando en realidad nos “convida” a elegir entre corruptos representantes de la burguesía o muy corruptos representantes. La burguesía nos presenta a los individuos al margen de las instituciones para que cuestionemos a los individuos y no a las instituciones. Piña será un buen hombre, pero representa a una institución que defiende al sistema más asesino, más explotador y más corrupto. Si no fuera trágico todo lo que nos sucede como pueblo, sería risible la atención que pusieron todos los escribas y “comunicadores” del sistema sobre las elecciones en Misiones y más cómicos aún sus “sesudos análisis” sobre la “derrota” y sus implicancias para el gobierno. TODO CAMBIA PARA QUE NADA CAMBIE.

Por otra parte, constituye una aberración, desde cualquier punto de vista que se lo mire, la decisión tomada por el juez que tiene la causa de la AMIA. En sí misma es una vuelta más para engañar a los familiares de las víctimas, a los sobrevivientes y a la comunidad judía en general. En nuestra adhesión a la entonces dirigente de Memoria Activa, Señora Laura Gimsberg -hoy dirigente de APEMIA- hemos sostenido que la línea de investigación debía seguir hacia las actividades de la CIA (fiel representante de los intereses del Pentágono y del complejo militar industrial norteamericano) en nuestro país, sus relaciones con la SIDE, la policía bonaerense, el MOSAD y la Embajada yanqui. Este conglomerado, que no es nuevo, que tuvo una activa participación en el “Plan Cóndor”, era el único que tenía intereses materiales para involucrar a Irán en un atentado y para boicotear la política de paz de Isaac Rabín. Sin embargo, no es todo. También desnuda la mentira del gobierno de Kirchner sobre el no alineamiento con la política estadounidense, pues se convierte en una agresión a Irán en momentos en que Estados Unidos pretende inmiscuirse en las decisiones soberanas de un país soberano y de usarlo, como excusa, para llevar a la humanidad a una nueva guerra de reparto del mundo. No deben quedar dudas de que la decisión de agredir a Irán, además de ser mentirosos sus amañados argumentos, creará contradicciones hacia lo interno de la administración. Por lo pronto, según los últimos reportes, un funcionario sería despedido por cuestionar la decisión del juez. Si ocurre, tal como sostiene el reporte, estaremos frente a otra mentira del gobierno de la burguesía financiera. No existe posibilidad de disenso, nada debe salirse del discurso único. Que cada quién extraiga sus conclusiones. Por otro lado, el respaldo a los pedidos de capturas despeja cualquier duda, no son sólo atribuibles a resoluciones judiciales, sino a una decisión política que, como afirmamos más arriba, se corresponde con la política de alineamiento con la política internacional del imperialismo yanqui.

Los pedidos de captura no tienen ningún fundamento e intentan aislar a los iraníes en el concierto internacional. A la vez, dividen las opiniones de la comunidad judía y a sus organizaciones. DIVIDIR ES LA CONSIGNA ACTUAL DE LA BURGUESIA Y SU GOBIERNO.

También hemos afirmado -y sostenemos- que el gobierno no ha desmantelado ni desmantelará el aparato represivo. Las aseveraciones de la Ministra de Defensa sobre los cambios en la “formación” de los cuadros de las fuerzas de seguridad no parecen nada serias. Es necesario cambiar de raíz, cambio que sólo puede hacerlo un gobierno popular que no tenga ningún anclaje con los intereses de clase que defienden las actuales fuerzas de seguridad y la administración del estado burgués. Porque no es una cuestión de formas, es una cuestión de carácter de clase. Ya se van a cumplir dos meses de la desaparición de Jorge Julio López y la inoperancia del aparato estatal desplegado en su búsqueda aparece como sumamente sospechoso.

Frente a la campaña electoral ya desatada y al circo montado para los candidatos a candidatearse, tenemos la tarea de intensificar las denuncias de lo que se pone en juego para la burguesía, debemos acrecentar y desarrollar la propuesta del NO VOTO, organizar para debatir el por qué, que el significado de “salirse” del sistema electoral no trata de expresar una simple “bronca”, sino de exteriorizar una necesidad de comenzar una nueva forma de hacer política y de materializar el “que se vayan todos”, deslegitimando a todos los candidatos de la burguesía, creando las condiciones democráticas para articular y plasmar un verdadero y genuino Programa de reivindicaciones, un real y legítimo programa de gobierno elaborado por las masas para las masas. Recién después de garantizar estas cuestiones fundamentales, podremos crear la condiciones para la elección directa de los representantes de la masas y todos los mecanismos para defender a los honestos y excluir a aquellos que no cumplan con los mandatos para los que fueron elegidos. Como antes, seguimos afirmando: la Unidad no está sujeta a la voluntad de ningún hombre en particular; es un proceso que se irá plasmando en el devenir de las luchas de masas. La tarea de los revolucionarios es acompañar esas luchas, tratar de organizarlas para ayudar a que lleguen a los fines perseguidos, coordinarlas con otras y acompañar todas las experiencias e ir mostrando el CAMINO DE LA UNIDAD. Esto implica HACER POLITICA y no “aparatear”. Requiere de los militantes una gran cuota de generosidad y amplitud de miras. Hoy se pretende hacer política con las banderas, periódicos y siglas, algo que está bien como propaganda partidista, pero debemos analizar cuánto suma y cuánto resta en una política de UNIDAD. También se piensa que reunirse con otras organizaciones superestructuralmente, acordar algunos puntos, alcanza para hacer LA UNIDAD. Pensar así sería correcto si no hubiera un gran desfasaje con las luchas. Articular un gran movimiento de masas requiere mucho más que eso.

El partido debe intensificar y sistematizar su presencia en las fábricas; ampliar, como lo está haciendo, su propaganda y agitación; impulsar la Juventud Guevarista en las universidades, los secundarios y la juventud obrera. En fin, en todos los ámbitos en donde los jóvenes trabajan, estudian, viven y se divierten. Es necesario adecuar, particularizar, la política del partido para cada ámbito donde se trabaje y donde esté inserto.

Las condiciones están desarrollándose en la dirección que preveíamos y se tornan cada vez más favorables. Nada debe hacernos pensar que el enemigo de clase es más poderoso que las fuerzas unidas de nuestro pueblo, pero tampoco debe llevarnos a pensar que el desarrollo es lineal. El movimiento tiene avances y retrocesos. Crear las condiciones para la toma del poder depende de la acción, el análisis, la acción y así sucesivamente. Vamos por buen camino.

Carlos Ponce de León   http://www.prt-argentina.org.ar

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