El encierro de tres semanas en el rectorado de la UdL abandona el recinto justo antes de que lleguen los mossos

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Las estudiantes, cerradas desde el pasado 17 de mayo, dejan de madrugada el despacho del rector, cuando ya se preparaba el desalojo policial. Afirman que seguirán reclamando en la calle el fin de la presencia policial en el recinto universitario

El dispositivo policial estaba formado por seis furgones de la Brigada Móvil (Brimo) de los Mossos. Medio centenar de agentes, 36 de ellos venidos de Barcelona, acompañados por una patrulla de la Guardia Urbana y una ambulancia
Pasadas las cuatro de la madrugada de este jueves, seis furgones de la Brigada Móvil (Brimo) de los Mossos llegaban a Lleida. Medio centenar de agentes, 36 de ellos venidas de Barcelona, acompañadas por una patrulla de la Guardia Urbana y una ambulancia, entraron en el rectorado con el objetivo de desalojar a las personas encerradas en el despacho del rector Roberto Fernández desde el pasado 17 de mAYO (). Sorpresa, pero, cuando constataron que ninguno de los activistas se encontraba en el edificio. Y es que tres horas antes, la Asamblea de Okupación del Rectorado había abandonado la Facultad de Letras. «Después de más de tres semanas aquí, y en vista de que siguiendo okupando no conseguiremos los tres mínimos, creemos que la lucha debe continuar fuera», afirman en un comunicado difundido poco después.

Durante más de una hora, los agentes peinaron las instalaciones universitarias. Algunos de ellos iban provistos con herramientas en la mano, como una masa o una palanca. Tras comprobar que, efectivamente, las personas encerradas habían salido de la facultad, alrededor de las seis de la mañana, el despliegue policial se retiró, quedando una patrulla de los Mossos para controlar la zona. Incluso los vigilantes nocturnos de la UdL negaron haber visto ninguna persona entrar o salir del edificio en las horas anteriores, así que la forma en que abandonaron el rectorado sigue siendo un enigma.

Incluso los vigilantes nocturnos de la UdL negaron haber visto ninguna persona entrar o salir del edificio en las horas anteriores, así que la forma en que abandonaron el rectorado sigue siendo un enigma
De este modo se terminan tres semanas de cerrada, que han evidenciado las carencias en los mecanismos oficiales de la UdL para la resolución de conflictos. Varias voces de la comunidad universitaria, tan Personal de Administración y Servicios (PAS), como profesorado y alumnado, han cuestionado la gestión del conflicto por parte del rector. Lo han hecho, sobre todo, por la negativa al diálogo y la pasividad ante las protestas estudiantiles, que en este caso terminaron con la detención de una estudiante y la posterior cerrada en el despacho rectoral. También ha sido criticado el hecho de que desde que estalló el conflicto, Fernández se estableciera en el Campus de Cappont, sin pisar la sede de la Facultad de Letras durante todos estos días.

Dimisión de los mediadores

Después de que el equipo de gobierno aceptara la mediación neutral que reclamaban tanto estudiantes como profesores, los docentes designados como intermediarios pusieron de manifiesto que las posiciones seguían muy alejadas. Mientras la Asamblea de Okupación del Rectorado no veía negociable el fin de la presencia policial en la universidad y reivindicaba el derecho a hacer escarnios profesores «de la talla de la subdelegada del gobierno Inma Manso», el rector Roberto Fernández amparaba en la defensa de la libertad de cátedra.

https://directa.cat/sites/default/files/resize/media/Eloi%20Latorre/web_dsc_0295-650×433.jpgDurante más de una hora, los agentes peinaron las instalaciones universitarias. Algunos de ellos iban provistos con herramientas en la mano, como una masa o una palanca / Anna Jordan

La dificultad de llegar a un acuerdo hizo que las mediadoras dimitieran, dejando un documento de síntesis sobre la mesa, donde proponían diferentes puntos para llegar a un pacto, como evitar «recurrir a las fuerzas de seguridad ante las diversas acciones y movilizaciones de protesta reivindicativa y social que tengan lugar en el recinto universitario «. Entonces parte de la asamblea de okupación anunció en rueda de prensa que abandonaba porque no creían que se pudiera avanzar más en las negociaciones. Aún así, reclamaron la dimisión del rector «por no haber estado a la altura ni haber dado la cara» y por cómo se había gestionado el conflicto. Justo después, aprovechando que estaba atendiendo a los medios, una cuarentena de personas del PAS entraron en la zona ocupada gritando y arrancando las pancartas colgadas por los que mantenían la cerrada. La tensión fue en aumento, hasta que los incidentes terminaron con agresiones a periodistas por parte de algunas ocupantes que se negaban a ser grabadas.

Un desalojo inminente

Tras los incidentes entre miembros del PAS, estudiantes y periodistas el rector convocó un Consejo de Gobierno Extraordinario donde participaron miembros y ex miembros de la Asamblea de Okupación del Rectorado. El encuentro se celebró este lunes y fue la primera y la única en toda la cerrada donde se han sentado las partes implicadas. Al final de la reunión, tanto estudiantes como el equipo de gobierno, pusieron de manifiesto por enésima vez las desavenencias y dos días después el rector reclamaba a los Mossos su intervención para poner fin a la okupación.

Las estudiantes reclaman que no se tomen represalias, la absolución de todos los cargos de los que se acusa al estudiante de Comunicación detenida el 17 de mayo y el fin de la presencia policial en la universidad
«Una vez más hemos podido ver que la solución del rector ante los conflictos es la policía», explican desde la asamblea. Afirman que seguirán reclamando «los tres puntos mínimos» tanto en la calle como en las aulas: que no se tomen represalias hacia las personas implicadas, la absolución de todos los cargos de los que se acusa al estudiante de Comunicación detenida el 17 de mayo y el fin de la presencia policial en la universidad. «Seguiremos con la lucha contra la presencia policial, por la dimisión del rector y la expulsión de Inma Manso, y en el caso de que haya repercusiones judiciales sobre la detenida o sobre posibles represalias, haremos responsable a Roberto Fernández por haber llevado la policía en la UdL «, concluyen.

Noticia traducida de La Directa, noticia original en: https://directa.cat/actualitat/tancada-de-tres-setmanes-al-rectorat-de-udl-abandona-recinte-just-abans-que-arribin

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