El Doble Rasero

La decisión de una corte de los Estados Unidos de multar a la multinacional bananera Chiquita Brands con 25 millones de dólares por su apoyo a grupos paramilitares en Colombia y dejar clausurado todo proceso contra sus directivos y funcionarios es una afrenta más contra los millones de víctimas del proyecto narco-paramilitar del Estado Colombiano y sus amos los gringos, ideólogos desde la guerra de Vietnam de este tipo de guerra irregular, en la que involucran a la población en el conflicto armado y desarrollan su guerra sucia contra quienes consideren que son apoyo o simpatizantes de las guerrillas, generando matanzas, desplazamiento, control por la fuerza y concentración de riquezas en los mismos de siempre.

A este proyecto es que le apunto la Chiquita Brands, no hay ningún asunto de compra de seguridad, ni de extorsión en el caso colombiano, como pretenden hacer creer a la opinión pública, son participes y responsables directos en el desplazamiento de miles de pobladores de las zonas bananeras de Urabá y el Magdalena y beneficiarios directos de la apropiación de sus tierras, las cuales han engrosado las extensas plantaciones de esta multinacional. El acuerdo con la «justicia» Norteamericana es un acuerdo entre mafiosos, en donde uno exonera al otro y el otro limpia su imagen con el dinero sucio que manejan para desplazar y asesinar. Pero esto no nos puede sorprender ya que en los Estados Unidos las instituciones y las leyes están hechas para proteger a las multinacionales, para garantizar su impunidad y para oprimir a los pobres y a los pueblos del mundo entero. Para completar el sainete, la corte gringa dará 5 cómodas cuotas a los pobres empresarios de la Chiquita Brands para cumplir su parte del acuerdo monetario, quienes se atrevan a pedir justicia a los gringos no conseguirán más que desilusión y persecución.

Mientras tanto en nuestro país los mismos gringos financian prisiones, un sistema acusatorio y penitenciario enfocado a castigar a los luchadores populares, a castrar todo tipo de derechos a los supuestos culpables, pues ya no se presume la inocencia, se garantiza la culpabilidad. Igualmente estos mismos gringos se atreven a señalar a países y gobiernos como violadores de los derechos humanos y de tener prisioneros políticos, mientras en sus cárceles se pudren miles de negros, hispanos y todos los que por su color de piel les señale como culpables de cuanto suceda en su desquiciada sociedad.Causa asco escuchar las declaraciones del Vicepresidente Francisco Santos, del ministro de In- justicia Carlos Holguín y demás funcionarios del gobierno «condenando» la decisión de la corte Norteamericana, mientras reciben millones de dólares a través del plan Colombia, para financiar el sistema acusatorio e impulsar el proyecto de opresión en nuestro país y mientras extraditan por «montones» cuanto Colombiano le soliciten los gringos, callan y no mueven un dedo para solicitar la extradición de estos asesinos de la Chiquita Brands.Para completar el doble rasero que impulsan los gringos cada día es mayor el número de soldados hispanos, latinos y negros que engrosan las filas de sus tropas de ocupación en los países que han invadido, Afganistán, Irak, o los que piensan invadir, Irán, y que pelean sus guerras contra sus mismos hermanos de clase, mientras que las multinacionales incrementan sus ganancias y estos combatientes mueren por un papel de inmigrante legal en los EEUU, mientras tanto sus mismos hermanos son discriminados y judicializados por el color de su piel en el suelo que dicen defender. Es indigno para cualquier pueblo el aceptar el sucio dinero de los gringos, ya sea con el disfraz de ayuda humanitaria o como sanción monetaria. Los vende patria como los Santos y demás funcionarios del gobierno reclaman estos dineros, pero las victimas no pueden caer en este juego, la verdad, la justicia, la reparación y el castigo a los culpables tienen que ser las reivindicaciones que las victimas reclamen ante sus victimarios.

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS