El divorcio español como ejemplo.

Pero si la tasa de paro fuera del 2% año, manteniendo una PA similar a la de 2013, nuestros jóvenes no sólo desactualizarían sus conocimientos y habilidades profesionales, también se desvalorizarían dentro de un mercado mucho más competitivo disminuyendo sus posibilidades de desarrollo laboral. El pleno empleo se alcanzaría cerca de 2025.

Los españoles estamos impactados no sólo por el ´Presupuesto de la Recuperación´ que el Partido Popular quiere meternos por la puerta de atrás, sino también por el cúmulo de información que no somos capaces de procesar. Pareciera que en la sobreproducción de noticias ya estuviera incorporado un índice de reducción del factor sorpresa.

Estamos tan agobiados  que permitimos que nos digan que no subirán los impuestos en 2014 pero que se recaudará más y, nos preguntamos ¿cómo es posible ello?, a ciencia cierta lo desconocemos pero luego de una corta reflexión caemos de nuevo en la respuesta de siempre: subiendo los impuestos o con nuevos recortes.

El ministro de Hacienda de España, Cristóbal Montoro afirmó que no habrá ´nuevas´ subidas fiscales en 2014, pero que los ingresos tributarios aumentarán en 4.230 millones de euros respecto a 2013, ¿cómo lo hará?, pues incrementando las cotizaciones, manteniendo la subida del IVA en los productos sanitarios, incrementando el IRPF, ayudado por el crecimiento de la población laboral, permitiendo la caída de los salarios…

Montoro asegura que el logro estará en la mejoría del entorno económico como consecuencia de las exportaciones, porque ellas incentivarán la creación de empleo, ayudarán a subir las inversiones y la recaudación.

Sin embargo cuando entramos al detalle vemos que el ejército de desempleados, que hoy es de 5.977.500 personas, un 26.26% y que el paro previsto para 2014 es del 25,9%, un 07% menos, lo que significa que tendríamos todavía 5.895.177 desempleados y unas 82 mil personas más trabajando respecto a 2013, ¿cómo tener el optimismo de los líderes liberales con este pobrísimo dato?, la respuesta es: pensando siempre a  nivel macro y no de bolsillo.

Sin embargo, muchos hemos visitado los números del Instituto Nacional de Estadística de España para buscar más respuestas y hemos encontrado que la actual población activa (PA) es de 22.761.300 personas, un referencia que nos ha llevado a la siguiente reflexión: para que nuestra juventud tuviese oportunidad de aprovechar sus conocimientos y habilidades actuales, la tasa de paro debería bajar desde 2015 hasta 2021 incluidos, en un 3% anual, es decir, que de los 5.9 millones de desempleados actuales, nos encontráramos con unos 700 mil desempleados ya que se habrían creado unos 683 mil puestos por año.

Pero si la tasa de paro fuera del 2% año, manteniendo una PA similar a la de 2013, nuestros jóvenes no sólo desactualizarían sus conocimientos y habilidades profesionales, también se desvalorizarían dentro de un mercado mucho más competitivo disminuyendo sus posibilidades de desarrollo laboral. El pleno empleo se alcanzaría cerca de 2025, 12 años más para aquellos que hoy tienen 22 años de edad. No digamos si el crecimiento fuera del 1%. Ahí está la crisis de la desesperanza.

Los de a pie hemos visto electoralismo en la frase de “los Presupuestos de la Recuperación”, porque nos hemos enterado que 2.5 millones de nuestros familiares ocupados están sobrecualificados para las tareas que desempeñan, es decir, que se encuentran desestimulados, sin confianza  en el futuro y con una fuerte caída de la autoestima; todos los peores indicadores para desempeñar un puesto de trabajo de forma eficiente.

Además nos han dicho que a los por pensionarse sus contribuciones serán recompensadas con el 0,25% sin importar el tiempo y las cantidades cotizadas durante su vida laboral porque eso es cosa del pasado. Dan, también, una buena noticia: será el 0.25 + IPC en los años buenos.

Los cálculos vinieron de, como dicen en Venezuela, los sesudos: si la subida de la inflación prevista por el mismo gobierno para 2014 será del 1,5%, para recuperar la diferencia entre el 0.25% y el 1.25% restante, desde 2015 hasta 2019 tendríamos que subir un 0.25 cada año a cada pensionista, hasta llegar al 1.25% de diferencia, contando que dentro de cada uno de esos años no haya inflación. Sobran las explicaciones.

Mientras tanto el Rey no verá afectado su contrato indefinido (que baja en los asalariados en 50.400) y su casa recibirá 7,77 millones de euros al año (-2%), 0.5% más que el resto de los empleados públicos que mantienen los ingresos congelados con la inflación señalada del 1.5%, sin entrar en detalles de las rebajas salariales sufridas desde 2010.

Por último hemos sabido que en España hay: 1.- 25.572 personas más sin trabajo en septiembre. 2.- Que continuamos viendo la pared de hormigón que la mayoría absoluta del PP utiliza para evitar que el escondido Rajoy continúe mintiendo en el Parlamento en relación a su verdugo Bárcenas. 3.- Que según el portal del grupo consultor Lladó, 673.662 españoles ya no viven en España y que durante la crisis más de 40 mil se han marchado, sin contar con los extranjeros que decidieron dejar el reino. 4.- Que el sindicato más grande del país, la Unión General de Trabajadores (UGT), ha podido falsear facturas  para pagar campañas de publicidad. 5.- Que el conflicto con el Peñón de Gibraltar era otra cortina de humo contra Bárcenas. 6.- Que el PP podría desgravarse, en el impuesto de sociedades, los donativos ilegales que recibió en los años 2007 y 2008.

Resulta claro que sin esta crisis nunca hubiésemos sospechado de la gran mentira de la democracia española. Sin lo que sucede hoy, que es exterior a cada ciudadano, nuestras cabezas serían incapaces de decir que la realidad del poder económico y político siempre ha estado divorciada de la morralla. 

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