El Covid-19 pone al descubierto al «exitoso modelo neoliberal»

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Luego de poco más de cuatro meses de haberse detectado en la ciudad de Wuhan (China), los primeros casos del nuevo Covid-19, hemos podido observar como este virus se ha venido reproduciendo de manera exponencial en los países del “paraíso capitalista”. Y es que la propagación acelerada del coronavirus en los Estados de corte neoliberal se debe entre otros aspectos al proceso de desmantelamiento de los sistemas de salud públicos que se han venido desarrollando en estos países, con lo cual se ha desarticulado cualquier posibilidad de generar una política estatal coordinada de prevención, contención, asistencia y atención médica que contribuya abordar de manera rápida y efectiva los estragos generados por la pandemia sobre toda la población afectada.

Estas políticas de privatización de los servicios y sistemas de salud se inició en EEUU y en algunos países de la hoy Unión Europea durante la década de los 80´, liderizados por el entonces actor de Hollywood y presidente norteamericano, Ronald Reagan y en el Reino Unido por la primera ministra, Margaret Tacher. Esta política neoliberal se prolongó durante las venideras décadas y se extendió a otros países de Europa como España (Bajo el mandato de Aznar), Francia (Emmanuel Macron), entre otros, y obedec a que tras la disolución de la Unión Soviética -quien poseía el primer sistema de salud universal y gratuito del mundo[1], entre otros logros sociales ya no era necesario mantener los estados de bienestar social que fueron conformados para impedir la expansión del exitoso modelo socialista, el cual, para entonces, tomaba cada vez más mayor admiración en los pueblos de toda Europa. Bajo este contexto, vamos a mostrar algunos datos que colocan en evidencia las condiciones actuales de los sistemas sanitarios de algunos de los países del primer mundo que presentan al día de hoy las tasas más altas de contagios y muertes relacionadas al Covid-19.

Las políticas de austeridad en Europa se aceleraron a raíz de la crisis del 2008. En España y en sus diferentes regiones autónomas se vienen aplicando una serie de recortes en sanidad que han colocado al sistema sanitario en condiciones de grandes dificultades para afrontar la crisis generada por la pandemia de coronavirus. Para el 2020 España había presupuestado al sistema sanitario un 5,9% de su PIB (cifra equivalente al porcentaje mínimo recomendado por la OMS (6%) y 1,6% menos de la media Europea (7,5%)). Sin embargo, en el año 2009 este porcentaje era del 6.77%, lo que significa una reducción actual de poco menos de un punto porcentual, es decir, 0,87% que se traducen en más de 7000 millones de Euros en recortes. Una de las regiones autónomas que más recortes ha realizado es Cataluña, la cual, destina tan solo el 3.9% de su PIB al sistema sanitario. Según el sindicato de Metges de Catalunuya (MC), esta región perdió, en los últimos años, unos 900 médicos de atención primaria y mil camas para tratamientos de pacientes agudos.

En Madrid también se hicieron recortes y reformas sin ningún tipo de planificación. En este particular, Miguel Ángel Sanchez Chillón, quién se desempeña como presidente del Ilustre Colegio de Médicos de Madrid (Icomem) señala que en los últimos años se construyeron 7 hospitales de concesión privada, pero en total disminuyó el numero de camas (Se cerraron en los públicos) y hubo recortes en personal y en la renovación de material. Para Sanchez Chillón, lo más significativo es que mientras la sanidad pública ha ido mermándose, las privadas y sus pólizas han ido creciendo, y afirma que el resultado de estas políticas ya empiezan a notarse en la gestión de la actual crisis.

Por otra parte, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (CESCR), en el 2018, señaló que entre 2011 y 2015 el gasto sanitario privado en España creció a una media de un 2,8% anual, mientras el gasto público cayó a una tasa de un -0,8% anual. Así mismo, un informe elaborado por el Observatorio Europeo de Sistemas y Políticas de Salud ha sido publicado por la oficina regional de Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En dicho informe se destaca que el gasto del Gobierno Español para con el Sistema Nacional de Salud (SNS) disminuyó un 5,3% (casi un punto porcentual del PIB) entre 2009 y 2015. El número de camas se redujo una quinta parte desde comienzos de siglo: de 368 por cada 100.000 habitantes en 2000, a 298 en 2015 lo que significa una reducción del 19,02%.

Estas políticas de reducción y recortes en el Sistema Nacional de Salud (SNS) tienen hoy gran incidencia sobre los resultados en la gestión de la actual crisis sanitaria generada por el coronavirus en España. A la fecha de redacción de este artículo se registran 5.982 muertes y más de 73.232 contagios, con lo cual España ocupa el cuarto lugar de índices más altos del mundo, superando a China en numero de muertes, país epicentro de la pandemia. Al disgregar estos datos por regiones podemos ver que Madrid y Cataluña (Regiones con el mayor numero de recortes en gasto sanitario) acumulan los índices más altos de infecciones y muertes. Al día de hoy Madrid acumula 21.520 infectados y 2.757 muertes, mientas que Cataluña posee cifras de 14.263 infectados y 1.070 decesos. Entre ambas regiones suman para el primer caso35.783 y para el segundo 3.827, con lo cual, estas dos regiones acumulan el 49% de casos de infectados y el 64% de muertes de toda España y mientras los hospitales públicos de Madrid se encuentran en total colapso, dos tercios de las camas de los hospitales privados siguen sin usarse[2].

En Italia, la propagación del nuevo Covid-19 ha llevado al sistema nacional de salud a mostrar sus déficit e insuficiencias. Al igual que España, las políticas neoliberales y de recortes ejecutadas en el sistema de salud público italiano generan grandes condiciones de desigualdad social que evidentemente golpean a los sectores de mayor vulnerabilidad económica. En Italia durante la última década se han cerrado 359 camas, además de los muchos pequeños hospitales que se han reconvertido o abandonado. Se estima que hoy en día hay alrededor de 1000 hospitales activos en todo el país, de los cuales 482 son empresas privadas, lo que representa un 48,2% del sistema de Salud en manos de contratistas privados. La disponibilidad de camas para la hospitalización ordinaria se divide en 11.646 unidades para los hospitales públicos y 40.458 para los privados, registrándose una reducción de 70.000 camas en el último decenio.

Estas asimetrías en el sector salud también se expanden a otras áreas de la sanidad. En el caso de laboratorios y clínicas locales, los contratistas privados tiene una ventaja sobre el Estado, y es que el 60,4% de este sector está en manos de la empresa privada, e inclusive llegan al 80% en regiones como Campania y Sicilia. En relación a la contratación de personal médico, la realidad es muy similar. Los sindicatos de profesiones sanitarias informan que actualmente existe una demanda de 30.000 empleados de enfermería y además esto, la proporción de enfermeros con respecto al numero de pacientes es de 1:9 en las regiones del Norte y de 1:17 en regiones del Sur de Italia como Campania.

Otro aspecto no menos importante tiene que ver con la antigüedad de los trabajadores de la salud. En Italia el 40% de las enfermeras tiene entre 40 y 49 años, el 36% entre 50 y 59 años y solo el 14% son personas entre 30 y 39 años. Estas cifras generan grandes alarmas, ya que, al día de hoy el 8% de los infectados por coronavirus corresponde a personal sanitario, lo que pudiera resultar en una situación de dimensiones extremadamente criticas.

Si bien es cierto, que debido a las características de este tipo de pandemia los sistemas sanitarios tienden al colapso, también es cierto que el problema estructural que presentan estos sistemas de salud han sido generados por más de una década de políticas austeritarias. Esta situación incide de manera directa sobre la capacidad de abordaje de la pandemia, que naturalmente se agudiza debido al carácter elitista y clasista de la sanidad privada, así como también, debido a las desigualdades sociales que se generan como producto de las políticas neoliberales.

La Salud como Mercancía.

Para los sistemas económicos neoliberales el acceso a los servicios de sanidad no es más que otro instrumento para la acumulación de capital. Este servicio que desde el punto de vista humano debería ser un derecho de carácter universal y gratuito, en las sociedades capitalistas se convierte en una mercancía a la que se tiene acceso siempre y cuando su valor de cambio pueda ser honrado por quienes lo requieran, pues en su defecto, el destino ante cualquier enfermedad grave es la de perecer.

En el país del sueño americano donde se aplicó el modelo neoliberal en todas sus dimensiones y el cual es proyectado como ejemplo de sociedad perfecta, él Covid-19 a puesto de relieve algunas de las realidades y contradicciones del capitalismo en lo que a asistencia médica se refiere.Anthony Fauci, jefe del instituto de Alergias y Enfermedades infecciosas de EEUU., admitió en una audiencia ante el congreso norteamericano que el sistema de Salud del país “esta fracasando” en la forma en la que detecta nuevos casos de coronavirus. “El sistema (para confirmar nuevos casos) no está realmente orientado a lo que necesitamos en este momento, a lo que se está requiriendo. Eso es un fracaso. Admitámoslo”. Fauci, quién es la mayor autoridad en enfermedades infecciosas señala que uno de los mayores problemas del sistema de salud es que el acceso a la pruebas o test para detectar el virus no es accesible para todas las personas, como si lo es en gran parte de los países de Europa y Asia, donde estos exámenes se practican de forma gratuita. “La idea de que alguien pueda hacerse fácilmente las pruebas como lo hacen las personas en otros países… no estamos preparados para eso. ¿Que si creo que deberíamos estarlo? Sí!. Pero no lo estamos”, señaló Fauci ante el Congreso.

El sistema de atención médica en EEUU es privado, por lo tanto, no es un derecho universal ni gratuito, sino una mercancía que se adquiere a través de empresas aseguradoras que ofrecen diferentes precios por cobertura de patologías. Aquellos que tienen posibilidad de adquirir este servicio tampoco tienen plena garantía de acceder a ello, ya que, es potestad de la empresa aseguradora aprobar o rechazar el financiamiento de los diferentes tratamientos requeridos por los pacientes. Si bien es cierto, que este sistema excluyente de salud crea las condiciones para que se generen cifras dantescas de fallecidos a causa de la pandemia (que ya totalizan 2.828 muertes), también es cierto que 45.000 personas mueren cada año en EEUU por falta de un seguro médico, según estudio elaborado por la facultad de Medicina de Harvard. “Cada día estamos perdiendo más estadounidenses por falta de acción”, señala el doctor David Himmelstein, quien es coautor del estudio y profesor de medicina de Harvard. El estudio en cuestión puede leerse en el sitio web de la revista American Journal of Public Health.[3]

El doctor agregó que otro factor en el numero creciente de muertes es que existen menos lugares para que los que no poseen seguro obtengan una buena atención. Hospitales públicos y clínicas han cerrado o se han reducido en ciudades como Nueva Orleans y Detroit, entre otras. Y es que según la Oficina del Censo, alrededor de 46,3 millones de personas en Estados Unidos carecían de cobertura en 2008, cifra que muestra un incremento por sobre los 45,7 millones en 2007, cifra que continua en ascenso.

Bajo este escenario, a fecha de hoy la cantidad de infectados y muertes ocasionadas por el coronavirus en EEUU ascienden a 153.246 para el primer caso y 2.828 para el segundo caso, según la Universidad de Johns Hopkins, institución que recoge las estadísticas oficiales. Mientras tanto, el gobernador de Nueva York reportó que en esta ciudad para el día lunes 30 de marzo se habían contabilizado un total de 1.218 muertos y 66.497 infectados, con lo cual, coloca a la principal ciudad del capitalismo norteamericano como el epicentro de la pandemia, concentrando el 43% de infectados y muertes de todo el país.

Estas son las condiciones materiales y objetivas con las que el pueblo norteamericano enfrenta a día de hoy la pandemia. Mientras tanto, ya Donald Trump solicitó al Congreso miles de millones de dolares para salvar a Wall Street. Sí, bienvenidos al “exitoso modelo neoliberal”.

 

 

Autor: Alex Adrián Carrillo R.

correo-e: alexcarrillo456@gmail.com

Twitter: @aacarrillo_

REFERENCIAS.

1. Servicio Sanitario de la URSS (Informe de la OMS-1963)

https://apps.who.int/iris/handle/10665/41301 (Página donde encontrarás el .pdf)

https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/41301/WHO_PHP_3_spa.pdf?sequence=1 (Descarga directa del .pdf)

2. Distribución de camas sanitarias por regiones en España.

https://www.elsaltodiario.com/sanidad/1.500-camas-sanitarias-menos-desde-2012-en-madrid-la-sanidad-en-cifras

3. Numero de muertes en EEUU ocasionadas por falta de seguro médico. (Estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, publicado en la revista American Journal of Public Health -AJPH.)

https://ajph.aphapublications.org/

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