El Consejo de Seguridad Nuclear liquida el último escollo para reabrir Garoña

El pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha eliminado el último obstáculo para que la central nuclear de Garoña pueda retomar su actividad. El Consejo ha informado favorablemente al Ministerio de Industria, Energía y Turismo sobre el proyecto de Real Decreto que modificará el reglamento sobre instalaciones nucleares.

Estas modificaciones legislativas permitirían a las centrales nucleares cerradas por motivos económicos, como la de Garoña (Burgos), reanudar su explotación en el plazo de un año. El único voto en contra en el Consejo ha sido el de Cristina Narbona, ex ministra de Medio Ambiente en el segundo Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero entre 2004 y 2008.

De este modo, el CSN da luz verde al planteamiento legislativo con el que el Ejecutivo aspira a facilitar la vuelta a la actividad de la central burgalesa, cuyo permiso de explotación finalizó el pasado 6 de julio.

Tras conocerse la decisión del CSN, las organizaciones ecologistas Greenpeace y Ecologistas en Acción han rechazado la resolución. La responsable de la campaña nuclear de Greenpeace, Raquel Montón, ha manifestado que el Gobierno les ha negado la capacidad de participar en el proceso en calidad de organización interesada, y ha estimado que el Real Decreto cambiará de manera encubierta la autorización de la central de Garoña: «Para que a Iberdrola y Endesa les salgan las cuentas con Garoña, Industria está quebrantando el Reglamento sobre instalaciones nuclares y radiactivas», ha asegurado.

En la misma línea, Ecologistas en Acción ha condenado el dictamen del Consejo y ha considerado «muy peligroso» que prevalezcan los intereses del sector nuclear sobre los convenios internacionales, las leyes, el funcionamiento normal del CSN y sobre el interés general. El portavoz en la materia, Francisco Castejón, ha asegurado que «los cambios se hacen de forma acelerada, sin un estudio profundo de lo que supone para la seguridad nuclear, contraviniendo todas las normas sobre buenas prácticas emitidas por el Organismo Internacional de la energía Atómica (OIEA), de cuyo convenio España es firmante».

Por su parte, el PP ha aplaudido la decisión que allana el camino para la reactivación de Garoña. La conservadora Sandra Moneo, diputada por Burgos, ha afirmado que el Gobierno y el PP «siempre» han defendido la continuidad de la instalación de Garoña y ha insistido en que el cierre se produjo «por cuestiones económicas y no de seguridad». Finalmente, ha criticado el cese de actividad en tanto en cuanto considera que se trata de una decisión «por motivos políticos» dictaminada por el anterior Ejecutivo del PSOE.

 

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