Publicado en: 29 enero, 2019

El conocimiento de idiomas extranjeros aumenta un 37% la posibilidad de encontrar trabajo

Por Marina Otero

Todavía sentimos sobre nuestras espaldas la resaca de la recesión mundial iniciada en 2008 con la caída de Lehman Brothers, y sin embargo han pasado ya más de diez años.

La crisis laboral que se sufrió en España vino unos meses después, y en tan solo cinco años pasamos de una cifra inferior a los dos millones de desempleados a casi seis millones y medio. Si bien la caída fue abrupta, no lo ha sido la recuperación, pues a finales del 2018 seguíamos en casi tres millones y medio de desempleados. La aún presente crisis económica provocó un fuerte cambio, no solo en la eficiencia del trabajo, sino también en la apertura de mercados internacionales, creando empleos capaces de cubrir las demandas del mundo moderno, pero seguimos en un mercado laboral saturado de demandantes de empleo.

Ante esta nueva perspectiva laboral, en las que las nuevas tecnologías han permitido un mundo más globalizado cada año, se hace patente la necesidad de un nuevo perfil en el que el conocimiento de varios idiomas es una ventaja determinante. La mayor parte de las empresas internacionales demandan hablar otro idioma (inglés en el 94% de los casos), pero cada vez aumentan más las ofertas en las que se requiere un tercer idioma, generalmente francés o alemán. En el caso de una lengua romance como el francés, nos encontramos ante una oportunidad emergente de obtener ventaja frente a los demás solicitantes de empleo, ya que existen 274 millones de francoparlantes repartidos por 31 países francófonos. Cada vez son más las ofertas de trabajo en las que el conocimiento del francés es un requisito.

Isaac Asimov ya predijo en los años 70 que las personas del siglo XXI vivirían en un mundo interconectado, donde cada uno de sus miembros tendría acceso a todo el conocimiento de la humanidad mediante un dispositivo que cabría en la palma de la mano. ¿Y quién no cuenta hoy con un smartphone que nos permite aprender lo que queramos cuando queramos? Existen numerosos sitios web, varias plataformas y aplicaciones para aprender idiomas desde tu casa, en cualquier momento del día (como antes de acostarse). Diversos estudios han demostrado que estudiar antes de dormir mejora mucho la memorización y el aprendizaje.

Entonces, si, como hemos dicho, quieres aumentar tu posibilidad de encontrar trabajo y has decidido estudiar francés, en dichas plataformas no tendrás solo la oportunidad de seguir un curso de lengua francesa, sino también otros recursos: por ejemplo con Babbel podrás acceder al diccionario de francés para profundizar el conocimiento del léxico especializado. De hecho, el francés es el segundo idioma más utilizado en la Unión Europea y puede ser un valor añadido a tu currículum vitae.

Otra razón por la que tendrías que estudiar francés es que, como afirma un estudio de Randstad, el conocimiento de idiomas aumenta un 37% las posibilidades de encontrar empleo. En un mundo cada vez más internacional, los perfiles demandados por las empresas están cambiando a unos más competitivos y preparados. Cuanta más responsabilidad, más conocimiento de lenguas extranjeras. Y en un mercado laboral cada vez más exigente, conocer un nuevo idioma (especialmente el francés) puede marcar la diferencia.

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