El CNI «se hace el sueco» y niega estar involucrado en el espionaje a Torrent y Maragall

Desde el CNI se desentienden del asunto, pese a que todos los indicios apuntan hacia ellos.

Mientras  el presidente del Parlament, Roger Torrent, y el líder de la oposición al Ayuntamiento de Barcelona, Ernest Maragall anunciaban hoy una querella contra Felix Sanz Roldán, el que fuera director del Centro Nacional de Inteligencia hasta el año pasado, desde el CNI se desentienden de este asunto, pese a que todos los indicios apuntan hacia ellos.

Este nuevo episdio de espionaje y «cloacas del Estado» fue destapado hace unos días por una investigación de varios medios de comunicación. En esas informaciones se apuntaba a que el programa que se había usado para piratear sus móviles es un programa llamada Pegasus, de la empresa israelí NSO, y el cuál solamente puede ser comprado por gobiernos.

El abogado de los dos cargos de ERC, Andreu Van Eyde, ha asegurado en una entrevista en la radio que tienen «evidencias técnicas» de que ese espionaje se ha producido, lo que les ha llevado a presentar una querella criminal por este asunto.

Por su parte el gobierno español ha negado también cualquier conocimiento o responsabilidad en el espionaje, pasando por alto el hecho de que sólo los gobiernos estatales tienen acceso a comprar dicho software. Según ha manifestado la portavoz María Jesús Montero «el gobierno no tiene constancia de que el presidente del Parlament haya sido víctima de un hackeo a su móvil».
Además, según publicaba ayer el diario El País, el gobierno ya dispone de este software

Una vez más, el Estado español actúa fuera de su propia ley y mira hacia otro lado cuando se piden responsabilidades.

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