El camaleonismo del capitalismo

Por Iñaki Urdanibia

Aristóteles en su Retórica venía a señalar el papel de las analogías como mecanismo esencial para la ciencia, mientras que asignaba su papel a la metáfora, de manera muy especial en el terreno de la filosofía, definiendo ésta como la capacidad de relacionar diferentes ideas u objetos por medio de la última figura nombrada. Puede añadirse aquel lema que guió la actividad al fundador de la fenomenología, Edmund Husserl: volver a los objetos. Vienen estas dos citas a cuento ya que en el caso que nos ocupa, ya que Pablo Nacach ( Buenos Aires, 1969) en su libro « Ver y maquinar. La emergencia de una nueva sensibilidad» ( Anagrama, 2019), cumple con holgura ambos-digamos que-requisitos, realizándolos por la vertiente sociológica; y así como Susan Sontag se refería de manera magistral a La enfermedad y sus metáforas, Nacach usa las metáforas para tomar el pulso a la actual sociedad, basándose para ello en algunos objetos representativos de la sociedad actual ( ya había habido pioneros de tal empeño, baste citar a los Roland Barthes, Jean Baudrillard o Georges Perec, en los sesenta), la de que el llama el capitalismo de cristal. « Fusión y sublimación, evaporación y solidificación. Licuefacción, ionización y desionización directas e indirectas, progresivas y regresivas, todos y cada uno de los cambios de estado de la materia se dan cita en la gala donde la sociedad gaseosa acaba de mutar en capitalismo de cristal».

La obra, verdadera ontología fenomenológica de nuestro hoy, comienza con una visita a los aspectos que definen la “soledad poblada” de la que hablaba Deleuze, centrados en la memoria ( con algunos excursos por las concepciones freudianas y/o schopenhauerianas), memoria como cristal y trasparencia , que se plasma en los omnipresentes smartphones y demás artilugios que vienen a erigirse en insustituibles objetos que nos acompañan convirtiéndose en verdaderas extensiones del propio cuerpo; objetos que guardan la memoria personal y colectiva y que proporcionan un cierto don de la ubicuidad que hace que seamos localizados en todo momento y que podamos localizar lo que sucede a otros y al mundo en su globalidad. Se señala en la obra como en las diferentes fases de su desarrollo el capitalismo se ha basado en materiales esenciales: así en sus comienzos el hierro pasaba a ser objeto y metáfora , el oro y el diamante tuvieron sus épocas, la nuestra está representada por el vidrio, el coltán, el litio y el grafeno que empujan …¿ de qué están hechas las dichosas pantallas antes nombradas? Y de este modo qué mejor propaganda, por ejemplo para una empresa o una institución política, que la trasparencia cristalina…« Transparente y profiláctico, ágil y liviano, camaleónico: he aquí las características físicas más versátiles del cristal. Frágil y quebradizo, propenso a fugas, goteos y filtraciones, delator; he aquí las características psíquicas más temperamentales del cristal», y Nacach volviendo la vista atrás visita la importancia del vidrio en las construcciones religiosas del medievo y más tarde el papel fundamental en el origen de la química, sin obviar el terreno de la óptica y sus posteriores desarrollos más allá del pulido inicial. El vidrio facilita el paso de la luz y ciertos edificios reúnen en ellos estas coincidencias ( el Crystal Palace londinense, o los pasajes parisinos que tanto juego dieron a Walter Benjamin) y algunos descubrimientos ( Rayos X) traspasan los cuerpos dejando ver su interior. Subrayando igualmente uno de los dispositivos fabricados con vidrio: los espejos, que juegan un papel en el terreno psíquico con los reflejos condicionados e incondicionados, y constatación del asunto en algunas referencias psicoanalíticas y artísticas…Freud, Van Eyck, los espejos venecianos, Rousseau o Cortázar al apoyo.

En este repaso acerca de los aspectos significativos señalados, el autor incide en la bivalencia de la trasparencia ya que lo que por una parte es loable, por otra parte puede conducir a ver lo que no se debe (?) o a mostrar la sociedad supuestamente trasparente como lo que realmente oculat: una impresentable cacópolis ( quiebra de Lehman Brothers al canto). En tal asunto, el que une el cristal con el nacimiento de la sociedad a la que otorga dicho nombre, Nacach entrega unas jugosas páginas en las que trata de poner fecha de nacimiento a tal fase del capitalismo al tiempo que señala las contradictorias propiedades del cristal: la tendencia a la quiebra a nivel mundial y local ( con múltiples ejemplos y nombres propios de la actualidad), la fragilidad y la porosidad es otras de sus propiedades ( ahí están los papeles de Panamá), su carácter traicionero queda demostardo por las filtraciones acerca de comportamientos inadecuados de diferentes personajes, el techo del cristal se observa en las mujeres cuyo ascenso se ve limitado con respecto a los hombres, y hasta el cristal tiene su actualidad en el campo de las drogas ( crystal meth o metanfetamina)…De una impresionante y deslumbrante trasparencia, precisamente, resultan los ejemplos que ofrece Nacach sobre los informes de los tribunales de la corrupción y la transparencia internacional ( pp. 86 a 90).

La capacidad acomodaticia del capitalismo es visitada, subrayando su capacidad de dejar ver algunos aspectos positivos y ocultar otros que no lo resultan tanto…metamorfoseándose cuando algunas tácticas quedaban desveladas como inútiles o nefastas en la sociudad ( sic), y es que « cada forma del mundo capitalista posee, pues, un cuerpo general de signos a los que se aferra para estimularse y reproducirse, y de cada una de ellas emerge una sensibilidad particular», del mismo modo que «cada época posee una serie de particularidades, marcas características y objetos fetiches privilegiados ». Y en este periplo por la espuma , y las profundidades simbólicas y prácticas, del capitalismo el profesor se apoya muy en especial en Lewis Mumford, Werner Sombart, Thorstein Veblen, y muchos más, sin olvidar las oportunas referencias literarias y cinematográficas, para delimitar la marca capitalista y sus transformaciones, al menos aparentes.

Sabrosas resultan también las reflexiones que avanza sobre la pequeñez o grandeza de los objetos en boga y el exhibicionismo y la ostentación dominantes representado por la actual tendencia a lo pequeño es hermoso ( Small Is Beautiful) con las excepciones de los relojes y las gafas que han aumentado su tamaño y vistosidad en la misma medida que cambian los colores de las ciudades con la polución y el permanente smog, a lo que también dedica unas pertinentes páginas. Y los coches, y las materias primas que hoy resultan necesarias y priman . No faltan los dardos hacia facebook, y otras redes sociales, como dispositivos que promueven el ombliguismo propio, con la contabilización de los likes, y la invasión de los emoticones que limitan de una manera llamativa la utilización del lenguaje( jajaja, jejeje, jijiji… con sus palabras, su expresión y comunicación. Capítulo aparte merecen los drones como utensilios para matar a distancia, subrayando su origen militar, en donde se hace referencia a alguna cruel milonga de Josep Borrell acerca de la bondad de las armas que vende su gobierno, que no son para matar…nada oye , « no hay que preocuparse ya que son armamento de precisión guiado por láser…», ni que los guiase él en comandita con la mayestática Celáa que incidió en la misma majadería criminal.

Imposible dar cuenta de todos los rincones y recovecos en los que con rigurosa documentación nos introduce el ensayista…que amplía su peregrinar a temas como el amor, el suicidio, los viajes, Trump y su medio de comunicación Twiter, sustituto de la radio, la televisión o el telégrafo…y unas páginas ( 152 et ss.) que resuelven ( es un decir), sirviendo de resumen y guía, el mecanismo que guía la óptica del ensayo…Simone Weil, Benjamin, Marx o Nietzsche mediante, le sirven para mostrar el enlazamiento y encabalgamiento de épocas que se sueñan , se anticipan …y que desembocan en estos tiempos de lo instantáneo, de lo global, de los walkman ya esfumados, de los iPad, y una pregunta subyacente : « si sabemos que una de las tareas en las que la violencia técnica se ha empeñado ha sido desde siempre “hacer presión sobre las fuentes de la imaginación para clausurar sus canales y presionar sobre la memoria a fin de estropear algunas escamas donde se ha guardado lo que se ha leído, lo que se ha visto, lo que se ha oído, lo que se ha intuido!, ¿ qué neurosis obsesivas presentes estarán prefigurando futuras angustias esquizoides?»….en este mundo de pantallas gigantes que exigen cantidades inmensas de energía vital para atenderlas, comunicar y estar comunicados…en este capitalismo de cristal.

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