¡¡¡Eeeeh toroooo, eeeeh bishoooo!!!

Algunos pases sobre la tauromaquia y acólitos.

« No hay documento de cultura que no lo sea al tiempo de barbarie.»

 Walter Benjamin

«Todo lo que signifique retroceso y barbarie como las corridas, un espectáculo impropio de pueblos que se precien de civilizados… espectáculo que da cabida a sentimientos depravados y reúne a aficionados a la chulapería… alimentando sentimientos sanguíneos y bárbaros ¡Paso a la civilización!»

Agrupación socialista de Mieres, 1905

Cualquier que consulte las cifras que suministran las encuestas acerca de la asistencia a las corridas de toros, o al número de festejos taurinos se celebran verá que la cosa va para abajo de una manera galopante. Esto deja ver que los ciudadanos van perdiendo el gusto por tal tipo de festejos; a esto se ha de añadir las permanentes disputas entre defensores de la llamada fiesta nacional y sus críticos. En este ambiente de crispación en el que cual gato panza arriba los toreros, empresarios y otra gente del mundo del toro, defienden sus cotas de poder, de labor, de empleo, etc. Para ello, mientras se llevan una pasta gansa de subvenciones europeas ( el 32% de la manutención de las ganaderías vienen de fondos europeos, via el PAC de la UE ( programa de Política Agraria Común), véanse por ejemplo el pastizal que se lleva, vía AVATMA se embolsó entre 2003 y 2012 dos millones y medio y de euros, el ex-torero Espartaco como ganadero, que de hecho no emplea prácticamente a nadie, o casi, del mismo modo que los propietarios de ganaderías reciben también sus dineros de algunas administraciones, los afectados organizan protestas, realmente airadas contra el gobierno porque no fomenta la cultura torera y les va a dejar sin trabajo; a mayor dehesa mayor subvención señora marquesa. Las escenas y los discursos – por calificarlos con magnanimidad- son propios de la Celtiberia-show más casposa. Patético, por no calificarlo de una manera más justa y tajante, es ver a uno de los más encolerizados, Cayetano Rivera, al frente, erigido en portavoz, agitando al personal congregado con su ágil discurso …pobrecillo ( con sus empresas en Puerto Banús, su gran inmobiliaria, su empresa de alquiler de helicópteros Karojet, y no sigo) se va a tener que ir al paro, o meterse diputado que tal y como se pronuncia no tendría problemas en algún grupo de derecha extrema; junto a quienes reclamaban como él ayudas para su culta actividad, estaban unos cuantos menesterosos más: picadores, banderilleros, mozos de espadas y toreros, como el mentado, Espartaco, José María Manzanares, Diego Urdiales, Cristina Sánchez, Emilio de Justo, Paco Ureña o Miguel Ángel Perera, además del Director del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, Miguel Abellán. El olorcillo y saborcillo de tales protestas salta a la vista, al gusto y al olfato, no hace falta ser un lince para ver de qué pie cojean: sus banderas, sus gritos, sus declaraciones, sus…cojones. Que quede claro lo suyo es pura cultura; lo chocante, no obstante, retomando, y volteando, la cita inicial de Benjamin es cuando la barbarie empaña absolutamente la cultura… Cultura # MarcaEspaña.

En este orden de cosas no es extraño que las voces más cavernícolas se apunten en pos de la defensa de los que ellos consideran signo de la identidad patria, de igual manera que algunos listos siempre dispuestos a pillar micro y pantalla, y ejercer de tocapelotas ( quienes, por cierto, aun situándose en un presunto más allá del bien y del mal, siempre se escoran hacia el lado del grifo de la fría) , lanzándose al ruedo ibérico: ahí están los Alberto Boadella, Mario Vargas Llosa, Fernando Sánchez Dragó, o el ex-catedrático de Ética don Fernando Savater que como filósofo zascandil se apunta a un bombardeo, le gusta decir que tiene tendencia a meterse en todos los charcos, y une su docta pluma y sus poderosa voz para salir en defensa de las maravillas del toreo: la capa, la espada, las banderillas, los puyazos, los pasodobles y los olés, con el humo de los puro y el aire de los abanicos sin olvidar el perfume de las coloridas mantillas ¡ qué mundo maravilloso! Como digo no es extraño, lo que sí que me resulta extraño y doloroso es que un filósofo potente y con amplia y rica obra se una a esta legión de seres o infames o cercanos a la infamia. ¡ Qué tropa! Representantes de la más pura ranciez ( de rancio) y de la caspa…¿pero qué hace usted en medio de esta tropa? Eso sí, desde luego no es de recibo el retrato que él ofrece al presentar a los taurinos como ángeles o arcángeles víctimas de los salvajes, y fascistas ( sic), animalistas. Un poco de por favor… resuena El diablo en el Paraíso de Violeta Parra: El diablo en el Paraíso Violeta Parra – YouTube .

Contagiado tal vez por tal ambiente, y eso sí buscando argumentos en defensa del arte del toreo(?), no se priva de emplear algunos argumentos que rozan la sandez pueril por no emplear calificativos más contundentes, ya que mantener como argumento de fuerza que no hay antropólogo que dé cuenta de una sociedad humana sin sacrificios de animales, afirmación que puede ser aceptada, pero que no quita para que esto sea una pobre excusa, o argumento de fuerza, para justificar la matanza espectacular de toros; aun dando por buena la constante señalada, las sociedades evolucionan del mismo modo que sus costumbres y lo más probo parece que aquellas que resulten violentas y crueles vayan dejando de estar presentes . Podría además añadirse que por la misma regla de tres que no hay sociedad humana sin creencias religiosas, estupidez y él sin embargo la combate, del mismo modo que no hay sociedad humana sin desigualdades e injusticias contra las cuales por otra parte él luchará; en el caso del sacrificio animal sin embargo parece ser que la deducción es la de justificar, sin tener en cuenta al menos dos cuestiones: una, que los tiempos, los sentimientos y las sensibilidades cambian con ellos, y dos, que una cosa es matar para alimentarse ( nadie va al matadero a aplaudir la faena) y otra para organizar un espectáculo de la pasión del toro hasta su muerte, entre aplausos y olés; oigo a uno de los ya nombrados aullando acerca de la tortura a que se somete a los patos para elaborar el foie, mientras que él se hincha a comerlo a cucharadas…En esta caso, como digo, no se opine a ello sino que lo da como ineludible e consustancial con lo humano, vaya por dios. Lucho contra la estupidez, lucho contra la injusticia y las desigualdades, lucho por que la razón domine, pero no me ahorro alabanzas el ritual sacrificial de los astados, con edulcoradas palabras y relatos que no hacen sino ocultar el gusto puro y duro…Añadiré que aun que se diese por buena la afirmación de la presencia del sacrificio de los animales en todas las sociedades humanas esto no significa que se hayan de aceptar tales sacrificios como si se tratara de la ley de la gravedad; hay muchos hábitos habituales en las sociedades humanas con respecto a los que se puede, y se debe, mostrar el desacuerdo… sin tal no se habría inventado ni siquiera la rueda.

Otro argumento que parte de un hecho indiscutible o poco menos : los humanos somos seres dotados de pensamiento y de lenguaje, además de una conciencia de la propia identidad. Cosa exclusiva que nos aleja de la animalidad, lo cual no implica de que partiendo de esta diferencia o supuesta superioridad se haya de seguir que el maltrato de los animales está justificado, más, reitero, cuando no se hace con fine de subsistencia sino de disfrutar del daño infringido en ellos. Vamos, que lo uno no justifique lo otro, y obviamente de lo uno no se ha de seguir lo otro. Tal vez traducido al lenguaje , al del santo padre que vive en Roma: los animales no tienen alma, ergo…¡ chacinería!

Ya del género peregrino, y lo digo sin remilgos, afirmar sin sonrojarse que ellos , los taurinos – léase los partidarios y artífices de la fiesta de la muerte del toro- que comprende a los ganaderos, empresarios, poderoso lobby taurino, toreros, periodistas de la cosa sin olvidar a sus sesudos teóricos, son los realmente ecologistas ya que si no fuese por el toro de lidia las dehesas desaparecerían; dos cosas: con respecto al sentido y la preocupación ecológicos, nadie en su sano juicio se creerá que todos los que participan del negocio taurino se preocupen por el medio ambiente, sino lo que sí que es de recibo es que se preocupan de sus negocios, sin más, y sin menos. No creo que sea necesario haber realizado cursos de formación especialmente profundos para ver otras posibilidades en la conservación de las dehesas, con otros animales, otras dedicaciones, etc.

Igualmente no se sostiene el argumento de quedarse sin trabajo engrosar las listas del paro y otras jaculatorias, que reclaman los manifestantes a los que me he referido con anterioridad …a lo más unos cursos de reciclaje para algunos empleados y subalternos ( como proponía Jesús Mosterín), ya que los cabezas de cartel, los diestros y siniestros, tienen el riñón bien cubierto, siendo algunos de ellos empresarios potentes.

Y seréis como dioses

Para darle un barniz cultural a la cosa es habitual referirse al mito del Minotauro, o a la presencia de escenas taurinas en escritores de postín ( José Bergamín , Rafael Alberti o García Lorca, o las exquisiteces de Jean Cocteau, por ejemplo) o en pintores célebres ( Picasso o Miquel Barceló, y hasta se incluye entre los pro-taurinos, con malas artes, a Goya, que sin embargo puede ser interpretado como denunciante del juego de los toros como lo fue de los desastres de la guerra), tales referencias como para dar empaque. No hace falta decir que una cosa es la estética y otra la ética, no suponiendo el brillo en lo primero, una coherencia y sensibilidad en lo segundo. Estas referencias no cabe duda de que se sacan a relucir para dar empaque a la defensa de la fiesta de la muerte de toros; se erigen así a estos artistas en poco menos que maestros morales, y es comprensible que se busquen adornos, florituras, y se recurra a metáforas, relatos entre lo mítico y poético-reflexivo, para cubrir con nebulosos velos la dura verdad de la bestialidad de la fiesta torera, convirtiendo en digerible lo que de hecho es una abominación pura y dura; pero es que cómo decir lisa y llanamente, por parte de gente relevante del campo cultural y académico, me gustan los toros…de ahí el discurso justificativo y alambicado.

Diré más, hay gente que mostrando este bagaje parece considerar que va a ser incluido en el club de los selectos; el de los listos, no de los negociantes, que van contracorriente, y que muestran cierto esnobismo [ diré sin entrar en mayores detalles, que un tendero al que le compro algunas revista, etc, me hablaba de haber leído el libro de VGP , y usaba ufano, pero con torpeza, algunos de los argumentos leídos…ante las más mínimas puntualizaciones, trastabillaba, retrocedía…pero no cedía ya que eso parecería dejar de pertenecer al grupo de los guais]. No olvido aquellas altaneras afirmaciones de don Enrique Múgica Herzog ( que Yavé le tenga en su gloria) , al decir que para conmoverse con las corridas de toros era necesario poseer un don, o se tenía o no se tenía y quien no lo tenía pues era incapaz de entender la grandeza, majestuosidad sublime de la fiesta; obviamente él estaba en posesión de dicho don, y de muchos otros, al igual que tal don era poseído por el señor Odón Elorza quien se campaneaba de ir a la corrida de Illunbe para completa luego con la asistencia a un concierto en el que se interpretaba la cuarta de Mahler…¡ almas delicadas y sensibles! Supongo que este don, será algo similar a los talentos de los que se habla en los evangelios: a unos se les da, a otros no…a mí se ve que no me tocó, aunque ciertas iluminaciones juveniles, pecados de la edad, sí que tuve en los tiempos del Chofre, tiempos de El Viti, Antonio Bienvenida, El Cordobés, Curro Romero, y…yo qué sé [ no hace falta decir que con el paso del tiempo uno tiende a pulir sus gustos, su sensibilidad y despegarse de las pasiones bajas y tristes]. Todo se por el cultivo del elitismo, y el alejamiento de las posiciones toscas, como, por ejemplo, la de los socialistas asturianos con la que inicio este artículo…¡ qué sabrán ellos de todo estos!

Y esos sí, la escuela de la vida es vivir, no matar toros, y si hay algunas personas que para vivir con intensidad necesitan soltar adrenalina, o probarse para ser conscientes de hasta dónde llega la capacidad de su subjetividad…que se dediquen a la práctica de deportes de riesgo, que se vayan a machacarse a un gimnasio, o que suban montañas sin parar, que también puede tomarse en plan metafórico con respecto al probarse a si mismo, pero dedicarse a matar toros se me antoja que no es una vida ciertamente ejemplar.

Dejando de lado y no por baladí, y sin recurrir al manido lo económico es lo determinante en última instancia, sí que cabe recordar que money is money…y dejando los pagos de más allá de la física y limitándose a los de ésta, se halla el vil metal, el negocio que de paso se pretende presentar como símbolo de la patria hispana: una. grande y libre.

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Algunos artículos sobre el tema publicados anteriormente en esta red :

¡ Vivan los toros ! – Kaos en la red

¡ Venga, vamos a matar unos toritos…ay qué guay! – Kaos en la red

De hombres y animales – Kaos en la red

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