EE UU. Bernie Sanders enoja (e inquieta) a Netanyahu y a quienes apoyan a Israel

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El martes 25 de febrero, durante el segundo debate de las primarias del Partido Demócrata, Bernie Sanders no tuvo pelos en la lengua al mencionar a Benjamin Netanyahu, a quien tildó de “racista reaccionario”. Una expresión acertada que lógicamente no sienta nada bien en Israel, máxime cuando no era la primera vez que Sanders lo decía.

“Creo que, en este momento, lamentable y trágicamente, Israel está dirigido por un racista reaccionario, Bibi Netanyahu”. Así se expresó Sanders el 25 de febrero, añadiendo que, si bien defiende la “seguridad de Israel”, “no podemos olvidar los sufrimientos del pueblo palestino”. El ministro israelí de Asuntos Exteriores, Israel Katz, replicó al día siguiente calificando de “chocantes” las declaraciones de Sanders, al mismo tiempo que precisó, como había hecho Netanyahu unas horas antes, que Israel se abstiene de toda “intervención en la vida interna de EE UU”. De todos modos, Katz no se abstuvo –toda vez que Sanders había dado a entender que, si resultaba elegido, volvería a trasladar la embajada estadounidense de Jerusalén a Tel Aviv– de soltar un pequeño comentario: “Pienso que el presidente Trump hizo una cosa importante, reconoció la realidad: Jerusalén es la capital del pueblo judío y del Estado de Israel.”

“Fanatismo y oposición a los derechos fundamentales del pueblo palestino”

No es la primera vez que Sanders se mete con Netanyahu y la política israelí, con una virulencia pocas veces vista en el entorno político estadounidense. El 23 de febrero, Sanders explicaba con estas palabras, en Twitter, su negativa a acudir a la conferencia anual del American Israel Public Affairs Committee (AIPAC), el principal grupo de presión proisraelí en EE UU: “El pueblo israelí tiene derecho a vivir en paz y con seguridad. Lo mismo hay que decir del pueblo palestino. Me preocupa la tribuna que ofrece el AIPAC a dirigentes que expresan en ella su fanatismo y su oposición a los derechos fundamentales del pueblo palestino. Por esta razón, no acudiré a su conferencia.”

En cuanto al AIPAC, las palabras de Sanders también sentaron mal, como atestiguan las declaraciones de su portavoz, Marshall Wittmann: “El senador Sanders no ha asistido jamás a alguna de nuestras conferencias y sus manifestaciones escandalosas son prueba de ello. Al lanzar un ataque tan odioso contra un importante acto político bipartidista en EE UU, el senador Sanders insulta a sus propios colegas y a los millones de estadounidenses que defienden a Israel. Es una verdadera vergüenza.” 1/ El AIPAC apenas está acostumbrado a recibir semejantes críticas de un pretendiente a la investidura presidencial…

De hecho, desde el comienzo de su campaña de primarias, Sanders ha multiplicado sus declaraciones que rompen el consenso de la clase política estadounidense en torno al apoyo incondicional a Israel. En octubre ya había explicado asimismo que condicionaría la ayuda militar de EE UU al Estado de Israel (3.800 millones de dólares al año) a un cambio de política de este último, y en especial al fin de la colonización, insinuando incluso que una parte de dicha ayuda debería destinarse a Gaza. Declaraciones que en su momento resultaron escandalosas, pero que él ha repetido desde entonces, y de las que se han hecho eco Elizabeth Warren y Pete Buttigieg, otros candidatos a la investidura demócrata.

Inquietud de los partidarios de Israel

Más allá del caso Sanders, el enojo del gobierno israelí y del AIPAC es revelador de la inquietud que agita a los partidarios del Estado de Israel a medida que constatan que el apoyo a la política de este último está menguando en EE UU, en particular en el electorado demócrata, entre otros. Un sondeo del Pew Research Center mostraba, en 2018, que tan solo el 27 % de este electorado declaraba entonces sentir más “simpatía” por Israel que por el pueblo palestino, mientras que un 25 % afirmaba lo contrario. En 2001, las cifras eran del 38 % y del 21 %, respectivamente. 2/

Una tendencia que se confirma entre la población judía estadounidense, tradicionalmente demócrata, que manifiesta cada vez más su oposición a la política proisraelí de EE UU: “El 77 % de la población judía israelí aprueba la gestión de las relaciones bilaterales [Israel-EE UU] por parte de Donald Trump, frente a tan solo el 34 % de la ciudadanía judía estadounidense. Israel es uno de los pocos países en los que el presidente de EE UU goza de gran popularidad, mientras que tan solo el 26 % de la población judía estadounidense le apoya, según un sondeo del AJC [American Jewish Committee].” 3/ Son cifras inauditas, que traducen un mar de fondo que se produce desde comienzos de la década de 2000.

En realidad, las posiciones de Sanders están lejos de ser radicalmente propalestinas. Condena la ocupación sin cuestionar la existencia de Israel como Estado estructuralmente discriminatorio y repite sin cesar que “Israel tiene derecho a vivir con seguridad sin sufrir amenazas terroristas” 4/, y se opone a la campaña BDS (aunque también se opone a su criminalización). Sin embargo, como todo es relativo, sus posiciones pasan por ser radicales en el entorno político estadounidense, y lo menos que se puede decir es que son contrarias a la política proisraelí de Trump 5/ y rompen con la política de la dirección del Partido Demócrata. En este sentido, la crispación del AIPAC y del gobierno israelí ante las declaraciones de Sanders son por tanto más bien una señal positiva para quienes apoyan los derechos nacionales de los y las palestinas. Pero no deben hacernos olvidar que el eco de las posiciones de Sanders es fruto de la construcción y la vitalidad del movimiento de apoyo a los derechos del pueblo palestino, particularmente en EE UU, ni que las movilizaciones populares y la solidaridad internacional son determinantes para crear la relación de fuerzas necesaria para obligar a los países occidentales a dar la espalda a su aliado israelí.

Traducción: viento sur


1/ Citado por Éric Cortellessa, “Sanders boycotte de nouveau l’AIPAC”, Times of Israel, 24/02/2020.

2/ “Republicans and Democrats grow even further apart in views of Israel, Palestinians”, Pew Research Center, 23/01/2018.

3/ Piotr Smolar y Gilles Paris, “Le malaise des juifs américains face à la politique israélienne”, lemonde.fr, 25/03/2019.

4/ Véase por ejemplo este vídeo de CNN.

5/ Véase nuestro artículo: «Deal du siècle» : Trump entérine l’apartheid, Israel applaudit, 3/02/2020.

vientosur.info/spip.php?article15682

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