Publicado en: 25 mayo, 2018

Ecuador. La meritocracia un camino excluyente a la Universidad

Por ABP ecuador

Una verdadera mina de oro es en lo que se han convertido este negocio, una forma de explotación a los jóvenes pues a partir de que inician el Tercer año de Bachillerato, muchos de ellos se inscriben a los preuniversitarios para llenar sus falencias

Flora Tristan. ABP Ecuador

El artículo 28 de la Constitución del Ecuador garantiza el acceso de todos y todas las ciudadanas a la educación pública y gratuita hasta tercer nivel. El ingreso a las Instituciones de Educación Superior (IES) está regulado por un Sistema de Nivelación y Admisión (Senecyt) encargado de la toma de pruebas para el ingreso a las Universidades.

El Examen Nacional para la Educación Superior (ENES), es el instrumento de evaluación obligatorio para los estudiantes que cursen el último año de educación secundaria, y se encuentren interesados en ingresar a estudiar en alguna Universidad del Sistema Público.

La prueba de carácter nacional es organizada por la Senecyt y ejecutada por el Sistema Nacional de Nivelación y Admisión (SNNA), esta herramienta esta creada en torno al principio de la meritocracia.

El principio de la meritocracia se ha convertido en una forma de exclusión directa, y discriminatorio, puesto que se ha restringido el acceso a las Instituciones de Educación Superior a los sectores más populares, y aquellos jóvenes que vienen de la ruralidad.

Factores reales distancian dimensionalmente a los resultados obtenidos por chicos que viven en el caso urbano y dedican su tiempo exclusivamente al estudio, que de aquellos jóvenes de la ruralidad que deben dividir su tiempo entre el estudio y el tener que ayudar a sus padres en sus labores cotidianas; sumado también el alto nivel de desnutrición que han tenido que sobrellevar desde sus primeros días de vida y que han influido en el desarrollo de sus capacidades cognoscitivas.

Uno de los factores más importantes que logran diferenciar entre aquellos jóvenes que se hacen acreedores a un cupo en las Universidades y de aquellos que no logran debido a su bajo puntaje, es haber seguido un curso en un Preuniversitario particular.

Pues la instrucción a lo largo de su vida estudiantil ha sido deficiente, y con estos conocimientos y muchos vacíos en su aprendizaje; es baja la probabilidad de acceder a la Universidad, prácticamente se ven obligados a pagarse un costoso curso en los innumerables preuniversitarios que se han creado en estos últimos 7 años.

Una verdadera mina de oro es en lo que se han convertido este negocio, una forma de explotación a los jóvenes pues a partir de que inician el Tercer año de Bachillerato, muchos de ellos se inscriben a los preuniversitarios para llenar sus falencias, es decir a parte de la carga horaria semanal y la carga por sus deberes y trabajos, se le suman la carga semanal o bien de fin de semana de estos cursos.

Y ni que decir, de la carga económica que debe afrontar la familia dado que estos cursos tienen un costo desde 40 dólares por semana y no son garantía del ingreso, no se debe dejar pasar por alto también la explotación que son parte aquellos “profesores” de los preuniversitarios que en su mayoría son estudiantes universitarios y tienen una baja remuneración ante esta actividad.

Los puntajes más altos son obtenidos por los alumnos que han seguidos este curso extracurricular, demostrando que esta forma de ingreso es excluyente a las clases populares. Que son las que menos pueden acceder a los cursos pagados para prepararse para el examen de ingreso a la universidad.

Otro punto a tener en cuenta es que el 45% de bachilleres no obtiene un cupo a la universidad después de rendir la primera prueba, este porcentaje es muy alto, los bachilleres se quedan en un limbo lleno de incertidumbre y de pierden mucho tiempo hasta la próxima prueba.

Los grandes ganadores de nuevo son los preuniversitarios pues estos jóvenes son potenciales consumidores de sus servicios, otro de los beneficiarios son las Universidades e Institutos Privados que ante la preocupación y temor de que sus hijos no puedan acceder a la educación superior, realizan todo tipo de sacrificios para pagarles su estudio.

El crecimiento de la matricula privada es la consecuencia de esta nueva modalidad de ingreso, que enriquece el bolsillo de algunos y empobrece a muchas familias ecuatorianas, dejando de lado el principio de la educación somo un derecho humano y un bien público y convirtiéndolo en un escaso servicio al que pocos pueden lograr pagárselo.

Otra de las consecuencias más alarmantes ante esta problemática de la aplicación de examen de ingreso a la Universidad, es que cada vez existen más jóvenes que son excluidos del acceso a una carrera universitaria y además de un trabajo, el porcentaje de jóvenes de 18 años a 24 años que ni estudia ni trabaja alcanza un exorbitante numero de 489.000.

Terrible si consideramos que esta población se introduce en un mar de contradicciones y tensiones familiares que los catalogan de vagos e incapaces al no poder conseguir un cupo, pero estos jóvenes no son más que víctimas de las circunstancias y de modelo que excluye.

Los jóvenes se han visto obligados a muchas de las veces a tener que aceptar cupos en careras que no son a fin, con la intención de contar con una carrera universitaria, muchas carreras poco demandadas se han convertido en un puente rápido de paso a otras carreras.

Así de excluyente y lascivo es el Sistema Nacional de Ingreso a la Universidad y su examen ENES, muchos jóvenes y sus familias han tenido que endeudarse por cumplir el sueño de educación de sus hijos, muchos otros han tenido que desertar sobre una carrera por la ausencia de recursos y se verán sumidos en la falta de oportunidades.

Es urgente el cambio de sistema de ingreso, una nueva metodología que tome en cuenta la realidad nacional y que no sea ni calco ni copia de métodos foráneos ajenas a las condiciones inherentes a cada país, una nueva metodología que respete la diversidad y corrija las debilidades que se han venido suscitando, que sea inclusivo y nunca más excluyente con todos y todas.

Bibliografía:

Constitución de la Republica de Ecuador, 2008.Seccion quinta: Educación.

Impactos del Enes: una mirada desde los estudiantes, Milton Luna Tamayo, Quito,2017.

Meritocracia, el significado social y político del mérito. Mariano Barbieri, La voz,2016.

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