Ecuador: De la lucha de octubre a la pandemia, los paquetazos y las calles

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El 1 de octubre del 2019, Lenin Moreno lanzaba una serie de medidas económicas y un paquete de reformas que, según él, estaban orientadas a crear «más trabajos, más emprendimientos y mejores oportunidades».

Entre las medidas constaban la eliminación de subsidios a las gasolinas extra, eco país y diésel. Ocasionando el aumento de sus precios. Con esta eliminación de subsidios el gobierno pretendía ahorrarse 1400 millones de dólares que ahora los descargaba en los usuarios.

Lanzó un paquete de reformas laborales que buscaba imponer la flexibilización, largo tiempo esperada por los empresarios y nunca ejecutada plenamente, debido a la movilización y resistencia de los trabajadores, estas reformas apuntaban a la precarización del empleo, reducir las conquistas de los trabajadores, como la renovación con un 20 % menos de remuneración de los contratos ocasionales y el recorte de vacaciones para los trabajadores del sector público de 30 días a 15.

Estas medidas respondían al acuerdo alcanzado entre Ecuador y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que prestó al país más de 4.200 millones de dólares.

Esto generó una reacción popular y el descontento se expresó en las calles bajo la dirección de un colectivo de organizaciones populares encabezados por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (COANIE), junto al Frente Unitario de los Trabajadores FUT, el FRENTE POPULAR y demás organizaciones de maestros, estudiantes, comerciantes minoristas, barriales, de derechos humanos etc. El nivel de descontento fue tal, que se definió la «movilización indefinida» lo que obligó a Moreno decretar el «estado de excepción» nacional, y a refugiarse fuera de Quito. El 13 de octubre finalmente, Moreno derogó el Decreto Ejecutivo 883, que eliminaba los subsidios, los precios de los combustibles volvieron a bajar y se levantó la protesta.

La victoria del levantamiento indígena popular que entrañaba en sus demandas reivindicaciones materiales y políticas, expresó la recuperación y desarrollo de los pueblos en su proceso de unidad, organización y lucha; una calificación del campo popular organizado que logró enfrentar y detener el paquetazo del gobierno de Lenin Moreno con el que se pretendía descargar los efectos de la crisis en los sectores populares. Los logros obtenidos en esta jornada, afirmaron la unidad como principio y practica para confrontar a sus comunes enemigos y les imprimió una nueva confianza en su capacidad de organización y lucha para conseguir victorias.

A la situación descrita, se incorpora y se principaliza un nuevo elemento: la pandemia del Covid 19, cuyos efectos han sido catastróficos para la economía y la vida de los pueblos; El sistema público de salud  y funerario del Ecuador se desnudó para demostrar sus falencias, un verdadero colapso sin posibilidades de ser resuelto de manera estructural,  sus consecuencias se manifestaron de manera más cruda en la segunda ciudad de mayor población e importancia industrial y comercial del país, Guayaquil, donde se pudo ver cuadros desgarradores dignos de la obra la Divina Comedia  de  Dante Alighieri: cadáveres en el pavimento, gente que caían desfallecidos en plena calle y ante los ojos desesperados de la población que poco o nada podían hacer para ayudar, hospitales repletos de muertos sin identificación, familiares con sus difuntos en casa a la espera por semanas enteras que sean retirados por las autoridades sin los cuales no podían darles la correspondiente sepultura, los hospitales públicos sin mayor equipamiento, falta de camas, personal desprotegidos sin los insumos básicos de bioseguridad. Mientras que las autoridades de salud, manipulaban las cifras para ocultar las alarmantes cantidades de muertos, el gobierno y sus ministros hacían alardes de su “eficiencia” en los medios de comunicación. Y a manera de colofón, se destapaban los incesantes afanes de lucro de empresarios y la consiguiente esfera de corrupción alrededor del sobreprecio en las compras de medicamentos e insumos para enfrentar la pandemia.

Este escenario se torna distinto al pasado inmediato de octubre y, trastoca los factores de la subjetividad hacia un enfoque de cuidado, protección y sobrevivencia para defender la vida. sin embargo, esos mismos factores están madurando para volver a las calles, y repetir las frescas experiencias de octubre, pero ahora con mayor contundencia.

Los días 15 y 16 de Mayo la asamblea Nacional resuelve con la mayoría de votos de los partidos de la derecha, dos leyes enviadas por Lenin Moreno: la Ley Orgánica para el Ordenamiento de las Finanzas Públicas y, la Ley Orgánica de Apoyo Humanitario que de humanitario no tiene absolutamente nada porque es una ley que favorece a los empresarios y afecta a los trabajadores en varios aspectos a saber:

Modifica de las condiciones económicas de la relación laboral, bajo la tesis del «común acuerdo» entre los trabajadores y empleadores. Cosa que no es posible ni histórica ni convenientemente para los trabajadores, pues es un llamado al sometimiento.

«Contrato especial emergente» de media jornada y las horas se podrán distribuir a conveniencia del empleador para evitar pagar sobre tiempo y horas extras.

Reducción de hasta un 50 % la jornada laboral y disminución hasta un 45 % del salario del trabajador; es decir, quien gane sueldo mínimo, que son 400 dólares, podría ver reducida su remuneración hasta los 220 dólares; además de reducirse el aporte de la empresa a la seguridad social del empleado. violentando la constitución y acuerdos internacionales que señala expresamente que no puede ser rebajado los salarios de los trabajadores

El empleador decidirá, de manera «unilateral», el cronograma de vacaciones del trabajador, es decir cuándo y cómo tomárselas. Además, podrán ser contados como días de vacaciones los días de «inasistencia»

Sobre el teletrabajo, establece un tiempo de desconexión de 12 horas al día y no de 16 como corresponde.

Lo que va atizando las contradicciones entre el gobierno de los empresarios y la clase obrera. Generando importantes movilizaciones a pesar de las restricciones impuestas por las autoridades frente a la pandemia.

A más de la normativa planteada, se recortan 98.210.190 dólares al presupuesto de 32 universidades y escuelas politécnicas del país, también pisoteando la Constitución que señala la imposibilidad de recortar el presupuesto, aun en estado de emergencia, de las áreas de la salud y educación.  lo que generó grandes movilizaciones  de la Federación de Estudiantes  Secundarios del Ecuador FESE,  la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador FEUE , conjuntamente con la Unión Nacional  de Educadores UNE y padres de familia.

No conformes con esto y a pie juntillas el martes 19 de mayo Moreno anunció más medidas de austeridad para el recorte del gasto público por más de 4.000 millones de dólares. Para lograrlo, anunció las siguientes medidas:

980 millones de dólares de ahorro en «masa salarial», aunque no precisó si se trata de despidos.

400 millones de dólares en bienes y servicios.

1.300 millones de ahorro en gasto de capital.

La renegociación de la deuda que, según el mandatario, permitirá el ahorro de 1.300 millones de dólares de intereses.

En el caso de los servidores públicos pasarán a trabajar 6 horas, en lugar de las 8 actuales, y recibirán la remuneración en proporción, es decir, un 25 % menos de salario.

En el tema de las empresas públicas se procede a la eliminación: Ferrocarriles del Estado, Siembra, Medios Públicos, Crear, Ecuador Estratégico, Correos del Ecuador y la Unidad Nacional de Almacenamiento; y la liquidación de la aerolínea estatal Tame.

En esas medidas también se incluyó Liberación de precios de combustibles que en esencia significa eliminar subsidios. situación que generó las protestas de octubre de 2019.

Mientras esto sucede, La relación con EE.UU, se afianza. Solo vale recordar que En julio pasado, estuvo en Ecuador el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo. Previamente, ya habían visitado el país Thomas Shannon, subsecretario de Estado para Asuntos Políticos; David Hale, viceministro para Asuntos Políticos; y el vicepresidente Mike Pence.

En febrero de este año, Moreno viajó a EE.UU. y fue recibido en la Casa Blanca por el presidente Trump, quien le manifestó su interés de firmar un acuerdo comercial con Ecuador; también se trataron otros temas, como empleo, seguridad, educación y lucha contra la corrupción igualmente se acordó la creación del Centro de Inteligencia Criminal en Ecuador, con asesoramiento directo de EE.UU. Asimismo, Washington brindará tecnología y capacitación para una protección general en temas de ciberseguridad.

El panorama político actual y sobre todo el venidero, dibujado en el informe de labores presentado el 24 de mayo del 2020 por Lenin Moreno a la Asamblea Nacional, en medio de un marcado desprestigio; con su credibilidad en los pisos y, el descontento de la mayoría de los habitantes del país, nos ha anunciado su accionar para este último año de labores  en cuatro ejes: salud, alimentación, reactivación y defensa de la dolarización, en cuyas bambalinas se encuentran ocultos  la defensa de las propuestas neoliberales, los intereses de los grandes empresarios y banqueros, del FMI, y el imperialismo.

Esta situación llama a los pueblos a romper los límites de la normalidad actual impuesta por la pandemia y, prepararse para dirigir y enfrentar una situación próxima de mayor crisis y dependencia.

En esa perspectiva se inscribe la elección para presidente y de los miembros a la  Asamblea Nacional el 7 de febrero 2021; es una tarea de mucha importancia para los sectores organizados del pueblo, este proceso electoral no puede ser concebida como un hecho al margen de los acontecimientos analizados, al contrario, es un nuevo escenario para continuar trabajando por afianzar, desde las bases, la unidad del campo popular y la izquierda y calificarla como el referente central organizado que logre convocar e incorporar al resto de los sectores populares a la lucha por sus reivindicaciones inmediatas y por las  transformaciones sociales, política y económicas, por ello, la propuesta de constituir un gran frente social y político de izquierda es oportuno. Pasos para ese propósito se están dando.

2 junio 2020

Gabriel CC

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