Ecuador. Alberto Acosta «El Gobierno está abriendo las puertas a las privatizaciones»

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Lo que se acaba de hacer (con la entrega de posos petroleros al capital privado), en palabras de Rafael Correa, expresadas en el año 2006, es una traición a la Patria. El entonces, enfrentando la política petrolera de Lucio Gutierrez, afirmó que no se podía entregar los campos petroleros maduros o «las joyas de la corona» al capital extranjero y que esos campos debían estar en manos de la empresa estatal. Los argumentos expresados por Correa en ese entonces no han perdido validez.

Sería bueno escuchar en su totalidad esas afirmaciones disponibles en este audio:


De los pocos datos entregados en el contrato con Petroamazonas, ¿Cómo evalúa las condiciones, precios y atribuciones para la empresa transnacional?
No conocemos los detalles de esa operación. El correismo se caracteriza por la opacidad en los contratos que suscribe. Algo más que lamentable. Correa empezó su gestión impulsando una comisión de auditoria de la deuda, en tanto exigencia de la sociedad civil, con el fin de transparentar los manejos financieros del Estado. Hoy se endeuda de forma alegre e irresponsable, entrega los campos maduros y muchas obras públicas al capital extranjero, y lo hace sin ninguna transparencia.

¿Los 4.900 millones de dólares se puede entender cómo inversión o es deuda? Insisto, no hay información certera. De lo que se conoce por los medios de comunicación es que unos 2 mil millones serían para inversiones que permitirían mejorar la tasa de extracción de crudo. Unos 1.900 millones serían para gasto operativo. Todo esto en unos 20 años. Y de «yapa» nos darían mil millones como crédito: entendemos que enseguida, pero no sabemos en qué condiciones.

¿En qué beneficia el acuerdo a Petroamazonas y a las finanzas petroleras del Ecuador?
En nada. Ni a Petroecuador, ni al Estado. Salvo que sea disponer en breve de unos mil millones que le son indispensables a Correa para apuntalar la economía luego de que él ha despilfarrado los recursos obtenidos en estos últimos 8 pico años de gobierno, los mayores que haya recibido gobierno alguno en toda la historia republicana.

Auca, según el gobierno, tenía cuatro años más de extracción, ¿En ese escenario, la mejor opción era operar con Schlumberger?
En ningún caso esa era una buena opción. Lo que se debió hacer es fortalecer la empresa estatal para que asuma con eficiencia el manejo de los campos maduros, sin entregarlos al capital extranjero como hace Correa. En línea con lo que argumentaba Correa en el año 2006, esa fue la propuesta que formulé yo cuando era ministro de Energía y Minas; propuesta que no se cristalizó. Así, en más de ocho años de gestión no se logró fortalecer a la empresa estatal por la incapacidad y la ineficiencia de quienes han estado y están al frente del manejo petrolero. Y debe quedar claro que no faltaba dinero para realizar las inversiones necesarias, y que la tecnología se podía contratar.

¿La nueva modalidad de alianza público-privada podría ser productiva para el país? ¿En cuánto a costos para el Estado? ¿Hasta cuándo vamos a usar eufemismos?, ¿por qué no hablamos con propiedad? El Gobierno de Correo, tragándose todo su discurso altivo y soberano, está abriendo la puerta a las privatizaciones. Correa está empeñado en privatizar las gasolineras. Sus políticas sociales, por ejemplo en el ámbito de la salud, han conducido a profundas y complejas privatizaciones. Así las alianzas público-privadas son simples privatizaciones. Y las privatizaciones, como bien sabemos, son propias del instrumentario neoliberal, que no ha servido para resolver los problemas del subdesarrollo.

¿Cuáles serían los efectos si este modelo se replica, por ejemplo, en el ITT? La sola idea de extraer crudo del ITT es indignante. Es una demostración de que este gobierno no respeta aquella Constitución, que el mismo Correa decía que es la mejor del mundo y que va a durar 300 años. En las actuales circunstancias, con precios tan deprimidos del crudo, es una opción que carece de sentido económico alguno. En realidad, aún cuando los precios bordeen los cien o más dólares por barril no hay justificación alguna para extraer el petróleo del ITT: !La vida no tiene precio!

¿En qué otros campos podría aplicarse un modelo similar?
Por favor. Creo que he sido sumamente explícito. Esta entrega de los campos maduros, como decía Correa en el 2006, es una traición a la patria. Y esto ya empezó cuando Correa entregó el campo Sacha a PDVSA.


Nota: Una versión reducida de esta entrevista fue publicada en Diario Expreso, Guayaquil, lunes 28.12.2015 http://expreso.ec/expreso/plantillas/nota.aspx?idart=8774537&idcat=38269&tipo=2

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=207318&titular=%22el-gobierno-est%E1-abriendo-las-puertas-a-las-privatizaciones%22-

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