Ecologistas en Acción denuncia los graves impactos ambientales de la cría intensiva de cerdos en Carmona

Ecologistas en Acción ha denunciado a la Junta de Andalucía, al SEPRONA y a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir el vertido masivo de purines sin tratar y ha presentado alegaciones a las autorizaciones ambientales solicitadas por las granjas industriales de porcino, que deben adaptarse a la normativa europea en 2020.

Carmona cuenta con 54 explotaciones intensivas de cerdos, unos 400.000 animales, hacinados en espacios reducidos, 1.600.000 metro cúbico aprox. de purines al año, que se reparten por los más de 924 km2 del término municipal de Carmona. Desde que la ley europea obliga a estas instalaciones a obtener una Autorización Ambiental, se han visto obligadas a ir cumpliendo los requisitos legales, principalmente en cuanto a la gestión de purines y estiércoles. Pero no hay suficientes inspectores dedicados a vigilar su cumplimiento.

La mayoría de estas granjas industriales se sitúan en zona vulnerable a la contaminación por nitratos, y el Decreto 36/20081, entre otros muchos requisitos, les obliga a tener un Plan de gestión de residuos y a disponer de capacidad suficiente para almacenar durante 3 meses los purines y estiércoles producidos.

El Decreto 36/2008 establece también que “los fertilizantes orgánicos no pueden superar la dosis de 170 UFN/ha”, que “el abono debe ser enterrado” y que “No se podrá aplicar ningún tipo de fertilizante en terrenos no cultivados, salvo que se mantenga una cubierta vegetal o se haya previsto su inmediata implantación en un plazo máximo de 15 días. En este caso, se podrá incorporar una cantidad máxima total de 20 Tm/ha de estiércol ó 40 m3 /ha de purín en un período de 3 años”.

Sin embargo, los ecologistas filmaron cómo, en una hora, dos cisternas de 10m3 cada una esparcían purines frescos en un terreno de una hectárea aproximadamente, una práctica habitual, afirman los vecinos.

Cabe destacar que hace tiempo que la masa de agua subterránea Sevilla-Carmona está declarada por el Plan Hidrológico del Guadalquivir como en mal estado y que el agua de los pozos de los Alcores ya contenía 100 ppm de nitratos en 2007, lo que la hace no potable.

La contaminación de aguas y suelos que generan las explotaciones intensivas de cerdos y su enorme consumo de agua es una grave amenaza para el medio ambiente de la zona, en riesgo de desertificación por el cambio climático. Recordemos que el gobierno de España declaró la “Emergencia  climática” el 21 de enero de 2020.

Además, el 50% de la carne de porcino se destina a la exportación, de hecho España fue el primer proveedor de China en 2019, pero la contaminación se queda aquí.

Ecologistas en Acción aboga por un consumo de carne reducido y por una ganadería extensiva respetuosa con la naturaleza.

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