Echemos al estercolero el espiritu del » Esto es lo que hay «

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Hasta cierto punto puedo comprender, pero por nunca compartir,  todo el significado y las consecuencias que encierra la frase : “ Esto es lo que hay “. Comprender, en cuanto en cuanto, este espíritu se asienta en elementos bombardeados desde su infancia por el inmovilismo y el derrotismo que destila el poder burgués hacia sus oprimidos. Pero por nunca compartir, por todo el atraso que conlleva para el género humano el susodicho mensaje. Yo también he sido machacado desde mi infancia por esta ideología burguesa, y no me asiento en el conformismo. Ni yo, ni bastantes personas más. Luego existe esperanza para la humanidad, ya que si unos cuantos hemos llegado a ser inconformistas con el status quo actual, también pueden llegar a serlo los demás.

Por mi trabajo tengo la oportunidad de dialogar con bastantes personas a lo largo del día, y ayer mismo, en dos de las conversaciones mantenidas hizo acto de presencia el nombrado espíritu. En la primera, que sostuve con una dependienta de una red de panaderías a nivel comarcal, esta me contaba que acababa de finalizar la jornada laboral, compuesta ese día de doce horas, a tiempo partido, desde las 6:30 de la mañana hasta las 3 de la tarde, y de las 5 de la tarde hasta las 9 de la noche. Le respondí que por lo menos se le llenarían los bolsillos con las horas extra, a lo que me negó con la cabeza, pues me contó que al cabo de la semana realizaban las 40 horas peladas, eso si repartidas de la siguiente forma, 24 horas en 2 días fuertes y el resto de los cinco días, un día 2 horas, otro 4, así dependiendo de cómo fuera la venta. Vamos, que nunca sabiendo exactamente que horario vas a realizar la semana siguiente. Le pregunté que como se planificaba la semana y compaginaba su vida con el trabajo, siendo como era que estaba las 24 horas diarias, los 7 días de la semana, a disposición de las circunstancias de la producción de la panadería. A lo que me contestó agachando la cabeza, moviendo los hombros y con la célebre frase: “ Esto es lo que hay “.

La segunda conversación, la mantuve con una cajera de una cadena de supermercados. Durante el intercambio de palabras, comenté el hecho de que un día de esa semana, que había sido la fiesta patronal de la ciudad, un gran almacén abrió sus puertas todo el día. Y que corría el rumor que este gran almacén, estaba pensando en reducir plantilla, a lo que añadí, que ese seria el pago que recibirían sus trabajadores por abrir en festivo, contestándome la cajera con el consabido “ Esto es lo que hay “.

Podrían haberme respondido en los dos casos, que era una gran putada, que hoy en día el empresariado se aprovecha de la situación para apretar las tuercas al trabajador, que habría que cambiar las tornas, que ya esta bien de pagar el pato siempre los mismos. Expresarme de algún modo el cabreo por la situación actual, pero no, respondieron con el espíritu del “ Esto es lo que hay “, espíritu de rendición, de resignación, de inmovilismo, de colaboracionismo ciego con el poder, de sumisión al poderoso, espíritu que conlleva un comportamiento antinatural para la preservación de la especie. Con un conformismo exasperante, que si se hubiera asentado en la historia de la humanidad, esta no hubiera avanzado un paso. Con este espíritu nunca se consigue nada, ni se avanza un ápice y solo se da a entender que no se conocen ni los propios intereses.

Se imaginan ustedes a nuestros antepasados en la ultima glaciación que ante el avance de los hielos, en vez de emigrar hacia tierras más cálidas, para procurarse su sustento y su viabilidad como especie, se hubieran acomodado en el “ Esto es lo que hay “. Pues adiós a la especie. O que el pueblo soviético, ante el avance imparable de las divisiones nazis, en vez de oponer una feroz resistencia y posterior ofensiva para derrotarlas, se hubiera asentado en el “ Esto es lo que hay “. Ahora disfrutaríamos en el mundo entero de una “ pax hitleriana “. Y asi podriamos seguir con incontables ejemplos de cómo la voluntad humana ha vencido al derrotismo y conformismo del “ Esto es lo que hay “, y como gracias a ello, ha ido avanzando por la senda del desarrollo del género humano.

Todavía nos queda mucho por recorrer, pero no nos paremos en seco, ni retrocedamos en el camino, no hagamos enrojecer de vergüenza a las generaciones venideras con un comportamiento presente conformista, pues ellas nos lo agradecerán.