Dos cuerpos beneficiados por la crisis: la Policía Nacional y la Guardia Civil

InSurGente.- &nbsp El progubernamental diario El País publica hoy un reportaje sobre el deseo masivo de jóvenes de ser funcionarios para sortear la crisis del capitalismo. En una sociedad marcada por la escaza conciencia política, la guardia civil y la policía nacional aparecen como un sueldo seguro. No saben los aspirantes que, en caso de ingresar a cualquiera de los dos cuerpos, esa misma crisis le obligará a un trabajo arduo congtra sus vecinos, familiares y amigos.

"Me da igual policía nacional o guardia civil. Lo que quiero es ser funcionario y tener un sueldo fijo". Jaime tiene 26 años y estudia las oposiciones para guardia civil mientras trabaja en una tienda de ropa de la capital. Habla sin pudor una vez protegida su identidad y reconoce que la crisis le ha "impulsado" a escoger este camino.

La escasa oferta laboral ha multiplicado el número de interesados en hacer oposiciones -en Instituciones Penitenciarias, los candidatos para funcionarios de vigilancia ya son el doble que en 2008- y el Ejército y los Cuerpos de Seguridad no son la excepción. El Cuerpo Nacional de Policía (CNP) ha ofrecido este año 1.949 plazas -un 61% menos que el año pasado-, pero las solicitudes han alcanzado las 58.428. Casi 30 personas luchan por cada puesto frente a 10 el año pasado. El ascenso también se ha notado en la Guardia Civil, que ha convocado 2.283 plazas y donde casi 13 solicitantes pugnan por trabajo cuando en 2008 lo hicieron ocho.

Gonzalo, que tampoco quiere dar su verdadero nombre y al que no renovaron en su puesto de mecánico, cobró en julio su última prestación por desempleo. En la policía vio una oportunidad atractiva de trabajo, pero con mucha competencia. "Casi cualquiera oposita con la crisis. Mucha gente se presenta porque no encuentra trabajo o porque les han despedido", dice. ¿Hubiera opositado si le hubieran renovado como mecánico? "No", responde. La falta de motivación, pues, es otro de los problemas.

Las escuelas que preparan a los futuros opositores son un buen termómetro del impacto de la crisis. En Master-D, con oficinas en toda España, casi 20.000 personas se han interesado este año en los cursos de preparación para policía y guardia civil, un 44% más que en 2008. Las matrículas han aumentado un 54%.

Eladia González, directora de Eurocep, otra de estas escuelas, subraya que "viene mucha más gente que antes a preguntar", pero desvela que "muchos no tienen dinero para pagar las cuotas". En Endavant, academia que prepara a opositores a Mossos d’Esquadra, el número de alumnos ha descendido un 50% respecto a 2008 aunque el coste del curso ha bajado 300 euros. A la convocatoria de 2009 de esta policía se han presentado 1.831 solicitantes más que el año pasado. Las plazas han caído un 24%.

La Asociación Española de Guardias Civiles descarta que haya que ser de una "pasta especial" para ingresar en el cuerpo, pero varios alumnos consultados por este periódico ven "muy injusto" que la crisis favorezca a los "poco convencidos".
Fuentes del Ministerio del Interior se declaran "conscientes" de que "todos los opositores dicen tener vocación cuando no siempre es así". Ni la policía ni la Guardia Civil preguntan por este factor en las entrevistas personales por considerarlo "un asunto privado". Los Mossos confirman que "ya no es un valor definitivo para escoger a los aspirantes".

Policía y Guardia Civil no sólo coinciden en que la crisis agravará los errores en los procesos de selección; también creen que el sistema que reserva un 60% de las plazas a miembros del Ejército está obsoleto. "Se valora a quien obedece y no a quien piensa", confiesa un policía.
El mal clima económico también se nota en los reclutamientos de tropa y marinería. Defensa reconoce que "la crisis influye", aunque justifica las subidas por "las mejoras salariales y los compromisos de larga duración".

Mariano Casado, portavoz de la Asociación Unificada de Militares Españoles, opina que la crisis provoca un "aluvión" y desmiente las opiniones de Defensa porque "no existe carrera profesional hasta que se cumplen los 45 años". ¿Qué pasará cuando la crisis acabe? "Los que entraron sólo para ganar dinero no renovarán sus contratos. Igual que ha habido una gran afluencia, habrá una gran desbandada", se lamenta.

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